martes, 1 de diciembre de 2015

El mejor regalo


Hoy mi pequeño hijo de escasos 11 años se acercó a mí y con voz triste me dijo…


- Papi, un amiguito me invito a su cumpleaños.
- Eso está muy bien – manifesté sonriendo – pero a que se debe la tristeza. 
- Es que no tengo dinero para llevarle un regalo y no puedo ir a su fiesta sin un regalo.
- ¿Quién te dijo que no puedes ir a su fiesta sin un regalo?
- Nadie – dijo el niño levantando sus hombros resignado – pienso que cuando a uno lo invitan a una fiesta debe llevar regalos. 
- Dime una cosa ¿Dices que él es tu amigo? 
- Si, él es mi mejor amigo. 
- ¿Qué es lo que más te agrada de tu amigo?

El niño me miro extrañado y respondió…

- Pues que es mi amigo papi. 
- Eso ya lo sé ¿Y él te considera a ti como su mejor amigo?
- Si, muchas veces me lo ha dicho.
- ¿Y tú piensas que él te aprecia por lo que eres o por lo que tienes?
- No te entiendo, que me quieres decir con eso papi.
- Dicho de otra forma. Tú piensas que tu amigo te apreciara mas si le llevas un buen regalo y luego te vas o que vayas a su fiesta y que compartas con él. 
- Que comparta con el claro está, nos gusta jugar y hacer las tareas del colegio juntos.
- Ahora dime otra cosa ¿Cada que te encuentras con tu amigo debes llevarle un regalo?
- No, por supuesto que no. 
- O sea que él te acepta tal y como eres sin necesidad que le des regalos. 
- Eso creo – dijo el niño extrañado. 
- Entonces ya tienes el problema resuelto. 
- ¿Quiere decir que me darás dinero para comprarle el regalo a mi amigo?
- Por supuesto que no, tú ya tienes el mejor regalo para tu amigo. 
- ¿Cuál? No lo veo. 
- Ven te lo muestro.

Acerque el niño a un espejo y un poco confundido pregunto.

- ¿Y dónde está el regalo papi?
- Lo estás viendo – le dije sonriendo – tu eres su mejor regalo. Si en verdad es tu amigo estoy seguro que se va a alegrar mucho al verte, así no le lleves ningún regalo. Escúchame bien hijo. Un regalo se puede dar en cualquier momento y no necesariamente en una fecha especial. El mejor regalo que tú puedas obsequiar a alguien es aquel que no puedas comprar con dinero. Ve a la fiesta de tu amigo y cuando lo veas le das un fuerte abrazo y lo felicitas por su cumpleaños. Si se enfada porque no le llevaste nada es porque no es tu amigo. 

El niño se rasco la cabeza pensativo, luego, reflejando una amplia sonrisa dijo…

- Sigo pensando que lo mejor sería llevarle un regalo pero tienes razón papi. Yo sé que para el yo soy más importante que cualquier regalo que le pueda comprar. Me voy para la fiesta de cumpleaños de mi amigo. Ya te contare como me fue. 

Para no hacer más larga la historia debo decir que mi esposa y yo tuvimos que ir por nuestro hijo y sacarlo casi a las malas de la casa de su amigo pues estaban tan entretenidos jugando y divirtiéndose que no se habían percatado que se había hecho tarde. 

¿Cuántas veces nos preocupamos porque no tenemos nada que dar cuando tenemos tanto para compartir? Un beso, un abrazo, una palabra de aliento o simplemente nuestra compañía. Permítame amigo lector hacerle una pregunta ¿Cuántas vidas salva usted al año? ¿Sabía usted que anualmente usted puede salvar la vida muchas personas? Cada cuatro meses usted puede donar sangre y con cada donación de sangre usted puede salvar la vida de varias personas. Así no salve sino a una, valió la pena hacerlo. Este es uno de los muchos ejemplos de los mejores regalos que podemos dar sin necesidad de comprarlos.

La próxima vez que deba dar un regalo, piense primero cual sería el mejor regalo para esa persona. Recuerde que hay gente tan pobre tan pobre que lo único que tiene es dinero, pero no amor o amistad incondicional.

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