sábado, 31 de enero de 2015

La enfermedad de los sueños - No tengo tiempo


LA EXCUSITIS O LA ENFERMEDAD DE LOS SUEÑOS
“Ves cosas y dices,"¿Por qué?" Pero yo sueño
 cosas que nunca fueron y digo, "¿Por qué no?"”
Bernard Show

El doctor David J. Schwartz es quizás la persona que mejor la define en su libro “La Magia de Pensar en Grande” donde manifiesta que “Es una enfermedad endémica que se agrava si no es atacada a tiempo pues si no se erradica, termina causando dos enfermedades aun más graves: la Desmoralitis y la Fracasitis. La enfermedad se manifiesta con agudos ataques de las más variadas excusas. Las excusas son las mentiras con que queremos convencernos a nosotros mismos para no hacer algo, o para evadir responsabilidades ante la vida”.  Las frases más típicas de esta enfermedad son:

NO TENGO TIEMPO
“Un síntoma de que estamos matando
nuestros sueños es la falta de tiempo”
Paulo Coelho

¿Para qué mentir?  Muchas veces es lo mismo que decir "no tengo ganas".  Es curioso que la gente más ocupada es justamente la que encuentra a veces más tiempo para hacer otras cosas. De hecho, si queremos que algo se haga debemos encomendarlo a una persona ocupada. ¿Será que los que han triunfado en la vida disponen de más tiempo que aquellos que no han hecho realidad sus sueños?
Pienso que no. Todo ser humano dispone de las mismas 24 horas diarias. La diferencia está en cómo las utilizamos. Algunos se dedican a hacer lo urgente y sobreviven, otros en cambio hacen lo importante y viven disfrutando de la vida. Tan simple como eso, tan sencillo como eso. Diariamente papá Dios nos consigna en nuestra cuenta del tiempo 86.400 segundos, los mismos que debemos gastar en su totalidad pues no son acumulables. Como los gastemos es responsabilidad nuestra, gracias al libre albedrío que Él nos dio.
Si malgastamos ese tiempo, después no podemos quejarnos diciendo que el tiempo no nos alcanzó para hacer lo que teníamos que hacer. Simplemente no lo supimos utilizar y punto. Pues al igual que el conejo de Alicia en el país de las maravillas, siempre andamos a las carreras muchas veces sin rumbo fijo.
Aunque se dice que “el tiempo es oro”, difícilmente el tiempo se podría comprar con todo el oro del mundo. Cualquiera sea nuestra fortuna personal no podremos comprar un minuto más cuando nos llegue la hora de partir. Todos tenemos diariamente exactamente la misma cantidad de tiempo; la diferencia está en cómo lo utilizamos. El tiempo no se puede ganar pero si se puede perder. El tiempo, usado con acierto, nos puede proporcionar no sólo dinero, sino, además, la realización de nuestros sueños y el logro de nuestros objetivos.

Proxima entrega: La excusa de no tener dinero.

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