Mostrando entradas con la etiqueta drogadicción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta drogadicción. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de junio de 2023

Las palabras que no van seguidas de los hechos no valen para nada.


Al igual que esta frase atribuida al político ateniense Demóstenes (382-322 a.C) podríamos encontrar muchas otras como aquella que dice que “los hechos dicen más que las palabras” cuyo autor desconozco y por eso no le doy el crédito que merece. 

Y es que hay personas que hablan más de la cuenta, que prometen el oro y el moro, que no saben hacer dos cosas al mismo tiempo, prometer y cumplir.  Personas a las cuales se les hace muy fácil mentir o montar unas películas cuyos guiones quisieran los mejores directores de cine. Son los llamados terroristas de la palabra, los cuales utilizan esta poderosa herramienta para cautivar incautos, para manipular pueblos enteros. Ejemplos los que usted quiera. Durante la historia de la humanidad han existido personajes que con el poder de la palabra han dominado naciones y también las han llevado a la guerra y a la destrucción. Sin embargo hoy no me quiero referir a este tipo de seres humanos. Hoy quiero referirme a las personas que dicen una cosa y hacen otra, que no son coherentes ni consecuentes con su discurso. Son las personas que hablan de felicidad, pero son las más infelices. Hablan de libertad financiera, pero no tienen dinero. Hablan de amor, pero en todos sus actos se ve el odio y el rencor. Que hablan de paz, pero que con sus acciones causan el mayor daño. Hablan de grandes negocios y empresas y nunca han tenido una. Que hablan de triunfar en la vida cuando nunca han fracasado porque nunca han intentado hacer nada. Que hablan de moralidad, de principios y de valores, pero que son los más corruptos. 

Son personas que como dice el adagio popular, son “luz de la calle y oscuridad de la casa” y cuando me refiero a la casa no solo me refiero al espacio físico en sí, sino a la principal casa de todas, a nuestro cuerpo, a ese templo en el cual mora esa energía creadora y conservadora del universo que es nuestro padre Dios. Son personas que fingen lo que no son, dicen lo que no sienten y por supuesto viven en un mundo de apariencias. Son personas que están solas rodeadas de muchas otras. No es de extrañar entonces que algunas lleguen a cometer uno de los actos más difíciles de explicar cómo es el suicidio, ya que, entrar a criticar los que toman tan fatal decisión sería temerario pues nadie sabe a ciencia cierta que puede pasar por la mente de un ser humano cuando decide acabar con su vida. 

Es entonces cuando debemos preguntarnos quienes somos y no que somos. Cuando se le pregunta a alguien quien es, por lo general trae a colación sus estudios, su profesión, el arte o el oficio que desempeña, sin embargo eso es que es, no quién es. En mi hermoso país Colombia, buena parte de la población sufre de “doctoritis aguda”. En un blog anterior hablaba de los académicos que poseen cualquier cantidad de títulos universitarios, pero que se comportan peor que cavernícolas. Son personas muy bien capacitadas, pero mal educadas. Como decía el filósofo y escritor británico James Allen (1864-1912) “El hombre es lo que piensa” y yo le añadiría, que el hombre es lo que piensa y lo que hace. De tal forma que si se habla más de la cuenta y no se hace lo que se dice, simplemente esa persona es una embustera.

A veces se encuentra uno con “sabios” que dicen saber hacer muchas cosas, pero que a la hora de la verdad, como decimos aquí en Colombia son “mucho tilín tilín y nada de paletas”, frase que hace referencia a las personas que venden helados por las calles y que se anuncian mediante unas campanitas las cuales hacen sonar pero cuando uno va a comprarles algo, no tienen helados. Un ejemplo de esto son los políticos, que prometen cosas que difícilmente pueden cumplir solo para hacerse elegir o cuando se quiere conquistar a alguien que se dicen y se hacen cosas solo con el fin de lograr el objetivo. Infortunadamente después que logran sus objetivos, sale a flote la verdadera persona y los resultados son catastróficos. 

Qué bueno sería que nos respetáramos y respetáramos a los demás, solo así dejaríamos de hablar tonterías. Un proverbio Alemán dice que “guarda silencio o di algo mejor que el silencio”. Si no tenemos algo bueno que decir de algo o de alguien, mejor quedémonos callados, hacemos más y herimos menos. 

Como dice el escritor colombiano Alfredo Sterling, “Una bala hiere el cuerpo, una palabra hiere el alma”. Una herida física cicatriza en cambio difícilmente podemos olvidar una palabra que nos hirió el alma. Recordemos que cuando hablamos mal de los demás, lo estamos haciendo de nosotros mismos ya que somos fiel reflejo de lo que decimos y hacemos.

Somos lo que hacemos no lo que decimos ser. Es muy probable que hayamos tenido la oportunidad de asistir a prestigiosas academias y haber cursado estudios universitarios, posgrados, doctorados, etc. Pero por aquellos azares del destino terminamos haciendo cosas muy diferentes a las que estudiamos. En mi país Colombia por ejemplo encontramos personas que tienen títulos universitarios pero que desempeñan labores como la de taxista, y no con esto estoy desmeritando tan importante labor pues yo mismo la ejercí por varios años cuando era joven; a lo que me refiero es que así el conductor de ese vehículo sea una persona académicamente muy preparada, la verdad es que es un taxista ya que no somos lo que decimos ser sino lo que hacemos.

En mi caso por ejemplo, en los últimos años me he dedicado a escribir, por lo tanto, independientemente de los estudios que haya realizado, actualmente soy escritor y yo diría que siempre lo he sido porque mis primeros escritos los realice en mi adolescencia.

Lo invito pues amigo lector a reflexionar un poco sobre lo que dice y hace, a no generar falsas expectativas, a no hacer promesas que no pueda cumplir, a hablar menos y hacer más. El mundo necesita más hacedores y menos predicadores que predican pero no aplican.


miércoles, 17 de agosto de 2022

El futuro de Colombia.


¿Cuál crees Onofre que va a ser el futuro de tu país Colombia?


Hace poco hablando por Skype con un amigo alemán, que me hizo esta pregunta. Por unos momentos me quede sin saber que responderle, sin embargo le pregunte…

- ¿Cuál crees tú que pude ser? 

- No lo sé. De tu país nos llegan noticias no muy agradables que digamos, narcotráfico, corrupción, guerrilla, paramilitarismo, delincuencia común y organizada, en fin, violencia en todos los sentidos y ahora con un gobierno de izquierda.

- Esas son las noticias que les llegan a ustedes, la pregunta es ¿Qué piensan ustedes al respecto?

- No se trata de saber que pensamos sino lo que vemos en los noticieros de televisión y debo decirte Onofre que no solo es en tu país, sino en muchas partes de Latinoamérica. Nuestro gobierno por ejemplo si bien es cierto no nos prohíbe viajar a esos países, sin nos previene. 

- Lo cual es muy lamentable en verdad ya que muchos de nuestros países dependen en gran parte del turismo. En cuanto a tu pregunta y tu apreciación de mi hermoso país Colombia pienso que tienes toda la razón. Al igual que muchos países del área estamos viviendo una delicada situación, eso no quiere decir que vaya a ser así por siempre, estoy seguro que a las próximas generaciones les va a tocar vivir una situación completamente diferente a la que vivimos actualmente. No sé cuántos años, lustros o siglos pasen, pero la realidad es que el futuro de Colombia como el de muchos países de América Latina y del mundo será el mejor, siempre y cuando cambiemos radicalmente el modelo educativo y nuestra forma de pensar. 

- ¿Cómo así?

- Al respecto, tu coterráneo, el científico Albert Einstein manifestaba que “Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes”. Durante muchos años nos hemos estado matando entre hermanos y sin embargo poco hemos hecho al respecto. El 9 de noviembre de 1989 ustedes los alemanes se dieron cuenta que la división física que tuvieron durante casi 30 años no era lógica, no solo se reencontraron con la caída del muro sino que cambió radicalmente la forma de pensar y de actuar de ustedes logrando lo que para muchos era algo muy difícil, hacer la paz entre ustedes, hoy en día son un modelo a seguir. 

- Tienes razón, sin embargo no fue fácil. 

- Nada que valga la pena es fácil.

- ¿Qué piensas de la idea de "Paz Total" del nuevo presidente?

- Pienso Erik que es algo muy importante y la mayoría del pueblo colombiano quiere que eso de la paz total se vuelva realidad, sin embargo la verdadera paz la debemos hacer cada uno de los colombianos y es el de perdonarnos a nosotros mismos y a nuestros hermanos, mientras eso no se logre difícilmente alcanzaremos la paz tan anhelada. Si te soy sincero, pienso que mi generación y posiblemente la próxima no vera a nuestro país en paz debido a que estamos contaminados de la guerra y la violencia que por tantos años hemos sufrido. En nuestros corazones hay mucho odio, rencor, resentimiento, apatía y desconfianza, lo cual hace que cualquier proceso de paz sea mucho más difícil. La paz necesariamente debe comenzar por nosotros mismos, mientras pensemos en venganza, difícilmente la lograremos. Mientras continuemos hablando de la forma que lo hacemos de nosotros mismos, de nuestro país y que en vez de resaltar las cosas buenas, nos concentremos en las cosas malas, difícilmente viviremos en paz. 

De ahí la importancia de cambiar radicalmente nuestro sistema educativo con el fin que las próximas generaciones comiencen a pensar y actuar en forma diferente. Sé que en muchas partes del mundo los colombianos no somos bien recibidos, una fama que lamentablemente nos hemos ganado debido a las lamentables situaciones que hemos vivido, más que todo con lo relacionado con el narcotráfico. Sin embargo quiero decirte algo amigo Erik y es que los colombianos somos gente buena y que no se debe continuar tratando a un pueblo de aproximadamente cincuenta millones de personas por lo que hace el escaso uno por ciento de la población. Si realmente quieren ayudarnos a lograr la paz, deben comenzar a dejar de vernos como narcotraficantes, corruptos, guerrilleros o delincuentes, los cuales hay en todas partes del planeta. Dificultades similares o peores hay en muchos países, sin embargo, si quieren a ayudarnos a superarlas necesariamente deben comenzar a pensar y actuar en forma diferente. Sea esta pues la oportunidad para invitarte nuevamente a que visites nuestro hermoso país y tener la oportunidad de compartir contigo un delicioso café colombiano. 

- Que entre otras cosas es delicioso. Gracias por tu invitación Onofre, créeme que muy pronto lo haré.

Luego de terminar de dialogar con mi amigo Erik, me quede pensando en lo que habíamos hablado. Y es que la paz necesariamente debe nacer en el corazón de nosotros los colombianos. Si muchos países que han pasado por situaciones quizás más difíciles que las nuestras la han logrado ¿Por qué no nosotros? Lo invito a comenzar a pensar y actuar de forma diferente. A concentrarnos en lo bueno y no en lo malo que tenemos. Sera un proceso que durara muchos años, pero si queremos que las próximas generaciones disfruten de la paz que la nuestra no disfrutara plenamente, debemos comenzar a sembrar con nuestras palabras y con nuestras acciones lo que queremos que cosechen las próximas generaciones.

lunes, 27 de julio de 2015

¡Feliz Cumpleaños!


¿Cuántos años tengo?

Si tenemos en cuenta que la esperanza de vida de un ser humano en América Latina es de ochenta años, quiere decir que aún tenemos los mejores años por vivir. Yo no sé cuál sea su edad en este momento, la mala noticia es que cualesquiera que sean sus años, ya no los tiene, se fueron, se esfumaron, no puede contar con ellos. Al igual que el dinero que ha gastado, ya usted no lo tiene, ya no puede contar con él, solo dispone de lo que tiene en el bolsillo o lo que tiene ahorrado representado en cualquier cosa que en un momento dado pueda vender. Así mismo solo disponemos de los segundos, los minutos, las horas, los días, las semanas, los meses o los años que aún nos quedan por vivir.

¿Que hizo o dejo de hacer durante esos años? Eso solo usted lo sabe, lo importante es que haya aprendido la lección y que todas esa experiencias, buenas y malas, le sirvan para responder a la siguiente pregunta: ¿Qué voy a hacer en el tiempo que aun me queda por vivir?, en lo que a mí respecta lo tengo muy claro y es seguir escribiendo y hablándole a las personas que quieran escucharme ya que ese fue mi sueño desde niño, el cual solo pude hacer realidad ahora viejo, pero bueno, nada de nervios, lo importante es que pude hacerlo realidad y en grande.

Ahora hablemos de usted, ¿Qué piensa hacer en el tiempo que le queda de vida? El científico alemán Albert Einstein afirmaba que “es de locos continuar haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes”. Cada cual. La idea no es criticarlo ni juzgarlo ya que cada quien tiene su propia misión que cumplir y la suya puede ser continuar como el ratoncito en el molinete, corriendo sin rumbo fijo. Lo importante es que sea feliz independientemente de lo que esté haciendo. Con tal que no le haga mal a nadie ni a usted mismo, está bien. Ahora, si lo que quiere es darle un giro de 180º grados a su vida, le tengo otra mala noticia. No va a ser nada fácil ya que durante una cantidad de años usted ha hecho algo, lo cual se ha vuelto un hábito, una costumbre, un vicio, una adicción y no estoy hablando solo de la adicción a las drogas, al alcohol, al cigarrillo, etc. Pues si bien es cierto esos y muchos otros vicios se consideran malos para el que los tiene, el que los explota no debe pensar lo mismo. 

Me refiero a costumbres que ha adquirido por N cantidad de años y que dejarlas va a ser muy difícil. Ahora bien, entre más lo piense, más difícil será, es cuestión de tomar una decisión y llevarla a la acción. Como todo al principio va a ser muy difícil (nada que valga la pena es fácil), aburridor, estresante, deprimente, en fin, las reacciones físicas y emocionales van hacer muchas, sin embargo usted cuenta con el poder más grande que tiene y es el de la imaginación, de tal forma que con disciplina y perseverancia lograra aquello que ha imaginado o soñado. La otra mala noticia es que todo proyecto de vida es a largo plazo, mínimo a siete años. Por lo tanto aquí no estamos hablando de días, de semanas, de meses, aquí estamos hablando es de años, durante los cuales usted querrá tirar la toalla más de una vez. Se lo digo por experiencia, es que eso de uno ponerse a escribir por días casi sin dormir ni alimentarse es de locos, eso no es de una persona cuerda y más si las necesidades económicas apremian y nuestros “seres queridos” nos miran con recelo pensando cosas como “y este porque no se pone a buscar trabajo o hacer algo productivo que permita obtener algún ingreso en vez de estar ahí pegado a ese computador”. 

Se de lo que le estoy hablando, lo he vivido, lo he experimentado, se lo que es una nevera al estilo polo norte, agua y luz y no le cuento más para que no nos ponemos a llorar y esa no es la idea. Pero también puedo decirle lo agradable que es hacer realidad un sueño. Eso no tiene precio, no hay dinero en el mundo que pueda comprar la satisfacción del deber cumplido. Yo no sé si usted está dispuesto a pagar el precio por hacer realidad su sueño, el cual es directamente proporcional al tamaño del mismo y cuando hablo de precio no me refiero solo al dinero, me refiero a hacerle frente y a sobrevivir la tormenta, la pesadilla en que se va a convertir su vida por ir tras ese sueño. Si no está dispuesto a arriesgarse, por favor no lo haga y más bien continúe en su zona de confort. Al igual que la fábula del perro que estaba echado sobre la punta de un clavo que le dolía tanto para lamentarse pero no lo suficiente para pararse.

El cuento aquel que se hizo rico de la noche a la mañana no aplica para los que han vivido una noche que ha durado muchos años llena de angustias y dificultades de toda índole hasta que al fin ven la luz al final del túnel y logran su cometido. Pienso que la única forma de hacerse rico de la noche a la mañana es ganándose una lotería o recibiendo una herencia, porque ni casándose con una persona rica se logra ya que el cortejo puede durar meses o años. Lo invito pues amable lector a hacerse y responder las preguntas ¿Cuántos años tengo? y la más importante ¿Qué voy a hacer en ellos?

Por el momento permitame felicitarl@ por su cumpleaños y roguemos a papá Dios para que cumpla muchos más. Si quiere saber como hacer realidad sus sueños lo invito a leer mi libro ¡Sueñe, que eso relaja! el cual puede bajar totalmente gratis desde la pagina web www.amazon.com/author/onofre o solicitarmelo en formato PDF a mi correo electronico: onofrerestrepo@gmail.com  

domingo, 22 de marzo de 2015

Amaras al señor tu Dios.

Durante la historia de la humanidad han existido tantos dioses como civilizaciones ha habido en el planeta. Cada pueblo ha tenido sus propios dioses los cuales al parecer nos protegen de todas las catástrofes, calamidades y nos proporcionan todo lo que necesitamos. Miles de libros se han escrito y películas se han filmado de toda la cantidad de deidades que hemos tenido, tenemos y tendremos los seres humanos, cuál de todas más poderosas. Diosas y dioses a los cuales se les hacían y se les hace cualquier cantidad de rituales, ofrendas y sacrificios con el fin de obtener sus favores. 

Hablar entonces de teología es adentrarnos en un universo demasiado complicado y donde se suele encontrar con un aspecto muy ligado a ella como es un apasionamiento desmedido que ha ocasionado cualquier cantidad de dificultades en la historia de la humanidad. Por lo tanto entrar a escribir de un tema tan controversial sería inútil ya que es un tema de nunca acabar pues cada ser humano tendrá su propia opinión y la defenderá a costa de su propia vida. Por lo tanto amigo lector, nada de nervios, por el momento no volveré a tocar un tema tan espinoso del cual ya hable en mi libro "Soy ateo gracias a Dios". Aunque difícilmente podremos desligarnos de Él ya que así no queramos reconocer su existencia es prácticamente imposible dejar de hablar de Dios ya que todo nos habla de Él