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martes, 26 de diciembre de 2023

Año nuevo, vida nueva



Siempre he sugerido durante estas festividades de fin y principio de año que antes de quemar el dinero en pólvora y globos pensaran en invertir ese dinero en ayudar a alguien.

Infortunadamente, la historia se repite una y otra vez; en Colombia cientos de personas recordarán por el resto de sus vidas las navidades porque sufrieron quemaduras con pólvora y millones de pesos y muchos empleos perdidos debido a los incendios producidos por los globos.

Esto comprueba una vez más lo que digo en mi libro “Estamos bien capacitados, pero mal educados”. Es un hecho que la experiencia es como el estiércol, nadie lo coge. Pero bueno, nada de nervios, mientras haya quien compre, habrá quien venda.

Termina el año gregoriano 2023 y se inicia el 2024, cuyos dígitos suman 8 o sea que es un año 8, el cual se considera un símbolo de abundancia, éxito y prosperidad. Desde la antigüedad, el número 8 ha sido asociado con el infinito, debido a su forma que parece no tener fin. Esto representa la idea de que las posibilidades y oportunidades son ilimitadas. En el ámbito espiritual, el número 8 también está relacionado con la energía universal y la conexión con planos superiores de conciencia. El 2024 además es un año bisiesto en los cuales suelen suceder cosas fuera de lo común.

Independientemente de su significado esotérico, un nuevo año genera muchas expectativas y las consabidas promesas que siempre nos hacemos y que pocas veces cumplimos, porque, como cortoplacistas que somos, acostumbrados a las comidas rápidas, queremos resultados igualmente rápidos a cualquier proyecto que iniciemos, por lo tanto, pasados pocos días, preferimos continuar en nuestra zona de confort que correr el riesgo y pagar el precio de hacer realidad nuestros sueños.

Algo si debe quedar muy claro, en el 2024 cosecharemos lo que hayamos sembrado en el 2023 y en años anteriores. La pregunta es ¿Qué hemos sembrado? Muchos continuarán sembrando odios, rencores, resentimientos, deseos de venganza, envidias, promesas, angustias, enemistades, infidelidades, celos, chismes, indiferencias o están pensando en cómo causar el mayor daño posible; otros tantos perdonaron de corazón, se alegraron de sus propios triunfos y el de los demás y están pensando en cómo ayudar a sus semejantes a hacer realidad sus sueños para poder hacer realidad los propios, porque para recibir (cosechar), primero hay que dar (sembrar).

Unos y otros justifican plenamente su pensar y accionar, sin embargo, los resultados hablarán por sí solos. La cosecha es directamente proporcional a la siembra que hayamos realizado y a la variedad de cultivo (proyecto de vida), el cual puede tardar días, meses o años, como es el caso del cultivo de la planta de los emprendedores, o sea, el bambú japonés (7 años).

Algo que debemos tener muy en cuenta es la frase del científico Albert Einstein cuando manifestaba que "Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados". Ahora bien, ¿Cuál es nuestro sueño? O mejor aún, ¿Cuál es nuestra pesadilla?, ¿Qué es aquello que no nos deja dormir en paz? Recordemos que para hacer que un sueño se convierta en realidad, primero hay que tener un gran sueño, luego hay que convertirlo en una pesadilla que no nos deje dormir hasta hacerlo realidad, es necesario despertar y ponernos en acción.

¿Recordemos también la parábola del sembrador? (Mt.13: 1 -8). "Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno".

Si lo que sembramos se lo comieron las aves, o sea, aquellas personas que solo te critican y te juzgan o te diste cuenta de que lo que sembraste cayó en pedregales y "fracasaste" o que cayó entre espinos y te diste cuenta de que tu actividad no te hace feliz, entonces es el momento de iniciar una nueva siembra porque hay que insistir, persistir, resistir y NUNCA desistir hasta hacer realidad nuestros sueños.

Infortunadamente, también nos encontramos con personas que quieren cosechar sin haber sembrado, sin haber invertido, sin haber pagado el precio justo por aquello que desean. Dios permita entonces que lo que hayamos sembrado haya caído en tierra fértil y que en el nuevo año recojamos una abundante cosecha.

Finalmente, te invito amable lector a que en el nuevo año practiquemos la regla de oro de hacer lo que quisiéramos que nos hicieran, a respetarnos y respetar a todo y a todos, a ser coherentes y consecuentes con nuestro discurso, a cumplir las promesas y la palabra dada porque, como decía nuestro gran amigo el fabulista de la antigua Grecia, Esopo, "las palabras que no van seguidas de los hechos, no valen nada"

Un abrazo y ¡Feliz año para todos!

Canción, año nuevo, vida nueva: https://www.youtube.com/watch?v=D1BPox9Ibbk


https://universovirtualcomunicaciones.com/

jueves, 11 de abril de 2019

¡Sueñe, que eso relaja!

 Conferencia ¡Sueñe, que eso relaja!

Hola amig@s, En mi blog de hoy los quiero invitar a ver mi conferencia ¡Sueñe, que eso relaja! basada en el mismo libro, el cual pueden adquirir en la editorial que me publica  www.amazon.com/author/onofre o solicitármelo totalmente gratis en formato PDF al correo electrónico: onofrerestrepo@gmail.com  Sus sugerencias y comentarios los pueden hacer en el espacio que hay lado derecho del vídeo. Espero lo disfruten y lo compartan con todas aquellas personas que quieran hacer realidad sus sueños y despertar de sus pesadillas.


Un abrazo. para tod@s. 

Onofre.  

sábado, 6 de enero de 2018

¿Que Estudiar?

Es la pregunta que muchos se están haciendo en estos días de principio de año y como es tradicional en nuestro medio latino, hacemos cualquier cantidad de promesas de lo que vamos a hacer en el nuevo año. Que bajar de peso, que hacer ejercicio, que ahorrar, que cambiar de casa, de carro, de pareja, de país, de ropa, de amigos, de apariencia, en fin, la lista sería interminable. Y entre esas listas encontramos una pregunta bien difícil de responder: ¿Qué estudiar? Es más ¿Qué hacer? En todos mis libros siempre escribo de lo que han escrito miles de mis compañeros escritores desde hace siglos. Uno debe hacer y estudiar lo que realmente le agrada, no lo que nos “sugieren” nuestros “seres queridos” ya que, cuantos hay que se dedican a estudiar o hacer algo que realmente les molesta ya sea porque el oficio o la profesión es muy rentable o porque es tradición familiar.

Permítame hacerle una pregunta, la cual espero conteste con toda sinceridad: Si usted tuviera su futuro económicamente asegurado, ¿A qué se dedicaría? Ahora no me vaya a decir que se echaría a dormir el resto de sus días, ¡casos se ven! Me refiero a que actividad realizaría el resto de su vida. ¿Qué estaría dispuesto a hacer así no obtuviera una retribución económica por ello? Cuando encuentre la respuesta a estas preguntas, habrá encontrado que hacer en el nuevo año y por supuesto que estudiar. No ha de faltar la persona que piense que no puede dejar de hacer lo que está haciendo porque entones ¿de qué va a vivir? Al respecto permítame hacerle otra pregunta ¿Qué lo hace a usted feliz? Recuerde que el objetivo número uno del ser humano es ser feliz. El cuento aquel que uno debe amar lo que hace no es del todo cierto, porque muchas veces, por alguna razón, nos toca hacer algo y no necesariamente disfrutamos de esa actividad.

Ahora bien, no le estoy diciendo que deje de hacer inmediatamente lo que está haciendo  (aunque sería lo ideal) y que le genera malestar, inconformidad, serios dolores de cabeza y no se cuantas cosas más desagradables. Lo que quiero decirle, es que comience a evaluar el oficio o profesión que actualmente está realizando y pregúntese si eso es lo que quiere hacer el resto de su vida y si lo que está haciendo lo lleva al lugar donde quiere ir y a hacer realidad sus sueños. Recuerde que el que no sabe para dónde va, ya llegó. Yo no sé cuál sea su edad, su preparación académica, si la tiene o no la tiene, cual sea su situación económica, si es muy rico o vive en la indigencia de la extrema pobreza económica ya que soy de las personas que piensa que no existen seres humanos pobres, lo que hay es seres humanos iliquidos, o sino pregúntele a las aseguradoras, las cuales le aseguran a usted hasta el dedo gordo del pie izquierdo por la cantidad de dinero que usted quiera y ni que hablar del trafico de órganos pues casos se han visto que hay personas que están dispuestas a pagar cualquier cantidad de dinero por un riñón o por cualquier otra parte del cuerpo que sea trasplantable.

Yo no sé cuál sea su realidad, como estoy seguro que usted tampoco ni siquiera se imagina la mía. Lo que sí le puedo decir con conocimiento de causa es que, independientemente y por difícil que sea su situación, usted puede mejorar y hacer realidad sus sueños. Yo no sé cuál sea su Dios, si le cree a Él o si cree en Él, afortunadamente Él si cree en usted. Cuando llegamos a este plano de la existencia todos, sin excepción, vinimos con una misión para cumplir y debemos cumplirla al pie de la letra.

Algunos fuimos afortunados en saber cuál era nuestra misión así haya sido en la vejez como fue mi caso que comencé a escribir ahora viejo. Otros fueron mucho más afortunados que yo y desde niños comenzaron a hacer aquello para lo cual vinieron a este planeta. Es necesario y yo diría que indispensable, mire hacia el horizonte y comience a visualizar el lugar donde quiere llegar, luego siga los pasos de las personas que ya lograron llegar a ese lugar, aprenda de ellas, iguálelas y supérelas. Estoy seguro que antes que usted, ya muchos han logrado lo que usted quiere lograr, es cuestión entonces de tomar la decisión y ponerse en acción. Recuerde que las cosas no hay que esperar que sucedan sino hacer que sucedan. ¿Cuál es el mejor momento de un enfermo? Cuando entra en crisis, o se alivia o se muere y algo que debe tener en cuenta es que muchas veces las crisis hay que generarlas, ya que puede pasar como el perro aquel que estaba echado en la punta de un clavo, le dolía lo suficiente para lamentarse pero no para pararse y buscar un mejor lugar donde estar.

Y es que a veces nos acostumbramos a sobrevivir, a nuestra zona de confort, a vivir con lo poco o lo mucho que tenemos. Dirá usted: si tengo todo lo que el dinero puede comprar ¿Qué más le puedo pedir a la vida? Eso si no lo sé, solo que permítame con todo respeto hacerle otra pregunta: ¿Cuándo usted muera, lo recordaran con amor y agradecimiento o con resentimiento y quizás con odio? Si piensa que lo recordaran con amor y agradecimiento por todo lo que ha hecho por el planeta y los que en él vivimos ¡felicitaciones! Es el momento entonces de redoblar esfuerzos  para que más personas lo extrañen cuando muera. Si piensa que morirse sería un alivio para muchos y que el mundo estaría mejor sin usted ¡grave! Es el momento entonces de cambiar de actitud y de accionar y aprovechar al máximo esos segundos, minutos, horas, días, semanas, meses o años que le quedan de vida y hacer algo para cambiar esa desastrosa imagen que se tiene de usted. Ahora bien, no ha de faltar el fanático que diga que lo que quiere es hacer sufrir a sus semejantes como lo han hecho sufrir a él.  Lo cual también es muy respetable ya que cada cual hace de su vida y la de los demás un cielo o un infierno. Si usted es de los que disfruta nadando contra la corriente y haciendo mucho daño, le recuerdo que su final será bien triste y pasara a la historia como millones de seres humanos que no trascendieron y son modelos a seguir, sino que descendieron y que son recordados con mucho odio. Espero que usted no sea un robot que puede ser programado para que haga determinadas cosas buenas o malas y que es una persona medianamente inteligente para tomar la decisión de hacer de su vida y la de sus semejantes algo digno de vivir y de recordar.

En el año 2016 y posteriores, usted cosechara lo que haya sembrado en los años anteriores. Como decía el científico Albert Einstein “Es de tontos esperar resultados diferentes y seguir haciendo lo mismo” Los cambios no son fáciles, nada que valga la pena lo es y los grandes cambios no ocurren de la noche a la mañana. Por lo general siempre hay una causa que se gesta por algún tiempo para que se produzca un efecto. Infortunadamente muchas veces cuando se produce ese efecto no lo hace de la mejor manera.

¿Qué estudiar entonces? Como puede apreciar en la página web www.uvirtual.co hay muchos estudios que usted puede realizar en forma presencial o virtual y más de 300 cursos gratuitos gracias a la alianza estratégica que se tiene con la Fundación Biia Lab. Sin temor a equivocarme pienso que ya no hay excusas válidas para no estudiar lo que uno quiera en cualquier academia del planeta gracias a Internet. Estamos en un mundo globalizado donde las fronteras físicas y tecnológicas han ido desapareciendo y llegará el día que no exista ninguna.

Finalmente quiero desearle un feliz año nuevo en compañía de sus seres queridos y dejarle una tarea: hoy y siempre que se encuentre con uno de ellos abrácelo sin decir absolutamente nada, vera la curiosa reacción de ellos y lo bien que usted se sentirá.

Un abrazo :)

Onofre Restrepo

www.uvirtual.co

lunes, 31 de agosto de 2015

I Have a Dream


“Yo tengo un sueño (I Have a Dream) es el nombre del popular discurso más famoso de Martin Luther King Jr., cuando habló poderosa y elocuentemente de su deseo de un futuro en el cual la gente de tez negra y blanca pudiesen coexistir armoniosamente y como iguales. Este discurso, pronunciado el 28 de agosto de 1963 desde las escalinatas del Monumento a Lincoln durante la Marcha en Washington por el trabajo y la libertad, fue un momento definitorio en el Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos. Está considerado frecuentemente como uno de los mejores discursos de la historia, y quedó en el primer puesto entre los discursos del siglo XX según los estudiosos de la retórica...” 

Tal vez mi sueño no sea tan grande y trascendental como el del Dr. King. El mio es despertar los sueños de las personas y contribuir a hacerlos realidad por medio de mis libros y conferencias. Modestia aparte, desde su publicación en el año 2008, de mi libro ¡Sueñe, que eso relaja! Han bajado de Internet más de doce millones de copias gratis en más de treinta y siete países, siendo mi mayor retribución los cientos de mensajes de agradecimiento que durante los últimos siete años, he recibido de países tan lejanos como Australia, Japón o China. 

Desde su publicación, el libro siempre ha estado disponible en forma gratuita en formato digital, ahora mi sueño es imprimirlo para obsequiarlo en colegios y universidades, el cual tiene un costo por unidad de US7. Con un lenguaje sencillo, directo y claro, el principal objetivo de este libro es despertar los sueños de las personas y contribuir a hacerlos realidad; incrementando la autoestima, el sentido de pertenencia, la calidad en el servicio, el compromiso, la competitividad, la productividad y el liderazgo.

La idea también es desvirtuar una gran cantidad de paradigmas y algunas frases de cajón tales como: Cuanto tienes, cuanto vales. De eso tan bueno no dan tanto. Desconfíe hasta de su propia sombra. El que mucho abarca, poco aprieta. El que pone la plata pone las condiciones. Es mejor la gotera que el chorro. Estudie algo que de dinero. Hay que ser humildes y hacer lo que nos toca, no lo que nos gusta. Sea realista y ponga los pies en el piso. Las cuales lo único que hacen es limitar nuestras capacidades y apagar nuestros sueños. 

Si usted amable lector quiere ser parte de este sueño y desea contribuir a hacerlo realidad, lo invito a consignar su importante aporte en la cuenta de ahorros Bancolombia 03007176884 a nombre de José Onofre Restrepo Restrepo, con la seguridad que el dinero recaudado será invertido en la impresión y distribución gratuita del libro. 

Finalmente, ya sea que usted no pueda, no quiera o desconfié que el dinero sera utilizado para ese propósito, ayúdeme a difundir este mensaje, es probable que alguien si quiera correr el riesgo de invertir en este sueño. 

De antemano quiero darle las gracias en nombre de todas aquellas personas que recibirán el libro gratis. Si desea obtener una copia en formato PDF, por favor escríbame al correo electrónico: onofrerestrepo@gmail.com, se la enviare a vuelta de correo. 

lunes, 29 de junio de 2015

Once Lecciones que nunca aprenderás en la universidad.

Columnista invitado: Jurgen Klaric  

11 LECCIONES DE LAS STARTUP QUE NUNCA APRENDERÍAS EN LA UNIVERSIDAD.

Mientras muchas personas insisten en adquirir más grados académicos, muchos emprendedores se benefician directamente del entrenamiento en el mundo de los negocios. Sin embargo, existen ciertas cosas que aún en los programas académicos no enseñarían (o enseñarían bien) y que son críticos para el master que llevarías. Pon atención a estas 11 habilidades que no aprenderías en una universidad y sí en una Start up.

1. Liderazgo estilo startup

Pequeños equipos son mucho más funcionales que las grandes compañías. En el caso de las Startup, tienes a una sola persona cumpliendo múltiples roles y gente que usualmente tienen que preparase por sí mismos. Los empleados en las startups necesitan estar mucho más empoderados y tener un pensamiento más visionario que las compañías tradicionales. Esto es algo que no es enseñado en la universidad.

2. El poder de las redes de contacto

Una buena parte del éxito de un negocio viene de la gente que tú conoces y el poder de tu red de contacto. Ni los colegios ni las universidades hablan sobre lo importante que es cultivar y hacer crecer tu red de contactos o ya sea las facetas del Networking (activamente o pasivamente), sin embargo todos tenemos una red de contacto y debemos inculcar a los estudiantes como deben aprender a maximizarlas.

3. Forjar carácter ante el fracaso

Tú no puedes aprender a forjar carácter dentro de un salón. Ser un emprendedor implica tener la suficiente fuerza de voluntad para crear algo de la nada. Puedes aprender teorías y las mejores prácticas en un salón de clases, pero no puedes aprender a forjar carácter y la dedicación que toma ver como tu visión se hace realidad. Gran parte del éxito está en la disposición de invertir el 100 por ciento de tu energía en el rostro de una gran incertidumbre y despertar el siguiente día listo para hacerlo de nuevo. El camino nunca es llano y usualmente tomará muchas subidas y bajadas. Forjar carácter se trata de caer y levantarse una y otra vez y eso no puedes aprender en un salón.

4. La soledad de ser el único fundador

No es el sonido de la melancolía. Pero ser el único fundador es solitario porque todos los errores caen en ti. No hay de quien quejarse y tu trabajo es crear soluciones y que tu discurso sea constantemente positivo. "Nunca hay un mal día en una startup", es lo que se suele decir. Eso crea una barrera entre el fundador y el resto del mundo que lo rodea. Es un reto interesante y encontrar el apoyo de un grupo de mentores es crucial.

5. Es una maratón, no una carrera corta



La costumbre en las escuelas es que los trabajadores ambiciosos son quienes corren hasta la meta y tratan de contestar todas las preguntas correctamente antes que todos, sin embargo esta no es el mejor enfoque en el mundo real. En el mundo real habrá lecciones que solo aprenderás mirando atrás, y habrá sequías largas de decepción. A pesar de ello, debes aprender a tranquilizarte para trabajar en ese objetivo de largo plazo, porque como sabrás tú estás allí para dar el salto grande y eso se valora más que cualquier victoria de corto plazo.

6. Cómo (y cuándo) escalar

Ninguna universidad puede enseñarte cuando es el momento correcto para expandir tu negocio, hacer nuevos contratos y tomar más responsabilidades. Generalmente todo esto viene de un presentimiento y las relaciones estratégicas que tú construyas. Ningún libro de universidad te enseñará esa habilidad.

7. Un proceso efectivo de venta

Para todo lo que has aprendido sobre marketing, en la universidad te apuesto que nunca te enseñaron sobre ventas efectivas. Nadie te enseña el proceso de un prospecto hasta un cliente potencial o para liderar la comunicación y aprender a cerrar una venta, nadie.

8. Ajetreo

Puedes aprenderlo, pero no en la escuela.

9. Diseño y creación del producto

Podrás aprender teorías del marketing y estrategias de negocio en la universidad, pero la escuela no te enseña qué vender. Necesitas entender cómo identificar el mercado y cómo crear un producto que tu mercado consuma. Esto es muy difícil de enseñar y usualmente funciona por casualidades de la vida o porque estuviste en el lugar y momento correcto.

10. Adaptabilidad

La universidad por naturaleza es bien estática, con un camino diseñado para graduarte. Sin embargo la universidad no te enseña cómo ubicarte en el mapa de los negocios y cambiar tu destino como sucede usualmente en el emprendimiento. Aprender a cómo adaptarte es esencial para tener chance de éxito como emprendedor.

11. Aprender a vivir bajo presión

En la universidad, los sentimientos y emociones que acompañan al estrés vienen y dependen de los exámenes, trabajos y una que otra actividad. Sin embargo emprender es vivir con el hecho de que no hay señal de alivio. Es por eso que uno aprende a vivir con estrés, tú lo reconoces y aprendes a sobrellevarlo día a día. Aprender a vivir con el estrés y la presión es algo que nadie puede enseñarte pero un reto que debes enfrentar y superar dentro de ti mismo.

viernes, 15 de mayo de 2015

Que es un maestro


QUE ES UN MAESTRO

Columnista invitado Miguel Angel Cornejo

"Necesitamos maestros auténticos, no simples instructores. Instructor es aquel que solo transmite información, maestro es aquel que forma la inteligencia y la voluntad, que hace que surja la obra maestra que existe en cada uno de sus alumnos. El instructor enseña una técnica y da una instrucción precisa. El maestro en cambio no se limita a enseñar lo que el otro no sabe sino que hace que surja en el otro lo que debe llegar a hacer. Maestro es el que siembra misiones superiores éticas y progresistas. Maestro es el que forja voluntades de triunfadores y optimismo de lograr la cumbre a pesar de las adversidades. Maestro es quien ha encontrado en la enseñanza su autentica vocación y goza con la realización de cada uno de sus alumnos. Maestro es el que enseña con su ejemplo señalando la ruta a seguir para lograr la plena realización. Maestro es aquel que da sentido positivo y aprendizaje a todas las adversidades. Maestro es aquel que en cada clase que imparte se emplea a fondo y es la mejor que ha dado en toda su vida. Maestro es aquel que en cada jornada de trabajo lanza el corazón y enseña con tal pasión como no lo ha hecho nunca. Maestro es el que conjuga la realidad del presente con el sueño de lograr un mundo superior en el futuro. Maestro es aquel que hace soñar a sus alumnos en hacer posible lo imposible. Maestro es el inconforme de su tiempo que siembra ideales para luchar por la justicia, la generosidad y el amor. Si se le teme, es simple instructor, si se le ama, es un autentico maestro. Maestro es aquel idealista que se ha ofrecido a hacer ayudante de Dios en su creación"

Películas recomendadas de lo que es ser un verdadero maestro:

El Profe. Protagonizada por Mario Moreno Cantinflas.


Taare Zameen Par. Protagonizada por Darsheel Safary y Aamir Khan

sábado, 4 de abril de 2015

Aprendí y decidí


 Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar... 
decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas,
decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución,
decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis,
decidí ver cada noche como un misterio a resolver,
decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos, aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui, me dejó de importar quién ganara o perdiera, ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien "Amigo".
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, "el amor es una filosofía de vida".

Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente; aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas...
aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar...
ahora simplemente duermo para soñar.

Walt Disney