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jueves, 2 de noviembre de 2023

Los seres queridos

Nadie puede negar la importancia de la familia, de los amigos, de los socios y de todas aquellas personas que son cercanas a nuestros afectos, son nuestros seres queridos. Personas que de una u otra forma influyen en nuestra vida, en nuestra formación personal y profesional, en nuestros sueños. Son parte integral de nuestro entorno, de nuestra manada, de nuestra vida. Seres por los cuales estamos dispuestos a realizar grandes sacrificios e incluso a dar nuestra vida.

Infortunadamente, también se da el caso, con más frecuencia de lo que pensamos, que se convierten en verdaderos lastres que no nos permiten avanzar e incluso, en muchas oportunidades, no solo no nos permiten avanzar, sino que nos hacen retroceder, convirtiéndose en nuestros peores verdugos. Sin embargo, no podemos concentrarnos en los pocos que nos hacen daño, sino en la multitud de personas que están dispuestas a ayudarnos, a alentarnos, a hacer realidad nuestros sueños. Curiosamente, la mayoría de las veces son personas que no son de nuestra familia y a veces ni siquiera nos conocen. Aunque, son las que más creen en nosotros.

Lo invito amable lector a hacer el siguiente ejercicio: Supongamos que usted es de una familia de clase trabajadora y que al igual que sus demás familiares vive de un modesto sueldo. Dígale a la persona con la cual usted convive y que, por lo tanto, conoce sus fortalezas y debilidades que mañana se va a comprar un vehículo de alta gama. Lo más probable es que esa persona le va a preguntar si tiene fiebre, si está consumiendo alguna droga alucinógena o en el peor de los casos si se está volviendo loco. Le va a recordar que hay necesidades apremiantes en el hogar y que, por lo tanto, no entiende cómo es que usted se va a comprar un vehículo que está más allá de sus capacidades económicas. Ese “ser querido” sabe exactamente cuáles son sus limitaciones y lo conoce muy bien. 

Sin embargo, mañana, colóquese el mejor traje y vaya a visitar un concesionario donde venden vehículos de gama alta. ¿Qué es lo primero que le pregunta el vendedor? Esa persona no lo conoce a usted, por lo tanto, no sabe que probablemente usted no tiene ni donde caerse muerto y que difícilmente podrá comprar uno de los lujosos vehículos que allí se exhiben. Ese vendedor sabe que donde menos se piensa salta la liebre y que no puede prejuzgar al cliente por su apariencia y qué casos se han visto de personas que no aparentaban mayor cosa y salieron comprando el vehículo más costoso.  De igual forma, esas personas que en un momento dado nos quieren ayudar no lo hacen por lo que aparentamos sino por lo que somos.

Lo invito amable lector a reflexionar y analizar detenidamente a las personas con las cuales usted convive, que lo rodean. Un antiguo refrán dice “dime con quién andas y te diré quién eres” el cual se complementa con otro que dice que "el que entre la miel anda, algo se le pega". A nuestro alrededor debemos tener personas que nos edifiquen, que nos animen, que a pesar de las circunstancias, por difíciles que estas sean, nos digan que podemos salir adelante. Si por algún motivo se da cuenta de que los “seres queridos” que lo rodean solo quieren verlo a usted cada vez más mal de lo que está, lo mejor es que comience a colocar distancia de por medio, por mucho que los ame. Usted es una persona que merece triunfar, que merece lo mejor de lo mejor, que nació para ser feliz.


Recuerde que todo en la vida parte de una decisión llevada a la acción, si usted sigue haciendo lo mismo no va a obtener resultados diferentes. Es necesario que si no está logrando sus objetivos cambie su modus operandi, que pase de ser una persona ordinaria y se convierta en alguien extraordinario y la mejor forma es dar lo mejor de usted, de hacer un esfuerzo extra, de luchar por sus sueños, llueva, truene o relampaguee. De insistir, persistir, resistir y nuca desistir. Nuestros “seres queridos” nunca dejarán de serlo, aunque, es su decisión si continúa haciéndoles caso a todo lo que le dicen, a frase tales como: Usted no es capaz, usted no puede hacer eso, usted no sirve para nada o que le dicen “sueñe, que eso relaja” y lo más desagradable de estas y otras frases no es la frase en sí, sino el tono burlesco con que las dicen.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

Perder es ganar


Esta polémica frase de dirigente deportivo, profesor Francisco Maturana, es algo que nos debe hacer reflexionar cuando recibimos los resultados a una gestión como el director de un prestigioso colegio cuando manifiesta que “…Es el momento de hacer balance que para muchos es muy positivo, ya que cumplieron con las metas y logros que se trazaron desde el comienzo de año, otros les falto más compromiso y responsabilidad para lograr todo lo que tenían que conseguir. Algunos malgastaron el tiempo sin obtener ningún resultado positivo en sus deberes…”

Nada más acertado que lo expresado por el director, ya que, muchos caminamos porque vemos caminar no solo en las instituciones educativas sino en todos los estamentos sociales, muchos nos comportamos como “meros inquilinos sin saber qué hacemos y porque lo hacemos”. Aunque, también es cierto que existen excepciones a esta regla. En mi libro “Educando para la guerra” basado en una extensa, concienzuda y documentada investigación que un grupo de profesionales hicimos sobre las causas de la deserción escolar en América Latina. Detectado situaciones que dan lastima en cuanto a los modelos educativos utilizados en la mayoría de los países de América Latina y me atrevería a decir que en el gran parte del planeta. Situaciones que nos han llevado a pensar que “Estamos vivos de milagro” tal y como lo manifiesto en otro de mis libros. 

Para comprobarlo es sino mirar el listado de los países más corruptos del mundo (dentro de los cuales lastimosamente esta mi hermoso país Colombia) para demonstrar que el modelo educativo deja mucho que desear. Curiosamente, si vemos los menos corruptos también estableceremos las razones por las cuales lo son, todo parte de la calidad de la educación y la capacitación que se le está dando a las nuevas generaciones. 
Mi hijo después de recibir las notas, llorando me dijo: Papi como perdí el año ¿Cuál va a ser mi castigo? ¿Acaso me vas a echar de la casa como le dijo la mama de (…) si perdía el año? No supe que responderle. Simplemente lo abrace, le di un beso en la frente y le dije la famosa frase del profesor Maturana. No podía decirle que los que en verdad habíamos perdido el año habíamos sido primero que todo nosotros como padres que no supimos orientarlo, respaldarlo y brindarle el acompañamiento que necesitaba. Que los segundos que habían perdido el año habían sido sus profesores, que no habían sabido cómo trasmitirle sus conocimientos. Que la tercera que había pedido el año había sido la institución, que en vez de verdaderos maestros que practicaran la pedagogía del amor, tenía algunos instructores que solo se preocupaban por cobrar su sueldo pero que de pedagogía muy poco, ya que la metodología y las técnicas aplicadas no habían dado los resultados esperados. Que el cuarto que había perdido el año había sido el modelo educativo empleado en nuestro hermoso país el cual todavía está enseñando cosas que en poco tiempo los jóvenes olvidarían. Que el quinto que había perdido el año era el país, por llevar a sus jóvenes como borregos al desfiladero bajo la premisa que “si le gusta así bien o si no busque un mejor país donde vivir y capacitar a sus hijos”. 

Sin embargo ninguno de los anteriores es culpable de nada ya que durante más de 165.000 años, que según la teoría de la evolución evoluciono el homo sapiens (hombre sabio), nos han educado y capacitado para la guerra, lo cual se ha evidenciado en toda la historia de la humanidad, cuál de todas más violenta y sangrienta.

Nos han educado y capacitado para una desenfrenada competencia de que gane el mejor, no importando las estrategias que utilicemos para hacerlo. Educados y Capacitados bajo la premisa de cuanto tienes, cuanto vales; donde los principios y los valores están en franca decadencia ya que persona exitosa es aquella que se mide por los tenis y la ropa de marca, el carro último modelo, la cantidad de cuentas bancarias y tarjetas de crédito que tiene, el sitio donde vive o los lujos que pueda darse. 
Durante siglos hemos sido instruidos para tapizar las paredes de nuestras casas y oficinas con títulos y diplomas que respaldan la capacitación que hemos recibido en diferentes áreas del conocimiento pero que de educación no sabemos nada. Y hablando de violencia vi como una mamá empujaba a su hijo y le decía cualquier cantidad de barbaridades porque “había perdido el año”: que si era que no se había fijado en el sacrificio que ellos habían hecho para darle estudios, que si no tenía consideración con ellos por el dinero que habían gastado en él, que como fulanito de tal si había ganado el año cuando era un pobretón, en cambio el (dirigiéndose a su hijo) que “lo tenía todo” había perdido el año. 

La pregunta es ¿Qué puede pensar un muchacho cuando sus padres, supuestamente sus modelos a seguir, le dicen cosas así? No quiero ni pensar la navidad que va a pasar, a las burlas a que se va a tener que enfrentar y a lo que es más lamentable, las odiosas comparaciones que va a tener que escuchar. Es la constante en los días de “balances escolares”. Si en el caso nuestro que conocíamos la situación “especial” (disléxico) de nuestro hijo para educarlo y le suministramos al colegio y a los instructores toda la información para capacitarlo perdimos el año ¿Qué será de los padres que solo fueron unos cajeros automáticos y de unos instructores que solo se preocuparon por cobrar oportunamente sus salarios?

Debo resaltar las hermosas palabras que le dijo la profesora a mi hijo cuando le entrego las calificaciones: “tú no vas a repetir un año, simplemente vas a reforzar los conocimientos adquiridos, ahora dime una cosa ¿Cómo te gustaría que te enseñáramos el año entrante, en forma escrita o en forma oral como hemos comprobado que mejor captas?” El niño no dijo nada, no era necesario, como tampoco fue necesario que yo lo castigara por haber “perdido el año”. Por lo tanto, nada de nervios. Como dice el refrán “mientras haya vida hay esperanza” y siempre tendremos la oportunidad de mejorar. Dios permita que el próximo año si lo ganemos y seamos los padres que necesitan nuestros hijos y los maestros que necesitan nuestros estudiantes. ¡Que susto! ¡Los milagros existen!

martes, 17 de noviembre de 2020

Insistir, persistir, resistir y NUNCA desistir


Se dice que quien nunca ha “fracasado” es porque nunca ha intentado hacer nada. Sin embargo muchos de los que han “fracasado”, que se han dado contra el muro, que han quedado con una mano atrás y otra adelante, muchas veces sucumben a esa terrible experiencia y toman decisiones tan drásticas como terminar con su vida, otros simplemente se hunden en sus recuerdos cuando eran prósperos y tenían todo lo que el dinero puede dar y se convierten en pobres vergonzantes, en drogadictos, alcohólicos o haciendo de su vida, la de su familia y amigos, un completo caos.

Millones de personas en la historia de la humanidad han pasado por situaciones personales y sociales que no quisieran volver a repetir, sin embargo, debido a lo que escribía en un blog anterior de que “estamos biencapacitados pero mal educados”, será una historia que se continuará repitiendo por cientos y quizás por miles de años hasta que nos demos cuenta que la violencia en todas sus manifestaciones, es un mal negocio y que puede llevar al exterminio de la misma raza humana. Es que la frase aquella que dice que “quien no conoce la historia está dispuesto a repetirla” no es del todo cierta, ya que conocemos la historia y continuamos repitiéndola una y otra vez, para la muestra, un botón, las guerras que buscan la paz - nada más contradictorio - cuando en realidad lo que buscan es demostrar el poder en todas sus manifestaciones.

En este blog no quiero hablar de esas tristes y decadentes formas de pensar de una minoría que convierte la vida de la mayoría en un verdadero infierno, al punto de poner en serio peligro la estabilidad de nuestra casa, el planeta tierra.  Hoy quiero escribir, basado en mi experiencia personal  de haber “fracasado” en la salud, el dinero, el amor o la espiritualidad y en lo interesante que es convertir nuestros “fracasos” en extraordinarias experiencias de vida. Se preguntará usted amable lector por qué escribo fracaso entre comillas. Por la sencilla razón que pienso que no existen los fracasos, existen experiencias, exámenes que la vida nos hace, muchos de las cuales no ganamos y debemos repetir una y otra vez la lección hasta aprenderla, la mayoría de las veces a la fuerza.

Para un enfermo existe un momento decisivo en la difícil situación que vive y es cuando entra en crisis; o se alivia o se muere. De igual forma, cuando en nuestra vida se generan esas crisis que pensamos no vamos a poder superar, es quizás el mejor momento que podemos vivir ya que las crisis si no se dan por si solas, necesariamente hay que propiciarlas pues  muchas veces pensamos que todo está bien, cuando en realidad nuestra vida se asemeja a una bomba de tiempo que puede explotar en cualquier momento generando infelicidad,  destrucción y muerte.

Es necesario entonces hacer un alto en el camino y evaluar si lo que estamos haciendo realmente nos produce felicidad o solo lo hacemos por aparentar algo que no somos o porque nos hemos conformado con lo poco o lo mucho que tenemos. 

Si la conclusión a tu reflexión es que realmente eres feliz en todo el sentido de la palabra, ¡excelente! Si por el contrario te das cuenta que estas viviendo una vida que no es la quieres vivir, es el momento de cambiar de estrategia, pues como decía el científico Albert Einstein, “es de tontos esperar resultados diferentes y continuar haciendo lo mismo”.

Le invito pues a tomar la decisión y ponerse en acción, si realmente quiere lograr el objetivo principal de todo ser humano que es ser feliz. Le anticipo que no será una tarea fácil, nada que valga la pena lo es. Sin embargo si insiste, persiste, resiste y NUNCA desiste hasta hacer realidad sus sueños y despertar de una vez por todas de sus pesadillas, se que lo va a lograr.  Un proverbio oriental afirma que “para dar una larga caminada, hay que comenzar con el primer paso” y ese trascendental paso que usted debe dar es saber dónde está y dónde quiere llegar, porque "el que no sabe para donde va, ya llego".


viernes, 3 de abril de 2020

Los pobres vergonzantes.

En mi ciudad Medellín, Colombia, existe una calle a la cual le dicen la calle del tuvo (de tener), que en realidad se llama Pasaje Peatonal La Bastilla y en ella hay varios bares, uno de los más famosos, es El Bar Ganadero, donde se reúnen personas, en su mayoría hombres, a tomarse un café, una cerveza o simplemente a hablar de las haciendas, de los edificios, de las fortunas que tuvieron, de lo famosos que fueron, etc. etc. etc. En su mayoría personas que se niegan a aceptar que ya no tienen nada, que esos años de bonanza y de riqueza ya pasaron, las cuales por alguna razón perdieron. Algunos incluso aun usan los viejos y desgastados vestidos que otrora los hicieron ver como personas exitosas.

Tristemente el dialogo siempre es el mismo, yo tuve tal cosa, yo tuve tal otra, yo hice aquello, yo fui lo otro. Muchos ni siguiera tienen dinero para tomarse un café o pagar el pasaje del autobús para regresar a su barrio, donde los “amigos” los miran con lastima y los familiares ya no son tan familiares. Son los pobres vergonzantes. Seres humanos con los cuales la diosa fortuna alguna vez estuvo y que luego los abandono a su suerte. Seres humanos que conservan su orgullo y que prefieren soportar necesidades de toda índole antes que pedir. Seres humanos que debido a su avanzada edad ya nadie los contrata o les brinda la oportunidad de realizar una labor que les permita sobrevivir y terminar sus días con dignidad y una mejor calidad de vida. Seres humanos que continúan aparentando lo que dejaron de ser hace ya mucho tiempo. Seres humanos que fueron exitosos, muchas veces terminan en los vicios, llegando hasta el suicidio. La diferencia entre un pordiosero y un pobre vergonzante es que al pordiosero no le da pena pedir y de hecho convierten esa labor en un lucrativo negocio. En cambio, el pobre vergonzante prefiere morir de hambre antes que pedir o cometer algún delito.

Lo más triste de todo es que, en los tiempos de “vacas gordas”, esas personas contaban con gran cantidad de “amigos” o mejor, compraban amigos, y familiares ni se diga, eran recibidos como verdaderos príncipes y las atenciones abundaban ya que siempre había un interés de por medio. En cambio, ahora, en épocas de “vacas flacas”, los que se consideraban amigos incondicionales, ya ni siquiera son amigos, es más, evitan a toda costa encuentros y cuando estos irremediablemente se presentan, disimulan con una sonrisa burlona y no ha de faltar el comentario bienintencionado” de que todo va a salir bien pero nunca hacen nada por ayudar. Lo más curioso del caso es que aun sabiendo que esa persona necesita ayuda con urgencia, se niegan a darla con la excusa que no le van a alcahuetear, y hasta llegan a decir que bien merecida tienen la situación que están viviendo.

Lo que no saben los que así piensan, es que en la vida lo único seguro es que no hay nada seguro. Que la salud, la fama, la fortuna o incluso el amor se pueden perder en cualquier momento y afortunadamente también se pueden recuperar como le paso al santo Job. Lo invito pues amable lector a reflexionar sobre mi artículo del día de hoy. A pensar quien puede ser ese pobre vergonzante al cual usted pueda ayudar sin necesidad que esa persona se lo pida. Comience por analizarse usted mismo, posiblemente sea usted un pobre vergonzante que le da pena pedir ayuda. Posiblemente sea usted tan pobre que lo único que tiene es dinero pero que en el fondo necesita más ayuda que los mismos pobres que no tienen el dinero que usted tiene. Si afortunadamente ese no es el caso observe a su alrededor, tal vez haya un familiar, un amigo o un vecino que necesita con urgencia de su ayuda y que está a punto de cometer alguna locura debido al desespero que produce no saber qué hacer o como alimentar a su familia.

Y a los pobres vergonzantes, a los que están pasando por una difícil situación ya sea económica, social, de salud, afectiva o espiritual o quizás todas las anteriores, quiero decirles que, por difícil que sea su situación, siempre es posible mejorar, siempre es posible salir del fondo del barril lleno de estiércol. No va a ser fácil, nada que valga la pena lo es. Posiblemente pasaran días, meses o incluso años, pero algo si es seguro. Como dice el refrán, “no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista”. Le sugiero analizar detenidamente su situación cualquiera sea, el primer paso es aceptarla y el segundo tomar la decisión de ponerse en acción para superarla. Recuerde que el mejor momento de un enfermo terminal es cuando entra en crisis, o se alivia o se muere y mientras haya vida, hay esperanza. Si usted aún no ha entrado en crisis, debe generarla. A veces es necesario darse contra el muro, tocar fondo. Si usted tuvo puede volver a tener porque ya sabe cómo hacerlo, es cuestión de insistir, persistir, resistir y NUNCA desistir.

Convierta su sueño de volver a triunfar en una pesadilla que no lo deje dormir hasta hacerlo realidad. Sé que puede hacerlo, se lo digo por experiencia. Una sugerencia final, acepte la ayuda que le quieran proporcionar, la cual muchas veces se niega a aceptar debido a un orgullo desmedido. Una cosa es fracasar, algo de lo cual nadie está libre y otra muy diferente ser un fracasado lamentándose el resto de la vida. Recuerde que los ángeles que papá Dios nos envía para ayudarnos se presentan en muchas formas, la clave está en creer en ellos.

jueves, 11 de abril de 2019

¡Sueñe, que eso relaja!

 Conferencia ¡Sueñe, que eso relaja!

Hola amig@s, En mi blog de hoy los quiero invitar a ver mi conferencia ¡Sueñe, que eso relaja! basada en el mismo libro, el cual pueden adquirir en la editorial que me publica  www.amazon.com/author/onofre o solicitármelo totalmente gratis en formato PDF al correo electrónico: onofrerestrepo@gmail.com  Sus sugerencias y comentarios los pueden hacer en el espacio que hay lado derecho del vídeo. Espero lo disfruten y lo compartan con todas aquellas personas que quieran hacer realidad sus sueños y despertar de sus pesadillas.


Un abrazo. para tod@s. 

Onofre.  

lunes, 1 de mayo de 2017

Mentiras Verdaderas



El 15 de julio de 1994 se estrena la película dirigida por James Cameron y protagonizada por Arnold Schwarzenegger, Jamie Lee Curtis y Tom Arnold, Mentiras Verdaderas. Sin embargo, hoy no me quiero referir a esa cinta sino a eso que muchos consideran mentiras o espejismos y que resultan ser verdades que la historia reconocerá como tales.

Millones de seres humanos a través de la historia que han querido hacer realidad sus sueños se han encontrado con el escepticismo, la incredulidad, las humillaciones y muchos hasta con la muerte. Y es que no hay peor sordo que el que no quiere oír ni peor ciego que el que no quiere ver. Mucho se habla en mi país Colombia de préstamos bancarios para emprendedores, sin embargo a la hora de gestionar dichos préstamos se encuentran que acceder a dichos préstamos es prácticamente imposible debido a la cantidad de requisitos exigidos.

Queda entonces la opción de adquirir préstamos extra bancarios a intereses que sobrepasan la tasa de usura, lo cual hace que la mayoría de las veces los proyectos de emprendimiento, los sueños, se conviertan en verdaderas pesadillas porque los prestamistas no solo se quedan con los bienes materiales sino con la tranquilidad de los emprendedores y de sus familias. Las estruendosas quiebras económicas se convertirán por muchos años en una difícil barrera de superar que impedirán volver a intentar un nuevo proyecto ya que al estar reportados en las centrales de riesgo, ninguna entidad bancaria les presta dinero y es entonces cuando los usureros prestamistas aprovechan tal situación.

La vida de los emprendedores se convierte en un infierno ya que al no tener referencias laborales actualizadas debido a que durante varios años laboraron en forma independiente, no es nada fácil encontrar empleo debiendo dedicarse a realizar labores que nada tienen que ver con su experiencia o estudios y como fueron personas que gozaron de un buen nivel socioeconómico, se convierten en pobres vergonzantes. La desesperación llega a límites insospechados, es entonces cuando hace su aparición la llamada enfermedad del siglo XXI, la depresión y sus terribles consecuencias a nivel personal, familiar y social.  

Sin embargo los emprendedores tienen algo en común, la terquedad, una y otra vez intentan hacer realidad sus sueños pese a la incredulidad de sus “seres queridos” y de “amigos” que de tal no tienen nada ya que son los que no ven la hora que el emprendedor fracase nuevamente para decirle con una satisfacción difícil de ocultar frases tales como: se lo dije, yo sabía que eso no iba a funcionar - hay que ser humildes y hacer lo que nos toca, no lo que nos gusta - es que tiro el chorro muy alto - es que de eso tan bueno no dan tanto – es que el que sube como palma, cae como coco – es que todo fue una mentira, un engaño, un robo, una estafa y por lo tanto le fue como le fue – es que de sueños no se vive, lo mejor es que busque un empleo, en fin, algo productivo que hacer y deje de hacer castillos en el aire, etc. Etc. Etc.   Y comienzan con sus consejos “bienintencionados” que lo único que buscan es ver al emprendedor tan mal como están ellos, dependiendo de un salario y con sus tarjetas de crédito a reventar.

Preguntará usted amigo lector porque coloco a los seres queridos y a los amigos entre comillas. La razón es muy sencilla. Cuando se tiene dinero no se tienen amigos, se compran amigos y la mayoría de nuestros familiares (seres queridos) no saben cómo manifestar sus afectos. Algo muy diferente sucede cuando por aquellos azares del destino se pierde el dinero. Con él se pierden esos falsos amigos y los familiares ya no lo son tanto. Afortunadamente también aparecen verdaderos amigos, ángeles que papá Dios nos envía para recordarnos que Él nunca nos abandona. Es en esas épocas de "vacas flacas" que nos damos cuenta quienes son nuestros verdaderos amigos y seres queridos, aquellos que están con nosotros no por lo que somos, sino a pesar de lo que somos.  

Es que eso de que “se hizo rico de la noche a la mañana” no es del todo cierto, porque nadie sabe cuántos años duró la noche, cuantas tristezas, cuantas amarguras, cuantos desengaños, cuántas noches sin poder dormir, cuántas humillaciones, cuantas hambres y sobre todo, cuántas persecuciones tuvo que soportar el emprendedor antes de triunfar.

Una sugerencia para todos los emprendedores; dejen de dar tantas explicaciones; sus verdaderos amigos y familiares que continúan siéndolo a pesar de las circunstancias, no las necesitan, sus acreedores que se han convertido en sus peores enemigos, no las creen y los tontos que nunca han intentado hacer nada porque prefieren mantenerse en su zona de confort, no las entienden. Simplemente hagan lo que tengan que hacer sin esperar la aprobación o la credibilidad de nadie. Recuerden siempre que todo lo que ha hecho el ser humano, primero ha estado en la mente de un soñador y así, cuando vuestros sueños se hagan realidad, los hechos, los resultados, hablaran por si solos y aquellas personas que los criticaron, que los juzgaron, que los ultrajaron, que no creyeron en ustedes, que los humillaron, tendrán que tragarse sus palabras y envidiar vuestra “buena suerte”.

Apreciados emprendedores, luchen por sus sueños (mentiras) y conviértanlos en realidad (verdades) e insistan, persistan, resistan y NUNCA desistan hasta lograr vuestros objetivos. Un abrazo para todos hoy primero de mayo de 2017, día internacional del trabajo; trabajo que ustedes han generado con vuestras mentiras verdaderas.

martes, 15 de noviembre de 2016

Perder es ganar un poco


Esta frase del profesor Francisco Maturana generó mucha controversia en su momento, sin embargo, para los que hemos “fracasado” alguna vez en la vida ya sea en la salud, el dinero, el amor, la espiritualidad o a veces todas juntas, sabemos a lo que se refería el entrenador de futbol colombiano. 

El empresario estadounidense Lido Anthony Iacocca afirmaba que “preferiría no correr riesgos, pero la vida no me da otra opción”, otra frase al respecto es aquella que dice que “en la vida, lo único seguro es que no hay nada seguro”; sin embargo existen personas que prefieren jugar a lo seguro y evitan al máximo correr riesgos, los cuales obviamente hay que dimensionar, sopesar, evaluar y por supuesto analizar, evitando caer en la parálisis por análisis ya que cuando uno piensa demasiado una cosa no la hace. 

Lo curioso de todo, es que cuando nos damos contra el muro, cuando tocamos fondo, cuando todo por lo que hayamos luchado, se derrumba, aparecen los criticos, las aves de mal agüero, que por lo general son nuestros “seres queridos y amigos”, que con cara de satisfacción dicen cosas como: ¡se lo dije!, yo sabía que eso no iba a funcionar. Es que usted tiro el chorro muy alto. Es que el que mucho abarca, poco aprieta. La ambición rompe el saco. Es que de eso tan bueno no dan tanto. Es que lo que mal comienza, mal acaba. Es que si hubiéramos hecho las cosas como ellos dijeron, lo más seguro es que no habríamos fracasado, etc. etc. etc. , pero cuando uno les pregunta cuantas veces han triunfado en lo que uno quería hacer, por lo general siempre dicen que nunca, pero que aun así, ellos son unos verdaderos expertos en ese tipo de negocios.

Retomando la frase del profesor Maturana, en proyectos de emprendimiento, se suele perder tiempo y dinero, pero se gana experiencia y conocimientos y lo que es más importante, se ganan verdaderos amigos, aquellos que al darse cuenta de nuestro “fracaso” son los primeros en aparecer para decirnos cosas tales como: ¡Animo! Perdiste una batalla pero no la guerra. Cuenta conmigo. Aquí está mi mano, ¡levántate! Ven, analicemos que fue lo que paso e intentémoslo de nuevo, yo te ayudo, dime que necesitas. Este tipo de amigos son muy pocos. Que es más fácil encontrar una aguja en un pajar, que encontrar amigos como esos, es cierto, pero que los hay, los hay. 

Es que en los momentos difíciles es que se sabe quién es quién, ya que en las malas podemos contar con ese tipo de amigos porque en las buenas sobran los falsos “amigos”, los que nos abandonan cuando más los necesitamos, los que ante un encuentro inminente, se limitan a sonreír burlonamente y hasta nos dan palmaditas en la espalda para disimular su enorme satisfacción ya que para ellos uno es un pobre perdedor y definitivamente ellos no le van a alcahuetear a nadie, ni tampoco van a permitir que les pidamos dinero prestado ¡ni más faltaba! Son los llamados amigos circunstanciales, personas que no son leales a nosotros, eran leales a lo que teníamos o a lo que representamos y cuando esto cambió, también cambio su lealtad hacia nosotros.

Ahora bien, una cosa es fracasar y otra muy diferente ser un fracasado ya que está permitido caer, lo que no está permitido es quedarse en el piso. La gran lección que nos dejan los “fracasos” es que son indispensables para poder triunfar ya que hay que insistir, persistir, resistir y NUNCA desistir hasta hacer realidad nuestros sueños.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Hijos, no vayan a la universidad


A veces encontramos textos en Internet que bien vale la pena reproducir. La siguiente es una de esas historias: la carta de una madre que rompió esquemas sobre la educación tradicional, y el pensamiento de la mayoría de padres que instan a sus hijos a estudiar en el colegio, universidad, post grados y buscar trabajo fijo. Esta carta la leí en www.lanacion.com.ar espero que les guste.

"PEQUEÑOS AMADOS MÍOS,Dejemos algo claro: No me podría importar menos si van a la universidad. De hecho, hay una parte de mi que espera cualquier cosa menos eso después de la secundaria. Personalmente, preferiría que agarraran una mochila e hicieran dedo hasta Siberia, iniciaran un negocio de jabones naturales, fueran de voluntarios a Haití, lo que sea.Se los digo como una ex obsesionada con ser la más inteligente, como su tía Mandy solía llamarme. Puede que lo encuentren difícil de imaginar ahora, pero en mis tiempos era una desagradable que lograba superar las expectativas y se decepcionaba profundamente si recibía cualquier cosa menos una A+ y una estrella dorada.Fui a la universidad, conseguí ese papel, y les estoy diciendo de primera mano que no importa una mierda la educación que recibí respecto a mi potencial y valor para la sociedad.Ustedes son tres de los niños más brillantes, bondadosos, apasionados y burbujeantes que conozco. También son los tres mayores dolores en el trasero que he tenido que criar, con su deseo de cuestionar todo (incluyéndome a mi, cincuenta veces al día), y su feroz independencia que deja claro que no me necesitan tanto -y no cambiaría eso por nada del mundo.Deseo de aquí a la luna y de vuelta que cuando sean mayores tomen decisiones conscientes para resguardar estas características.La idea de que se inscriban, solo "porque es lo que deben hacer, para pagar miles de dólares y esperar encajar en un sistema en que su educación está en los confines de una habitación me hace encogerme hasta mi núcleo.Un lugar en que una pieza de papel y una fiesta al final se supone que deba hacerte sentir como que lograste "valer la pena". Ustedes son más grandes que eso. Por favor reconozcan que sus oportunidades para educarse a sí mismos son absolutamente ilimitadas.Fui a la universidad para hacer felices a mi papá y a mi mamá, para hacerles sentir que hicieron un buen trabajo criando una chica muy buena. Por favor no decidan ir a la universidad porque creen que me haría orgullosa o feliz. Ya estoy orgullosa.Si quieren ser algo como un médico o un profesor de primaria, sí, van a tener que ir. Y si quieren ir solo por la experiencia, vayan. Prueben. Vean cómo funciona para ustedes. No es necesario que funcione. Y si van, vayan solo cuando estén listos y entusiasmados, sea eso a los 18, 25 o 53.Mi único deseo para su educación es éste:Deseo que hagan cosas aparentemente irracionales pero llevadas adelante por la pasión, como tomar un vuelo a Perú para tratar de encontrar a ese tipo que conociste por 15 minutos en la ruta de bicicleta y al que no puedes sacar de tu cabeza. Espero que les rompan el corazón al menos una vez para que puedan saber qué tan grande es, y qué tan resiliente es.Espero que se den cuenta de que hay un millón de maneras de apoyarse financieramente y que no les importe una mierda lo que piensen otros de sus opciones profesionales. Si criar cabras o ser un contador o vender cocos en la playa de Indonesia o ser una agente de bienes raíces les hace sentir felices de levantarse cada día para ir a trabajar, rock on. Espero que tengan el auto respeto y las pelotas para renunciar en el momento en que empiecen a sentir que se están muriendo dentro energéticamente.Espero que aprendan no solo a abrazar, sino celebrar y valorar la espontaneidad. Que hagan otras cosas en su vida por el solo hecho de "¿Por qué diablos no?", esa es una razón completamente válida.Tomen el auto y hagan ese viaje a Colorado. Ese día. Empaquen un saco de dormir, una caja de chocolates, un cambio de ropa, agarren el dinero para bencina y emergencias y vayan. Vean qué sucede. Pasarán un rato excelente o tendrán una excelente historia. Quizás ambos.Aprendan a no matar buenas ideas por pensar demasiado. Seriamente, siempre puedes dar la vuelta el auto y deducir dónde devolverte. No aumentemos el drama de la situación.Deseo que se sientan perdidos y de verdad, de verdad, de verdad asustados e inseguros para que puedan llegar a la bella realización de que tienen el coraje de afrontarlo.Deseo que nunca estén tan intimidados por sus ídolos como para no hacer lo que necesiten para conocerlos y aprender de ellos. Son personas, también, y pueden aprender tanto de ustedes como ustedes de ellos. Acérquense. Envíenles correos, caminen y digan hola en la pieza.Mándenles un mensaje en Twitter, conéctense a través de LinkedIn, maldita sea,invítalos por un café o una bebida y busca la disposición de subirte a un avión si eso sucede. Solo aguanta tu cabeza en alto y se tú mismo. Quizás los rechacen (su pérdida), o quizás tengan un nuevo amigo para la vida que solía ser alguien con quienes soñabas despierto.Espero que nutran un amor por los libros -que lean no porque tienen, sino que quieren. (Ava, espero que en algún momento salgas de las novelas de romance vampiro en algún momento. Solo estoy siendo honesta).Espero que aprendan a dar la bienvenida a los tiempos difíciles con al confianza y el coraje de un guerrero. Que abran sus ojos a todas las lecciones que esperan entre las experiencias duras que están allí para aprender. Que digan genuinamente "venga", sabiendo que están a punto de salir más fuertes y sabios del otro lado.Espero que aprendan del placer de cuánta felicidad pueden experimentar al hacer a otras personas felices. No duden en dar flores a la señora gruñona y extraña que se sienta en la banca del parque y que luce como si no hubiese recibido flores hace demasiado tiempo.Espero que conozcan muchas personas con las que, en un primer minuto, pensarían que no tienen nada en común. Y espero que busquen terreno común cuando los inviten cálidamente a cenar.Espero que ganen mucho dinero y luego lo pierdan. Y luego descubran cómo ganarlo de nuevo, pero esta vez sabiendo que aunque el dinero hace las cosas más fáciles, no es tan todo poderoso como pensaban que era.Si pueden verdaderamente lograr completar esta lista, incluso parte de esta lista, en mis ojos son mejores que el 95% de la gente que termina en deudas universitarias por la oportunidad de un "mejor" futuro, un "mejor" sueldo, un "mejor" trabajo, más estabilidad, convenciéndose a si mismos que de alguna forma son más inteligentes que el resto de las personas que no fueron a la universidad.Si se presionan a sí mismos, si están constantemente sacándose de su zona de confort y disfrutando cada experiencia, buena o mala, como una experiencia de aprendizaje, si continúan cuestionando todo (incluyéndose a ustedes), si tratan de actuar con bondad y conciencia en todo lo que hacen, y si se dejan guiar por ese pequeño sentimiento dentro que les deja saber que están en llamas y felices de estar vivos, estarán bien.Y cuando ustedes están bien, yo estoy bien.No busquen solo ser inteligente por libros. No se atrapen en certificados o en lo que la sociedad les dice es lo "correcto". Evolucionen. Sean fieros. Sean fascinantes. Sean un gran pensador fabuloso. Sean absurdos. Sean apasionados.Y por Dios, no lleguen al final de su vida sin historias que contar a sus nietos, de esas que ellos no puedan creer por lo extrañas que parecen. Sepan que hay gran valor, grandes lecciones, en solamente vivir una vida interesante y verdadera para uno mismo, sin importar qué camino te lleve abajo."

lunes, 25 de julio de 2016

Nada de Nervios



¿Hoy ha sido un día difícil para usted? ¿Se levantó con el pie izquierdo o ni siquiera se ha podido levantar? ¿Amaneció hoy con la feura alborotada donde nada le sirve, todo le incomoda, todo y todos le molestan? ¿Tiene serias dificultades con su salud, con el amor, con el dinero, con la espiritualidad o con todas juntas? ¿Le juraron amor eterno o una amistad incondicional y todo fue un sofisma de distracción? ¿Se siente un fracasado? ¿Se siente como en la canción del gusanito que nadie lo quiere, todos lo odian, mejor se come un gusanito…? ¿Sus “amigos” fueron leales no por lo que usted es sino por lo que representaba para ellos y simplemente como decía el comediante mexicano Roberto Gómez Bolaños, en su personaje del chapulín colorado, se aprovecharon de su nobleza? ¿Cuándo cobra por su labor le pagan lo que al comprador le da la gana y no por lo que valen sus conocimientos y experiencias? ¿Las personas en las que confió lo dejaron con una mano atrás y otra adelante? ¿Piensa que el malo de la película es usted y que está en el lugar equivocado? ¿Qué no es lo suficientemente proactivo? ¿Qué todos sus estudios o experiencias nada valen? ¿Qué no es bueno para nada? ¿Ha llegado a pensar en terminar hasta con su propia vida? Etc. Etc. 

Si la respuesta a todas las anteriores y demás preguntas que tenga es afirmativa “NADA DE NERVIOS”, el hecho que esté pasando por todas esas dificultades es porque usted es un ser excepcionalmente maravilloso, solo que usted no se ha dado cuenta de ello y no sé si usted cree en un Dios, afortunadamente Él si cree en usted y como su padre, no le daría problemas que usted no tuviera la capacidad de superarlos. Ahora bien, una cosa es que usted tenga un inmenso valor – o si no pregúntale a las aseguradoras – y otra que se valore. 

El 99% de los seres humanos que habitamos el planeta tierra tenemos dificultades, unos las tenemos más grandes que otros, pero dificultades al fin y al cabo, ya que todo aquello que nos hace llorar no es una tontería, puesto que nos hace llorar. Ahora la pregunta que debemos hacernos es ¿hasta cuándo? Porque una cosa es fracasar y otra muy diferente ser un fracasado. Me atrevería a afirmar que todos los seres humanos hemos fracasado en algún aspecto y en algún momento de la vida, ya sea en el amor, en el dinero, en la salud, en la espiritualidad o muchas veces se generó el efecto domino y fracasamos en todas las anteriores. Otra cosa es cuando nos quedamos lamentándo el resto de nuestra existencia tales fracasos y no hacemos nada por superarlos, convirtiéndonos en unos fracasados. 

Dicen los médicos que el mejor momento de un enfermo es cuando entra en crisis, o se alivia o se muere. De igual forma, el mejor momento de un fracaso es cuando tocamos fondo o sea cuando respondemos afirmativamente todas las anteriores preguntas. Es ahí donde tenemos dos opciones, o quedarnos anclados en el fondo lamentándonos o comenzar a buscar la superficie. Toda decisión que tomemos y la llevemos a la acción, será un paso más para salir de la crisis, la cual puede durar días, semanas, meses o quizás años, todo depende de las ganas, de las decisiones y de las acciones que usted tome para superarla, ya que , como dice la célebre frase popular “no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”. 

Quiero confesarle algo, yo sé lo que es fracasar en todos los aspectos antes mencionados y también se lo que es hacer realidad mis más grandes sueños o sea triunfar, teniendo en cuenta que triunfar no es sinónimo de riquezas materiales, ya que ha triunfado el que ha hecho realidad sus sueños. Así es amigo lector que, nada de nervios, lo que escribo, lo escribo con conocimiento de causa y no por dármelas de escritor. Cuando le digo que todo tiene solución, es porque así es, aunque muchas veces esa solución no es la que nosotros queríamos, sin embargo nuestro padre Dios sabe cómo hace sus cosas. 

Y es que cuando hemos hecho lo que nos ha dado las gana y al final tenemos que hacer como en la parábola del hijo prodigo, volver arrepentidos al padre, éste nos recibirá con los brazos abiertos y todo comenzara a funcionar como hubiera funcionado desde un principio si lo hubiéramos tenido a Él en cuenta. Solo que a veces nuestra prepotencia y arrogancia no nos permite reconocer que somos humanos, tan solo humanos, con muchas fortalezas pero también con muchas debilidades y limitaciones. 

Ahora bien. La idea no es que genere usted una parálisis por análisis, ya que cuando uno piensa demasiado una cosa, no la hace porque le encuentra demasiados problemas. La mejor forma de aprender a nadar es lanzándose al agua, arriesgarse, tomar la iniciativa, tomar la decisión y ponerse en acción, fijarse una meta en pos de un sueño. A propósito de sueños, ¿Cuál es su sueño?, recuerde lo que decía el filósofo chino Lao Tse que “un sueño es aquello por lo que estamos dispuestos a dar la vida, los demás son simples deseos”. Otra frase bien interesante al respecto es la que dice que “quien no sueña, trabaja para un soñador” y es que cuando usted no sabe para dónde va, cualquier camino es igual. Yo no sé cuál sea su situación actual, lo que si se, es que, por difícil que esta sea, es posible mejorarla sustancialmente si comienza a cambiar de actitud, a insistir, a persistir, a resistir y a NUNCA desistir hasta hacer realidad sus sueños. 

Recuerde que todo lo bueno o lo malo que le esté pasando es el resultado de las decisiones que tomó en el pasado. Nadie triunfa o fracasa de un día para otro. Tanto el triunfo como el fracaso requieren de un proceso que puede llevar días, semanas, meses o años. Hay quienes dicen que fulano de tal se volvió rico de la noche a la mañana. Lo que no saben los que afirman tal cosa es cuantos años duro la noche de esa persona antes de ver la luz al final del túnel y salir a disfrutar de un esplendoroso día o sea triunfar. 

Cada “fracaso” es un escalón más para llegar a la cima del triunfo y quien nunca ha fracasado es porque nunca ha intentado hacer nada. Claro está que como la mendicidad es el mejor negocio del mundo ya que prácticamente no hay que invertir económicamente nada; hay quienes se acostumbran a mendigar ya sea amor, dinero, salud o espiritualidad porque no debemos olvidar que los latinos somos milagreros por excelencia y siempre estamos pidiendo un milagro o queremos ganarnos una lotería, sabiendo que cada día que amanecemos vivos, tenemos la oportunidad de laborar para hacer realidad nuestros sueños, ya que mientras haya vida, hay esperanza. 

Así es amigo lector que “nada de nervios” para atrás ni para coger impulso. Yo no sé cuál sea su edad en este momento. Si tenemos en cuenta que el promedio de expectativa de vida para los humanos en el planeta tierra es de ochenta y cinco años, la pregunta es ¿Qué piensa hacer usted en los segundos, los minutos, las horas, los días, las semanas, los meses o los años que le quedan de vida?

domingo, 17 de abril de 2016

¿Proactivo o Reactivo?


Hace algunos días un gran amigo me dijo que me quería ver más proactivo, si bien es cierto sabía más o menos que era ese cuento de la proactividad, quise investigarlo en su majestad Wikipedia y esto fue lo que me encontré: 

“La proactividad es un concepto de psicología del trabajo y de las organizaciones definido como la actitud en la que el sujeto u organización asume el pleno control de su conducta de modo activo, lo que implica la toma de iniciativa en el desarrollo de acciones creativas y audaces para generar mejoras, haciendo prevalecer la libertad de elección sobre las circunstancias del contexto. La proactividad no significa tomar la iniciativa, sino asumir la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan; decidir en cada momento lo que queremos hacer y cómo lo vamos a hacer.

El término proactividad lo acuñó el neurólogo y psiquiatra austriaco Víctor Frankl, que sobrevivió a los campos de concentración nazis, en su libro El hombre en busca de sentido (1946). Años después el término se popularizaría en muchos libros de autoayuda, desarrollo personal y empresarial gracias al best-seller Los siete hábitos de las personas altamente efectivas del autor Stephen R. Covey.

DIFERENCIAS ENTRE PERSONAS REACTIVAS Y PROACTIVAS:

Las personas “reactivas” son las que reaccionan ante un determinado estímulo. Esta reacción puede ser favorable o desfavorable para la persona o grupo de personas que la ejecutaron sobre un determinado grupo de personas.

Las personas proactivas en cambio se mueven por valores cuidadosamente meditados y seleccionados: pueden pasar muchas cosas a su alrededor pero son dueñas de cómo quieren reaccionar ante esos estímulos. Centran sus esfuerzos en el círculo de influencia: se dedican a aquellas cosas con respecto a las cuales pueden hacer algo. Su energía es positiva, con lo cual amplían su círculo de influencia.

CUALIDADES DE UNA PERSONA PROACTIVA:

· Responsabilidad ante su vida.

· Antepone los valores a sus sentimientos.

· Son tan felices como ellos quieren.

· Autorregulación.

· Responsabilidad para cumplir metas y objetivos.

QUÉ NO ES LA PROACTIVIDAD

La proactividad no tiene nada que ver con el activismo o la hiperactividad. Ser proactivo no significa actuar deprisa, de forma caótica y desorganizada, dejándose llevar por los impulsos del momento.

Las personas que tienen el hábito de la proactividad no son agresivas, arrogantes o insensibles, como defienden algunos tópicos, sino que se mueven por valores, saben lo que necesitan y actúan en consecuencia. El concepto opuesto es el de reactividad, tomar una actitud pasiva y ser sujeto de las circunstancias y, por ende, de los problemas. La definición extendida por Stephen R. Covey dice que la conducta individual es función de las decisiones propias y no de las condiciones.

ETIMOLOGÍA

El término "proactivo" es un anglicismo, del inglés proactive, que procede del griego y del latín: «pro», preposición griega que significa "a favor de"; y «active», que significa ‘eficiencia de obrar’, ‘diligencia, eficacia’, procedente del término latino activitas, activitatis” 

Hasta aquí la explicación que da Wikipedia sobre lo que es la proactividad. 

La pregunta que yo me hago ahora es ¿Soy proactivo o reactivo? Para mi amigo es un hecho que soy reactivo o sea que solo reacciono ante un estímulo, dicho de otra forma, prendo empujado. Curiosamente yo pensaba lo contrario ya que siempre me he considerado muy activo, pero bueno, nada de nervios, a veces no es tan importante lo que los demás piensen de uno sino lo que uno piensa de sí mismo y como buen paisa que soy, estoy de acuerdo con la frase atribuida al político ateniense Demóstenes cuando decía que “Las palabras que no van seguidas de los hechos, no valen para nada” de tal forma que eso es “diciendo y haciendo y listo y pa`tras ni para coger impulso”. 

Debo agradecer a mi gran amigo que me hizo pensar e investigar mejor el significado de la palabreja esa. 

Y usted amigo lector ¿Es proactivo o reactivo?

lunes, 1 de febrero de 2016

Dígale NO a las oportunidades

Si nos diéramos cuenta de la importancia y trascendencia de la palabra NO, es muy probable que la utilizaríamos más frecuentemente y así nos evitaríamos cualquier cantidad de dolores de cabeza. Para los que hayan leído el libro del maestro Pablo Coelho, El Alquimista, sabrán de lo que quiero trasmitir en este blog.

El protagonista del libro, Santiago, un joven pastor que cuidaba ovejas cerca de una iglesia abandonada, soñó con un tesoro enterrado cerca de las pirámides de Egipto, he hizo hasta lo imposible por ir en busca de su sueño, curiosamente al llegar al sitio, donde supuestamente estaba el tesoro, el jefe de los ladrones con los cuales se había encontrado en aquel lugar, le dijo que él también había tenido el sueño que debajo del sicomoro que había en la sacristía de un antiguo templo derruido en España, se encontraba un fabuloso tesoro (justo en el sitio en el que el joven Santiago había tenido el sueño), pero que él no estaba dispuesto a cruzar el desierto tras un tonto sueño, lo que sí había hecho Santiago y en el camino había tenido cualquier cantidad de aventuras, había encontrado a Fátima, el amor de su vida y el tesoro que estaba en el lugar que le había indicado el jefe de los ladrones.

¿Cuántas veces hemos ido tras un tesoro, tras un sueño y simplemente renunciamos a él debido a que nos encontramos con oasis u oportunidades que hacen que desistamos del sueño? Antiguamente se decía que hay tres cosas en la vida que no regresan: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida. Sin temor a equivocarme pienso que las oportunidades se dan una y otra vez, de hecho, cada día que amanecemos vivos tenemos la oportunidad de hacer realidad nuestros sueños, de encontrar el tesoro que está escondido precisamente dentro de nosotros mismos. Un tesoro que muy pocos se atreven a buscar porque en su búsqueda nos podríamos encontrar con nosotros mismos y tal vez no estemos preparados para hacerle frente a ese ser maravilloso que existe en el interior de cada ser humano al cual es imposible engañar, nuestro padre Dios, cualquiera sea la idea que tengamos de Él.

Sin embargo como lo afirma Coelho en su libro “es justamente la posibilidad de realizar un sueño lo que hace que la vida sea interesante” o como le dijera vieja gitana a Santiago “los sueños son el lenguaje de Dios”. Para encontrar el tesoro, hacer realidad nuestros sueños, muchas veces tendremos que decir no a las “oportunidades” que se nos presentan. Oportunidades disfrazadas de soluciones a problemas urgentes pero que nos desvían del objetivo importante de hacer realidad nuestros sueños, de encontrar nuestro tesoro. 

En Génesis 25:27-34 encontramos el siguiente relato bíblico: “Esaú, el cazador, un día vino hambriento, y le pidió a su hermano Jacob el plato de lentejas que estaba comiendo. Jacob le pidió que le vendiera la primogenitura como hijo mayor, a cambio del alimento…” ¿Esta dispuesto(a) usted a vender su sueño, su tesoro, por un plato de lentejas? No lo sé ¡Casos se ven! A mí por ejemplo, desde muy niño me decían mis “seres queridos” que dejara de pensar en escribir y que mejor me dedicara a cosas más productivas como terminar mis estudios y búscame un buen empleo, algo que hice durante la mayor parte de mi vida. ¿El resultado? Frustración y cuantiosas pérdidas económicas y morales ya que me dedique a sobrevivir pero no a vivir mis sueños. 

Hoy día, cuando comienzo a ser un autor reconocido a nivel mundial, me doy cuenta que llueva, truene o relampaguee, es necesario ir tras un sueño que nos motive a realizar aventuras épicas, a buscar tesoros, a caminar caminos que los realistas no se atreven a andar porque serían tildados de locos soñadores. Como decía el filosofo Chino Lao Tse "Un sueño es aquello por lo que estamos dispuestos a dar la vida, lo demás son simples deseos". Lo(a) invito a decirle no a las oportunidades y a luchar por sus sueños.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Parálisis por analisis


En todos mis escritos siempre he dicho que “cuando se piensa demasiado algo, no se hace”. Pues una cosa es programar, planear y analizar los pro y los contras de un proyecto y otra muy diferente es pensar que este no presentará ninguna dificultad por más estudios que se le hayan realizado. ¿Ha hecho usted una fiesta en casa o ha construido una? Por lo general siempre falta algo, así se hayan hecho todos los preparativos para atender bien a los invitados o se tengan todos los recursos físicos y financieros para construir la obra. Imprevistos siempre surgirán. A última hora falto el hielo o se acabó el presupuesto que se tenía para la construcción. 

La parálisis por análisis es una de las mayores dificultades por las cuales atraviesa un proyecto o una empresa. El ejemplo es muy simple. Cuénteles usted un mismo proyecto a dos personas, una de ellas es un magister en economía y el otro es un multimillonario que difícilmente ha terminado los estudios primarios. El académico lo primero que esgrime es un computador el cual, utilizando un sofisticado software, analiza al detalle el negoció. El que tiene escasos estudios pero una gran intuición y un desarrollado sentido común, infortunadamente el menos común de los sentidos, escucha con atención la propuesta que usted está haciendo. Cuando usted termina su exposición, la persona que estaba procesando toda la información en su computador, lo mira a usted con cara de preocupación, arqueando una de sus cejas le dice palabras más palabras menos “Muy interesante su proyecto, sin embargo, con todo respeto, permítame mostrarle – dice señalando la pantalla de su computador – los análisis que he realizado. Como vera, el sistema me dice que el proyecto no es viable ya que el retorno de la inversión (…) y le da una serie de explicaciones estadísticas que así lo corroboran. Por lo tanto debo decirle que nuestra organización no invertirá en su proyecto, así es que con permiso y gracias por habernos tenido en cuenta” Dicho esto el elegante hombre se pone de pie y se retira. 

Presintiendo que la otra persona le va a decir lo mismo, usted comienza a guardar todos los documentos que había utilizado para exponer su proyecto, dispuesto a marcharse. Sin embargo la otra persona le pregunta “¿tiene usted alguna prisa o nos podemos tomar un café? Me gustaría que me contara un poco más de su proyecto”. Muy entusiasmado usted le narra con lujo de detalles todo el proyecto nuevamente, está vez a usted le brillan sus ojos de la emoción que siente de hablar de su sueño, de su proyecto de vida. Un brillo que es detectado por la persona con la cual usted se está tomando ese café, que sonriendo le dice: “me gustaría conocerlo un poco más a usted y a su proyecto, por favor visíteme en mi oficina para que veamos como sacamos adelante esa interesante idea”.

¿Qué hubiera pasado si todas las personas que se han arriesgado a montar una empresa, a hacer un negocio o incluso, a iniciar una relación de pareja, se hubieran puesto a analizar si era viable o no? Seguramente yo no estaría utilizando un computador portátil para escribir este blog ni usted estaría leyéndolo y muy probablemente no existiría ya que no habría sido engendrado.

Las preguntas son ¿Cuánto cree usted en su idea, en su proyecto o en su sueño? ¿Cuánto está dispuesto a invertir y a arriesgar? ¿Está dispuesto a pagar el precio de hacer realidad ese sueño? Es de anotar que el precio que necesariamente deberá pagar es directamente proporcional al tamaño del sueño. Así mismo, si usted no esta dispuesto a invertir tiempo y dinero en su sueño es porque no cree en el. Como dice el escritor Pablo Cohelo “Cuantas cosas se pierden por miedo a perder”.

lunes, 29 de junio de 2015

Once Lecciones que nunca aprenderás en la universidad.

Columnista invitado: Jurgen Klaric  

11 LECCIONES DE LAS STARTUP QUE NUNCA APRENDERÍAS EN LA UNIVERSIDAD.

Mientras muchas personas insisten en adquirir más grados académicos, muchos emprendedores se benefician directamente del entrenamiento en el mundo de los negocios. Sin embargo, existen ciertas cosas que aún en los programas académicos no enseñarían (o enseñarían bien) y que son críticos para el master que llevarías. Pon atención a estas 11 habilidades que no aprenderías en una universidad y sí en una Start up.

1. Liderazgo estilo startup

Pequeños equipos son mucho más funcionales que las grandes compañías. En el caso de las Startup, tienes a una sola persona cumpliendo múltiples roles y gente que usualmente tienen que preparase por sí mismos. Los empleados en las startups necesitan estar mucho más empoderados y tener un pensamiento más visionario que las compañías tradicionales. Esto es algo que no es enseñado en la universidad.

2. El poder de las redes de contacto

Una buena parte del éxito de un negocio viene de la gente que tú conoces y el poder de tu red de contacto. Ni los colegios ni las universidades hablan sobre lo importante que es cultivar y hacer crecer tu red de contactos o ya sea las facetas del Networking (activamente o pasivamente), sin embargo todos tenemos una red de contacto y debemos inculcar a los estudiantes como deben aprender a maximizarlas.

3. Forjar carácter ante el fracaso

Tú no puedes aprender a forjar carácter dentro de un salón. Ser un emprendedor implica tener la suficiente fuerza de voluntad para crear algo de la nada. Puedes aprender teorías y las mejores prácticas en un salón de clases, pero no puedes aprender a forjar carácter y la dedicación que toma ver como tu visión se hace realidad. Gran parte del éxito está en la disposición de invertir el 100 por ciento de tu energía en el rostro de una gran incertidumbre y despertar el siguiente día listo para hacerlo de nuevo. El camino nunca es llano y usualmente tomará muchas subidas y bajadas. Forjar carácter se trata de caer y levantarse una y otra vez y eso no puedes aprender en un salón.

4. La soledad de ser el único fundador

No es el sonido de la melancolía. Pero ser el único fundador es solitario porque todos los errores caen en ti. No hay de quien quejarse y tu trabajo es crear soluciones y que tu discurso sea constantemente positivo. "Nunca hay un mal día en una startup", es lo que se suele decir. Eso crea una barrera entre el fundador y el resto del mundo que lo rodea. Es un reto interesante y encontrar el apoyo de un grupo de mentores es crucial.

5. Es una maratón, no una carrera corta



La costumbre en las escuelas es que los trabajadores ambiciosos son quienes corren hasta la meta y tratan de contestar todas las preguntas correctamente antes que todos, sin embargo esta no es el mejor enfoque en el mundo real. En el mundo real habrá lecciones que solo aprenderás mirando atrás, y habrá sequías largas de decepción. A pesar de ello, debes aprender a tranquilizarte para trabajar en ese objetivo de largo plazo, porque como sabrás tú estás allí para dar el salto grande y eso se valora más que cualquier victoria de corto plazo.

6. Cómo (y cuándo) escalar

Ninguna universidad puede enseñarte cuando es el momento correcto para expandir tu negocio, hacer nuevos contratos y tomar más responsabilidades. Generalmente todo esto viene de un presentimiento y las relaciones estratégicas que tú construyas. Ningún libro de universidad te enseñará esa habilidad.

7. Un proceso efectivo de venta

Para todo lo que has aprendido sobre marketing, en la universidad te apuesto que nunca te enseñaron sobre ventas efectivas. Nadie te enseña el proceso de un prospecto hasta un cliente potencial o para liderar la comunicación y aprender a cerrar una venta, nadie.

8. Ajetreo

Puedes aprenderlo, pero no en la escuela.

9. Diseño y creación del producto

Podrás aprender teorías del marketing y estrategias de negocio en la universidad, pero la escuela no te enseña qué vender. Necesitas entender cómo identificar el mercado y cómo crear un producto que tu mercado consuma. Esto es muy difícil de enseñar y usualmente funciona por casualidades de la vida o porque estuviste en el lugar y momento correcto.

10. Adaptabilidad

La universidad por naturaleza es bien estática, con un camino diseñado para graduarte. Sin embargo la universidad no te enseña cómo ubicarte en el mapa de los negocios y cambiar tu destino como sucede usualmente en el emprendimiento. Aprender a cómo adaptarte es esencial para tener chance de éxito como emprendedor.

11. Aprender a vivir bajo presión

En la universidad, los sentimientos y emociones que acompañan al estrés vienen y dependen de los exámenes, trabajos y una que otra actividad. Sin embargo emprender es vivir con el hecho de que no hay señal de alivio. Es por eso que uno aprende a vivir con estrés, tú lo reconoces y aprendes a sobrellevarlo día a día. Aprender a vivir con el estrés y la presión es algo que nadie puede enseñarte pero un reto que debes enfrentar y superar dentro de ti mismo.

lunes, 22 de junio de 2015

Servicio al Cliente 7: Cual es la verdadera actividad

Cual es la verdadera actividad.

El vendedor no vende un producto o un servicio, lo que en realidad vende es lo que ese producto o servicio le representa al cliente. Si lo que vendemos son alimentos lo que en realidad vendemos es la salud que pueden generar esos alimentos, si lo que vendemos son servicios de transporte lo que el cliente en realidad adquiere es la comodidad, el confort, la seguridad de su viaje. Un hotel por ejemplo vende descanso, sueños placenteros y aquellas cosas que normalmente encontraríamos en nuestros hogares. De hecho algunos hoteles se caracterizan por averiguar cuales son los gustos de sus huéspedes con el fin que estos encuentren cosas muy similares a las que tienen en sus hogares y se sientan como en casa.

En la satisfacción del cliente intervienen cualquier cantidad de actividades que van más allá de entregar un producto o un servicio. Según los gurus del servicio al cliente, se trata de toda una disciplina, de todo un tratado, de toda una investigación que requiere de la utilización y la aplicación de técnicas científicas como el Neuromarketing el cual consiste en la aplicación de técnicas pertenecientes a la neurociencia que analiza cuáles son los niveles de emoción, atención y memoria que poseen los diferentes estímulos percibidos de forma consciente o subconsciente con la intención de mejorar el bienestar y la toma de decisión del consumidor, lo cual incluye mediciones psicofisiológicas periféricas y centrales tales como la actividad cerebral, el ritmo cardíaco, la respuesta galvánica de la piel, etc. con el fin de analizar el comportamiento del consumidor.

Verificar que es lo que realmente quiere el cliente es la clave para su satisfacción. Jurgüen Klarik Canedo, uno de los marketeros más influyentes a nivel internacional, afirma que "hay que venderle a la mente no a la gente porque los seres humanos piensan en una cosa y hacen otra. En la vida, para vender mucho y bien hay que tener bastantes agallas, ser apasionado y ganador, no existe un vendedor excelente que no sea un entusiasta. Tienes que ser un apasionado y tienes que creértelo, porque si no lo haces tú, nadie lo hará. Para venderle a un hombre por ejemplo hay que ofrecerle productos y servicios que le den placer, status y alegría, atención, emoción y recordación; esto ayudara a tomar su decisión de compra. Los hombres compran usabilidad, practicidad; necesita tocar, oler y probar. Los hombres son Visuales y Táctiles: necesitan estar cómodos para comprar. EL hombre no compra estética y belleza compran Comodidad. Al Hombre háblale 3 veces menos que si le estuviera vendiendo a una mujer. El hombre usa la mitad de las palabras, que utiliza una mujer.

Para venderle a una mujer Hay que dejarla hablar; la mujer habla al día un promedio de 16 mil palabras, es por eso que es bueno que si le estas vendiendo a una mujer le permitas expresar todos sus puntos de vista de su producto o servicio. La mujer compra sueños; a la mujer le encanta que le vendan con historias, sueños y metáforas. La mujer quiere ser única; ofrezca a la mujer modelos únicos e irrepetibles, ella quiere caminar por la calle con algo que nadie tenga ni se repita. Háblele 3 veces más que si le estuviera vendiendo a un Hombre. Ellas son muy sofisticas para comprar; toca mostrarle detalles, colores, formas y mostrarle muchos modelos, así se convence más. Compran zapatos de acuerdo a su estado de animo: a raíz de sus cambios hormonales (aquellos días) la mujer usa zapatos altos cuando quiere que todo el mundo la vea y zapatos bajos cuando no quiere que el mundo la mire. Véndale a la mujer bajo el principio de la Tribu; ella comprara algo que beneficie su unidad familiar, todo para proteger su “tribu”, todo aquello que de seguridad y bienestar a sus hijos”"

De acuerdo a lo anterior es necesario y yo diría que indispensable que al momento de vender se debe tener en cuenta que representan los productos o servicios que vendemos.

domingo, 14 de junio de 2015

Servicio al cliente 6: ¿Quien es su cliente más importante?




¿Quién es su cliente más importante?

En cierta ocasión tuve la oportunidad de conocer a un consultor de una prestigiosa empresa mexicana quien jocosamente me conto que a él le pagaban muy bien por pensar. Me dijo que la empresa para la cual trabajaba se encargaba de pagar todos sus gastos, tanto personales como los que se derivaban de su labor. La idea era que él estuviera lo más tranquilo posible concentrado en solucionar las dificultades de la empresa y pensar en cómo hacerla más rentable. Era un señor ya entrado en años que viajaba por todo el mundo en uno de los jets privados de la empresa. La condición para tener un nivel de vida tan alto era que debía estar disponible las veinticuatro horas del día, siete días a la semana, trescientos sesenta y cinco días al año. 

¿Qué pasaría si a nuestros colaboradores les solucionáramos sus necesidades más básicas? Siempre se ha dicho que un vendedor pobre es un pobre vendedor. Si no se esta bien en el ámbito personal y familiar, mientras una persona esté pensando cómo pagar el arriendo, la hipoteca, la cuota del carro o de la moto – si es que tiene – como llevar alimento a su familia, como solucionar un problema de salud, etc. Su mente siempre estará divagando, posiblemente este de cuerpo presente en la labor que realiza, pero su mente está tratando de solucionar esa dificultad que tiene y que le preocupa.

Dirá usted que las empresas no están para solucionar las dificultades de sus empleados los cuales en su mayoría son culpables de lo que les pasa ya que gastan más de lo que ganan o viven una vida desordenada lo cual no voy a contradecir. Sin embargo imaginemos por un momento que nuestros vendedores y en general todo el personal de la empresa, estuviera 100% concentrados en las labores que realizan. Que como el consultor que conocí, tuvieran sus necesidades básicas cubiertas, estuvieran bien motivados y capacitados ¿Cuál sería su nivel de rendimiento? 

Curiosamente lo que para los empresarios es una inversión, para los comerciantes es un gasto. Particularmente pienso que no hay mejor dinero invertido que en la capacitación y en el bienestar de nuestros colaboradores. Tampoco puedo negar que hay empleados que abuzan de la nobleza de sus jefes convirtiéndolos en desconfiados y poco amigables. 

Los clientes más importantes que toda empresa tiene son sus colaboradores, en la medida que los atendamos bien, atenderán bien al cliente externo, supuestamente la razón de ser de toda empresa. Algo que constantemente queda en entredicho debido a la forma como nuestros colaboradores los atienden.

Próxima entrega: Servicio al cliente 6: ¿Cuál es mi verdadera actividad?

miércoles, 8 de abril de 2015

Jamás renuncies a tus sueños


Sé que vas a lograrlos…
Tal vez te lleve tiempo
y duro esfuerzo.
Tal vez te sientas frustrado
y a veces quieras
darte por vencido.
Es posible que llegues
a dudar que en verdad
valga la pena.
Pero ten confianza en ti,
Sé que vas a lograrlo...
si te esfuerzas.

(Amanda Pirce)

martes, 31 de marzo de 2015

¡Vivos de Milagro!

Estar ¡vivos de milagro! Es reconocer que fuera de mantener una competencia desenfrenada, debemos cuidarnos de todo y de todos. Vivimos en un estado de estrés tal que todo nos preocupa. Sin exagerar, diría que la mayoría de la población occidental somos hipocondriacos y paranoicos de ahí el éxito de todas las profesiones relacionadas con enfermedades mentales. Sin temor a equivocarme pienso que esa competencia desmedida es lo que esta ocasionando la llamada enfermedad del siglo XXI, la depresión. El querer ser el mejor en todo es lo que ocasiona que, si por alguna razón no podemos lograrlo por el esfuerzo natural, recurrimos a cualquier ardid para obtener lo que queremos. Todo gira en torno al dinero, bajo el lema "Cuanto tienes, cuanto vales". De tal forma que se aplica la frase de Voltaire "Cuando se piensa que el dinero lo hace todo, se hace todo por dinero"