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martes, 23 de abril de 2024

La venganza del Cliente.


Existen tres variables fundamentales para competir en un mercado cada vez más globalizado y tecnificado: La calidad, el precio y el servicio. Sin embargo, me atrevería a asegurar que, de las tres variables, la más importante es el servicio al cliente porque se supone que nadie va a sacar al mercado un producto o servicio de mala calidad y con un precio que no sea el justo, claro que casos se ven, donde existen productos y servicios de dudosa procedencia y calidad y con precios que no son los adecuados.

Pero bueno, supongamos que tenemos productos y servicios de buena calidad y a precios justos; nos queda entonces el servicio al cliente, el cual es la llave maestra para triunfar a nivel personal, social, profesional y empresarial. Curiosamente, aunque se sabe que esta es la principal herramienta para competir en un mercado cada vez más exigente, no siempre se aplica porque se continúa tratando al cliente como alguien que importuna con su presencia o en el peor de los casos, se califica a los clientes como clientes de primera o de segunda categoría o se prejuzgan ya sea por su apariencia, vestimenta, etc.

¿Sabía usted amable lector que cada vez son menos los clientes que se quejan? Ello se debe a que ahora lo que hacen los clientes es utilizar la poderosa herramienta de la Internet. Cuando el cliente no es bien atendido o el producto o servicio no cubre sus expectativas, de inmediato lo comenta con los contactos que tiene en WhatsApp o en las redes sociales y a su vez estos hacen lo mismo, de tal forma que el mensaje se viraliza y en pocos minutos miles de personas están enteradas de tal situación, es literalmente, la venganza del cliente.

Ahora no hay una segunda oportunidad de brindar un servicio de excelencia y mucho menos de tratar de enmendar el error porque todo se hace en tiempo real. En el mismo instante que el cliente está siendo mal atendido puede estar comentando con sus contactos lo que le está sucediendo y por lo general es lo negativo porque pocas veces se viraliza lo positivo.

La pregunta es, si los empresarios saben esto, ¿Por qué es tan común continuar viendo personas para las cuales es más importante lo que están haciendo en el celular o en el computador que prestarle toda la atención al cliente?

Afortunadamente, se está tomando conciencia de esto y en algunos lugares, más que todo en restaurantes, se instalan inhibidores que bloquean la señal para que tanto los empleados como los clientes no puedan utilizar el teléfono celular y en vez de prestarle atención a sus celulares, dialoguen. Siendo el celular el que, en cierta forma, se ha convertido en una verdadera amenaza para el correcto funcionamiento de las empresas, causándole cuantiosas pérdidas económicas.

¿Cómo contrarrestar la adicción a los computadores y celulares? Solo hay una forma, con capacitación constante. Infortunadamente, como todo tratamiento de adicciones, el proceso es lento y los resultados son a mediano y largo plazo. Algo que no se debe hacer es prohibir el uso de la tecnología, ya que todo lo prohibido es apetecido y como lo escribí en un blog anterior, evitar el uso de celulares o computadores a nivel general, es querer tapar el sol con un dedo.

Cualquiera sea su actividad o profesión, le sugiero encarecidamente que le preste la mayor atención al servicio al cliente porque este es el que paga TODOS sus gastos e inversiones. Evalúe entonces quién es su cliente, comenzando por usted mismo y responda la pregunta del millón ¿Se está y está prestando un servicio de excelencia? De su respuesta depende su triunfo o su fracaso.



jueves, 14 de mayo de 2020

Whatsapp


Hola todos. 

¿De qué les quiero hablar hoy? De muchas cosas. Preguntarle a un escritor que le gustaría escribir, a un cantante que le gustaría cantar, a un artesano que obra quisiera hacer y así por el estilo a cualquier ser humano que haya descubierto su potencial y lo esté aprovechando, es algo bien interesante porque las respuestas serían muchas. 

¿Recuerdan que hace algún tiempo escribía sobre los “teléfonos celulares inteligentes” y como sus aplicaciones y sobre todo el guasapen (wathsapp) se convirtieron en una adicción como cualquier otra?, pues como les parece que desde que los bichos esos de los teléfonos celulares "inteligentes" llegaron a mi país Colombia, yo siempre había tenido de los que solo sirven para hacer y recibir llamadas y mensajes de texto. 

El caso es que un “buen amigo” al que quiero mucho, y lo digo entre comillas porque no sé si me hizo un bien o un mal, me regalo hace poco uno de los “teléfonos inteligentes” y hasta ahí llego mi tranquilidad, porque cada que el bicho ese suena o vibra me pongo en estado de alerta máxima y suspendo lo que esté haciendo, sea lo que sea, para ver quien me está escribiendo por el guasapen.  Y hay quienes ponen en riesgo hasta su propia vida y la de los demás por contestar o por ver quien les esta escribiendo. De hecho, miles de vidas y multimillonarias perdidas han ocurrido por las personas que creen, como los borrachos, que conducen mejor ebrios o con una sola mano por tener la otra ocupada con el teléfono celular. 

Anteriormente el que necesitaba comunicarse conmigo debía hacerlo en la forma tradicional, ahora no, me envían un mensaje o una grabación por el guasapen y vaya que no conteste. Hasta de maleducado me tratan. 

La triste realidad es que la tecnología ha invadido nuestra privacidad. Ya no tenemos tranquilidad para nada, el mundo literalmente se ha convertido en un pañuelo, o peor aún en una pequeña pantalla por medio de la cual nos informan hasta de que nos vamos a morir (que susto), pero es la verdad ya que existen aplicaciones que no solo nos analizan nuestra salud física y mental, sino que nos pronostican cuantos años tenemos de vida, de acuerdo a una información que difícilmente sabemos de dónde la obtienen.

A mí por ejemplo me dice mi “teléfono celular inteligente” que mis probabilidades de vida son de 80 años, las cuales se ven altamente comprometidas si no comienzo a hacer ejercicio diariamente por mínimo una hora. Es más, me dice que como siempre he sido una persona sedentaria debo comenzar a caminar a paso largo y luego ir haciendo otro tipo de ejercicios más exigentes. Afortunadamente aun no me ha dicho, y espero que no lo haga, el día, la hora y la forma como voy a morir, porque me muero antes de tiempo y que pena con el celular hacerlo quedar mal con sus pronósticos.  

¿Cómo mi nuevo teléfono se dio cuenta que yo era una persona sedentaria? ¿Ni idea, será por aquello de la cuarentena? ¿será por ser escritor? En fin, el caso es que el aparatejo ese me mantiene monitoreado casi las 24 horas del día y más adelante les digo porque “casi”. Me recuerda a qué horas debo tomarme la medicina para la presión, que alimentos debo consumir para contrarrestarla, que llamadas o reuniones tengo pendientes, si he llamado a mis “seres queridos” y a los que no lo son tanto como a mis acreedores, de los cuales ya no puedo esconderme porque con esto de las redes sociales ya me tienen detectado, además que mi "telefono inteligente" tiene GPS o sea que todos saben donde estoy, entre otras cosas, un invento muy inoportuno para los infieles. En fin amigos míos, afortunadamente eso me está pasando solo a mí o... ¿no me vaya a decir que a usted también?... Más inteligentes me parecen a mí los que están volviendo a tener los teléfonos celulares viejitos que sirven solo para hacer y recibir llamadas. 

Hace poco quise volver a mi antiguo teléfono, pero mi hija, con una amplia sonrisa, me dijo que tal cosa no la podía hacer ya que yo era  un escritor y conferenciante reconocido y que no podía hacer el oso sacando mi vejestorio en medio de una reunión. Qué pena contigo papi – me dijo mi hija – pero no voy a permitir que regreses al pasado, es más, ese teléfono que te regalo tu amigo ya está pasado de moda, ve pensando en adquirir uno de “última generación”. 

Dicho de otra forma, cada vez voy a estar más adicto a las nuevas tecnologías y hay del que hulla de ellas, más le valiera no haber nacido, ¡no ve que lo comparan a uno con un cavernícola! ¿Pero saben algo? Sin que mi hija se dé cuenta, yo aún conservo el teléfono flecha como el dicen algunos a los teléfonos celulares viejitos y programe el “moderno”, aunque ya mi hija me dice que no lo es tanto, para que se prenda y se apague a determinada hora y así poder disfrutar de alguna tranquilidad. ¿Hasta cuándo me va a durar el gusto? Hasta que mis hijos se den cuenta y me escondan o me boten el flecha. 

Ahí les dejo la inquietud, o continuamos cambiando de celulares cada que sale uno más moderno o continuamos con los que sirven solo para hacer y recibir llamadas. Yo prefiero estos últimos y hasta ninguno y así poder volver a recuperar la tranquilidad perdida… ¡huy! debo suspender de escribir esta nota porque me está vibrando el celular… ¿quién será, quien será?

lunes, 22 de junio de 2015

Servicio al Cliente 7: Cual es la verdadera actividad

Cual es la verdadera actividad.

El vendedor no vende un producto o un servicio, lo que en realidad vende es lo que ese producto o servicio le representa al cliente. Si lo que vendemos son alimentos lo que en realidad vendemos es la salud que pueden generar esos alimentos, si lo que vendemos son servicios de transporte lo que el cliente en realidad adquiere es la comodidad, el confort, la seguridad de su viaje. Un hotel por ejemplo vende descanso, sueños placenteros y aquellas cosas que normalmente encontraríamos en nuestros hogares. De hecho algunos hoteles se caracterizan por averiguar cuales son los gustos de sus huéspedes con el fin que estos encuentren cosas muy similares a las que tienen en sus hogares y se sientan como en casa.

En la satisfacción del cliente intervienen cualquier cantidad de actividades que van más allá de entregar un producto o un servicio. Según los gurus del servicio al cliente, se trata de toda una disciplina, de todo un tratado, de toda una investigación que requiere de la utilización y la aplicación de técnicas científicas como el Neuromarketing el cual consiste en la aplicación de técnicas pertenecientes a la neurociencia que analiza cuáles son los niveles de emoción, atención y memoria que poseen los diferentes estímulos percibidos de forma consciente o subconsciente con la intención de mejorar el bienestar y la toma de decisión del consumidor, lo cual incluye mediciones psicofisiológicas periféricas y centrales tales como la actividad cerebral, el ritmo cardíaco, la respuesta galvánica de la piel, etc. con el fin de analizar el comportamiento del consumidor.

Verificar que es lo que realmente quiere el cliente es la clave para su satisfacción. Jurgüen Klarik Canedo, uno de los marketeros más influyentes a nivel internacional, afirma que "hay que venderle a la mente no a la gente porque los seres humanos piensan en una cosa y hacen otra. En la vida, para vender mucho y bien hay que tener bastantes agallas, ser apasionado y ganador, no existe un vendedor excelente que no sea un entusiasta. Tienes que ser un apasionado y tienes que creértelo, porque si no lo haces tú, nadie lo hará. Para venderle a un hombre por ejemplo hay que ofrecerle productos y servicios que le den placer, status y alegría, atención, emoción y recordación; esto ayudara a tomar su decisión de compra. Los hombres compran usabilidad, practicidad; necesita tocar, oler y probar. Los hombres son Visuales y Táctiles: necesitan estar cómodos para comprar. EL hombre no compra estética y belleza compran Comodidad. Al Hombre háblale 3 veces menos que si le estuviera vendiendo a una mujer. El hombre usa la mitad de las palabras, que utiliza una mujer.

Para venderle a una mujer Hay que dejarla hablar; la mujer habla al día un promedio de 16 mil palabras, es por eso que es bueno que si le estas vendiendo a una mujer le permitas expresar todos sus puntos de vista de su producto o servicio. La mujer compra sueños; a la mujer le encanta que le vendan con historias, sueños y metáforas. La mujer quiere ser única; ofrezca a la mujer modelos únicos e irrepetibles, ella quiere caminar por la calle con algo que nadie tenga ni se repita. Háblele 3 veces más que si le estuviera vendiendo a un Hombre. Ellas son muy sofisticas para comprar; toca mostrarle detalles, colores, formas y mostrarle muchos modelos, así se convence más. Compran zapatos de acuerdo a su estado de animo: a raíz de sus cambios hormonales (aquellos días) la mujer usa zapatos altos cuando quiere que todo el mundo la vea y zapatos bajos cuando no quiere que el mundo la mire. Véndale a la mujer bajo el principio de la Tribu; ella comprara algo que beneficie su unidad familiar, todo para proteger su “tribu”, todo aquello que de seguridad y bienestar a sus hijos”"

De acuerdo a lo anterior es necesario y yo diría que indispensable que al momento de vender se debe tener en cuenta que representan los productos o servicios que vendemos.

domingo, 14 de junio de 2015

Servicio al cliente 6: ¿Quien es su cliente más importante?




¿Quién es su cliente más importante?

En cierta ocasión tuve la oportunidad de conocer a un consultor de una prestigiosa empresa mexicana quien jocosamente me conto que a él le pagaban muy bien por pensar. Me dijo que la empresa para la cual trabajaba se encargaba de pagar todos sus gastos, tanto personales como los que se derivaban de su labor. La idea era que él estuviera lo más tranquilo posible concentrado en solucionar las dificultades de la empresa y pensar en cómo hacerla más rentable. Era un señor ya entrado en años que viajaba por todo el mundo en uno de los jets privados de la empresa. La condición para tener un nivel de vida tan alto era que debía estar disponible las veinticuatro horas del día, siete días a la semana, trescientos sesenta y cinco días al año. 

¿Qué pasaría si a nuestros colaboradores les solucionáramos sus necesidades más básicas? Siempre se ha dicho que un vendedor pobre es un pobre vendedor. Si no se esta bien en el ámbito personal y familiar, mientras una persona esté pensando cómo pagar el arriendo, la hipoteca, la cuota del carro o de la moto – si es que tiene – como llevar alimento a su familia, como solucionar un problema de salud, etc. Su mente siempre estará divagando, posiblemente este de cuerpo presente en la labor que realiza, pero su mente está tratando de solucionar esa dificultad que tiene y que le preocupa.

Dirá usted que las empresas no están para solucionar las dificultades de sus empleados los cuales en su mayoría son culpables de lo que les pasa ya que gastan más de lo que ganan o viven una vida desordenada lo cual no voy a contradecir. Sin embargo imaginemos por un momento que nuestros vendedores y en general todo el personal de la empresa, estuviera 100% concentrados en las labores que realizan. Que como el consultor que conocí, tuvieran sus necesidades básicas cubiertas, estuvieran bien motivados y capacitados ¿Cuál sería su nivel de rendimiento? 

Curiosamente lo que para los empresarios es una inversión, para los comerciantes es un gasto. Particularmente pienso que no hay mejor dinero invertido que en la capacitación y en el bienestar de nuestros colaboradores. Tampoco puedo negar que hay empleados que abuzan de la nobleza de sus jefes convirtiéndolos en desconfiados y poco amigables. 

Los clientes más importantes que toda empresa tiene son sus colaboradores, en la medida que los atendamos bien, atenderán bien al cliente externo, supuestamente la razón de ser de toda empresa. Algo que constantemente queda en entredicho debido a la forma como nuestros colaboradores los atienden.

Próxima entrega: Servicio al cliente 6: ¿Cuál es mi verdadera actividad?

lunes, 1 de junio de 2015

Servicio al cliente 5: El cliente NO es lo primero


EL CLIENTE NO ES LO PRIMERO 


Las empresas gastan dinero en capacitar a su personal para que brinde un servicio de excelencia y digo gastan porque el nivel de satisfacción del cliente externo dista mucho de ser coherente con la el valor pagado por la capacitación. Para los que nos dedicamos a entrenar o capacitar personal, lo más frustrante es visitar como clientes una de las empresas a la cual brindamos nuestros servicios y verificar que la mayor parte de las instrucciones que le dimos al personal les entraron por un oído y les salieron por el otro. 

Investigando la razón me he dado cuenta que la mayoría de los entrenadores o coach como ahora nos dicen, (cosa que tampoco he podido entender si tenemos en cuenta que estamos en un medio latino y que nuestro idioma español es un idioma tan importante como cualquier otro. ¿Sera por aquello del síndrome de los ojos azules del que hablaba en un blog anterior?) cometemos el craso error de capacitar a los empleados sin la presencia de los altos ejecutivos o dueños de la empresa, los cuales no asisten a las capacitaciones porque se consideran productos terminados que no tienen nada más que aprender o están “demasiado ocupados” para asistir a ridículas conferencias de encantadores de serpientes, cuando ellos solo asisten a las más prestigiosas academias mundiales o escuchan a "coach" internacionales o "gurus" con nombres rimbombantes que cobran por sus servicios cifras astronómicas.  

Cuando les preguntamos a los participantes de las capacitaciones o conferencias que les ha parecido, la respuesta es siempre igual: Muy buena, lástima que no haya estado mi jefe. 

Es entonces cuando nos damos cuenta que capacitar al personal sin la presencia de los mandos medios y superiores, es una pérdida de tiempo y de dinero, por la sencilla razón que el personal puede salir muy motivado pero al momento de querer poner en práctica lo aprendido, se encuentran con los obstáculos que ponen los jefes que quieren seguir haciendo lo que ellos consideran que es lo más indicado y no tienen en cuenta para nada las instrucciones dadas por el entrenador ya que no asistieron a las capacitaciones. 

Afortunadamente ya no se oye mucho decir a los jefes “Los problemas de la casa los deja en la casa y los del trabajo en el trabajo”. Una frase muy común cuando yo era joven y eso hace ya muchos años. Un problema es como un dolor de cabeza, donde quiera que uno este tendrá el dolor y es imposible dejarlo en casa o en el trabajo. Ahora como entrenador, antes de capacitar al personal de una empresa me fijo muy bien quienes son los jefes y cuál es su filosofía empresarial. Si son “chapados a la antigua”, hago claridad que mientras ellos no asistan a las capacitaciones, los resultados no serán los esperados. 

Mientras en las empresas se piense más en satisfacer al cliente externo (supuestamente la razón de ser de toda empresa), que en el cliente interno, los resultados no van a hacer los mejores. Como siempre lo he manifestado en mis escritos, no se puede dar lo que no se tiene. Es de vital importancia entonces atender bien al cliente interno con el fin que este lo haga a su vez con el cliente externo. 

Las empresas son fiel reflejo de sus directivos y administradores, de ahí la importancia que en las capacitaciones, necesariamente se debe involucrar y comprometer a todo el personal de la empresa. Cada gerente o jefe de departamento debe estar presente en la capacitación de sus subordinados. Es importante recordar que la mayoría de las dificultades por las que atraviesan las empresas se debe a problemas internos, solo en casos excepcionales a causas externas. Basado en experiencias personales, en mi libro “Administrar con Sentido Común”, explico porque no existen malas empresas, lo que hay es malos empresarios. 

Próxima entrega: Servicio al Cliente 6: ¿Quien es su cliente más importante?

lunes, 18 de mayo de 2015

Servicio al Cliente III: El vicio de servir



SER - VICIO




Es un hecho que nadie puede dar de lo que no tiene, por ejemplo: Si no nos amamos no podemos brindar amor. Si queremos tener amigos, hay que ser buen amigo. De igual forma como el universo está en constante evolución, en constante cambio, en constante expansión, igualmente el ser humano, como parte integral del universo, debe ser coherente y consecuente con él. Nada cambia, si nada cambia y por lo general todo cambio se inicia en el interior de nosotros mismos. De tal forma que para brindar un servicio de excelencia, primero que todo debemos concentrarnos en el SER. En la parte humana, necesariamente debemos evaluar cómo somos, como pensamos, como actuamos, cuales son nuestros talentos, nuestros dones, en otras palabras, de que estamos hechos.

Anteriormente se decía que “todo niño nacía con un pan bajo el brazo” con lo cual nuestros antepasados querían decir que todo hijo representaba una ayuda para mejorar la calidad de vida de la familia pues eran dos manos más para trabajar y ayudar en las labores del campo. Otra interpretación que se le puede dar a esta frase es que cada ser humano nace con un talento, con un don especial. Por mucho que alguien estudie determinada área del conocimiento, si física y mentalmente no tiene las aptitudes para desempeñar determinada profesión u oficio, difícilmente lo hará y si lo hace, siempre le faltara profesionalismo y lo que es más triste, no será feliz. Obviamente como toda regla, esta también tiene sus excepciones pues cuantos seres humanos nos dan verdaderos ejemplos de vida después de haber superado sus limitaciones. 

Es importante detectar a muy temprana edad que es lo que más le agrada hacer al niño, dirá usted que jugar, en lo cual tiene toda la razón y es por medio del juego que también se descubren ciertas habilidades. En el mundo empresarial, siendo nuestra vida la principal empresa, se habla de la importancia de brindar un buen servicio al cliente. Infortunadamente, como en cualquier otra profesión, si una persona no tiene la actitud de servicio, difícilmente la aprenderá. La actitud como los talentos es algo que no se puede aprender, se tiene o no se tiene actitud. Si se tiene, excelente, si no se tiene y se quiere tenerla siempre estaremos aparentando algo que no somos. 

El servicio al cliente debe ser un estudio permanente con el fin de mejorar cada vez más las aptitudes de servicio que tengamos. Como dice la célebre frase “Nadie nació aprendido” por lo tanto es posible aprender muchas cosas así no seamos aptos para ellas, sin embargo lo mejor es que en vez de concentrarnos en superar nuestras debilidades, nos concentremos en mejorar nuestras fortalezas con lo cual ganaremos tiempo y por lo tanto dinero. Es necesario entonces hacer del servicio un vicio, de tal forma que esté tan arraigado en nosotros, que brindar un servicio de excelencia sea parte de nuestra vida diaria sin necesidad de esforzarnos ni tengamos que aparentar algo que no sentimos o queramos hacer. Nada más desagradable que observar una sonrisa fingida tratando de brindar una buena atención. 

De cada 10 personas que participan en capacitaciones de servicio al cliente, siete no tienen la actitud ni la aptitud de servir y simplemente asisten a ellas para conservar o para acceder al empleo. Son las personas que cuando se les presenta la oportunidad de cambiarse a un empleo en el cual no tengan que atender clientes, inmediatamente lo hacen así sea ganando menos y no es culpa de ellas, simplemente son muy hábiles para otras labores, menos para aquellas en las cuales se deba interactuar con los clientes. En cambio hay personas que les encanta hablar y servir a los demás. Es algo que llevan en la sangre. Por lo general sobresalen en todas aquellas profesiones que requieran del contacto permanente con otras personas tales como vendedores, relacionistas públicos, políticos, etc. 

Se dice que para trabajar en la Organización Disney hay que sonreír constantemente. Resulta que se encuentran dos amigos y el uno le pregunta al otro… 

- Cuéntame, como vas en tu nuevo trabajo en Disney. 

- Muy aburrido – contesta el otro – allí siempre hay que estar sonriendo y la verdad es que yo no sirvo para estarle mostrando los dientes a todo el mundo. 

- ¿Y el pago es bueno? 

- Es excelente pero aun así estoy muy aburrido, lo más probable es que renuncie, si quieres te puedo recomendar para que me reemplaces. 

- Me parece una excelente idea. 

Días después de que el hombre entro a trabajar, los ejecutivos de la empresa le hicieron la visita domiciliaria. 

- Cuéntenos señora – le preguntaron a la esposa del empleado – ¿ha notado algún cambio desde que su esposo entro a trabajar con nosotros? 

- Cambio no es palabra señores – dijo la señora sonriendo – mi esposo siempre ha sido de muy buen humor, sin embargo desde que entro a laborar con ustedes se ríe por todo, a tal extremo que es haciendo el amor conmigo y riéndose. 

Un chiste tonto pero que nos muestra la importancia de hacer del servicio un VICIO, que servir sea algo tan agradable que nos volvamos adictos a brindar un servicio de excelencia, de tal forma que se convierta en una hábito, en una costumbre, en una cultura, la cultura del servicio.

Un proverbio chino dice que "Si no sabes sonreír, no habrás tienda" 

Próxima entrega: Servicio al Ciente IV: El cliente NO es lo primero.

martes, 24 de marzo de 2015

¡¡¡Bien y Mejorando!!!

Durante la historia de la presente civilización miles de libros sobre autoayuda y motivación se han escrito. Cada una de las religiones del mundo por ejemplo, tiene su propio libro guía, escrito por líderes de la época para servir de hoja de ruta a futuras generaciones. Lamentablemente, con el correr de los siglos, muchos humanos "bienintencionados" han ido acomodando o cambiando la estructura original de tales libros para adecuarlos a la época o a sus intereses personales. Este libro está basadoen la experiencia personal y en el sentido común más que en los libros que haya podido leer. Si logro con este libro que usted, amable lector, mejore su actitud mental en un uno por ciento. Habrá librado su inversión y podrá archivarlo, guardarlo (olvidarlo) o tirarlo a la basura. Aunque si tenemos en cuenta que los libros son bienes mostrencos, lo mejor que usted podría hacer con este libro es que cumpla con esa función. Claro que no ha de faltar quien lo quiera conservar ¡Casos se ven!

jueves, 12 de marzo de 2015

Bien y mejorando


“…por grandes que sean nuestras dificultades, estoy completamente seguro que serán menores a las que muchos de nuestros semejantes padecen. Con esto no estoy diciendo que cualquiera sea la dificultad no es para preocuparnos, por supuesto que muchas veces la más pequeña dificultad nos atribula pues como dice la frase, “todo aquello que nos hace sufrir no es una tontería, puesto que nos hace sufrir”. El problema consiste en darle a esa dificultad una mayor importancia de la que realmente tiene, con lo cual se magnifica convirtiéndose en un verdadero problema.

Al respecto, como creyente que soy, hay una frase que me agrada mucho y es que “no debemos hablarle a papá Dios de nuestros problemas, debemos hablarle a los problemas de papá Dios”

Otra de las cosas que más atentan contra la autoestima es la depresión, actualmente llamada la enfermedad del siglo. Y es que no hay nada más desagradable que estar deprimido. No le provoca a uno hacer nada y cuando digo nada es nada de nada. Hay días en que amanece uno con la feura alborotada y no quiere saber de nadie ni de nada. El mundo se vuelve un pañuelo y no encontramos una razón para vivir y cuando uno no encuentra una razón para vivir, encuentra una razón para morir. De ahí la cantidad de suicidios que ocurren diariamente en el mundo.

La depresión es la enfermedad que más muertes está causando en el mundo entero. Muchos dirán que existen otras pero se ha comprobado que muchas de las enfermedades que actualmente se consideran de alto riesgo, comienzan con una depresión. El cuerpo somatiza el estrés, la tristeza, el mal humor, el decaimiento, el cansancio, el aburrimiento, la soledad, la nostalgia, la angustia, los miedos, etc. y los convierte en una enfermedad física que fácilmente puede llevar a la muerte.

Uno de los mejores remedios para curar la depresión es la imaginación. Soñar con aquello que quisiéramos ser, tener o alcanzar. Pues como decía el maestro de los sueños Walter Elías Disney “si lo podemos soñar, lo podemos lograr”.

Independientemente sea la situación que estemos experimentando, si encontramos una razón para vivir, superaremos nuestras dificultades por grandes que estas sean ya que, si aceptamos la derrota, eso es lo que tendremos. Recordemos que “casi todo fue difícil, antes que fuera fácil”.

Por lo general las personas que hemos pasado épocas de depresión o sufren de baja autoestima por lo general se mantienen no solo mental, sino físicamente enfermas, son hipocondriacas, si no están enfermas, se inventan la enfermedad. Siempre con el ánimo de generar lastima. Son el tipo de personas que dicen no servir para nada, que desprecian sus dones o habilidades naturales, siempre están realizando tareas o funciones para las cuales no se han preparado o estudiado, por lo tanto se mantienen frustradas y varadas como corcho en remolino o como el ratoncito, metidos en un molinete dando vueltas y vueltas sin rumbo fijo. De la casa al trabajo y del trabajo a la casa, nunca buscan otras actividades que les permitan sentirse vivos, útiles para la sociedad. Son cusumbos solos, aislados en un mar de preocupaciones y por lo general reunidos con “amigos” que están más desorientados y deprimidos que ellos mismos.

Como dice la frase aquella que “Dios los cría y ellos se juntan”. De ahí el lucrativo negocio de los bares y tabernas, donde la gente se reúne por lo general a tomarse unos “traguitos” con el fin de “escapar” a esa dura realidad que viven, compartirla con sus desafortunados amigos y lamentarse de sus múltiples dificultades, vicisitudes e infortunios, cuál de todos peor. Creando entonces un círculo vicioso de nunca acabar…"

En este libro aprenderemos como mejorar nuestra autoimagen, la Autoestima, el sentido de pertenencia, Bien y mejorando las relaciones públicas, el servicio al cliente y la fe no solo en nuestro Dios sino en nosotros mismos.