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martes, 23 de abril de 2024

La venganza del Cliente.


Existen tres variables fundamentales para competir en un mercado cada vez más globalizado y tecnificado: La calidad, el precio y el servicio. Sin embargo, me atrevería a asegurar que, de las tres variables, la más importante es el servicio al cliente porque se supone que nadie va a sacar al mercado un producto o servicio de mala calidad y con un precio que no sea el justo, claro que casos se ven, donde existen productos y servicios de dudosa procedencia y calidad y con precios que no son los adecuados.

Pero bueno, supongamos que tenemos productos y servicios de buena calidad y a precios justos; nos queda entonces el servicio al cliente, el cual es la llave maestra para triunfar a nivel personal, social, profesional y empresarial. Curiosamente, aunque se sabe que esta es la principal herramienta para competir en un mercado cada vez más exigente, no siempre se aplica porque se continúa tratando al cliente como alguien que importuna con su presencia o en el peor de los casos, se califica a los clientes como clientes de primera o de segunda categoría o se prejuzgan ya sea por su apariencia, vestimenta, etc.

¿Sabía usted amable lector que cada vez son menos los clientes que se quejan? Ello se debe a que ahora lo que hacen los clientes es utilizar la poderosa herramienta de la Internet. Cuando el cliente no es bien atendido o el producto o servicio no cubre sus expectativas, de inmediato lo comenta con los contactos que tiene en WhatsApp o en las redes sociales y a su vez estos hacen lo mismo, de tal forma que el mensaje se viraliza y en pocos minutos miles de personas están enteradas de tal situación, es literalmente, la venganza del cliente.

Ahora no hay una segunda oportunidad de brindar un servicio de excelencia y mucho menos de tratar de enmendar el error porque todo se hace en tiempo real. En el mismo instante que el cliente está siendo mal atendido puede estar comentando con sus contactos lo que le está sucediendo y por lo general es lo negativo porque pocas veces se viraliza lo positivo.

La pregunta es, si los empresarios saben esto, ¿Por qué es tan común continuar viendo personas para las cuales es más importante lo que están haciendo en el celular o en el computador que prestarle toda la atención al cliente?

Afortunadamente, se está tomando conciencia de esto y en algunos lugares, más que todo en restaurantes, se instalan inhibidores que bloquean la señal para que tanto los empleados como los clientes no puedan utilizar el teléfono celular y en vez de prestarle atención a sus celulares, dialoguen. Siendo el celular el que, en cierta forma, se ha convertido en una verdadera amenaza para el correcto funcionamiento de las empresas, causándole cuantiosas pérdidas económicas.

¿Cómo contrarrestar la adicción a los computadores y celulares? Solo hay una forma, con capacitación constante. Infortunadamente, como todo tratamiento de adicciones, el proceso es lento y los resultados son a mediano y largo plazo. Algo que no se debe hacer es prohibir el uso de la tecnología, ya que todo lo prohibido es apetecido y como lo escribí en un blog anterior, evitar el uso de celulares o computadores a nivel general, es querer tapar el sol con un dedo.

Cualquiera sea su actividad o profesión, le sugiero encarecidamente que le preste la mayor atención al servicio al cliente porque este es el que paga TODOS sus gastos e inversiones. Evalúe entonces quién es su cliente, comenzando por usted mismo y responda la pregunta del millón ¿Se está y está prestando un servicio de excelencia? De su respuesta depende su triunfo o su fracaso.



miércoles, 8 de diciembre de 2021

Servicio al Cliente II: Actitud de servicio

En la entrega anterior les comentaba una de las experiencias que solo me pasan a mí. Como siempre mis amables lectores me escribieron algunos mensajes bien interesantes a mi correo electrónico. A todos ellos, gracias por seguirme. 

Continuando con el espinoso tema de servicio al cliente quiero compartir con ustedes algo bien interesante: El sistema metro de mi ciudad Medellín tiene un eslogan muy interesante que dice “Metro, calidad de vida”. Según me han comentado amigos que han tenido la oportunidad de conocer muchos sistemas de transporte masivo en varias ciudades del mundo, el metro de Medellín está ubicado entre uno de los mejores, no solo por el eficiente servicio que presta sino por el aseo, la seguridad y la atención que le brindan los funcionarios a los pasajeros. 

Como siempre lo he recalcado en mis libros. No hay que inventar lo que ya está inventado y funciona, lo que hay que hacer es mejorarlo. Miles de libros y muchas películas se han escrito y filmado sobre el tema de cómo brindar un servicio de excelencia. Verdaderos gurús han surgido en los últimos años expertos en tan delicado tema. Personas que cobran miles de dólares por sus servicios y a los cuales hay que agendarlos con meses y a veces años de anticipación debido a que se mantienen tan supremamente ocupados que no les queda tiempo de nada. Algunos incluso se dan el lujo de seleccionar a sus clientes y si no les pagan las astronómicas cifras que cobran, pues simplemente ni siquiera se dignan atender una llamada telefónica o contestar un mensaje. Y eso que son profesionales en servicio al cliente. 

Los millones que se ahorrarían las empresas si practicaran la regla de oro de servicio al cliente de “atender al cliente como quisiéramos ser atendidos”. El problema es que como la respuesta es tan simple no puede ser que algo sea tan supremamente fácil, por lo tanto lo complicamos. De igual forma como en el artículo pasado hable de la pésima atención que recibí de casi todos los funcionarios de un importante banco, hoy quiero referirme a la experiencia que tuve en cierta ocasión que visite la central de abastos de mi ciudad Medellín. Como casi no conocía el lugar le pregunte a uno de los venteros ambulantes donde podía encontrar un artículo que estaba buscando. Luego de ofrecerme los dulces que estaba vendiendo me guio por varios minutos hasta llevarme al sitio exacto donde encontraría el artículo. ¿Qué es eso si no un buen servicio? ¿Qué necesidad tenía el joven de guiarme el mismo? Como vendedor ambulante conocía las gigantescas instalaciones de la central mayorista pero fue su actitud de servicio la que me impacto. 

Mientas caminábamos le pregunte que estudios tenía y me dijo que él y su familia habían tenido que huir de su tierra de miedo de la guerrilla, que él solo sabía leer y escribir pues no había tenido oportunidad de estudiar y según me dijo sonriendo, ni falta le hacía pues económicamente le iba muy bien y era muy feliz vendiendo sus dulces, además estaba pensando en montar un negocio para vender frutas al por mayor. Es de anotar que el joven no quedo satisfecho sino hasta que yo compre el artículo que necesitaba y fue el mismo el que recateo el precio. Al salir del lugar dijo “Es que vea doctor, cuando a ustedes los ven tan elegantes les cobran mucho más de lo que vale el articulo por eso me quede con usted porque sabía lo que iba a pasar”. Quise darle una propina al joven por sus servicios pero no la acepto, me dijo que si quería colaborarle comprándole algunos dulces me lo agradecía pero que no era necesario que le pagara por un servicio que él hacía con el mayor de los gustos. Obviamente le compre algunos dulces y el joven se retiró sonriendo agradecido, no sin antes darme el número de su teléfono celular para que lo llamara en caso que necesitara algo de la Central Mayorista de Medellín. 

¿Interesante verdad? En la pasada entrega comentaba el servicio que me habían brindado algunos funcionarios de un prestigioso banco, lo más probable es que todos habían cursado importantes estudios en renombradas academias. En cambio el joven con el cual me había encontrado en la central de abastos no tenía estudios pero si una actitud de servicio a toda prueba. ¿Cuál sería el futuro de los funcionarios de aquel banco y de ese vendedor de dulces? Muy diferente. Lo más probable es que los empleados de aquel prestigioso banco continuarían siendo empleados por muchos años, en cambio aquel joven seguiría el ejemplo de muchos comerciantes multimillonarios que no tienen estudios pero si muchos empleados muy estudiados al servicio de ellos. 

Para brindar un servicio de excelencia se debe tener ante todo ACTITUD DE SERVICIO. Por muchos estudios que una persona realice, por muchos títulos universitarios que tenga, por muchos cursos de servicio al cliente a los cuales haya asistido, si la persona no tiene actitud de servicio, difícilmente esos estudios le van a servir de algo. Hay personas que no hacen nada si no obtienen una contraprestación económica por sus servicios. En cambio hay otras que así no les paguen por hacer algo, lo hacen con el mayor de los gustos y quizás mejor que si les estuvieran pagando. Alguien dijo alguna vez que para triunfar en la vida se requiere de un 95% de actitud y un 5% de aptitud. 

Próxima entrega: Servicio al Cliente III: El vicio de servir.

jueves, 28 de octubre de 2021

Servicio al cliente I: Esa platica se perdió.

Por lo general siempre me gusta hablar de casos puntuales y de las cosas que solo a mí me pasan. Muchos de mis seguidores me escriben interesantes sugerencias y críticas a mi correo electrónico. Siendo reiterativa la crítica que mi forma de escribir es muy escuelera, demasiado práctica, simple y a veces demasiado directa. Aun no sé cómo interpretar esos comentarios, si como halagos o como “críticas constructivas” como suelen llamarlas algunos. Alguna vez tuve la oportunidad de preguntarle a un muy famoso escritor cuyo nombre quiero obviar porque lo que me escribió fue a nivel personal y no tengo autorización para divulgarlo: “… los críticos son personas que dicen saber mucho sobre lo que critican pero no saben hacer lo que critican. Señor Restrepo, si usted quiere ser un buen escritor, nunca someta sus escritos a la crítica pues no se puede dar gusto a todo el mundo, tendrá seguidores y también detractores, por lo tanto, guardando el debido respeto por todo y por todos, escriba para usted, porque si a usted le gusta lo que escribe, lo más probable es que a otros también les guste, nunca escriba por dinero, el dinero, si usted es un buen escritor, el dinero sera una de sus recompensas ya que la mayor recompensa es el reconocimiento por parte de sus lectores…”.

Siguiendo el consejo de ese gran hombre de las letras, hoy quiero escribir sobre una situación bien interesante. Hace poco debí visitar una de las sucursales de uno de los bancos más grandes de mi país Colombia cuyo nombre también quiero obviar para no herir susceptibilidades, además porque con esta maravilla o pesadilla del Internet, todo lo que uno publique queda disponible para que cualquier persona en cualquier parte del planeta pueda leerlo, así es que tratare de ser lo más educado posible.

Al ingresar al famoso banco me acerque a una hermosa joven que estaba muy entretenida con su teléfono celular pues no apartaba la vista de él. Sin mirarme dijo…


- A la orden señor.

Como aun no apartaba su mirada del celular espere a que terminara lo que estaba haciendo. Momentos después dejo su teléfono encima del escritorio y pregunto con cara de pocos amigos pues al parecer yo había interrumpido una conversación muy importante…

- Lo escucho señor – volvió a decirme la joven. 

Iba a responderle cuando se escuchó el sonido característico cuando ingresa un mensaje a un celular.

- Permítame un momento señor – dijo la joven cogiendo nuevamente su teléfono y mientras sonreía tecleo hábilmente un mensaje.

Como la joven seguía muy entretenida recibiendo y contestando mensajes en su celular me dedique a observarla. Realmente era una mujer muy hermosa, elegantemente vestida y el cargo que ocupaba posiblemente era la envidia de muchos compañeros. Pasaron algunos minutos antes de que la joven apartara su mirada del celular y volviera a prestarme atención.

- Ahora si dígame señor, ¿en qué puedo servirle? – me pregunto la joven mientras jugueteaba con su teléfono.

- Buenos días señorita, sería tan amable de…

No pude terminar la frase porque en ese momento se volvió a escuchar el sonido característico del teléfono cuando ingresa un mensaje. El caso es que no pude hablar con esa funcionaria del banco pues al parecer los mensajes que le estaban llegando a su móvil eran más importantes que yo, así es que salí de la oficina y busque a otra persona que me diera la información que necesitaba. Esa mañana recorrí casi todo el edificio de aquel banco ya que siempre me mandaban de un lugar a otro porque al parecer nadie sabía brindarme la información que estaba solicitando. Es de anotar que hable con diez personas, a nueve de ellas no les importaba ni les interesaba solucionar mi problema, para ellas la labor que realizaban era la más importante, yo simplemente los estaba distrayendo con mis tontas e inoportunas preguntas.

Lo curioso de todo es que por todas partes del edificio habían llamativos letreros donde se resaltaba la importancia del cliente. Hermosas fotografías de personas sonrientes que invitaban a utilizar los servicios y a adquirir los productos de la entidad bancaria. Como he sido algo inquieto con el tema del servicio al cliente me di a la tarea de investigar cuánto dinero invertía aquella prestigiosa empresa en capacitar a su personal. Una señora, ya entrada en años, que finalmente y muy amablemente resolvió mi inquietud, me comento que en los últimos años constantemente el banco utilizaba los servicios de renombrados entrenadores internacionales o coach como ahora rimbombantemente les dicen, para capacitar al personal, los cuales cobraban miles de dólares por sus servicios. Con un dejo de nostalgia en su voz, me dijo que a ella le había tocado vivir en ese banco tiempos mejores donde no había tanto entrenamiento pero si un gran sentido de pertenencia y de camaradería entre sus compañeros, muchos de los cuales ya se habían jubilado, algo de lo cual próximamente ella también disfrutaría.

Según me menciono, las cifras que la entidad bancaria invertía a nivel nacional e internacional en capacitación y en publicidad con el fin de atraer nuevos clientes, eran sencillamente asombrosas. Salí del banco preguntándome si los dueños o los altos directivos del banco se daban cuenta de lo que estaba pasando con el personal de servicio al cliente. Lo más probable es que no, debido a que por lo general se mantienen encerrados en sus oficinas o bunkers donde el contacto con el cliente común y silvestre no es muy común que digamos. 

La pregunta es ¿Qué tipo de capacitación recibe el personal de servicio al cliente? Es de anotar que todos los empleados de una empresa, independientemente la labor que realicen, son de servicio al cliente ya sea interno o externo. En las empresas, absolutamente todo el personal debe estar orientado y capacitado para brindar un servicio de excelencia. Infortunadamente como solemos decir en mi país Colombia “esa platica que se perdió”. Millones de dólares invertidos o mejor, gastados en “capacitación” se pierden porque a la hora de la verdad o como dicen actualmente en “los momentos de verdad” los resultados dejan mucho que desear.

Próxima entrega: Servicio al Cliente II: Actitud de servicio.

lunes, 6 de febrero de 2017

Pagar el precio



"Los problemas económicos no se resuelven con dinero, se resuelven con imaginación" 
(Anthony Robbins)

Y en este caso no estamos hablando solo de dinero. Pagar el precio de hacer realidad nuestro sueño se refiere más que todo a defender nuestros principios y valores, a ser honesto, a tener ética, a cumplir la palabra dada. Por ningún motivo el fin debe justificar los medios. Como solían decir nuestros abuelos. Andar con la frente en alto, mirando siempre de frente. 

El precio es directamente proporcional al tamaño de nuestro sueño. Nada es gratuito. Se suele decir por ejemplo que se volvió rico de la noche a la mañana; lo que nadie sabe es cuantos años pudo durar una noche llena de angustias, de sobresaltos, de insomnios, de haber tenido que sufrir no solo las inclemencias del tiempo sino las dificultades de tener que lidiar con el escepticismo y las criticas de amigos y familiares; siendo estos últimos los que, por lo general, más nos desaniman con sus irónicos comentarios. Siempre con el deseo de decirnos la frasecita aquella expresada con cierta satisfacción, malicia y en forma burlona cuando nos ven a punto de tirar lo toalla: “se lo dije, yo sabía que eso no iba a funcionar”. 

El precio muchas veces incluye tener que renunciar a todo lo que nos gusta, comodidades, familia, país, oportunidades, a vivir situaciones que difícilmente tendríamos que vivir si hiciéramos lo común de la gente o sea sobrevivir. 

Se dice que lo barato sale caro y es que lo más barato, lo más fácil, es renunciar a nuestros sueños, permitir que alguien los robe, que nos resignemos a sobrevivir y no luchar por hacer realidad nuestros sueños. Solamente lo barato se compra con dinero. Y es que todo lo que tiene valor no tiene precio. 

Para hacer realidad nuestros sueños necesariamente nos encontraremos con muchas dificultades, las cuales serán proporcionales al tamaño de nuestros sueños. Aclarando que los únicos que no tienen problemas son los que han abandonado este plano de la existencia. Todo ser humano tiene dificultades en mayor o menor grado y para cada uno de nosotros nuestra dificultad es la más grande, así otras personas nos digan que nuestro problema es nada en comparación con el de ellos. Vale la pena recordar que todo aquello que nos hace llorar no es una tontería, puesto que nos hace llorar.

Lo que en verdad vale la pena requiere esfuerzo. Una forma de locura es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes. No importa la edad que tengamos ahora, no importan las situaciones que hayamos vivido o los fracasos que hayamos tenido. Lo importante ahora es creer en nuestros sueños. Para crear, primero hay que creer. Si realmente queremos hacer realidad nuestros sueños, necesariamente debemos dar un giro de 180º a las estrategias que hemos utilizado hasta ahora y que no han dado resultado. 

Los sueños producen visión, la visión esperanza y la esperanza FE y fe es creer en lo que aun no vemos o tenemos. Se dice por ejemplo que la felicidad no es completa. Y es que si desglosamos la palaba felicidad veremos que felicidad comienza con la silaba fe por lo tanto si no tenemos fe, la palabra queda incompleta, de ahí la frase anterior. 

La Fe es un concepto judío que se deriva de la palabra hebrea emuná que significa tres cosas: firmeza, seguridad y fidelidad. Para el pensamiento judío, una fe que no incluya seguridad o fidelidad, es lo mismo que separar el espíritu del cuerpo, es decir: es una fe muerta (Stg 2:26).

Ésta es la definición de la fe dada en la carta a los hebreos: "la Fe es la certeza de lo que se espera y la evidencia de lo que no se ve" (Heb 11:1).

Más importante que tener fe en nuestros sueños es tenernos fe a nosotros mismos. En la medida que creamos en nosotros mismos y en que somos hijos de Dios en esa misma medida nuestra fe aumentara. Hay que creer para poder ver realizados nuestros sueños pues, cuando hay fe en el futuro hay fuerza en el presente.

El novelista ruso León Tolstoi decía que “La fe es la fuerza de la vida, no se puede vivir sin fe” y yo me atrevería a complementar esa hermosa frase diciendo que no se puede vivir sin sueños.

lunes, 16 de marzo de 2015

¿Que hacer?


En mi hermoso país, Colombia, hay una respuesta muy popular cuando se le pregunta a alguien ¿Qué hacer? Por lo general responde: “Empanadas que es lo que más se vende”.

Es posible que muchos de los lectores no sepan que es una empanada. Por lo tanto continuemos utilizando la Internet, sin la cual aparentemente no podríamos vivir pues, aun no me explico cómo logramos sobrevivir sin ella durante tantos años, y veamos que dice con respecto a este manjar de los dioses.

La mejor respuesta la encontré en Wikipedia donde dice que “…la empanada es un alimento preparado, compuesto por una fina masa de pan y levadura. Masa quebrada o de hojaldre, rellena de cualquier alimento salado o dulce. Puede ser carne o fruta. Generalmente se hacen con trigo, pero pueden estar hechas con maíz y otros cereales, y a veces con la adición de alguna grasa, como el aceite o la manteca. Es un alimento elaborado por la mayoría de las culturas gastronómicas de los países hispánicos…”

La idea aquí no es hacer un tratado de empanadalogia ni mucho menos. Ni hablar de donde son originarias pues cada país se atribuye su autoría. Me atrevería a afirmar que son tan antiguas como la humanidad misma, solo que se conocían con otro nombre. Tampoco hablare de la cantidad de formas, tamaños, diseños, sabores, colores y nombres que se le dan en las diferentes regiones del planeta. 

Tampoco vamos a hablar de las diferentes recetas de nuestras abuelas, cual de todas más deliciosa. De igual forma no pretendo dar cátedra sobre este suculento alimento. Pues con solo entrar en cualquiera de los muchos buscadores que hay en la Internet se encontrara cualquier cantidad de información sobre el tema. En Google por ejemplo se encontraron más de doce millones de páginas que hablan sobre el tema. En Yahoo, casi cuatro millones. En Bing, un poco más de un millón seiscientas mil páginas. Lo que nos demuestra que el producto es bien importante en la gastronomía mundial. 

Son millones las familias, iglesias y demás proyectos que se han financiado en parte con la venta de empanadas, pues decir que se construyeron cien por ciento gracias a este apetitoso alimento, es bien difícil, más no imposible. Son varios los monumentos que se han hecho en honor a tan interesante exquisitez, aunque el mejor reconocimiento es que no falte en nuestra mesa. 

Lo invito pues para que, acompañado de un buen plato de empanadas, inicie la lectura de este libro y nos adentremos en el apasionante mundo de los negocios.

domingo, 8 de marzo de 2015

Haz realidad tus sueños


Para finalizar, no sin antes dar nuevamente las gracias a usted amigo lector por haber realizado en su grata compañía este corto viaje por el mundo de los sueños. Permítame compartir con usted un hermoso texto del maestro Miguel Angel Cornejo.

HAZ REALIDAD TUS SUEÑOS

“La magia de alcanzar una estrella es nuestra próxima conquista, solamente cuanto logramos imaginar que lo imposible se puede convertir en realidad, cuando logramos sentir la estrella en nuestras manos sabemos que la podemos alcanzar, cuando nos convencemos que si se puede, la estrella se convierte en la luz que ilumina nuestra vida. El futuro depende de la belleza de nuestros sueños. Cuando en verdad queremos vivir con intensidad tenemos que encontrar una razón por la cual luchar, un sueño por realizar, una estrella alta y noble que nos haga vibrar.
Cuando descubrimos cual es nuestro sueño, descubrimos nuestra propia estrella y la vida se nos ilumina, es la estrella que Dios nos pedirá al final de nuestra existencia, es la estrella de nuestra vida, la pasión, ese arrebato que nos hace hacer lo impensable, intentar lo imposible, desafiar la realidad. Vivir la locura diaria, nos hace vivir la trascendencia que da sentido a nuestra existencia.
Encontrar la estrella de nuestra vida es descubrir en nosotros mismos la pasión que nos impulsa a vivir intensamente la maravillosa aventura de existir. El sueño es la estrella que llevamos en el corazón. Solamente cuando imaginamos que lo imposible se puede convertir en realidad, cuando logramos sentir la estrella en nuestras manos sabemos que podemos hacer realidad nuestros sueños, que si se puede.
La estrella se convierte en la luz que ilumina nuestra vida. El futuro depende de la belleza de nuestros sueños. Ve, lanza el corazón, el mundo necesita de tu magia para alcanzar lo imposible; la única frontera está en nuestra imaginación; tus sueños expresan los deseos de tu corazón, despierta, sueña, sueña con los ojos abiertos. Para crear hay que creer. Dios nos dio el talento de la creatividad. Creando confirmamos nuestra naturaleza. Creando estamos con Dios”

¡DESPIERTA Y HAZ REALIDAD TUS SUEÑOS!

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sábado, 7 de marzo de 2015

Perseverar


PERSEVERAR
"Es intentando lo imposible como se realiza lo posible."
Henry Barbusse

Es la clave para triunfar. Dice el refrán que el que persevera, alcanza. Insistir, persistir y nunca desistir debe ser la consigna de todo soñador. Así como cuando estábamos en plan de conquistar a aquella persona que atraía poderosamente nuestra atención, que le insistíamos una y otra vez a pesar de sus constantes negativas. Así mismo es necesario redoblar esfuerzos en hacer realidad nuestros sueños. Desistir es la alternativa de los débiles, insistir es la alternativa de los valientes. Recordemos el refrán que dice “hombre cobarde no goza de mujer bonita”. Perseverábamos, porque teníamos fe en lograr nuestro objetivo de lograr la conquista. Vencíamos nuestros propios límites, nuestras propias barreras, nuestras propias murallas.
Nadie sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta. Es indispensable intentarlo una y otra y otra vez hasta lograrlo, así sea que lo logremos al final de nuestra vida. Lo importante es luchar hasta el final por hacer realidad nuestro sueño. Repetir, repetir y repetir una acción (neurociencia) que nos lleve a crear la costumbre de hacer realidad nuestros sueños.

Y cuando repetimos una y otra vez una acción, se nos convierte en el hábito de triunfar y ya no nos parecerá tan difícil; lo disfrutaremos, pues todo se hace más fácil con la práctica.  Muy por el contrario, cuando obramos con precipitación u “obligados”, no disfrutamos lo que hacemos y terminamos haciendo las cosas maquinalmente. En este sentido debemos hacer como los niños que disfrutan de todo lo que hacen sin importar como lo hacen o que piensan los observadores. Es entonces cuando entra en juego la palabra sacrificio y nada más aburridor o que cause más estrés que hacer algo obligado o por sacrificio. 

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viernes, 6 de marzo de 2015

Reviva sus sueños


REVIVA SUS SUEÑOS
“Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar,
y lo mejor de todo despertar”
Antonio Machado

Muchos hemos tenido que sufrir derrotas o nos hemos desanimado con la lucha por realizar nuestros sueños. Sin embargo es sorprendente la rapidez con que podemos redescubrirlos y volver a luchar por convertirlos en realidad. Cuando niños soñábamos con ser el héroe del comic de la época, policía, médico, sacerdote, enfermera, arquitecto, bombero, astronauta, etc. A medida que fuimos creciendo, se fueron olvidando todos esos sueños. En mi caso por ejemplo comencé a escribir cuando apenas era un niño, ese fue siempre mi gran sueño. Pero era necesario ayudar a mis padres con el sustento diario, era necesario estudiar algo y luego trabajar; hacer algo provechoso como decían mis padres en vez de estar perdiendo el tiempo escribiendo cuentos e historias fantásticas de seres fantásticos, de romances fantásticos, de héroes fantásticos.
Los tengo que se apoderaron de mi vida aun siendo muy joven y lentamente fui apagando mi sueño de escribir, dejar el mundo de la imaginación por un mundo real. Debía poner los pies en el piso y dejar de soñar con tantas estupideces. Fue ese mundo real el que me llevo a estar con seres reales que me decían constantemente que no servía para nada, que de nada me servían tantos estudios y tanta lectura si no ganaba lo suficiente para vivir dignamente. Fueron esas personas reales las que durante muchos años me tuvieron anclado al piso sin permitir que mi imaginación volara hacia otros mundos menos reales, menos crueles.
Todo giraba en torno al dinero y hasta llegue a estar de acuerdo que con el dinero se podía lograr la felicidad, diciendo que la felicidad no se hacía, se compraba hecha. ¿Soñar? ¿Imaginar? Eso era para tontos románticos. Estábamos en un mundo tridimensional donde todo es medible y cuantificable. Lo curioso es que entre más dinero ganaba más infeliz era. Había algo que el dinero que ganaba no podía comprar, mi sueño de ser escritor. Eso lo representaba todo para mí; el dinero si bien es cierto era importante y lo tenía. Lo hubiera cambiado todo por poder sentarme a escribir.  Pero debía ser realista. Debía cumplir con el precepto heredado de generaciones anteriores. Usted es el hombre de la casa. El hogar depende de usted. Los hombres no lloran. Las mujeres en la casa y los hombres en el trabajo y usted es un hombre. Así es que a trabajar. Nada de andar por ahí pensando bobadas. Desde muy niño había escuchado esas palabras y cuando hombre las seguí escuchando por varios años al lado de un ser maravilloso que siempre me tubo encerrado en una jaula de oro. Pero eso es parte de otra historia, de otro libro, el cómo escape de esa hermosa jaula y pude al fin hacer realidad mi sueño de escribir.
Todo lo que he escrito en este libro es fruto de la experiencia, nada de aquí fue inventado, lo he vivido. De ahí que puedo decir sin temor a equivocarme lo que se siente hacer realidad un sueño. Todo ser humano en mayor o menor grado ha hecho realidad sus sueños, solo que la mayoría de las veces no nos damos cuenta de cuantos hemos realizado porque no los hemos disfrutado. Se han vuelto parte de nuestra vida diaria. Sin embargo, si nos ponemos a pensar un poco sobre todas las cosas que hemos logrado en nuestras vidas; nos daremos cuenta que han sido demasiadas, lo cual nos confirma que si es posible hacer realidad nuestros sueños. Solo que nos hemos olvidado de lo importante que es hacer realidad nuestros sueños por dedicarnos a hacer lo urgente.
Si hemos logrado sobrevivir hasta ahora, es porque de una u otra forma nos la hemos ingeniado para hacerlo, bien o mal, eso poco importa pues lo realmente importante es lo que hagamos a partir de hoy, debemos aprender del pasado pero no vivir en él, el pasado ya paso y el futuro depende de lo que hagamos hoy, en ese regalo, en ese presente que papá Dios nos da todos los días. Si estamos leyendo este libro, es porque aprendimos a leer y muy probablemente a escribir. Posiblemente asistimos a una escuela, a un colegio y quizás hayamos hecho una carrera profesional. También puede ser que nos hayamos casado (que susto), tenido hijos y, los que ya pasamos de cierta edad, nietos.
Algunos por ejemplo habrán podido generar grandes fortunas, administrar grandes empresas o simplemente haber sido miembros de una comunidad como la mayoría de los mortales. Independientemente de lo que haya pasado en nuestras vidas, son innumerables las cosas que hemos hecho en el transcurso de ella. Sin embargo tal vez no les hemos dado la importancia que merecían por considerarlas “normales”.
Detengámonos por un momento a analizar lo que para una persona es normal y para otra es un verdadero milagro.  Son millones los casos que podríamos analizar y que nos podrían dar verdaderas lecciones de vida. Tomemos uno en particular. La del pastor y motivador cristiano Australiano Nicholas James Vujicic. Para los que contamos con todas nuestras extremidades, lo que hace Nick al no contar con ninguna es un verdadero milagro, en cambio para Nick, llegar a contar con brazos y piernas sería un verdadero milagro. Para los que no cuentan con alguno de los sentidos es un milagro que otros vean, oigan, huelan o saboreen. Algo que ellos no pueden hacer dependiendo del sentido que les falte.
Decir que soñar es perder el tiempo porque ninguno de ellos se realiza es tanto como desconocer que estamos vivos, pues la vida misma es un sueño hecho realidad, es un verdadero milagro.
Cuando perseguimos un sueño, el universo abre puertas donde solo hay muros. Esta permitido caerse, lo que no está permitido es continuar en el piso. El que nunca ha fracasado persiguiendo un sueño es porque nunca ha intentado hacer nada por alcanzarlo. Fracasado es aquel que le da miedo hacer algo por miedo a fracasar. El que fracasa y aprende de esa experiencia y continúa intentándolo hasta lograrlo, nunca será un fracasado pues los triunfadores no huyen de los retos y hacen de las perdidas grandes desafíos. El fracaso es el camino para triunfar.

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jueves, 5 de marzo de 2015

Póngase en acción


PÓNGASE EN ACCIÓN
"Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar."
Sófocles

Tenemos que estar dispuestos a escuchar cien veces la palabra NO antes de escuchar el SI que nos ayudara hacer realidad nuestros sueños. Tenemos que ser tenaces y actuar con determinación. La inactividad y el no hacer nada es la mejor forma para no hacer realidad nuestros sueños.
De igual forma, es de vital importancia tener iniciativa, hacer lo que haya que hacer, bien hecho y sin que nadie lo ordene. Llevar bien la carta a García. Dar el primer paso, atreverse. Para cambiar las circunstancias primero debemos cambiar de ideas. Cuando tengamos una idea inspiradora debemos confiar y actuar de acuerdo a ella. Nadie puede hacer realidad nuestros sueños tal y como nosotros los soñamos. Somos nosotros los creadores o destructores de nuestros sueños. A nadie podemos echarle la culpa de no haberlos hecho realidad, solo nosotros somos responsables de lo que pase con nuestros sueños. 

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miércoles, 4 de marzo de 2015

Pensar en grande


SEA AUDAS, PIENSE EN GRANDE
Sea lo que sea que puedas o sueñes que puedas, comiénzalo.
Atrevimiento posee genio, poder y magia. Comiénzalo ahora.
 Goethe

Si de todas formas debemos pensar, hagámoslo en grande. La audacia es la marca de los triunfadores. El presidente de la Ford Motor Company, Lee Iacocca decía que “Tengo que correr riesgos todos los días, preferiría no hacerlo, pero la vida no me da otra opción”. Y es que jugar a lo seguro es lo más inseguro pues, en la vida lo único seguro es que no hay nada seguro. El arriesgarse a tomar una decisión, por difícil que esta sea, es mejor que quedarse en la parálisis del análisis; hay que hacer muchas cosas en la vida, aunque algunas nos salgan bien.
No debemos olvidar la ley de los promedios, es mejor intentar una y otra vez hacer realidad nuestros sueños que simplemente sentarnos a esperar o darnos por vencidos fácilmente. Arriesgarnos es el único camino para triunfar y hacer realidad nuestros sueños, pues si tenemos el 1% de posibilidades de ganar, es mejor apostar que preguntarnos al final de nuestras vidas que hubiera pasado si lo hubiéramos intentado.
Henry Ford, el magnate de los automóviles de principios del siglo XX, afirmaba que “si crees que puedes o no puedes, estas en lo correcto” Dicho de otra forma somos lo que pensamos. 
Así como la vida requiere de un proceso nacer, crecer, reproducirse, morir y a lo largo de generaciones, evolucionar. De igual forma nuestros sueños requieren de un proceso similar.  Desafortunadamente se suele tener mentalidad de comida rápida; querer que todo lo que soñamos se realice de un día para otro. Que las ganancias de ese negocio en el que incursionamos se generen a corto plazo.  Queremos gratificación, reconocimiento, ganancias y resultados inmediatos. Todo proyecto de vida debe necesariamente que ser a largo plazo. Difícilmente algo que realmente valga la pena se logra a corto plazo.
Si queremos que nuestra vida y todo lo que hagamos en ella trascienda, que deje huella, debemos pensar en grande. Excepto en contadas ocasiones ya sea por haberse ganado una lotería o una herencia, nadie se hace rico de la noche a la mañana.

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lunes, 2 de marzo de 2015

Pasión por su sueño


APACIONESE POR SU SUEÑO
“El ser humano es verdaderamente grande
sólo cuando obra a impulso de las pasiones”
Benjamin Disraeli

Permítanse amable lector transcribir de la página  www.colombiaespasión.com   lo que es para nosotros los colombianos la pasión:

 “¿Por qué Colombia es Pasión? Colombia es Pasión porque luego de un proceso de búsqueda de la esencia colombiana centrado en descubrir cuál era ese factor ventajoso que permitiera revestir de competitividad y diferenciara al país, se encontró que el común denominador de los colombianos era su inagotable Pasión. Se llegó a la conclusión que  la pasión es la fuerza que nos mueve día a día, es la fuente de donde surge nuestra extraordinaria tenacidad e intensidad por todo lo que hacemos.  Sin duda alguna, la pasión es la mejor materia prima de nuestros ciudadanos. La percepción positiva sobre Colombia comienza por la actitud que adoptemos los que nacimos en esta tierra. Desde cada uno de nosotros empieza la proyección de la imagen que deseamos para nuestro país. Por eso Colombia es Pasión, trabaja para que cada uno de los colombianos seamos fieles representantes de la identidad nacional; identificándonos  con ese  corazón noble, contándole al mundo las cosas buenas que hacemos con Pasión. Entonces, más que una marca, Colombia es Pasión,  se ha convertido en un sentimiento que identifica a todos los colombianos como un grupo social y cultural único. Además de ser el motor que nos impulsa a dar lo mejor de nosotros mismos por el bien del país. Por otro lado, también, se está transformando en un símbolo cuyo impacto maximiza el reconocimiento de la calidad de  la identidad colombiana a nivel internacional”

No es posible lograr nada sin pasión. La pasión es el norte de nuestras vidas. Los invito a que nos detengamos a pensar sobre el tema y a hacer una pequeña analogía con la relación de pareja. Cuando nos enamoramos, y espero que todos lo hayamos hecho alguna vez, ¿nuestras decisiones con respecto al ser que amábamos las tomábamos con la razón o con el corazón? Pienso que si las hubiéramos tomado con cabeza fría o sea analizándolas detenidamente, difícilmente nos habríamos casado pues, por donde quiera que se mire la relación de pareja es quizás la empresa más difícil de administrar, no solo por los grandes capitales que se requieren para que funcione, sino por la gran cantidad de profesionales en todas las áreas del conocimiento que se requieren: Médicos, ginecólogos, urólogos, pediatras, psicólogos, maestros, sacerdotes, banqueros, electricistas, plomeros, carpinteros, esteticistas, etc. La lista es bien larga y cuál de todos cobra más por sus servicios.
Obviamente la mayoría de nuestras decisiones están basadas en la pasión, en el enamoramiento, en ese deseo incontrolable que nos lleva a cometer las más grandes locuras (como el matrimonio por ejemplo). A dejarlo todo por amor. Familias, reinos, fortunas y hasta la vida misma; lo dejamos todo por ir tras el sueño de compartir con alguien ya sea por toda la vida o tal vez por unos momentos.
Y es que cuando hacemos lo que nos gusta, aquello por lo cual estamos apasionados, el tiempo y las barreras no existen.  Mi padre por ejemplo, debía caminar más de ocho horas por caminos inhóspitos, atravesando ríos, montañas, montes y valles para ir a visitar a mi madre; solo para verla, compartir unos momentos con ella y luego retomar el camino de regreso. No había un beso, no había un abrazo, no había ningún contacto físico pues en esos tiempos, en familias tradicionales como la nuestra, cualquier muestra de afecto más allá de las palabras era mal vista y si el galán se propasaba con la dama en cuestión, perdía chicha, calabaza y miel. Para los lectores que no son colombianos y que no comprenderían el anterior refrán. Lo perdían todo. 
Eso si era amor. Vaya ahora en nuestros tiempos que se dé algo así. Cuando en la primera cita física. Pues ahora con esto de la tecnología y de la Internet hay que hacer la aclaración porque también existen citas virtuales. Si la dama o el caballero no dan algo de sí y ya saben los lectores a que me refiero; pues simplemente están aut (traducción: fuera de la moda) y es muy probable que no haya una nueva cita o encuentro, así sea virtual.
Como este no es un libro para tratar temas tan escabrosos como la relación de pareja. Continuemos entonces con la idea de cómo hacer realidad nuestros sueños. Es necesario entonces que nos dediquemos a hacer aquello que nos apasiona. Recordemos que el 95% de lo que hacemos lo hacemos por emoción, la razón pocas veces entra en juego. Algunos dirán que por eso estamos como estamos. Por no pensar y actuar de forma responsable. Respeto esa apreciación más no la comparto pues; como lo dije antes, si nos pusiéramos a pensar con cabeza fría o razonando todo lo que hacemos, la raza humana habría desaparecido o el planeta tierra estaría casi deshabitado de seres humanos. 
¿Se imagina usted que antes de tener una relación sexual nos pusiéramos a pensar detenidamente sobre las consecuencias, y no me refiero precisamente a las enfermedades de trasmisión sexual por no tener las debidas precauciones o a los embarazos no deseados; sino más bien al hecho de la posibilidad de fecundar un ser que necesitara nos solo de nuestro apoyo moral sino también de grandes inversiones de capital, del acompañamiento de diversos profesionales en todas las áreas del conocimiento, del riesgo que no sea un ser saludable o que con el correr de los años se convierta en una verdadera amenaza para el resto de la humanidad?.
Lo que se ha llamado como el factor Wallenda “Estar en la cuerda floja es vivir, lo demás es esperar”. Es lanzar el corazón en todo aquello que hacemos, lo demás vendrá por añadidura. Una cosa es sobrevivir lo cual hacen el 95% de los seres humanos que se dedican a hacer lo urgente y otra muy diferente vivir que es lo que hace el 5% restante.
Para nosotros los católicos, en la vida de nuestro guía espiritual Jesús, los momentos que más trascendieron en su historia fueron precisamente los de la pasión y si valió la pena la pasión, valieron la pena los clavos. Si lo que se hace con pasión nos causa sufrimiento, disfrutaremos aún más la recompensa.  Ahora bien. Nadie nos puede decir que es lo que nos apasiona. Eso es algo que llevamos dentro, solo nosotros sabemos a ciencia cierta qué es lo que nos apasiona hacer. No se puede estimular la pasión, cada quien tiene la suya.

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domingo, 1 de marzo de 2015

Enfoque


ENFOQUE

Si quieres triunfar, duplica tu porcentaje de fracasos.
 (Tom Watson)

 Al igual que concentrando un rayo de luz ya sea por medio de una lupa o de un laser se pueden lograr efectos bien interesantes. De igual forma concentrando todas las energías en nuestras fortalezas y no en nuestras debilidades literalmente podremos hacer maravillas. Pues ¿cuántos hay que no siendo aptos para una determinada labor o profesión se empecinan en aprenderla? ¿El resultado? Una vida desperdiciada

Los que hayan leído el libro de Pablo Cohelo, El Alquimista. Se darán cuenta que el tesoro esta precisamente donde estamos. Es como los que se pasan la vida buscando a Dios cuando nuestro padre siempre está con nosotros. Curioso pero así es. Debemos renunciar a algo bueno para obtener algo importante. Dicho de otra forma dejar de hacer lo urgente para dedicarnos a lo importante. Es necesario decir no a aparentes oportunidades que hacen que nos desviemos del camino de hacer realidad nuestros sueños.

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sábado, 28 de febrero de 2015

Potencial


DESCUBRA SU POTENCIAL
“Bienaventurado el que tiene talento y dinero,
 porque empleará bien este último”

Anteriormente se decía que todo niño al nacer traía un pan bajo el brazo. El pan es una metáfora que representa los medios de subsistencia asegurados tanto para sí mismo como para los suyos.
El origen de esta locución procede del ámbito rural y está relacionado con la fortuna que, en los tiempos de escasez, advenía a una familia con el nacimiento de un hijo varón. Este nuevo miembro de la familia significaba un par de brazos más para trabajar y, por ende, una nueva fuente de ingresos y la posibilidad de prosperar.
Actualmente se utiliza la expresión para dar a entender la felicidad y la buena fortuna que supone la venida de un niño al mundo, independientemente de la situación económica de los padres.
También existe la parábola de los talentos. (Mateo, 14-30) “Porque el reino de los cielos será semejante a un hombre que al emprender un largo viaje, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, a otro dos, y a otro, uno. A cada uno dio conforme a su capacidad y se fue lejos. Inmediatamente, el que había recibido cinco talentos se fue, negoció con ellos y ganó otros cinco talentos. De la misma manera, el que había recibido dos ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. Después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos. Cuando se presentó el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos y dijo: “Señor, me entregaste cinco talentos; he aquí he ganado otros cinco talentos.” Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.” Y cuando se presentó el que había recibido dos talentos, dijo: “Señor, me entregaste dos talentos; he aquí he ganado otros dos talentos.” Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.” Pero cuando se presentó el que había recibido un talento, dijo: “Señor, yo te conozco que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Y como tuve miedo, fui y escondí tu talento en la tierra. Aquí tienes lo que es tuyo.” Su señor respondió y le dijo: “¡Siervo malo y perezoso! ¿Sabías que cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí? Por lo tanto, debías haber entregado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, habría recibido lo que es mío con los intereses. Por tanto, quitadle el talento y dadlo al que tiene diez talentos. Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Al siervo inútil echadlo en las tinieblas de afuera. Allí habrá llanto y crujir de dientes”
Aunque la parábola anterior se refería a los talentos como la moneda griega comúnmente utilizada. Debemos recordar también que talento es el potencial que puede tener una persona en el desarrollo de un conjunto de habilidades y/o competencias. El talento es una manifestación de la inteligencia emocional y es una aptitud o conjunto de aptitudes o destrezas sobresalientes respecto de un grupo para realizar una tarea determinada en forma exitosa. El talento puede ser heredado o adquirido mediante el aprendizaje. Por ejemplo, una persona que tenga el talento de ser buen dibujante muy probablemente legará esta aptitud a sus hijos o a alguno de sus descendientes. Asimismo una persona que no es y desee ser dibujante deberá, mediante el aprendizaje continuo y esforzado la destreza internalizar en su cerebro la condición que le permita desarrollar la aptitud.
La pregunta es ¿Cómo descubrir nuestro talento y/o potencial? La respuesta es bien sencilla y tal vez por eso no le prestamos mucha atención o credibilidad: Nuestro pan, nuestro potencial o nuestro talento es aquella labor o profesión que haríamos así no nos pagaran. Increíble pero cierto. Cuando logremos descubrir que es lo que haríamos gratis esa es la misión para la cual vinimos a este plano de la existencia. Como quien dice; para eso fue que Dios nos envió a este mundo.
En nuestros días es muy común ver a niños que apenas si saben hablar, sometidos a largas jornadas de estudio. Ya en su adolescencia, son manipulados para que estudien una carrera que, según sus padres, es la que está de acuerdo con su nivel social, porque es la profesión mejor paga, porque es la profesión de moda o bien porque es la profesión que han ejercido muchos miembros de la familia. No importa si al joven le gusta estudiar eso o no. Lo importante es la rentabilidad de la profesión. De ahí que haya tantos profesionales frustrados, estresados, cansados, hartos de lo que hacen. Profesionales que no ejercen su profesión con profesionalismo y que solo están allí porque su profesión es una verdadera mina de oro. Personas que no disfrutaron de su niñez, de su adolescencia y mucho menos de su juventud pues siempre estuvieron literalmente hablando, nadando en un mar de libros.  Seres humanos aparentemente exitosos, con un gran cumulo de conocimientos, con grandes triunfos académicos y profesionales pero insensibles y solitarios.
El resultado salta a la vista. La sociedad del consumismo. Del cuanto tienes cuanto vales. De familias destrozadas. De hijos que crecen solos porque sus padres son “todos unos profesionales” y para ellos lo más importante es su profesión o mejor dicho, el dinero que ganan, que sus propios hijos.
Volviendo a la parábola de los talentos. Todo ser humano invariablemente tiene un talento y como dice la parábola “… Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en abundancia…” de tal forma que el que utilice bien su talento y lo practique con entusiasmo cada día será mejor en él.
Al descubrir que es lo que nos apasiona hacer, debemos ir donde el mejor en ese arte, oficio o profesión, aprender de él, imitarlo y superarlo. Está comprobado que el que ejerce una profesión u oficio con profesionalismo es un triunfador en todos los aspectos y lo que es más importante, será una persona muy feliz, verdadero objetivo de la vida.  Muy por el contrario, el que ejerce una profesión solo por el solo hecho de ganar dinero. Puede que llegue a ser una persona tan pobre pero tan pobre que lo único que tenga es dinero.  Son de las personas que piensan que el fin justifica los medios y que todo lo pueden comprar con dinero.
Para hacer realidad nuestros sueños debemos tener la humildad para aprender de los que ya lograron realizar el sueño que tenemos y rodearnos de  soñadores mejores que nosotros.
Cuenta la historia, que en uno de los muchos templos budistas del oriente existía lo que se creía un enorme buda de barro, sin embargo en alguna ocasión tratando de moverlo se comenzó a descascarar y se descubrió que la enorme figura era de oro macizo recubierto por una gruesa capa de barro. Moraleja: Cuando descubramos nuestro buda de oro, encontraremos nuestro verdadero potencial o tesoro el cual ha estado oculto por el barro de nuestros paradigmas.
Ahora bien. El que seamos buenos haciendo algo no quiere decir que debamos ser buenos en todo. Nuestra fortaleza, nuestro don, nuestro potencial esta precisamente solo en aquello que nos gusta hacer y qué haríamos así no obtuviéramos ninguna retribución. Dejemos de hacer lo urgente y dediquémonos a hacer lo importante o sea lo que nos gusta hacer.  Recordemos que el que más trabaja no siempre es el que más gana. La diferencia entre los que han triunfado y los que no lo han hecho son sus hábitos o sus costumbres; en como utilizan su tiempo, el cual es el mismo para unos y para otros.

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viernes, 27 de febrero de 2015

Visualiza tus sueños.


VISUALIZA TUS SUEÑOS
“Visión es el arte de ver las cosas invisibles”
Jonathan Swift

¿Recuerdas cuáles son tus sueños?, pues bien ahora visualízalos, tócalos, siéntelos, huélelos, saboréalos, imprímeles la mayor cantidad de detalles. Solo así podrás reconocer que es posible hacerlos realidad, que existen. Al igual que cuando estamos planeando un largo viaje compramos un mapa, de igual forma elabora un mapa de sueños. Recorta todo aquello con que sueñas y colócalo donde diariamente puedas verlo.  Así tu mente consciente te diga que tal cosa no es posible, tu mente subconsciente ira grabando las imágenes pues recordemos que ella no razona, para ella todo es posible. Así tu mente consciente se burle de ti, tu mente subconsciente, la fuerza más poderosa que tienes, fijara la ruta a seguir y tarde que temprano materializara lo que haya visto. Pues cuando visualizamos materializamos.
Ahora bien. Si queremos hacer realidad nuestros sueños, una de las mejores maneras de hacerlo es seguir los pasos de los que ya lo hayan logrado pues alguna persona en el transcurso de la historia habrá hecho realidad el sueño que tenemos o al menos se le haya acercado. Puede suceder que la persona no haya logrado plenamente a ver realizado su sueño, sin embargo uno de sus herederos o del equipo de trabajo completó la obra.
Es necesario entonces tener un modelo a seguir y de ser posible, estudiar paso a paso lo que la persona hizo o dejo de hacer para hacer realidad un sueño muy similar al nuestro. Es importante recordar que no existe fuerza más poderosa que la imaginación del ser humano. Es importante entonces que visualicemos constantemente nuestros sueños y como decía el maestro de los sueños Walter Elías Disney, si lo puedes soñar, lo puedes lograr. Visualiza tus sueños y entra en ellos. Recuerda que ¿si otros lo han logrado, porque nosotros no?
Soy un fiel seguidor de la saga de viaje a las estrellas y constantemente me hago la misma pregunta ¿Sera eso ciencia ficción o simplemente es el anticipo de lo que la humanidad vivirá? Al igual que paso con Julio Verne y todos los grandes visionarios de la historia, pienso que lo que ahora llamamos ciencia ficción es simplemente el adelanto de lo que ocurrirá en el futuro.
Gene Roddenberry, creador de la serie Viaje a las Estrellas, es uno de los grandes visionarios del siglo XX. Así es que “nada de nervios”. Simplemente sus películas nos están preparando para lo que será una realidad en el futuro, pues cuando visualizamos lo imposible, lo posible se hace fácil.
¿Qué pasaría por ejemplo si un niño viera ahora descender una nave extraterrestre? Pienso que lo primero que haría es correr hacia ella para ver quién viene allí. En Cambio muchos de los que pasamos de cierta edad, por no decir viejos, nos atemorizaríamos un poco y hasta saldríamos corriendo cuando viéramos bajar de ellas seres bastante extraños. Obviamente es muy probable que esa situación no la vivamos nosotros pero que les va a tocar vivirla a futuras generaciones, es un hecho. 
Al respecto Albert Einstein afirmaba que “La imaginación lo es todo, es una visión preliminar de lo que sucederá en tu vida”. Es un hecho que donde viajamos con la mente, algún día viajaremos con nuestro cuerpo. Pues la imaginación es el arte de ver lo invisible.
Los grandes héroes de la historia han sido grandes visionarios. Personas que antes de hacer realidad sus sueños los visualizaron detalladamente hasta hacerlos realidad. El filosofo romano Seneca, afirmaba que “Un individuo se mide por sus visiones más distantes”. Si eso lo decía un hombre que no contaba con la tecnología que ahora tenemos. Imaginemos lo que podemos visualizar ahora.
Otra de las cosas que debemos tener en cuenta es que posiblemente, nuestra vida no nos alcance para ver realizados nuestros sueños. Sin embargo otros podrán ser los que cosechen lo que nosotros hayamos sembrado.
Víctor Frankl, decía que “No te quedes como eres, camina hacia aquello que desees y puedes llegar”. Y el sí sabía lo que era visualizar un sueño, pues mientras estuvo en uno de los campos de concentración nazi, lo único que lo mantuvo vivo fueron sus sueños de ser libre algún día. En su libro “El Hombre en Busca de Sentido” el doctor Frankl afirma que “incluso en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento, el hombre puede encontrar una razón para vivir”

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