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viernes, 24 de septiembre de 2021

Cuanto tienes, cuanto vales.



En mi país, Colombia, es una frase muy popular; con la cual se quiere expresar que valemos por las cosas materiales o el dinero que tenemos, de tal forma que si no poseemos nada pues simplemente no valemos nada, no somos nada, no representamos nada y los que si tienen algo miran por encima del hombro a los pobres “desventurados”.

Sin embargo amigo lector, permítame analizar desde la óptica del sentido común (haciendo un paréntesis les recomiendo mi libro Educar, con Sentido Común – Algo que comúnmente no hacemos padres de familia y maestros) este dicho o refrán popular.

Hoy en día todo es asegurable, cuantificable, medible y por supuesto valorizable y a lo que no se le pueda hacer este proceso, al parecer no existe. 

En este orden de ideas, analicemos entonces la veracidad de esa frase. ¿Cuanto valemos? Si tal y como papá Dios nos trajo al mundo nos miramos en un espejo veremos nuestra figura reflejada en el. Ahora bien, la idea no es comenzar a criticar la figura que vemos, lo obesos, lo flacos, lo desnutridos, lo negro, lo blanco, el lunar peludo que tenemos a un lado de la nariz, la celulitis, lo calvos que somos, esos gorditos que salen aquí y allá o cualquiera de las “deformidades” que físicamente tenemos.

Entre otras cosas, las sagradas escrituras dicen que, fuimos creados a imagen y semejanza de Dios (génesis 1:26) por lo tanto, cualesquiera sea nuestra figura, quiere decir que papá Dios también tiene gran cantidad de presentaciones, tamaños y diseños y si somos como somos, es porque Él, como energía creadora y conservadora del universo, quería que fuéramos como una de sus innumerables manifestaciones.

Así es amigo lector, que es el momento entonces de aceptarnos tal y como somos y dejar de criticarnos y tratarnos tan duramente. Pues, como lo dije antes, sea cual sea nuestra forma física, es una de las tantas manifestaciones de esa energía que es Dios o cualquiera sea el nombre que le quieras dar; yo por ejemplo siempre me refiero a Él como papá Dios. Bueno, pero como este libro no se trata de hablar de temas tan espinosos como los religiosos continuemos entonces analizando el tema de este capítulo. 

Las aseguradoras por ejemplo le tienen un valor a cada parte de nuestro cuerpo. De hecho hay personas que aseguran por mayor valor la parte del cuerpo que más utilizan. Tal y como lo afirma la columnista Gracia Terrón “…Al igual que existen seguros para proteger el coche, la casa, el yate o la mascota; en el mercado existen pólizas de seguros que ponen precio a las partes del cuerpo más valiosas para una persona. Los cantantes, los conferenciantes, los profesores y en general todas las personas que económicamente dependen de su voz, la aseguran; los escultores, aseguran sus manos, los deportistas, aseguran sus piernas. El futbolista David Beckham por ejemplo tiene aseguradas sus piernas en 40 millones de dólares y todo su cuerpo por 150 millones de dólares. El cantante Luis Miguel también tiene asegurada su voz y su cuerpo por 7,5 millones de dólares y Jennifer López sus piernas, en seis millones de euros. El objetivo de estas pólizas es proteger económicamente a sus titulares ante una posible pérdida de facultades físicas, a las que deben su fama y sus ingresos.

Las aseguradoras tienen unas tablas con distintas valoraciones en función de la parte del cuerpo de que se trate. Las manos, el cerebro, los ojos y las piernas suelen ser más valoradas que los dedos, las orejas, oídos y la nariz, por lo general. No obstante, existen casos específicos, en función de la profesión del asegurado, en los que la indemnización puede ser mayor. Por ejemplo, las pólizas firmadas por un músico, que necesita los oídos para desarrollar plenamente su profesión, o un enólogo, recibirían mayores indemnizaciones en caso de tener problemas con sus oídos o su nariz que un profesional de otra categoría…”

Estoy seguro que si nos ponemos a hacer cuentas sobre cada uno de los órganos y partes del cuerpo humano, todos ellos valdrían una verdadera fortuna. Un riñón por ejemplo en el mercado negro tiene un costo superior a los ¡diez mil dólares norteamericanos! Increíble pero cierto. 

En este orden de ideas queda desvirtuada entonces la frase “cuanto tienes, cuanto vales” porque desde que fuimos fecundados y aun antes, porque también se venden óvulos y esperma humano, somos multimillonarios, solo que como se dice en las finanzas, el 95% de los seres humanos estamos ilíquidos, pues literalmente nuestro cuerpo vale una fortuna, (sin contar las propiedades intelectuales que pueden valer mucho más que las físicas; algo así como las marcas, que pueden valer más que las plantas físicas de las empresas).

Llegara el día en que el mercado de órganos humanos deje de ser ilícito y se pueda vender o comprar cualquier órgano o parte del cuerpo ya sean originales, clonados o creados en laboratorios. Tal como hacen los bancos de semen actualmente.

Es un hecho que la trata de blancas o el comercio de seres humanos como exclavos a través de la historia, ha sido una constante y difícilmente terminara. Más aun cuando los valores y principios están en franca decadencia. 

Tal y como lo acabamos de ver, una cosa es que tengamos un valor y otra muy diferente que nos valoremos, que nos apreciemos y que como tal nos cuidemos dado nuestro incalculable valor. Curiosamente cuidamos más el carro que tenemos que el vehículo que es nuestro cuerpo.


lunes, 6 de febrero de 2017

Pagar el precio



"Los problemas económicos no se resuelven con dinero, se resuelven con imaginación" 
(Anthony Robbins)

Y en este caso no estamos hablando solo de dinero. Pagar el precio de hacer realidad nuestro sueño se refiere más que todo a defender nuestros principios y valores, a ser honesto, a tener ética, a cumplir la palabra dada. Por ningún motivo el fin debe justificar los medios. Como solían decir nuestros abuelos. Andar con la frente en alto, mirando siempre de frente. 

El precio es directamente proporcional al tamaño de nuestro sueño. Nada es gratuito. Se suele decir por ejemplo que se volvió rico de la noche a la mañana; lo que nadie sabe es cuantos años pudo durar una noche llena de angustias, de sobresaltos, de insomnios, de haber tenido que sufrir no solo las inclemencias del tiempo sino las dificultades de tener que lidiar con el escepticismo y las criticas de amigos y familiares; siendo estos últimos los que, por lo general, más nos desaniman con sus irónicos comentarios. Siempre con el deseo de decirnos la frasecita aquella expresada con cierta satisfacción, malicia y en forma burlona cuando nos ven a punto de tirar lo toalla: “se lo dije, yo sabía que eso no iba a funcionar”. 

El precio muchas veces incluye tener que renunciar a todo lo que nos gusta, comodidades, familia, país, oportunidades, a vivir situaciones que difícilmente tendríamos que vivir si hiciéramos lo común de la gente o sea sobrevivir. 

Se dice que lo barato sale caro y es que lo más barato, lo más fácil, es renunciar a nuestros sueños, permitir que alguien los robe, que nos resignemos a sobrevivir y no luchar por hacer realidad nuestros sueños. Solamente lo barato se compra con dinero. Y es que todo lo que tiene valor no tiene precio. 

Para hacer realidad nuestros sueños necesariamente nos encontraremos con muchas dificultades, las cuales serán proporcionales al tamaño de nuestros sueños. Aclarando que los únicos que no tienen problemas son los que han abandonado este plano de la existencia. Todo ser humano tiene dificultades en mayor o menor grado y para cada uno de nosotros nuestra dificultad es la más grande, así otras personas nos digan que nuestro problema es nada en comparación con el de ellos. Vale la pena recordar que todo aquello que nos hace llorar no es una tontería, puesto que nos hace llorar.

Lo que en verdad vale la pena requiere esfuerzo. Una forma de locura es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes. No importa la edad que tengamos ahora, no importan las situaciones que hayamos vivido o los fracasos que hayamos tenido. Lo importante ahora es creer en nuestros sueños. Para crear, primero hay que creer. Si realmente queremos hacer realidad nuestros sueños, necesariamente debemos dar un giro de 180º a las estrategias que hemos utilizado hasta ahora y que no han dado resultado. 

Los sueños producen visión, la visión esperanza y la esperanza FE y fe es creer en lo que aun no vemos o tenemos. Se dice por ejemplo que la felicidad no es completa. Y es que si desglosamos la palaba felicidad veremos que felicidad comienza con la silaba fe por lo tanto si no tenemos fe, la palabra queda incompleta, de ahí la frase anterior. 

La Fe es un concepto judío que se deriva de la palabra hebrea emuná que significa tres cosas: firmeza, seguridad y fidelidad. Para el pensamiento judío, una fe que no incluya seguridad o fidelidad, es lo mismo que separar el espíritu del cuerpo, es decir: es una fe muerta (Stg 2:26).

Ésta es la definición de la fe dada en la carta a los hebreos: "la Fe es la certeza de lo que se espera y la evidencia de lo que no se ve" (Heb 11:1).

Más importante que tener fe en nuestros sueños es tenernos fe a nosotros mismos. En la medida que creamos en nosotros mismos y en que somos hijos de Dios en esa misma medida nuestra fe aumentara. Hay que creer para poder ver realizados nuestros sueños pues, cuando hay fe en el futuro hay fuerza en el presente.

El novelista ruso León Tolstoi decía que “La fe es la fuerza de la vida, no se puede vivir sin fe” y yo me atrevería a complementar esa hermosa frase diciendo que no se puede vivir sin sueños.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Hackeando el sistema educativo


Las buenas ideas y los buenos proyectos son para compartirlos y hoy quiero compartir con los seguidores de mi blog, a los cuales aprovecho para darles las más sinceras gracias por todas sus manifestaciones de aprecio; uno de los mejores portales que he encontrado en Internet el cual les sugiero ingresar y aprovechar al máximo, comenzando por apreciar el siguiente vídeo:

http://biialab.org/course/primera-junta-de-embajadores-biia-lab/class/sesion-01-hackeando-el-sistema-educativo

domingo, 8 de marzo de 2015

Haz realidad tus sueños


Para finalizar, no sin antes dar nuevamente las gracias a usted amigo lector por haber realizado en su grata compañía este corto viaje por el mundo de los sueños. Permítame compartir con usted un hermoso texto del maestro Miguel Angel Cornejo.

HAZ REALIDAD TUS SUEÑOS

“La magia de alcanzar una estrella es nuestra próxima conquista, solamente cuanto logramos imaginar que lo imposible se puede convertir en realidad, cuando logramos sentir la estrella en nuestras manos sabemos que la podemos alcanzar, cuando nos convencemos que si se puede, la estrella se convierte en la luz que ilumina nuestra vida. El futuro depende de la belleza de nuestros sueños. Cuando en verdad queremos vivir con intensidad tenemos que encontrar una razón por la cual luchar, un sueño por realizar, una estrella alta y noble que nos haga vibrar.
Cuando descubrimos cual es nuestro sueño, descubrimos nuestra propia estrella y la vida se nos ilumina, es la estrella que Dios nos pedirá al final de nuestra existencia, es la estrella de nuestra vida, la pasión, ese arrebato que nos hace hacer lo impensable, intentar lo imposible, desafiar la realidad. Vivir la locura diaria, nos hace vivir la trascendencia que da sentido a nuestra existencia.
Encontrar la estrella de nuestra vida es descubrir en nosotros mismos la pasión que nos impulsa a vivir intensamente la maravillosa aventura de existir. El sueño es la estrella que llevamos en el corazón. Solamente cuando imaginamos que lo imposible se puede convertir en realidad, cuando logramos sentir la estrella en nuestras manos sabemos que podemos hacer realidad nuestros sueños, que si se puede.
La estrella se convierte en la luz que ilumina nuestra vida. El futuro depende de la belleza de nuestros sueños. Ve, lanza el corazón, el mundo necesita de tu magia para alcanzar lo imposible; la única frontera está en nuestra imaginación; tus sueños expresan los deseos de tu corazón, despierta, sueña, sueña con los ojos abiertos. Para crear hay que creer. Dios nos dio el talento de la creatividad. Creando confirmamos nuestra naturaleza. Creando estamos con Dios”

¡DESPIERTA Y HAZ REALIDAD TUS SUEÑOS!

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sábado, 7 de marzo de 2015

Perseverar


PERSEVERAR
"Es intentando lo imposible como se realiza lo posible."
Henry Barbusse

Es la clave para triunfar. Dice el refrán que el que persevera, alcanza. Insistir, persistir y nunca desistir debe ser la consigna de todo soñador. Así como cuando estábamos en plan de conquistar a aquella persona que atraía poderosamente nuestra atención, que le insistíamos una y otra vez a pesar de sus constantes negativas. Así mismo es necesario redoblar esfuerzos en hacer realidad nuestros sueños. Desistir es la alternativa de los débiles, insistir es la alternativa de los valientes. Recordemos el refrán que dice “hombre cobarde no goza de mujer bonita”. Perseverábamos, porque teníamos fe en lograr nuestro objetivo de lograr la conquista. Vencíamos nuestros propios límites, nuestras propias barreras, nuestras propias murallas.
Nadie sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta. Es indispensable intentarlo una y otra y otra vez hasta lograrlo, así sea que lo logremos al final de nuestra vida. Lo importante es luchar hasta el final por hacer realidad nuestro sueño. Repetir, repetir y repetir una acción (neurociencia) que nos lleve a crear la costumbre de hacer realidad nuestros sueños.

Y cuando repetimos una y otra vez una acción, se nos convierte en el hábito de triunfar y ya no nos parecerá tan difícil; lo disfrutaremos, pues todo se hace más fácil con la práctica.  Muy por el contrario, cuando obramos con precipitación u “obligados”, no disfrutamos lo que hacemos y terminamos haciendo las cosas maquinalmente. En este sentido debemos hacer como los niños que disfrutan de todo lo que hacen sin importar como lo hacen o que piensan los observadores. Es entonces cuando entra en juego la palabra sacrificio y nada más aburridor o que cause más estrés que hacer algo obligado o por sacrificio. 

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viernes, 6 de marzo de 2015

Reviva sus sueños


REVIVA SUS SUEÑOS
“Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar,
y lo mejor de todo despertar”
Antonio Machado

Muchos hemos tenido que sufrir derrotas o nos hemos desanimado con la lucha por realizar nuestros sueños. Sin embargo es sorprendente la rapidez con que podemos redescubrirlos y volver a luchar por convertirlos en realidad. Cuando niños soñábamos con ser el héroe del comic de la época, policía, médico, sacerdote, enfermera, arquitecto, bombero, astronauta, etc. A medida que fuimos creciendo, se fueron olvidando todos esos sueños. En mi caso por ejemplo comencé a escribir cuando apenas era un niño, ese fue siempre mi gran sueño. Pero era necesario ayudar a mis padres con el sustento diario, era necesario estudiar algo y luego trabajar; hacer algo provechoso como decían mis padres en vez de estar perdiendo el tiempo escribiendo cuentos e historias fantásticas de seres fantásticos, de romances fantásticos, de héroes fantásticos.
Los tengo que se apoderaron de mi vida aun siendo muy joven y lentamente fui apagando mi sueño de escribir, dejar el mundo de la imaginación por un mundo real. Debía poner los pies en el piso y dejar de soñar con tantas estupideces. Fue ese mundo real el que me llevo a estar con seres reales que me decían constantemente que no servía para nada, que de nada me servían tantos estudios y tanta lectura si no ganaba lo suficiente para vivir dignamente. Fueron esas personas reales las que durante muchos años me tuvieron anclado al piso sin permitir que mi imaginación volara hacia otros mundos menos reales, menos crueles.
Todo giraba en torno al dinero y hasta llegue a estar de acuerdo que con el dinero se podía lograr la felicidad, diciendo que la felicidad no se hacía, se compraba hecha. ¿Soñar? ¿Imaginar? Eso era para tontos románticos. Estábamos en un mundo tridimensional donde todo es medible y cuantificable. Lo curioso es que entre más dinero ganaba más infeliz era. Había algo que el dinero que ganaba no podía comprar, mi sueño de ser escritor. Eso lo representaba todo para mí; el dinero si bien es cierto era importante y lo tenía. Lo hubiera cambiado todo por poder sentarme a escribir.  Pero debía ser realista. Debía cumplir con el precepto heredado de generaciones anteriores. Usted es el hombre de la casa. El hogar depende de usted. Los hombres no lloran. Las mujeres en la casa y los hombres en el trabajo y usted es un hombre. Así es que a trabajar. Nada de andar por ahí pensando bobadas. Desde muy niño había escuchado esas palabras y cuando hombre las seguí escuchando por varios años al lado de un ser maravilloso que siempre me tubo encerrado en una jaula de oro. Pero eso es parte de otra historia, de otro libro, el cómo escape de esa hermosa jaula y pude al fin hacer realidad mi sueño de escribir.
Todo lo que he escrito en este libro es fruto de la experiencia, nada de aquí fue inventado, lo he vivido. De ahí que puedo decir sin temor a equivocarme lo que se siente hacer realidad un sueño. Todo ser humano en mayor o menor grado ha hecho realidad sus sueños, solo que la mayoría de las veces no nos damos cuenta de cuantos hemos realizado porque no los hemos disfrutado. Se han vuelto parte de nuestra vida diaria. Sin embargo, si nos ponemos a pensar un poco sobre todas las cosas que hemos logrado en nuestras vidas; nos daremos cuenta que han sido demasiadas, lo cual nos confirma que si es posible hacer realidad nuestros sueños. Solo que nos hemos olvidado de lo importante que es hacer realidad nuestros sueños por dedicarnos a hacer lo urgente.
Si hemos logrado sobrevivir hasta ahora, es porque de una u otra forma nos la hemos ingeniado para hacerlo, bien o mal, eso poco importa pues lo realmente importante es lo que hagamos a partir de hoy, debemos aprender del pasado pero no vivir en él, el pasado ya paso y el futuro depende de lo que hagamos hoy, en ese regalo, en ese presente que papá Dios nos da todos los días. Si estamos leyendo este libro, es porque aprendimos a leer y muy probablemente a escribir. Posiblemente asistimos a una escuela, a un colegio y quizás hayamos hecho una carrera profesional. También puede ser que nos hayamos casado (que susto), tenido hijos y, los que ya pasamos de cierta edad, nietos.
Algunos por ejemplo habrán podido generar grandes fortunas, administrar grandes empresas o simplemente haber sido miembros de una comunidad como la mayoría de los mortales. Independientemente de lo que haya pasado en nuestras vidas, son innumerables las cosas que hemos hecho en el transcurso de ella. Sin embargo tal vez no les hemos dado la importancia que merecían por considerarlas “normales”.
Detengámonos por un momento a analizar lo que para una persona es normal y para otra es un verdadero milagro.  Son millones los casos que podríamos analizar y que nos podrían dar verdaderas lecciones de vida. Tomemos uno en particular. La del pastor y motivador cristiano Australiano Nicholas James Vujicic. Para los que contamos con todas nuestras extremidades, lo que hace Nick al no contar con ninguna es un verdadero milagro, en cambio para Nick, llegar a contar con brazos y piernas sería un verdadero milagro. Para los que no cuentan con alguno de los sentidos es un milagro que otros vean, oigan, huelan o saboreen. Algo que ellos no pueden hacer dependiendo del sentido que les falte.
Decir que soñar es perder el tiempo porque ninguno de ellos se realiza es tanto como desconocer que estamos vivos, pues la vida misma es un sueño hecho realidad, es un verdadero milagro.
Cuando perseguimos un sueño, el universo abre puertas donde solo hay muros. Esta permitido caerse, lo que no está permitido es continuar en el piso. El que nunca ha fracasado persiguiendo un sueño es porque nunca ha intentado hacer nada por alcanzarlo. Fracasado es aquel que le da miedo hacer algo por miedo a fracasar. El que fracasa y aprende de esa experiencia y continúa intentándolo hasta lograrlo, nunca será un fracasado pues los triunfadores no huyen de los retos y hacen de las perdidas grandes desafíos. El fracaso es el camino para triunfar.

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jueves, 5 de marzo de 2015

Póngase en acción


PÓNGASE EN ACCIÓN
"Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar."
Sófocles

Tenemos que estar dispuestos a escuchar cien veces la palabra NO antes de escuchar el SI que nos ayudara hacer realidad nuestros sueños. Tenemos que ser tenaces y actuar con determinación. La inactividad y el no hacer nada es la mejor forma para no hacer realidad nuestros sueños.
De igual forma, es de vital importancia tener iniciativa, hacer lo que haya que hacer, bien hecho y sin que nadie lo ordene. Llevar bien la carta a García. Dar el primer paso, atreverse. Para cambiar las circunstancias primero debemos cambiar de ideas. Cuando tengamos una idea inspiradora debemos confiar y actuar de acuerdo a ella. Nadie puede hacer realidad nuestros sueños tal y como nosotros los soñamos. Somos nosotros los creadores o destructores de nuestros sueños. A nadie podemos echarle la culpa de no haberlos hecho realidad, solo nosotros somos responsables de lo que pase con nuestros sueños. 

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miércoles, 4 de marzo de 2015

Pensar en grande


SEA AUDAS, PIENSE EN GRANDE
Sea lo que sea que puedas o sueñes que puedas, comiénzalo.
Atrevimiento posee genio, poder y magia. Comiénzalo ahora.
 Goethe

Si de todas formas debemos pensar, hagámoslo en grande. La audacia es la marca de los triunfadores. El presidente de la Ford Motor Company, Lee Iacocca decía que “Tengo que correr riesgos todos los días, preferiría no hacerlo, pero la vida no me da otra opción”. Y es que jugar a lo seguro es lo más inseguro pues, en la vida lo único seguro es que no hay nada seguro. El arriesgarse a tomar una decisión, por difícil que esta sea, es mejor que quedarse en la parálisis del análisis; hay que hacer muchas cosas en la vida, aunque algunas nos salgan bien.
No debemos olvidar la ley de los promedios, es mejor intentar una y otra vez hacer realidad nuestros sueños que simplemente sentarnos a esperar o darnos por vencidos fácilmente. Arriesgarnos es el único camino para triunfar y hacer realidad nuestros sueños, pues si tenemos el 1% de posibilidades de ganar, es mejor apostar que preguntarnos al final de nuestras vidas que hubiera pasado si lo hubiéramos intentado.
Henry Ford, el magnate de los automóviles de principios del siglo XX, afirmaba que “si crees que puedes o no puedes, estas en lo correcto” Dicho de otra forma somos lo que pensamos. 
Así como la vida requiere de un proceso nacer, crecer, reproducirse, morir y a lo largo de generaciones, evolucionar. De igual forma nuestros sueños requieren de un proceso similar.  Desafortunadamente se suele tener mentalidad de comida rápida; querer que todo lo que soñamos se realice de un día para otro. Que las ganancias de ese negocio en el que incursionamos se generen a corto plazo.  Queremos gratificación, reconocimiento, ganancias y resultados inmediatos. Todo proyecto de vida debe necesariamente que ser a largo plazo. Difícilmente algo que realmente valga la pena se logra a corto plazo.
Si queremos que nuestra vida y todo lo que hagamos en ella trascienda, que deje huella, debemos pensar en grande. Excepto en contadas ocasiones ya sea por haberse ganado una lotería o una herencia, nadie se hace rico de la noche a la mañana.

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lunes, 2 de marzo de 2015

Pasión por su sueño


APACIONESE POR SU SUEÑO
“El ser humano es verdaderamente grande
sólo cuando obra a impulso de las pasiones”
Benjamin Disraeli

Permítanse amable lector transcribir de la página  www.colombiaespasión.com   lo que es para nosotros los colombianos la pasión:

 “¿Por qué Colombia es Pasión? Colombia es Pasión porque luego de un proceso de búsqueda de la esencia colombiana centrado en descubrir cuál era ese factor ventajoso que permitiera revestir de competitividad y diferenciara al país, se encontró que el común denominador de los colombianos era su inagotable Pasión. Se llegó a la conclusión que  la pasión es la fuerza que nos mueve día a día, es la fuente de donde surge nuestra extraordinaria tenacidad e intensidad por todo lo que hacemos.  Sin duda alguna, la pasión es la mejor materia prima de nuestros ciudadanos. La percepción positiva sobre Colombia comienza por la actitud que adoptemos los que nacimos en esta tierra. Desde cada uno de nosotros empieza la proyección de la imagen que deseamos para nuestro país. Por eso Colombia es Pasión, trabaja para que cada uno de los colombianos seamos fieles representantes de la identidad nacional; identificándonos  con ese  corazón noble, contándole al mundo las cosas buenas que hacemos con Pasión. Entonces, más que una marca, Colombia es Pasión,  se ha convertido en un sentimiento que identifica a todos los colombianos como un grupo social y cultural único. Además de ser el motor que nos impulsa a dar lo mejor de nosotros mismos por el bien del país. Por otro lado, también, se está transformando en un símbolo cuyo impacto maximiza el reconocimiento de la calidad de  la identidad colombiana a nivel internacional”

No es posible lograr nada sin pasión. La pasión es el norte de nuestras vidas. Los invito a que nos detengamos a pensar sobre el tema y a hacer una pequeña analogía con la relación de pareja. Cuando nos enamoramos, y espero que todos lo hayamos hecho alguna vez, ¿nuestras decisiones con respecto al ser que amábamos las tomábamos con la razón o con el corazón? Pienso que si las hubiéramos tomado con cabeza fría o sea analizándolas detenidamente, difícilmente nos habríamos casado pues, por donde quiera que se mire la relación de pareja es quizás la empresa más difícil de administrar, no solo por los grandes capitales que se requieren para que funcione, sino por la gran cantidad de profesionales en todas las áreas del conocimiento que se requieren: Médicos, ginecólogos, urólogos, pediatras, psicólogos, maestros, sacerdotes, banqueros, electricistas, plomeros, carpinteros, esteticistas, etc. La lista es bien larga y cuál de todos cobra más por sus servicios.
Obviamente la mayoría de nuestras decisiones están basadas en la pasión, en el enamoramiento, en ese deseo incontrolable que nos lleva a cometer las más grandes locuras (como el matrimonio por ejemplo). A dejarlo todo por amor. Familias, reinos, fortunas y hasta la vida misma; lo dejamos todo por ir tras el sueño de compartir con alguien ya sea por toda la vida o tal vez por unos momentos.
Y es que cuando hacemos lo que nos gusta, aquello por lo cual estamos apasionados, el tiempo y las barreras no existen.  Mi padre por ejemplo, debía caminar más de ocho horas por caminos inhóspitos, atravesando ríos, montañas, montes y valles para ir a visitar a mi madre; solo para verla, compartir unos momentos con ella y luego retomar el camino de regreso. No había un beso, no había un abrazo, no había ningún contacto físico pues en esos tiempos, en familias tradicionales como la nuestra, cualquier muestra de afecto más allá de las palabras era mal vista y si el galán se propasaba con la dama en cuestión, perdía chicha, calabaza y miel. Para los lectores que no son colombianos y que no comprenderían el anterior refrán. Lo perdían todo. 
Eso si era amor. Vaya ahora en nuestros tiempos que se dé algo así. Cuando en la primera cita física. Pues ahora con esto de la tecnología y de la Internet hay que hacer la aclaración porque también existen citas virtuales. Si la dama o el caballero no dan algo de sí y ya saben los lectores a que me refiero; pues simplemente están aut (traducción: fuera de la moda) y es muy probable que no haya una nueva cita o encuentro, así sea virtual.
Como este no es un libro para tratar temas tan escabrosos como la relación de pareja. Continuemos entonces con la idea de cómo hacer realidad nuestros sueños. Es necesario entonces que nos dediquemos a hacer aquello que nos apasiona. Recordemos que el 95% de lo que hacemos lo hacemos por emoción, la razón pocas veces entra en juego. Algunos dirán que por eso estamos como estamos. Por no pensar y actuar de forma responsable. Respeto esa apreciación más no la comparto pues; como lo dije antes, si nos pusiéramos a pensar con cabeza fría o razonando todo lo que hacemos, la raza humana habría desaparecido o el planeta tierra estaría casi deshabitado de seres humanos. 
¿Se imagina usted que antes de tener una relación sexual nos pusiéramos a pensar detenidamente sobre las consecuencias, y no me refiero precisamente a las enfermedades de trasmisión sexual por no tener las debidas precauciones o a los embarazos no deseados; sino más bien al hecho de la posibilidad de fecundar un ser que necesitara nos solo de nuestro apoyo moral sino también de grandes inversiones de capital, del acompañamiento de diversos profesionales en todas las áreas del conocimiento, del riesgo que no sea un ser saludable o que con el correr de los años se convierta en una verdadera amenaza para el resto de la humanidad?.
Lo que se ha llamado como el factor Wallenda “Estar en la cuerda floja es vivir, lo demás es esperar”. Es lanzar el corazón en todo aquello que hacemos, lo demás vendrá por añadidura. Una cosa es sobrevivir lo cual hacen el 95% de los seres humanos que se dedican a hacer lo urgente y otra muy diferente vivir que es lo que hace el 5% restante.
Para nosotros los católicos, en la vida de nuestro guía espiritual Jesús, los momentos que más trascendieron en su historia fueron precisamente los de la pasión y si valió la pena la pasión, valieron la pena los clavos. Si lo que se hace con pasión nos causa sufrimiento, disfrutaremos aún más la recompensa.  Ahora bien. Nadie nos puede decir que es lo que nos apasiona. Eso es algo que llevamos dentro, solo nosotros sabemos a ciencia cierta qué es lo que nos apasiona hacer. No se puede estimular la pasión, cada quien tiene la suya.

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sábado, 28 de febrero de 2015

Potencial


DESCUBRA SU POTENCIAL
“Bienaventurado el que tiene talento y dinero,
 porque empleará bien este último”

Anteriormente se decía que todo niño al nacer traía un pan bajo el brazo. El pan es una metáfora que representa los medios de subsistencia asegurados tanto para sí mismo como para los suyos.
El origen de esta locución procede del ámbito rural y está relacionado con la fortuna que, en los tiempos de escasez, advenía a una familia con el nacimiento de un hijo varón. Este nuevo miembro de la familia significaba un par de brazos más para trabajar y, por ende, una nueva fuente de ingresos y la posibilidad de prosperar.
Actualmente se utiliza la expresión para dar a entender la felicidad y la buena fortuna que supone la venida de un niño al mundo, independientemente de la situación económica de los padres.
También existe la parábola de los talentos. (Mateo, 14-30) “Porque el reino de los cielos será semejante a un hombre que al emprender un largo viaje, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, a otro dos, y a otro, uno. A cada uno dio conforme a su capacidad y se fue lejos. Inmediatamente, el que había recibido cinco talentos se fue, negoció con ellos y ganó otros cinco talentos. De la misma manera, el que había recibido dos ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. Después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos. Cuando se presentó el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos y dijo: “Señor, me entregaste cinco talentos; he aquí he ganado otros cinco talentos.” Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.” Y cuando se presentó el que había recibido dos talentos, dijo: “Señor, me entregaste dos talentos; he aquí he ganado otros dos talentos.” Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.” Pero cuando se presentó el que había recibido un talento, dijo: “Señor, yo te conozco que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Y como tuve miedo, fui y escondí tu talento en la tierra. Aquí tienes lo que es tuyo.” Su señor respondió y le dijo: “¡Siervo malo y perezoso! ¿Sabías que cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí? Por lo tanto, debías haber entregado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, habría recibido lo que es mío con los intereses. Por tanto, quitadle el talento y dadlo al que tiene diez talentos. Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Al siervo inútil echadlo en las tinieblas de afuera. Allí habrá llanto y crujir de dientes”
Aunque la parábola anterior se refería a los talentos como la moneda griega comúnmente utilizada. Debemos recordar también que talento es el potencial que puede tener una persona en el desarrollo de un conjunto de habilidades y/o competencias. El talento es una manifestación de la inteligencia emocional y es una aptitud o conjunto de aptitudes o destrezas sobresalientes respecto de un grupo para realizar una tarea determinada en forma exitosa. El talento puede ser heredado o adquirido mediante el aprendizaje. Por ejemplo, una persona que tenga el talento de ser buen dibujante muy probablemente legará esta aptitud a sus hijos o a alguno de sus descendientes. Asimismo una persona que no es y desee ser dibujante deberá, mediante el aprendizaje continuo y esforzado la destreza internalizar en su cerebro la condición que le permita desarrollar la aptitud.
La pregunta es ¿Cómo descubrir nuestro talento y/o potencial? La respuesta es bien sencilla y tal vez por eso no le prestamos mucha atención o credibilidad: Nuestro pan, nuestro potencial o nuestro talento es aquella labor o profesión que haríamos así no nos pagaran. Increíble pero cierto. Cuando logremos descubrir que es lo que haríamos gratis esa es la misión para la cual vinimos a este plano de la existencia. Como quien dice; para eso fue que Dios nos envió a este mundo.
En nuestros días es muy común ver a niños que apenas si saben hablar, sometidos a largas jornadas de estudio. Ya en su adolescencia, son manipulados para que estudien una carrera que, según sus padres, es la que está de acuerdo con su nivel social, porque es la profesión mejor paga, porque es la profesión de moda o bien porque es la profesión que han ejercido muchos miembros de la familia. No importa si al joven le gusta estudiar eso o no. Lo importante es la rentabilidad de la profesión. De ahí que haya tantos profesionales frustrados, estresados, cansados, hartos de lo que hacen. Profesionales que no ejercen su profesión con profesionalismo y que solo están allí porque su profesión es una verdadera mina de oro. Personas que no disfrutaron de su niñez, de su adolescencia y mucho menos de su juventud pues siempre estuvieron literalmente hablando, nadando en un mar de libros.  Seres humanos aparentemente exitosos, con un gran cumulo de conocimientos, con grandes triunfos académicos y profesionales pero insensibles y solitarios.
El resultado salta a la vista. La sociedad del consumismo. Del cuanto tienes cuanto vales. De familias destrozadas. De hijos que crecen solos porque sus padres son “todos unos profesionales” y para ellos lo más importante es su profesión o mejor dicho, el dinero que ganan, que sus propios hijos.
Volviendo a la parábola de los talentos. Todo ser humano invariablemente tiene un talento y como dice la parábola “… Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en abundancia…” de tal forma que el que utilice bien su talento y lo practique con entusiasmo cada día será mejor en él.
Al descubrir que es lo que nos apasiona hacer, debemos ir donde el mejor en ese arte, oficio o profesión, aprender de él, imitarlo y superarlo. Está comprobado que el que ejerce una profesión u oficio con profesionalismo es un triunfador en todos los aspectos y lo que es más importante, será una persona muy feliz, verdadero objetivo de la vida.  Muy por el contrario, el que ejerce una profesión solo por el solo hecho de ganar dinero. Puede que llegue a ser una persona tan pobre pero tan pobre que lo único que tenga es dinero.  Son de las personas que piensan que el fin justifica los medios y que todo lo pueden comprar con dinero.
Para hacer realidad nuestros sueños debemos tener la humildad para aprender de los que ya lograron realizar el sueño que tenemos y rodearnos de  soñadores mejores que nosotros.
Cuenta la historia, que en uno de los muchos templos budistas del oriente existía lo que se creía un enorme buda de barro, sin embargo en alguna ocasión tratando de moverlo se comenzó a descascarar y se descubrió que la enorme figura era de oro macizo recubierto por una gruesa capa de barro. Moraleja: Cuando descubramos nuestro buda de oro, encontraremos nuestro verdadero potencial o tesoro el cual ha estado oculto por el barro de nuestros paradigmas.
Ahora bien. El que seamos buenos haciendo algo no quiere decir que debamos ser buenos en todo. Nuestra fortaleza, nuestro don, nuestro potencial esta precisamente solo en aquello que nos gusta hacer y qué haríamos así no obtuviéramos ninguna retribución. Dejemos de hacer lo urgente y dediquémonos a hacer lo importante o sea lo que nos gusta hacer.  Recordemos que el que más trabaja no siempre es el que más gana. La diferencia entre los que han triunfado y los que no lo han hecho son sus hábitos o sus costumbres; en como utilizan su tiempo, el cual es el mismo para unos y para otros.

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viernes, 27 de febrero de 2015

Visualiza tus sueños.


VISUALIZA TUS SUEÑOS
“Visión es el arte de ver las cosas invisibles”
Jonathan Swift

¿Recuerdas cuáles son tus sueños?, pues bien ahora visualízalos, tócalos, siéntelos, huélelos, saboréalos, imprímeles la mayor cantidad de detalles. Solo así podrás reconocer que es posible hacerlos realidad, que existen. Al igual que cuando estamos planeando un largo viaje compramos un mapa, de igual forma elabora un mapa de sueños. Recorta todo aquello con que sueñas y colócalo donde diariamente puedas verlo.  Así tu mente consciente te diga que tal cosa no es posible, tu mente subconsciente ira grabando las imágenes pues recordemos que ella no razona, para ella todo es posible. Así tu mente consciente se burle de ti, tu mente subconsciente, la fuerza más poderosa que tienes, fijara la ruta a seguir y tarde que temprano materializara lo que haya visto. Pues cuando visualizamos materializamos.
Ahora bien. Si queremos hacer realidad nuestros sueños, una de las mejores maneras de hacerlo es seguir los pasos de los que ya lo hayan logrado pues alguna persona en el transcurso de la historia habrá hecho realidad el sueño que tenemos o al menos se le haya acercado. Puede suceder que la persona no haya logrado plenamente a ver realizado su sueño, sin embargo uno de sus herederos o del equipo de trabajo completó la obra.
Es necesario entonces tener un modelo a seguir y de ser posible, estudiar paso a paso lo que la persona hizo o dejo de hacer para hacer realidad un sueño muy similar al nuestro. Es importante recordar que no existe fuerza más poderosa que la imaginación del ser humano. Es importante entonces que visualicemos constantemente nuestros sueños y como decía el maestro de los sueños Walter Elías Disney, si lo puedes soñar, lo puedes lograr. Visualiza tus sueños y entra en ellos. Recuerda que ¿si otros lo han logrado, porque nosotros no?
Soy un fiel seguidor de la saga de viaje a las estrellas y constantemente me hago la misma pregunta ¿Sera eso ciencia ficción o simplemente es el anticipo de lo que la humanidad vivirá? Al igual que paso con Julio Verne y todos los grandes visionarios de la historia, pienso que lo que ahora llamamos ciencia ficción es simplemente el adelanto de lo que ocurrirá en el futuro.
Gene Roddenberry, creador de la serie Viaje a las Estrellas, es uno de los grandes visionarios del siglo XX. Así es que “nada de nervios”. Simplemente sus películas nos están preparando para lo que será una realidad en el futuro, pues cuando visualizamos lo imposible, lo posible se hace fácil.
¿Qué pasaría por ejemplo si un niño viera ahora descender una nave extraterrestre? Pienso que lo primero que haría es correr hacia ella para ver quién viene allí. En Cambio muchos de los que pasamos de cierta edad, por no decir viejos, nos atemorizaríamos un poco y hasta saldríamos corriendo cuando viéramos bajar de ellas seres bastante extraños. Obviamente es muy probable que esa situación no la vivamos nosotros pero que les va a tocar vivirla a futuras generaciones, es un hecho. 
Al respecto Albert Einstein afirmaba que “La imaginación lo es todo, es una visión preliminar de lo que sucederá en tu vida”. Es un hecho que donde viajamos con la mente, algún día viajaremos con nuestro cuerpo. Pues la imaginación es el arte de ver lo invisible.
Los grandes héroes de la historia han sido grandes visionarios. Personas que antes de hacer realidad sus sueños los visualizaron detalladamente hasta hacerlos realidad. El filosofo romano Seneca, afirmaba que “Un individuo se mide por sus visiones más distantes”. Si eso lo decía un hombre que no contaba con la tecnología que ahora tenemos. Imaginemos lo que podemos visualizar ahora.
Otra de las cosas que debemos tener en cuenta es que posiblemente, nuestra vida no nos alcance para ver realizados nuestros sueños. Sin embargo otros podrán ser los que cosechen lo que nosotros hayamos sembrado.
Víctor Frankl, decía que “No te quedes como eres, camina hacia aquello que desees y puedes llegar”. Y el sí sabía lo que era visualizar un sueño, pues mientras estuvo en uno de los campos de concentración nazi, lo único que lo mantuvo vivo fueron sus sueños de ser libre algún día. En su libro “El Hombre en Busca de Sentido” el doctor Frankl afirma que “incluso en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento, el hombre puede encontrar una razón para vivir”

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jueves, 26 de febrero de 2015

Agradecer


SEAMOS AGRADECIDOS
“Puede enseñarse a decir gracias, pero no a estar agradecido”
Anónimo.

Nada hay más desagradable que un ser humano desagradecido, personas prepotentes que se creen superiores a los demás. Que humillan y ultrajan. Que esclavizan e imponen sus ideas utilizando casi siempre la fuerza. Seres humanos que por ningún motivo reconocen que somos lo que somos gracias a Dios, cualquiera sea la idea que tengamos de él, a nuestros padres, que buenos o malos nos dieron la vida, a nuestros familiares a los cuales no escogimos pero que son parte nuestra, a nuestros maestros, verdaderos artífices de lo que somos, a nuestros amigos, ángeles que nos acompañan por la vida.
Para triunfar en la vida necesariamente debemos dar gracias por lo que tenemos para poder apreciar lo que aun no tenemos. Ser felices no por lo que tenemos sino por lo que nos hace falta. Dar siempre gracias por todo y a todos. Agradecer es dar reconocimiento, es recordar que no somos autosuficientes, que necesitaremos siempre de alguien para lograr nuestros propósitos. Que aunque seamos dioses en estado de crisálida, siempre habrá un ser superior al cual debemos dar las gracias y mantenernos en paz con él pues nada es imposible para Dios. No importa si creemos o no en Dios, él si cree en nosotros.

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miércoles, 25 de febrero de 2015

La magia del perdón


LA MAGIA DEL PERDÓN
“No escatimes el perdón:
 es imposible caminar con tantas heriditas abiertas”
Argamasilla

Los sentimientos que más desgastan a los seres humanos son el odio, el rencor y la envidia. Cuantas personas al cabo de muchos años continúan resentidos con otras por una situación en la que se vieron comprometidos. Lo más curioso, es que existen rencores ancestrales donde ni siquiera ellas fueron protagonistas. Odios que se han heredado de generación en generación y muchas veces tan antiguos que ya ni se sabe la verdadera causa. Simplemente se odian porque ha sido la tradición familiar. Increíble pero cierto.
Teniendo en cuenta que esos sentimientos son como un lastre que nos impide ascender, que nos imposibilita progresar, que no nos permiten triunfar. ¿Como entonces hacer realidad nuestros sueños con ese tipo de emociones? Mientras no perdonemos y lo que es más importante, nos perdonemos a nosotros mismos, difícilmente podremos alcanzar nuestras metas pues siempre estaremos atados, anclados a un mundo lleno de oscuridad y resentimiento.
Se dice que olvidar es de sabios y perdonar es la más grande muestra de humildad. El odio es como una herida abierta que solo cicatriza con el perdón. Y difícilmente se puede andar por la vida con una herida abierta. Perdonar es el primer paso hacia la sanación, es el primer paso para lograr la paz. El dicho aquel de que se puede perdonar pero no olvidar es muy cierto pues nuestra mente es una potente grabadora. Lo que hay que evitar es estar repitiendo la grabación con el fin de recordar constantemente el mal que nos hicieron.
La pregunta es ¿Quién gana más, el que perdona o quien recibe el perdón? Yo me atrevería a decir que ambos ganan, sin dejar que reconocer que gana más el que perdona pues literalmente ha cerrado la herida y puede continuar por la vida sin tener que estar pendiente de lo que haga o deje de hacer la persona que le hizo daño. Miles son los ejemplos de grandes seres humanos que gracias a que han perdonado han trascendido en la historia, convirtiéndose en referentes para las civilizaciones futuras. Los católicos tenemos a Jesucristo quien perdono todos nuestros pecados. En la historia moderna tenemos el caso del papa Juan Pablo II quien perdono al hombre que atentó contra su vida. Nelson Mandela perdona a los que lo tuvieron retenido en prisión por tantos años. Y así por el estilo han existido en la historia de la humanidad personas y pueblos enteros que han practicado la magia del perdón.
Si realmente queremos hacer realidad nuestros sueños debemos perdonar y enseñar a perdonar es enseñar a ser libres. Libres para hacer volar nuestra imaginación, la fuerza más poderosa que tiene el ser humano.

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martes, 24 de febrero de 2015

Sentido de pertenencia


SENTIDO DE PERTENENCIA
“Cuanto más posee el ser humano,
 menos se posee a sí mismo”

Sentirnos orgullosos de pertenecer a la familia de la cual somos parte, a la empresa en la cual trabajamos, a la sociedad que nos rodea y al país donde vivimos; es tener sentido de pertenencia. Sin embargo más importante que lo anterior es ser dueños de nosotros mismos, de nuestras ideas y de nuestros sueños. Cuando estamos rodeados de personas que no son los nuestros, nos sentimos desplazados, nos sentimos solos rodeados de millones de personas y por mucho que convivamos con ellas nunca haremos parte de ellas.
Siempre se ha dicho que nadie es profeta en su tierra lo cual no es del todo cierto pues se puede hacer fortuna y ser feliz en nuestra propia tierra. Otros logran triunfar fuera de su tierra natal. Sin embargo también es cierto que ese triunfo es relativo pues siempre quieren o añoran volver a la tierra que los vio nacer.
Los que por una u otra razón deben emigrar de su país natal, suelen encontrarse con idiomas y costumbres muy diferentes y por lo general son tratados de una forma bien desagradable. Realizando labores para las cuales no son aptas o lo que es más triste, humillándose a tal extremo de muchas veces trabajar por la comida. Cuando en su país de origen sobrevivían trabajando ocho o diez horas; a millones de emigrantes les toca doblar y casi triplicar turno para vivir en albergues, porque donde quiera que se esté, se gasta la moneda propia del país y si quieren enviar algo de dinero para sus familias que quedaron abandonadas en su tierra natal; hay que hacer grandes sacrificios.
Recuerdo la historia de alguien muy cercano a mí que emigro a Norteamérica en la década de los 80 en busca del sueño americano. Durante más de veinte años trabajo arduamente 16 o más horas diarias para poder enviarle algún dinero a sus pequeños hijos y a su joven esposa. Cuando logro la jubilación por parte del gobierno Norteamericano regreso al país. Ya sus hijos estaban grandes y uno de ellos casado. Disfrutaban de un nivel de vida relativamente cómoda gracias a lo que su padre y esposo había enviado durante tantos años. A los pocos días de que le anciano hombre había llegado a disfrutar de su jubilación y de la fortuna que había amasado durante todo ese tiempo. Un día su elegante esposa le dijo que le agradecía todo lo que había hecho por ellos y por el dinero que les había enviado, gracias al cual sus hijos habían estudiado en las mejores universidades y disfrutaban de una vida llena de comodidades, pero que ella más que dinero había necesitado de alguien a su lado y que desde hacía años lo tenía.
Para no hacer más larga la historia o volvernos melancólicos recordando historias similares. Les diré que el anciano hombre opto por regresar a Norteamérica donde no tenía hogar ni hijos pero si algunos amigos. Poco tiempo después de su partida se supo la noticia de su fallecimiento; según dijeron, debido a la tristeza que le había generado la situación encontrada en su país, el cual nunca debió haber abandonado.
Se dice que la ambición rompe el saco. Como lo dije anteriormente, es muy probable que la mayoría de los humanos ambicionen tener mucho dinero. Para otros como yo, mi sueño es compartir mis ideas por medio de mis libros. Que gracias a que ustedes los compran disfruto de ciertas comodidades. Bueno, que le vamos hacer. Solo palabras de agradecimiento a todos mis lectores y a papá Dios por permitirme disfrutar de mi sueño.  Los invito a hacer lo mismo. Quien quita que dentro de todos mis lectores haya un premio nobel de literatura.
Por otro lado, no debemos confundir el sentido de pertenencia con los celos pues, si bien es cierto una de las palabras más importantes y por la cual se han librado cruentas batallas hasta dar la vida es la palabra MI. Mi familia, mi esposa, mi idea, mi religión, mi partido político, mi hogar, mi país, etc., etc., etc. Una palabra tan pequeña pero con un significado que difícilmente logramos dimensionar.  Es ese sentido de pertenencia a ultranza que defendemos a toda costa el que nos lleva a cometer cualquier cantidad de desaciertos y muchas veces a renunciar a nuestros sueños.
De ahí la importancia de ser coherentes y consecuentes con nuestros sueños. Debemos evitar el trato desigual, las amplias y marcadas diferencias y estimular, modelar y valorar la participación constante entre todos. Dar justo valor al esfuerzo. Solo así realmente haremos realidad nuestros sueños.

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