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miércoles, 8 de diciembre de 2021

Servicio al Cliente II: Actitud de servicio

En la entrega anterior les comentaba una de las experiencias que solo me pasan a mí. Como siempre mis amables lectores me escribieron algunos mensajes bien interesantes a mi correo electrónico. A todos ellos, gracias por seguirme. 

Continuando con el espinoso tema de servicio al cliente quiero compartir con ustedes algo bien interesante: El sistema metro de mi ciudad Medellín tiene un eslogan muy interesante que dice “Metro, calidad de vida”. Según me han comentado amigos que han tenido la oportunidad de conocer muchos sistemas de transporte masivo en varias ciudades del mundo, el metro de Medellín está ubicado entre uno de los mejores, no solo por el eficiente servicio que presta sino por el aseo, la seguridad y la atención que le brindan los funcionarios a los pasajeros. 

Como siempre lo he recalcado en mis libros. No hay que inventar lo que ya está inventado y funciona, lo que hay que hacer es mejorarlo. Miles de libros y muchas películas se han escrito y filmado sobre el tema de cómo brindar un servicio de excelencia. Verdaderos gurús han surgido en los últimos años expertos en tan delicado tema. Personas que cobran miles de dólares por sus servicios y a los cuales hay que agendarlos con meses y a veces años de anticipación debido a que se mantienen tan supremamente ocupados que no les queda tiempo de nada. Algunos incluso se dan el lujo de seleccionar a sus clientes y si no les pagan las astronómicas cifras que cobran, pues simplemente ni siquiera se dignan atender una llamada telefónica o contestar un mensaje. Y eso que son profesionales en servicio al cliente. 

Los millones que se ahorrarían las empresas si practicaran la regla de oro de servicio al cliente de “atender al cliente como quisiéramos ser atendidos”. El problema es que como la respuesta es tan simple no puede ser que algo sea tan supremamente fácil, por lo tanto lo complicamos. De igual forma como en el artículo pasado hable de la pésima atención que recibí de casi todos los funcionarios de un importante banco, hoy quiero referirme a la experiencia que tuve en cierta ocasión que visite la central de abastos de mi ciudad Medellín. Como casi no conocía el lugar le pregunte a uno de los venteros ambulantes donde podía encontrar un artículo que estaba buscando. Luego de ofrecerme los dulces que estaba vendiendo me guio por varios minutos hasta llevarme al sitio exacto donde encontraría el artículo. ¿Qué es eso si no un buen servicio? ¿Qué necesidad tenía el joven de guiarme el mismo? Como vendedor ambulante conocía las gigantescas instalaciones de la central mayorista pero fue su actitud de servicio la que me impacto. 

Mientas caminábamos le pregunte que estudios tenía y me dijo que él y su familia habían tenido que huir de su tierra de miedo de la guerrilla, que él solo sabía leer y escribir pues no había tenido oportunidad de estudiar y según me dijo sonriendo, ni falta le hacía pues económicamente le iba muy bien y era muy feliz vendiendo sus dulces, además estaba pensando en montar un negocio para vender frutas al por mayor. Es de anotar que el joven no quedo satisfecho sino hasta que yo compre el artículo que necesitaba y fue el mismo el que recateo el precio. Al salir del lugar dijo “Es que vea doctor, cuando a ustedes los ven tan elegantes les cobran mucho más de lo que vale el articulo por eso me quede con usted porque sabía lo que iba a pasar”. Quise darle una propina al joven por sus servicios pero no la acepto, me dijo que si quería colaborarle comprándole algunos dulces me lo agradecía pero que no era necesario que le pagara por un servicio que él hacía con el mayor de los gustos. Obviamente le compre algunos dulces y el joven se retiró sonriendo agradecido, no sin antes darme el número de su teléfono celular para que lo llamara en caso que necesitara algo de la Central Mayorista de Medellín. 

¿Interesante verdad? En la pasada entrega comentaba el servicio que me habían brindado algunos funcionarios de un prestigioso banco, lo más probable es que todos habían cursado importantes estudios en renombradas academias. En cambio el joven con el cual me había encontrado en la central de abastos no tenía estudios pero si una actitud de servicio a toda prueba. ¿Cuál sería el futuro de los funcionarios de aquel banco y de ese vendedor de dulces? Muy diferente. Lo más probable es que los empleados de aquel prestigioso banco continuarían siendo empleados por muchos años, en cambio aquel joven seguiría el ejemplo de muchos comerciantes multimillonarios que no tienen estudios pero si muchos empleados muy estudiados al servicio de ellos. 

Para brindar un servicio de excelencia se debe tener ante todo ACTITUD DE SERVICIO. Por muchos estudios que una persona realice, por muchos títulos universitarios que tenga, por muchos cursos de servicio al cliente a los cuales haya asistido, si la persona no tiene actitud de servicio, difícilmente esos estudios le van a servir de algo. Hay personas que no hacen nada si no obtienen una contraprestación económica por sus servicios. En cambio hay otras que así no les paguen por hacer algo, lo hacen con el mayor de los gustos y quizás mejor que si les estuvieran pagando. Alguien dijo alguna vez que para triunfar en la vida se requiere de un 95% de actitud y un 5% de aptitud. 

Próxima entrega: Servicio al Cliente III: El vicio de servir.

viernes, 24 de septiembre de 2021

Cuanto tienes, cuanto vales.



En mi país, Colombia, es una frase muy popular; con la cual se quiere expresar que valemos por las cosas materiales o el dinero que tenemos, de tal forma que si no poseemos nada pues simplemente no valemos nada, no somos nada, no representamos nada y los que si tienen algo miran por encima del hombro a los pobres “desventurados”.

Sin embargo amigo lector, permítame analizar desde la óptica del sentido común (haciendo un paréntesis les recomiendo mi libro Educar, con Sentido Común – Algo que comúnmente no hacemos padres de familia y maestros) este dicho o refrán popular.

Hoy en día todo es asegurable, cuantificable, medible y por supuesto valorizable y a lo que no se le pueda hacer este proceso, al parecer no existe. 

En este orden de ideas, analicemos entonces la veracidad de esa frase. ¿Cuanto valemos? Si tal y como papá Dios nos trajo al mundo nos miramos en un espejo veremos nuestra figura reflejada en el. Ahora bien, la idea no es comenzar a criticar la figura que vemos, lo obesos, lo flacos, lo desnutridos, lo negro, lo blanco, el lunar peludo que tenemos a un lado de la nariz, la celulitis, lo calvos que somos, esos gorditos que salen aquí y allá o cualquiera de las “deformidades” que físicamente tenemos.

Entre otras cosas, las sagradas escrituras dicen que, fuimos creados a imagen y semejanza de Dios (génesis 1:26) por lo tanto, cualesquiera sea nuestra figura, quiere decir que papá Dios también tiene gran cantidad de presentaciones, tamaños y diseños y si somos como somos, es porque Él, como energía creadora y conservadora del universo, quería que fuéramos como una de sus innumerables manifestaciones.

Así es amigo lector, que es el momento entonces de aceptarnos tal y como somos y dejar de criticarnos y tratarnos tan duramente. Pues, como lo dije antes, sea cual sea nuestra forma física, es una de las tantas manifestaciones de esa energía que es Dios o cualquiera sea el nombre que le quieras dar; yo por ejemplo siempre me refiero a Él como papá Dios. Bueno, pero como este libro no se trata de hablar de temas tan espinosos como los religiosos continuemos entonces analizando el tema de este capítulo. 

Las aseguradoras por ejemplo le tienen un valor a cada parte de nuestro cuerpo. De hecho hay personas que aseguran por mayor valor la parte del cuerpo que más utilizan. Tal y como lo afirma la columnista Gracia Terrón “…Al igual que existen seguros para proteger el coche, la casa, el yate o la mascota; en el mercado existen pólizas de seguros que ponen precio a las partes del cuerpo más valiosas para una persona. Los cantantes, los conferenciantes, los profesores y en general todas las personas que económicamente dependen de su voz, la aseguran; los escultores, aseguran sus manos, los deportistas, aseguran sus piernas. El futbolista David Beckham por ejemplo tiene aseguradas sus piernas en 40 millones de dólares y todo su cuerpo por 150 millones de dólares. El cantante Luis Miguel también tiene asegurada su voz y su cuerpo por 7,5 millones de dólares y Jennifer López sus piernas, en seis millones de euros. El objetivo de estas pólizas es proteger económicamente a sus titulares ante una posible pérdida de facultades físicas, a las que deben su fama y sus ingresos.

Las aseguradoras tienen unas tablas con distintas valoraciones en función de la parte del cuerpo de que se trate. Las manos, el cerebro, los ojos y las piernas suelen ser más valoradas que los dedos, las orejas, oídos y la nariz, por lo general. No obstante, existen casos específicos, en función de la profesión del asegurado, en los que la indemnización puede ser mayor. Por ejemplo, las pólizas firmadas por un músico, que necesita los oídos para desarrollar plenamente su profesión, o un enólogo, recibirían mayores indemnizaciones en caso de tener problemas con sus oídos o su nariz que un profesional de otra categoría…”

Estoy seguro que si nos ponemos a hacer cuentas sobre cada uno de los órganos y partes del cuerpo humano, todos ellos valdrían una verdadera fortuna. Un riñón por ejemplo en el mercado negro tiene un costo superior a los ¡diez mil dólares norteamericanos! Increíble pero cierto. 

En este orden de ideas queda desvirtuada entonces la frase “cuanto tienes, cuanto vales” porque desde que fuimos fecundados y aun antes, porque también se venden óvulos y esperma humano, somos multimillonarios, solo que como se dice en las finanzas, el 95% de los seres humanos estamos ilíquidos, pues literalmente nuestro cuerpo vale una fortuna, (sin contar las propiedades intelectuales que pueden valer mucho más que las físicas; algo así como las marcas, que pueden valer más que las plantas físicas de las empresas).

Llegara el día en que el mercado de órganos humanos deje de ser ilícito y se pueda vender o comprar cualquier órgano o parte del cuerpo ya sean originales, clonados o creados en laboratorios. Tal como hacen los bancos de semen actualmente.

Es un hecho que la trata de blancas o el comercio de seres humanos como exclavos a través de la historia, ha sido una constante y difícilmente terminara. Más aun cuando los valores y principios están en franca decadencia. 

Tal y como lo acabamos de ver, una cosa es que tengamos un valor y otra muy diferente que nos valoremos, que nos apreciemos y que como tal nos cuidemos dado nuestro incalculable valor. Curiosamente cuidamos más el carro que tenemos que el vehículo que es nuestro cuerpo.


lunes, 6 de febrero de 2017

Pagar el precio



"Los problemas económicos no se resuelven con dinero, se resuelven con imaginación" 
(Anthony Robbins)

Y en este caso no estamos hablando solo de dinero. Pagar el precio de hacer realidad nuestro sueño se refiere más que todo a defender nuestros principios y valores, a ser honesto, a tener ética, a cumplir la palabra dada. Por ningún motivo el fin debe justificar los medios. Como solían decir nuestros abuelos. Andar con la frente en alto, mirando siempre de frente. 

El precio es directamente proporcional al tamaño de nuestro sueño. Nada es gratuito. Se suele decir por ejemplo que se volvió rico de la noche a la mañana; lo que nadie sabe es cuantos años pudo durar una noche llena de angustias, de sobresaltos, de insomnios, de haber tenido que sufrir no solo las inclemencias del tiempo sino las dificultades de tener que lidiar con el escepticismo y las criticas de amigos y familiares; siendo estos últimos los que, por lo general, más nos desaniman con sus irónicos comentarios. Siempre con el deseo de decirnos la frasecita aquella expresada con cierta satisfacción, malicia y en forma burlona cuando nos ven a punto de tirar lo toalla: “se lo dije, yo sabía que eso no iba a funcionar”. 

El precio muchas veces incluye tener que renunciar a todo lo que nos gusta, comodidades, familia, país, oportunidades, a vivir situaciones que difícilmente tendríamos que vivir si hiciéramos lo común de la gente o sea sobrevivir. 

Se dice que lo barato sale caro y es que lo más barato, lo más fácil, es renunciar a nuestros sueños, permitir que alguien los robe, que nos resignemos a sobrevivir y no luchar por hacer realidad nuestros sueños. Solamente lo barato se compra con dinero. Y es que todo lo que tiene valor no tiene precio. 

Para hacer realidad nuestros sueños necesariamente nos encontraremos con muchas dificultades, las cuales serán proporcionales al tamaño de nuestros sueños. Aclarando que los únicos que no tienen problemas son los que han abandonado este plano de la existencia. Todo ser humano tiene dificultades en mayor o menor grado y para cada uno de nosotros nuestra dificultad es la más grande, así otras personas nos digan que nuestro problema es nada en comparación con el de ellos. Vale la pena recordar que todo aquello que nos hace llorar no es una tontería, puesto que nos hace llorar.

Lo que en verdad vale la pena requiere esfuerzo. Una forma de locura es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes. No importa la edad que tengamos ahora, no importan las situaciones que hayamos vivido o los fracasos que hayamos tenido. Lo importante ahora es creer en nuestros sueños. Para crear, primero hay que creer. Si realmente queremos hacer realidad nuestros sueños, necesariamente debemos dar un giro de 180º a las estrategias que hemos utilizado hasta ahora y que no han dado resultado. 

Los sueños producen visión, la visión esperanza y la esperanza FE y fe es creer en lo que aun no vemos o tenemos. Se dice por ejemplo que la felicidad no es completa. Y es que si desglosamos la palaba felicidad veremos que felicidad comienza con la silaba fe por lo tanto si no tenemos fe, la palabra queda incompleta, de ahí la frase anterior. 

La Fe es un concepto judío que se deriva de la palabra hebrea emuná que significa tres cosas: firmeza, seguridad y fidelidad. Para el pensamiento judío, una fe que no incluya seguridad o fidelidad, es lo mismo que separar el espíritu del cuerpo, es decir: es una fe muerta (Stg 2:26).

Ésta es la definición de la fe dada en la carta a los hebreos: "la Fe es la certeza de lo que se espera y la evidencia de lo que no se ve" (Heb 11:1).

Más importante que tener fe en nuestros sueños es tenernos fe a nosotros mismos. En la medida que creamos en nosotros mismos y en que somos hijos de Dios en esa misma medida nuestra fe aumentara. Hay que creer para poder ver realizados nuestros sueños pues, cuando hay fe en el futuro hay fuerza en el presente.

El novelista ruso León Tolstoi decía que “La fe es la fuerza de la vida, no se puede vivir sin fe” y yo me atrevería a complementar esa hermosa frase diciendo que no se puede vivir sin sueños.

lunes, 14 de marzo de 2016

Trabajo en equipo


Mucho se habla en las empresas de trabajar en equipo, la pregunta que me hago cada que me invitan a una empresa para realizar capacitación es: ¿Realmente los directivos y mandos medios trabajan en equipo? Siempre he dicho en todas mis publicaciones que las empresas son fiel reflejo de sus dirigentes y que no hay malas empresas sino malos empresarios. Constantemente me encuentro con directivos para los cuales el trabajo en equipo solo lo deben realizar sus subordinados ya que ellos se consideran productos terminados y después de ellos no hay nadie pues practican la ley de azadón, todo para acá y nada para allá. 

Pero ¿Qué es realmente trabajar en equipo? El ejemplo más claro lo dan los antiguos relojes que contaban con un intrincado mecanismo que hacía que el reloj mostrara la información que de él se necesitaba, como la hora por ejemplo, aunque existen otros que no solo dan la hora sino otra gran cantidad de información dependiendo de la sofisticación de su mecanismo. La pregunta es ¿Cuál de todas las piezas que compone el reloj es la más importante? Todas son importantes, desde la más pequeña hasta la más grande ya que si cualquiera de ellas falla, el reloj se detiene o comienza dar una información equivocada. 

Me agradan las carreras de automóviles de fórmula uno, es impresionante ver como los equipos de las diferentes escuderías están tan supremamente bien entrenados, que cuando el vehículo llega a pits, un enjambre de mecánicos lo rodean y en pocos segundos le hacen cualquier cantidad de cosas para que el vehículo pueda seguir en competición. ¿Qué pasaría si uno de esos mecánicos no hiciera bien su trabajo? La vida del conductor y quizás de muchos otros estaría en peligro. Y así por el estilo existen cualquier cantidad de ejemplos de lo que es trabajar en equipo.

Es el caso del futbol, que cuando el equipo hace goles, todos los miembros del equipo son unas maravillas pero cuando el equipo va mal, el primero que sale es el técnico, la pregunta que siempre me hago es ¿Quiénes son realmente los que están en la cancha jugando? Yo siempre veo al técnico al borde de un ataque de nervios viendo como sus jugadores cometen cualquier cantidad de errores y que no son capaces de meter goles cuando supuestamente todos los jugadores saben lo que deben hacer. La pregunta es ¿Por qué no los hacen? Por una sencilla razón, se les ha olvidado jugar; para ellos su labor se ha convertido en una obligación y por lo tanto ya no disfrutan lo que hacen, están tan presionados a mostrar resultados que ya no se divierten. Es por eso que no me gusta el futbol profesional, me divierto más viendo a los niños jugar y meter muchos goles pues veo en ellos la pasión que han perdido muchos de sus endiosados ídolos. 

Dejando a un lado el llamado deporte de emociones y continuando con el ejemplo de las empresas, existen las llamadas “ruedas sueltas”, personas que piensan y actúan por su cuenta sin tener en cuenta a sus compañeros de trabajo e incluso difícilmente obedecen las instrucciones, convirtiéndose en un verdadero dolor de cabeza y fuentes de conflictos. ¿Qué hacer con ellas? Siempre se ha dicho que lo que no sirve, estorba. Siempre debe primar el bien común al bien particular. Esas personas que son cusumbos solos, posiblemente sean unas eminencias, que están muy bien capacitadas pero mal educadas ya que ponen en riesgo no solo la empresa sino la estabilidad emocional de todos los que en ella laboran. 

Y es que no hay nada más desagradable que tener a un compañero o directivo respirándole a uno en la nuca. Que se convierten en cámaras de video integradas al circuito cerrado de televisión de la empresa para irle a contar a su superior lo que está o no haciendo el desafortunado empleado con el fin de ganar indulgencias con padrenuestros ajenos. Y hablando de circuitos cerrados de televisión, los cuales son muy importantes para mejorar la seguridad, se han convertido en los generadores de estrés más grandes de las empresas ya que los empleados se sienten constantemente vigilados, supervisados y monitoreados por sus jefes desde cualquier lugar del planeta donde se encuentren ya que gracias a Internet, estos sistemas se pueden conectar a la red de tal forma que así el directivo este en el otro lado del planeta, es como si estuviera al lado de sus empleados. 

Con todo respeto permítanme preguntarle a esos directivos: si ustedes no confían en su gente, ¿para que los tiene laborando en su empresa? El empleado mamagallista, mal intencionado y perezoso, así tenga una cámara de televisión siempre detrás de él, encontrara la forma de hacerle creer a su jefe que está muy juicioso laborando cuando en realidad lo que esta es perdiendo el tiempo, la mayoría de las veces por falta de sentido de pertenencia, otras veces para demostrarle a su jefe que así lo estén vigilando él siempre hará lo que le venga en gana.

Trabajar en equipo es cuando cada uno de los empleados de la empresa sabe que el futuro de ella y por ende de ellos, depende que cada persona tenga la suficiente iniciativa para hacer lo que debe hacer bien hecho y sin que nadie se lo ordene o lo estén vigilando. Soy de las personas que piensa que en las empresas no debería haber personal de control de calidad, porque si cada persona hace bien su labor ¿para qué necesita que alguien lo verifique? Es un hecho que si las empresas tienen personal de control de calidad es que no confían en su personal por lo tanto deben incrementar sustancialmente sus gastos operativos contratando supervisores que supervisen a los supervisores y así sucesivamente. 

Si el dinero que gastan en personal para supervisar lo invirtieran en capacitar y mantener motivado al personal que está realizando las diferentes labores, las empresas se ahorrarían cualquier cantidad de dinero y dolores de cabeza pensando cómo superar crisis que la mayoría de las veces son generadas al interior de las mismas empresas por empleados aburridos que no ven la hora de salir de sus turnos laborales para “respirar aire fresco” y gozar de un poco de privacidad y digo un poco porque cada vez son más los “ojos” que nos vigilan desde todos los lugares e incluso desde el espacio ¡que susto!

martes, 31 de marzo de 2015

¡Vivos de Milagro!

Estar ¡vivos de milagro! Es reconocer que fuera de mantener una competencia desenfrenada, debemos cuidarnos de todo y de todos. Vivimos en un estado de estrés tal que todo nos preocupa. Sin exagerar, diría que la mayoría de la población occidental somos hipocondriacos y paranoicos de ahí el éxito de todas las profesiones relacionadas con enfermedades mentales. Sin temor a equivocarme pienso que esa competencia desmedida es lo que esta ocasionando la llamada enfermedad del siglo XXI, la depresión. El querer ser el mejor en todo es lo que ocasiona que, si por alguna razón no podemos lograrlo por el esfuerzo natural, recurrimos a cualquier ardid para obtener lo que queremos. Todo gira en torno al dinero, bajo el lema "Cuanto tienes, cuanto vales". De tal forma que se aplica la frase de Voltaire "Cuando se piensa que el dinero lo hace todo, se hace todo por dinero"

domingo, 8 de marzo de 2015

Haz realidad tus sueños


Para finalizar, no sin antes dar nuevamente las gracias a usted amigo lector por haber realizado en su grata compañía este corto viaje por el mundo de los sueños. Permítame compartir con usted un hermoso texto del maestro Miguel Angel Cornejo.

HAZ REALIDAD TUS SUEÑOS

“La magia de alcanzar una estrella es nuestra próxima conquista, solamente cuanto logramos imaginar que lo imposible se puede convertir en realidad, cuando logramos sentir la estrella en nuestras manos sabemos que la podemos alcanzar, cuando nos convencemos que si se puede, la estrella se convierte en la luz que ilumina nuestra vida. El futuro depende de la belleza de nuestros sueños. Cuando en verdad queremos vivir con intensidad tenemos que encontrar una razón por la cual luchar, un sueño por realizar, una estrella alta y noble que nos haga vibrar.
Cuando descubrimos cual es nuestro sueño, descubrimos nuestra propia estrella y la vida se nos ilumina, es la estrella que Dios nos pedirá al final de nuestra existencia, es la estrella de nuestra vida, la pasión, ese arrebato que nos hace hacer lo impensable, intentar lo imposible, desafiar la realidad. Vivir la locura diaria, nos hace vivir la trascendencia que da sentido a nuestra existencia.
Encontrar la estrella de nuestra vida es descubrir en nosotros mismos la pasión que nos impulsa a vivir intensamente la maravillosa aventura de existir. El sueño es la estrella que llevamos en el corazón. Solamente cuando imaginamos que lo imposible se puede convertir en realidad, cuando logramos sentir la estrella en nuestras manos sabemos que podemos hacer realidad nuestros sueños, que si se puede.
La estrella se convierte en la luz que ilumina nuestra vida. El futuro depende de la belleza de nuestros sueños. Ve, lanza el corazón, el mundo necesita de tu magia para alcanzar lo imposible; la única frontera está en nuestra imaginación; tus sueños expresan los deseos de tu corazón, despierta, sueña, sueña con los ojos abiertos. Para crear hay que creer. Dios nos dio el talento de la creatividad. Creando confirmamos nuestra naturaleza. Creando estamos con Dios”

¡DESPIERTA Y HAZ REALIDAD TUS SUEÑOS!

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sábado, 7 de marzo de 2015

Perseverar


PERSEVERAR
"Es intentando lo imposible como se realiza lo posible."
Henry Barbusse

Es la clave para triunfar. Dice el refrán que el que persevera, alcanza. Insistir, persistir y nunca desistir debe ser la consigna de todo soñador. Así como cuando estábamos en plan de conquistar a aquella persona que atraía poderosamente nuestra atención, que le insistíamos una y otra vez a pesar de sus constantes negativas. Así mismo es necesario redoblar esfuerzos en hacer realidad nuestros sueños. Desistir es la alternativa de los débiles, insistir es la alternativa de los valientes. Recordemos el refrán que dice “hombre cobarde no goza de mujer bonita”. Perseverábamos, porque teníamos fe en lograr nuestro objetivo de lograr la conquista. Vencíamos nuestros propios límites, nuestras propias barreras, nuestras propias murallas.
Nadie sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta. Es indispensable intentarlo una y otra y otra vez hasta lograrlo, así sea que lo logremos al final de nuestra vida. Lo importante es luchar hasta el final por hacer realidad nuestro sueño. Repetir, repetir y repetir una acción (neurociencia) que nos lleve a crear la costumbre de hacer realidad nuestros sueños.

Y cuando repetimos una y otra vez una acción, se nos convierte en el hábito de triunfar y ya no nos parecerá tan difícil; lo disfrutaremos, pues todo se hace más fácil con la práctica.  Muy por el contrario, cuando obramos con precipitación u “obligados”, no disfrutamos lo que hacemos y terminamos haciendo las cosas maquinalmente. En este sentido debemos hacer como los niños que disfrutan de todo lo que hacen sin importar como lo hacen o que piensan los observadores. Es entonces cuando entra en juego la palabra sacrificio y nada más aburridor o que cause más estrés que hacer algo obligado o por sacrificio. 

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viernes, 6 de marzo de 2015

Reviva sus sueños


REVIVA SUS SUEÑOS
“Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar,
y lo mejor de todo despertar”
Antonio Machado

Muchos hemos tenido que sufrir derrotas o nos hemos desanimado con la lucha por realizar nuestros sueños. Sin embargo es sorprendente la rapidez con que podemos redescubrirlos y volver a luchar por convertirlos en realidad. Cuando niños soñábamos con ser el héroe del comic de la época, policía, médico, sacerdote, enfermera, arquitecto, bombero, astronauta, etc. A medida que fuimos creciendo, se fueron olvidando todos esos sueños. En mi caso por ejemplo comencé a escribir cuando apenas era un niño, ese fue siempre mi gran sueño. Pero era necesario ayudar a mis padres con el sustento diario, era necesario estudiar algo y luego trabajar; hacer algo provechoso como decían mis padres en vez de estar perdiendo el tiempo escribiendo cuentos e historias fantásticas de seres fantásticos, de romances fantásticos, de héroes fantásticos.
Los tengo que se apoderaron de mi vida aun siendo muy joven y lentamente fui apagando mi sueño de escribir, dejar el mundo de la imaginación por un mundo real. Debía poner los pies en el piso y dejar de soñar con tantas estupideces. Fue ese mundo real el que me llevo a estar con seres reales que me decían constantemente que no servía para nada, que de nada me servían tantos estudios y tanta lectura si no ganaba lo suficiente para vivir dignamente. Fueron esas personas reales las que durante muchos años me tuvieron anclado al piso sin permitir que mi imaginación volara hacia otros mundos menos reales, menos crueles.
Todo giraba en torno al dinero y hasta llegue a estar de acuerdo que con el dinero se podía lograr la felicidad, diciendo que la felicidad no se hacía, se compraba hecha. ¿Soñar? ¿Imaginar? Eso era para tontos románticos. Estábamos en un mundo tridimensional donde todo es medible y cuantificable. Lo curioso es que entre más dinero ganaba más infeliz era. Había algo que el dinero que ganaba no podía comprar, mi sueño de ser escritor. Eso lo representaba todo para mí; el dinero si bien es cierto era importante y lo tenía. Lo hubiera cambiado todo por poder sentarme a escribir.  Pero debía ser realista. Debía cumplir con el precepto heredado de generaciones anteriores. Usted es el hombre de la casa. El hogar depende de usted. Los hombres no lloran. Las mujeres en la casa y los hombres en el trabajo y usted es un hombre. Así es que a trabajar. Nada de andar por ahí pensando bobadas. Desde muy niño había escuchado esas palabras y cuando hombre las seguí escuchando por varios años al lado de un ser maravilloso que siempre me tubo encerrado en una jaula de oro. Pero eso es parte de otra historia, de otro libro, el cómo escape de esa hermosa jaula y pude al fin hacer realidad mi sueño de escribir.
Todo lo que he escrito en este libro es fruto de la experiencia, nada de aquí fue inventado, lo he vivido. De ahí que puedo decir sin temor a equivocarme lo que se siente hacer realidad un sueño. Todo ser humano en mayor o menor grado ha hecho realidad sus sueños, solo que la mayoría de las veces no nos damos cuenta de cuantos hemos realizado porque no los hemos disfrutado. Se han vuelto parte de nuestra vida diaria. Sin embargo, si nos ponemos a pensar un poco sobre todas las cosas que hemos logrado en nuestras vidas; nos daremos cuenta que han sido demasiadas, lo cual nos confirma que si es posible hacer realidad nuestros sueños. Solo que nos hemos olvidado de lo importante que es hacer realidad nuestros sueños por dedicarnos a hacer lo urgente.
Si hemos logrado sobrevivir hasta ahora, es porque de una u otra forma nos la hemos ingeniado para hacerlo, bien o mal, eso poco importa pues lo realmente importante es lo que hagamos a partir de hoy, debemos aprender del pasado pero no vivir en él, el pasado ya paso y el futuro depende de lo que hagamos hoy, en ese regalo, en ese presente que papá Dios nos da todos los días. Si estamos leyendo este libro, es porque aprendimos a leer y muy probablemente a escribir. Posiblemente asistimos a una escuela, a un colegio y quizás hayamos hecho una carrera profesional. También puede ser que nos hayamos casado (que susto), tenido hijos y, los que ya pasamos de cierta edad, nietos.
Algunos por ejemplo habrán podido generar grandes fortunas, administrar grandes empresas o simplemente haber sido miembros de una comunidad como la mayoría de los mortales. Independientemente de lo que haya pasado en nuestras vidas, son innumerables las cosas que hemos hecho en el transcurso de ella. Sin embargo tal vez no les hemos dado la importancia que merecían por considerarlas “normales”.
Detengámonos por un momento a analizar lo que para una persona es normal y para otra es un verdadero milagro.  Son millones los casos que podríamos analizar y que nos podrían dar verdaderas lecciones de vida. Tomemos uno en particular. La del pastor y motivador cristiano Australiano Nicholas James Vujicic. Para los que contamos con todas nuestras extremidades, lo que hace Nick al no contar con ninguna es un verdadero milagro, en cambio para Nick, llegar a contar con brazos y piernas sería un verdadero milagro. Para los que no cuentan con alguno de los sentidos es un milagro que otros vean, oigan, huelan o saboreen. Algo que ellos no pueden hacer dependiendo del sentido que les falte.
Decir que soñar es perder el tiempo porque ninguno de ellos se realiza es tanto como desconocer que estamos vivos, pues la vida misma es un sueño hecho realidad, es un verdadero milagro.
Cuando perseguimos un sueño, el universo abre puertas donde solo hay muros. Esta permitido caerse, lo que no está permitido es continuar en el piso. El que nunca ha fracasado persiguiendo un sueño es porque nunca ha intentado hacer nada por alcanzarlo. Fracasado es aquel que le da miedo hacer algo por miedo a fracasar. El que fracasa y aprende de esa experiencia y continúa intentándolo hasta lograrlo, nunca será un fracasado pues los triunfadores no huyen de los retos y hacen de las perdidas grandes desafíos. El fracaso es el camino para triunfar.

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jueves, 5 de marzo de 2015

Póngase en acción


PÓNGASE EN ACCIÓN
"Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar."
Sófocles

Tenemos que estar dispuestos a escuchar cien veces la palabra NO antes de escuchar el SI que nos ayudara hacer realidad nuestros sueños. Tenemos que ser tenaces y actuar con determinación. La inactividad y el no hacer nada es la mejor forma para no hacer realidad nuestros sueños.
De igual forma, es de vital importancia tener iniciativa, hacer lo que haya que hacer, bien hecho y sin que nadie lo ordene. Llevar bien la carta a García. Dar el primer paso, atreverse. Para cambiar las circunstancias primero debemos cambiar de ideas. Cuando tengamos una idea inspiradora debemos confiar y actuar de acuerdo a ella. Nadie puede hacer realidad nuestros sueños tal y como nosotros los soñamos. Somos nosotros los creadores o destructores de nuestros sueños. A nadie podemos echarle la culpa de no haberlos hecho realidad, solo nosotros somos responsables de lo que pase con nuestros sueños. 

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miércoles, 4 de marzo de 2015

Pensar en grande


SEA AUDAS, PIENSE EN GRANDE
Sea lo que sea que puedas o sueñes que puedas, comiénzalo.
Atrevimiento posee genio, poder y magia. Comiénzalo ahora.
 Goethe

Si de todas formas debemos pensar, hagámoslo en grande. La audacia es la marca de los triunfadores. El presidente de la Ford Motor Company, Lee Iacocca decía que “Tengo que correr riesgos todos los días, preferiría no hacerlo, pero la vida no me da otra opción”. Y es que jugar a lo seguro es lo más inseguro pues, en la vida lo único seguro es que no hay nada seguro. El arriesgarse a tomar una decisión, por difícil que esta sea, es mejor que quedarse en la parálisis del análisis; hay que hacer muchas cosas en la vida, aunque algunas nos salgan bien.
No debemos olvidar la ley de los promedios, es mejor intentar una y otra vez hacer realidad nuestros sueños que simplemente sentarnos a esperar o darnos por vencidos fácilmente. Arriesgarnos es el único camino para triunfar y hacer realidad nuestros sueños, pues si tenemos el 1% de posibilidades de ganar, es mejor apostar que preguntarnos al final de nuestras vidas que hubiera pasado si lo hubiéramos intentado.
Henry Ford, el magnate de los automóviles de principios del siglo XX, afirmaba que “si crees que puedes o no puedes, estas en lo correcto” Dicho de otra forma somos lo que pensamos. 
Así como la vida requiere de un proceso nacer, crecer, reproducirse, morir y a lo largo de generaciones, evolucionar. De igual forma nuestros sueños requieren de un proceso similar.  Desafortunadamente se suele tener mentalidad de comida rápida; querer que todo lo que soñamos se realice de un día para otro. Que las ganancias de ese negocio en el que incursionamos se generen a corto plazo.  Queremos gratificación, reconocimiento, ganancias y resultados inmediatos. Todo proyecto de vida debe necesariamente que ser a largo plazo. Difícilmente algo que realmente valga la pena se logra a corto plazo.
Si queremos que nuestra vida y todo lo que hagamos en ella trascienda, que deje huella, debemos pensar en grande. Excepto en contadas ocasiones ya sea por haberse ganado una lotería o una herencia, nadie se hace rico de la noche a la mañana.

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lunes, 2 de marzo de 2015

Pasión por su sueño


APACIONESE POR SU SUEÑO
“El ser humano es verdaderamente grande
sólo cuando obra a impulso de las pasiones”
Benjamin Disraeli

Permítanse amable lector transcribir de la página  www.colombiaespasión.com   lo que es para nosotros los colombianos la pasión:

 “¿Por qué Colombia es Pasión? Colombia es Pasión porque luego de un proceso de búsqueda de la esencia colombiana centrado en descubrir cuál era ese factor ventajoso que permitiera revestir de competitividad y diferenciara al país, se encontró que el común denominador de los colombianos era su inagotable Pasión. Se llegó a la conclusión que  la pasión es la fuerza que nos mueve día a día, es la fuente de donde surge nuestra extraordinaria tenacidad e intensidad por todo lo que hacemos.  Sin duda alguna, la pasión es la mejor materia prima de nuestros ciudadanos. La percepción positiva sobre Colombia comienza por la actitud que adoptemos los que nacimos en esta tierra. Desde cada uno de nosotros empieza la proyección de la imagen que deseamos para nuestro país. Por eso Colombia es Pasión, trabaja para que cada uno de los colombianos seamos fieles representantes de la identidad nacional; identificándonos  con ese  corazón noble, contándole al mundo las cosas buenas que hacemos con Pasión. Entonces, más que una marca, Colombia es Pasión,  se ha convertido en un sentimiento que identifica a todos los colombianos como un grupo social y cultural único. Además de ser el motor que nos impulsa a dar lo mejor de nosotros mismos por el bien del país. Por otro lado, también, se está transformando en un símbolo cuyo impacto maximiza el reconocimiento de la calidad de  la identidad colombiana a nivel internacional”

No es posible lograr nada sin pasión. La pasión es el norte de nuestras vidas. Los invito a que nos detengamos a pensar sobre el tema y a hacer una pequeña analogía con la relación de pareja. Cuando nos enamoramos, y espero que todos lo hayamos hecho alguna vez, ¿nuestras decisiones con respecto al ser que amábamos las tomábamos con la razón o con el corazón? Pienso que si las hubiéramos tomado con cabeza fría o sea analizándolas detenidamente, difícilmente nos habríamos casado pues, por donde quiera que se mire la relación de pareja es quizás la empresa más difícil de administrar, no solo por los grandes capitales que se requieren para que funcione, sino por la gran cantidad de profesionales en todas las áreas del conocimiento que se requieren: Médicos, ginecólogos, urólogos, pediatras, psicólogos, maestros, sacerdotes, banqueros, electricistas, plomeros, carpinteros, esteticistas, etc. La lista es bien larga y cuál de todos cobra más por sus servicios.
Obviamente la mayoría de nuestras decisiones están basadas en la pasión, en el enamoramiento, en ese deseo incontrolable que nos lleva a cometer las más grandes locuras (como el matrimonio por ejemplo). A dejarlo todo por amor. Familias, reinos, fortunas y hasta la vida misma; lo dejamos todo por ir tras el sueño de compartir con alguien ya sea por toda la vida o tal vez por unos momentos.
Y es que cuando hacemos lo que nos gusta, aquello por lo cual estamos apasionados, el tiempo y las barreras no existen.  Mi padre por ejemplo, debía caminar más de ocho horas por caminos inhóspitos, atravesando ríos, montañas, montes y valles para ir a visitar a mi madre; solo para verla, compartir unos momentos con ella y luego retomar el camino de regreso. No había un beso, no había un abrazo, no había ningún contacto físico pues en esos tiempos, en familias tradicionales como la nuestra, cualquier muestra de afecto más allá de las palabras era mal vista y si el galán se propasaba con la dama en cuestión, perdía chicha, calabaza y miel. Para los lectores que no son colombianos y que no comprenderían el anterior refrán. Lo perdían todo. 
Eso si era amor. Vaya ahora en nuestros tiempos que se dé algo así. Cuando en la primera cita física. Pues ahora con esto de la tecnología y de la Internet hay que hacer la aclaración porque también existen citas virtuales. Si la dama o el caballero no dan algo de sí y ya saben los lectores a que me refiero; pues simplemente están aut (traducción: fuera de la moda) y es muy probable que no haya una nueva cita o encuentro, así sea virtual.
Como este no es un libro para tratar temas tan escabrosos como la relación de pareja. Continuemos entonces con la idea de cómo hacer realidad nuestros sueños. Es necesario entonces que nos dediquemos a hacer aquello que nos apasiona. Recordemos que el 95% de lo que hacemos lo hacemos por emoción, la razón pocas veces entra en juego. Algunos dirán que por eso estamos como estamos. Por no pensar y actuar de forma responsable. Respeto esa apreciación más no la comparto pues; como lo dije antes, si nos pusiéramos a pensar con cabeza fría o razonando todo lo que hacemos, la raza humana habría desaparecido o el planeta tierra estaría casi deshabitado de seres humanos. 
¿Se imagina usted que antes de tener una relación sexual nos pusiéramos a pensar detenidamente sobre las consecuencias, y no me refiero precisamente a las enfermedades de trasmisión sexual por no tener las debidas precauciones o a los embarazos no deseados; sino más bien al hecho de la posibilidad de fecundar un ser que necesitara nos solo de nuestro apoyo moral sino también de grandes inversiones de capital, del acompañamiento de diversos profesionales en todas las áreas del conocimiento, del riesgo que no sea un ser saludable o que con el correr de los años se convierta en una verdadera amenaza para el resto de la humanidad?.
Lo que se ha llamado como el factor Wallenda “Estar en la cuerda floja es vivir, lo demás es esperar”. Es lanzar el corazón en todo aquello que hacemos, lo demás vendrá por añadidura. Una cosa es sobrevivir lo cual hacen el 95% de los seres humanos que se dedican a hacer lo urgente y otra muy diferente vivir que es lo que hace el 5% restante.
Para nosotros los católicos, en la vida de nuestro guía espiritual Jesús, los momentos que más trascendieron en su historia fueron precisamente los de la pasión y si valió la pena la pasión, valieron la pena los clavos. Si lo que se hace con pasión nos causa sufrimiento, disfrutaremos aún más la recompensa.  Ahora bien. Nadie nos puede decir que es lo que nos apasiona. Eso es algo que llevamos dentro, solo nosotros sabemos a ciencia cierta qué es lo que nos apasiona hacer. No se puede estimular la pasión, cada quien tiene la suya.

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domingo, 1 de marzo de 2015

Enfoque


ENFOQUE

Si quieres triunfar, duplica tu porcentaje de fracasos.
 (Tom Watson)

 Al igual que concentrando un rayo de luz ya sea por medio de una lupa o de un laser se pueden lograr efectos bien interesantes. De igual forma concentrando todas las energías en nuestras fortalezas y no en nuestras debilidades literalmente podremos hacer maravillas. Pues ¿cuántos hay que no siendo aptos para una determinada labor o profesión se empecinan en aprenderla? ¿El resultado? Una vida desperdiciada

Los que hayan leído el libro de Pablo Cohelo, El Alquimista. Se darán cuenta que el tesoro esta precisamente donde estamos. Es como los que se pasan la vida buscando a Dios cuando nuestro padre siempre está con nosotros. Curioso pero así es. Debemos renunciar a algo bueno para obtener algo importante. Dicho de otra forma dejar de hacer lo urgente para dedicarnos a lo importante. Es necesario decir no a aparentes oportunidades que hacen que nos desviemos del camino de hacer realidad nuestros sueños.

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sábado, 28 de febrero de 2015

Potencial


DESCUBRA SU POTENCIAL
“Bienaventurado el que tiene talento y dinero,
 porque empleará bien este último”

Anteriormente se decía que todo niño al nacer traía un pan bajo el brazo. El pan es una metáfora que representa los medios de subsistencia asegurados tanto para sí mismo como para los suyos.
El origen de esta locución procede del ámbito rural y está relacionado con la fortuna que, en los tiempos de escasez, advenía a una familia con el nacimiento de un hijo varón. Este nuevo miembro de la familia significaba un par de brazos más para trabajar y, por ende, una nueva fuente de ingresos y la posibilidad de prosperar.
Actualmente se utiliza la expresión para dar a entender la felicidad y la buena fortuna que supone la venida de un niño al mundo, independientemente de la situación económica de los padres.
También existe la parábola de los talentos. (Mateo, 14-30) “Porque el reino de los cielos será semejante a un hombre que al emprender un largo viaje, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, a otro dos, y a otro, uno. A cada uno dio conforme a su capacidad y se fue lejos. Inmediatamente, el que había recibido cinco talentos se fue, negoció con ellos y ganó otros cinco talentos. De la misma manera, el que había recibido dos ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. Después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos. Cuando se presentó el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos y dijo: “Señor, me entregaste cinco talentos; he aquí he ganado otros cinco talentos.” Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.” Y cuando se presentó el que había recibido dos talentos, dijo: “Señor, me entregaste dos talentos; he aquí he ganado otros dos talentos.” Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.” Pero cuando se presentó el que había recibido un talento, dijo: “Señor, yo te conozco que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Y como tuve miedo, fui y escondí tu talento en la tierra. Aquí tienes lo que es tuyo.” Su señor respondió y le dijo: “¡Siervo malo y perezoso! ¿Sabías que cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí? Por lo tanto, debías haber entregado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, habría recibido lo que es mío con los intereses. Por tanto, quitadle el talento y dadlo al que tiene diez talentos. Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Al siervo inútil echadlo en las tinieblas de afuera. Allí habrá llanto y crujir de dientes”
Aunque la parábola anterior se refería a los talentos como la moneda griega comúnmente utilizada. Debemos recordar también que talento es el potencial que puede tener una persona en el desarrollo de un conjunto de habilidades y/o competencias. El talento es una manifestación de la inteligencia emocional y es una aptitud o conjunto de aptitudes o destrezas sobresalientes respecto de un grupo para realizar una tarea determinada en forma exitosa. El talento puede ser heredado o adquirido mediante el aprendizaje. Por ejemplo, una persona que tenga el talento de ser buen dibujante muy probablemente legará esta aptitud a sus hijos o a alguno de sus descendientes. Asimismo una persona que no es y desee ser dibujante deberá, mediante el aprendizaje continuo y esforzado la destreza internalizar en su cerebro la condición que le permita desarrollar la aptitud.
La pregunta es ¿Cómo descubrir nuestro talento y/o potencial? La respuesta es bien sencilla y tal vez por eso no le prestamos mucha atención o credibilidad: Nuestro pan, nuestro potencial o nuestro talento es aquella labor o profesión que haríamos así no nos pagaran. Increíble pero cierto. Cuando logremos descubrir que es lo que haríamos gratis esa es la misión para la cual vinimos a este plano de la existencia. Como quien dice; para eso fue que Dios nos envió a este mundo.
En nuestros días es muy común ver a niños que apenas si saben hablar, sometidos a largas jornadas de estudio. Ya en su adolescencia, son manipulados para que estudien una carrera que, según sus padres, es la que está de acuerdo con su nivel social, porque es la profesión mejor paga, porque es la profesión de moda o bien porque es la profesión que han ejercido muchos miembros de la familia. No importa si al joven le gusta estudiar eso o no. Lo importante es la rentabilidad de la profesión. De ahí que haya tantos profesionales frustrados, estresados, cansados, hartos de lo que hacen. Profesionales que no ejercen su profesión con profesionalismo y que solo están allí porque su profesión es una verdadera mina de oro. Personas que no disfrutaron de su niñez, de su adolescencia y mucho menos de su juventud pues siempre estuvieron literalmente hablando, nadando en un mar de libros.  Seres humanos aparentemente exitosos, con un gran cumulo de conocimientos, con grandes triunfos académicos y profesionales pero insensibles y solitarios.
El resultado salta a la vista. La sociedad del consumismo. Del cuanto tienes cuanto vales. De familias destrozadas. De hijos que crecen solos porque sus padres son “todos unos profesionales” y para ellos lo más importante es su profesión o mejor dicho, el dinero que ganan, que sus propios hijos.
Volviendo a la parábola de los talentos. Todo ser humano invariablemente tiene un talento y como dice la parábola “… Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en abundancia…” de tal forma que el que utilice bien su talento y lo practique con entusiasmo cada día será mejor en él.
Al descubrir que es lo que nos apasiona hacer, debemos ir donde el mejor en ese arte, oficio o profesión, aprender de él, imitarlo y superarlo. Está comprobado que el que ejerce una profesión u oficio con profesionalismo es un triunfador en todos los aspectos y lo que es más importante, será una persona muy feliz, verdadero objetivo de la vida.  Muy por el contrario, el que ejerce una profesión solo por el solo hecho de ganar dinero. Puede que llegue a ser una persona tan pobre pero tan pobre que lo único que tenga es dinero.  Son de las personas que piensan que el fin justifica los medios y que todo lo pueden comprar con dinero.
Para hacer realidad nuestros sueños debemos tener la humildad para aprender de los que ya lograron realizar el sueño que tenemos y rodearnos de  soñadores mejores que nosotros.
Cuenta la historia, que en uno de los muchos templos budistas del oriente existía lo que se creía un enorme buda de barro, sin embargo en alguna ocasión tratando de moverlo se comenzó a descascarar y se descubrió que la enorme figura era de oro macizo recubierto por una gruesa capa de barro. Moraleja: Cuando descubramos nuestro buda de oro, encontraremos nuestro verdadero potencial o tesoro el cual ha estado oculto por el barro de nuestros paradigmas.
Ahora bien. El que seamos buenos haciendo algo no quiere decir que debamos ser buenos en todo. Nuestra fortaleza, nuestro don, nuestro potencial esta precisamente solo en aquello que nos gusta hacer y qué haríamos así no obtuviéramos ninguna retribución. Dejemos de hacer lo urgente y dediquémonos a hacer lo importante o sea lo que nos gusta hacer.  Recordemos que el que más trabaja no siempre es el que más gana. La diferencia entre los que han triunfado y los que no lo han hecho son sus hábitos o sus costumbres; en como utilizan su tiempo, el cual es el mismo para unos y para otros.

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viernes, 27 de febrero de 2015

Visualiza tus sueños.


VISUALIZA TUS SUEÑOS
“Visión es el arte de ver las cosas invisibles”
Jonathan Swift

¿Recuerdas cuáles son tus sueños?, pues bien ahora visualízalos, tócalos, siéntelos, huélelos, saboréalos, imprímeles la mayor cantidad de detalles. Solo así podrás reconocer que es posible hacerlos realidad, que existen. Al igual que cuando estamos planeando un largo viaje compramos un mapa, de igual forma elabora un mapa de sueños. Recorta todo aquello con que sueñas y colócalo donde diariamente puedas verlo.  Así tu mente consciente te diga que tal cosa no es posible, tu mente subconsciente ira grabando las imágenes pues recordemos que ella no razona, para ella todo es posible. Así tu mente consciente se burle de ti, tu mente subconsciente, la fuerza más poderosa que tienes, fijara la ruta a seguir y tarde que temprano materializara lo que haya visto. Pues cuando visualizamos materializamos.
Ahora bien. Si queremos hacer realidad nuestros sueños, una de las mejores maneras de hacerlo es seguir los pasos de los que ya lo hayan logrado pues alguna persona en el transcurso de la historia habrá hecho realidad el sueño que tenemos o al menos se le haya acercado. Puede suceder que la persona no haya logrado plenamente a ver realizado su sueño, sin embargo uno de sus herederos o del equipo de trabajo completó la obra.
Es necesario entonces tener un modelo a seguir y de ser posible, estudiar paso a paso lo que la persona hizo o dejo de hacer para hacer realidad un sueño muy similar al nuestro. Es importante recordar que no existe fuerza más poderosa que la imaginación del ser humano. Es importante entonces que visualicemos constantemente nuestros sueños y como decía el maestro de los sueños Walter Elías Disney, si lo puedes soñar, lo puedes lograr. Visualiza tus sueños y entra en ellos. Recuerda que ¿si otros lo han logrado, porque nosotros no?
Soy un fiel seguidor de la saga de viaje a las estrellas y constantemente me hago la misma pregunta ¿Sera eso ciencia ficción o simplemente es el anticipo de lo que la humanidad vivirá? Al igual que paso con Julio Verne y todos los grandes visionarios de la historia, pienso que lo que ahora llamamos ciencia ficción es simplemente el adelanto de lo que ocurrirá en el futuro.
Gene Roddenberry, creador de la serie Viaje a las Estrellas, es uno de los grandes visionarios del siglo XX. Así es que “nada de nervios”. Simplemente sus películas nos están preparando para lo que será una realidad en el futuro, pues cuando visualizamos lo imposible, lo posible se hace fácil.
¿Qué pasaría por ejemplo si un niño viera ahora descender una nave extraterrestre? Pienso que lo primero que haría es correr hacia ella para ver quién viene allí. En Cambio muchos de los que pasamos de cierta edad, por no decir viejos, nos atemorizaríamos un poco y hasta saldríamos corriendo cuando viéramos bajar de ellas seres bastante extraños. Obviamente es muy probable que esa situación no la vivamos nosotros pero que les va a tocar vivirla a futuras generaciones, es un hecho. 
Al respecto Albert Einstein afirmaba que “La imaginación lo es todo, es una visión preliminar de lo que sucederá en tu vida”. Es un hecho que donde viajamos con la mente, algún día viajaremos con nuestro cuerpo. Pues la imaginación es el arte de ver lo invisible.
Los grandes héroes de la historia han sido grandes visionarios. Personas que antes de hacer realidad sus sueños los visualizaron detalladamente hasta hacerlos realidad. El filosofo romano Seneca, afirmaba que “Un individuo se mide por sus visiones más distantes”. Si eso lo decía un hombre que no contaba con la tecnología que ahora tenemos. Imaginemos lo que podemos visualizar ahora.
Otra de las cosas que debemos tener en cuenta es que posiblemente, nuestra vida no nos alcance para ver realizados nuestros sueños. Sin embargo otros podrán ser los que cosechen lo que nosotros hayamos sembrado.
Víctor Frankl, decía que “No te quedes como eres, camina hacia aquello que desees y puedes llegar”. Y el sí sabía lo que era visualizar un sueño, pues mientras estuvo en uno de los campos de concentración nazi, lo único que lo mantuvo vivo fueron sus sueños de ser libre algún día. En su libro “El Hombre en Busca de Sentido” el doctor Frankl afirma que “incluso en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento, el hombre puede encontrar una razón para vivir”

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