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lunes, 10 de abril de 2023

La capacitación, un gasto o una inversión





Como consultor organizacional a veces me he encontrado con empresarios para los cuales la capacitación del personal es un gasto inoficioso. Por lo general son empresarios que, como decimos en Colombia, son “chapados a la antigua”, que no han evolucionado, muchos se han estancado y otros tantos han involucionado teniendo que cerrar sus empresas.

Y es que cuando la capacitación es considerada un gasto, necesariamente debemos analizar cuál es el perfil de la persona que está al frente de la empresa. Normalmente se encuentra uno con personas que acostumbran decirle a sus empleados o "esclavos" cosas tales como: “aquí siempre se han hecho las cosas así, por lo tanto no vemos la necesidad de cambiar” o “si no le gusta así, esa puerta es muy grande para salir y afuera están haciendo fila muchas personas para entrar a trabajar a esta empresa” y la verdad es que es así debido al desempleo que hay en el mundo. Son los tradicionales jefes que de liderazgo no saben nada. 

El futuro de las empresas administradas por este tipo de personas es incierto y cuando se ven obligados a cerrar justifican el hecho manifestando que la situación está muy difícil, que la competencia es extremadamente dura, que no hay con quien trabajar, que el gobierno no colabora, etc. etc. Excusas muy válidas pues nadie puede negar que hay situaciones que conllevan a tomar decisiones radicales, sin embargo, la gran mayoría de las empresas se hubieran podido salvar y con ellas miles de empleos, si los directivos no hubieran cogido el camino más difícil que es cerrar una empresa o el más fácil de haber agotado todas las posibilidades que por lo general siempre las hay. Es entonces cuando surgen los caza oportunidades, personas que adquieren las empresas en quiebra, les hacen una reestructuración a todo nivel y las sacan a flote con excelentes resultados. Demostrando con esto que “no hay malas empresas, lo que hay es malos empresarios”.

Quiero decirles que después de analizar detenidamente la quiebra de muchas empresas, he llegado a la conclusión que la mayoría de las veces, los únicos responsables de tales desastres financieros han sido los directivos, los administradores, los empresarios. Razones las que usted quiera, desde el despilfarro, la malversación de fondos, la corrupción, la burocracia, etc. hasta el egocentrismo de sus dirigentes empresariales y sindicales que por no dar el brazo a torcer prefirieron cerrar la empresa antes que negociar una salida “digna”, dejando sin empleo a miles de personas.

En cambio, encontramos afortunadamente empresarios que se mantienen actualizados y para los cuales la palabra capacitación literalmente significa capacitarse para la acción, por lo tanto, para ellos capacitar a sus colaboradores es una verdadera inversión ya que el retorno de lo invertido se les multiplicara por N veces. Dicho de otra forma, capacitar a su personal es un excelente negocio. ¿Ejemplos? Los que usted quiera, es sino que analice las actuales empresas más innovadoras a nivel mundial tales como Microsoft, Sony, Canon, Samsung, IBM, Google, etc. y podrá verificar que todas ellas, sin excepción, asignan presupuestos para la capacitación continua de su personal y algunas incluso tienen escuelas para mantenerlo actualizado.

Dirá usted que se trata de multinacionales que tienen mucho dinero para invertir en su personal, la pregunta es ¿Será que nacieron siendo grandes? No, ¿verdad? Son cada vez más grandes debido a que el personal que labora en ellas esta muy bien capacitado y orientado. Lo mejor de todo de estas empresas es que por lo general las personas que laboran en ellas son felices, independientemente de la labor que realizan en ellas, ya que la capacitación que reciben no solo les beneficia a nivel personal, profesional y laboral, sino a nivel familiar y social pues se convierten en personas de excelencia.

La capacitación del personal es una de las principales herramientas para que las empresas progresen. Como decía el magnate estadounidense del acero Andrew Carnegie (1835-1919) “El secreto de mi éxito fue rodearme de personas mejores que yo”. En la medida que el personal de la empresa esté capacitado y entrenado para realizar las labores que realizan, en esa misma medida darán el rendimiento que se espera de ellos, y si además de entrenarlos se mantienen motivados y se les tiene en cuenta como seres humanos que son importantes para la empresa, mucho mejor.


https://universovirtualcomunicaciones.com/

sábado, 11 de noviembre de 2017

El director de orquesta


Cuenta la historia que en cierta ocasión llego un hombre a solicitar empleo en una orquesta, le preguntaron qué instrumento sabía tocar a lo cual el hombre respondió que ninguno, que él solo quería hacer lo que hacía el que movía una varita frente a todos los demás músicos, según él, algo sumamente fácil.

¿Se ha encontrado usted amable lector alguna vez con una de esas personas que critican a los directores, gerentes o personas que ocupan algún cargo de importancia, manifestando que no hacen nada?, estoy seguro que sí. Lo que no saben esos críticos es que aparentemente esas personas no hacen nada pero tienen toda la responsabilidad, son las encargadas de coordinar que las cosas se realicen, que todo funcione de acuerdo a un programa establecido. Infortunadamente no siempre su labor es tenida en cuenta, caso concreto los directores técnicos de futbol; cuando el equipo está ganando, ellos son los mejores, cuando está perdiendo, son los primeros en ser despedidos. La pregunta es ¿Quiénes son los que realmente están jugando? En la cancha hay once jugadores los cuales, al parecer, a medida que ganan más dinero, se les va olvidando jugar.
Obviamente no soy la persona adecuada para hablar sobre un deporte que despierta tantas emociones como el fútbol, quizás uno de los deportes con mayor número de seguidores en el planeta, yo no soy uno de ellos por la sencilla razón que no entiendo cómo es que los jugadores de los equipos barriales meten tantos goles y los profesionales, difícilmente lo hacen. Les ofrezco mis más sinceras disculpas a todos los fanáticos –literalmente hablando – de fútbol por emitir este tipo de opiniones, no ha de faltar aquel que se rasgue las vestiduras y me trate de cavernícola, ¡casos se ven! Aun así, sigo pensando que no hay labor más desagradecida que la de los directores técnicos de fútbol.

Continuando con el tema de los “directores de orquesta” o de esas personas que “aparentemente no hacen nada” pero que son los responsables de todo, a los que piensan que esas personas no hacen nada, ya me gustaría que trataran de hacer lo que ellos hacen. ¿Sabía usted que es más agotadora la labor intelectual que la física? Como dice la célebre frase “pensar es difícil y más difícil aun es actuar según se piensa”. Por lo general en las empresas el personal administrativo tiene ingresos superiores al personal operativo, lo que muchas veces no saben estas personas es que sus empleos muchas veces dependen del “director de orquesta”, del gerente, del administrador, del coordinador, etc.  Ya que ellos son los directamente responsables de lo que pase o no en la empresa. De hecho, las empresas son fiel reflejo de sus dirigentes.

Cuando una empresa comienza a tener dificultades en cualquiera de sus áreas la culpa no es del personal operativo, es de los directivos que no saben direccionarlos, motivarlos, capacitarlos y lo que es más importante, que tengan sentido de pertenencia y que trabajen en equipo y no como ruedas sueltas. Una cosa es trabajar en equipo donde todos son responsables de todos y de todo y otra trabajar en grupo donde cada cual, aunque es parte de la empresa, es como si no lo fuera y solo está esperando la oportunidad para abandonar el barco o sea de cambiar de empresa ya que cada una de ellas se convierte en un escampadero y solo están laborando allí porque no encontraron una mejor opción. Son ese tipo de personas que trabajan bajo la consigna “es mejor eso que nada”.

La labor principal de un Director de Orquesta (coordinador, administrador, gerente o presidente de una empresa) se lleva a cabo durante las horas (o semanas, o meses y quizás años) de ensayos mientras se prepara la presentación de una obra (de un proyecto o programa de trabajo). Es durante ese tiempo que el Director corrige a los maestros (subordinados) ejecutantes de la orquesta, la dinámica, la debida interpretación rítmica de una frase ambigua, incluso la dirección de los arcos de los instrumentos de cuerdas. El Director debe poner el máximo empeño en la afinación de la orquesta (la empresa), ya que una orquesta desafinada distraerá al oyente (al cliente)  al punto de destruir una gran composición (empresa o proyecto).


La próxima vez que usted critique a un “director de orquesta” porque aparentemente solo juega con una varita, le cuento que al igual que la varita de Harry Potter, puede hacer magia o causar cualquier cantidad de desastres si no es manipulada por un buen “mago”.

lunes, 6 de febrero de 2017

Pagar el precio



"Los problemas económicos no se resuelven con dinero, se resuelven con imaginación" 
(Anthony Robbins)

Y en este caso no estamos hablando solo de dinero. Pagar el precio de hacer realidad nuestro sueño se refiere más que todo a defender nuestros principios y valores, a ser honesto, a tener ética, a cumplir la palabra dada. Por ningún motivo el fin debe justificar los medios. Como solían decir nuestros abuelos. Andar con la frente en alto, mirando siempre de frente. 

El precio es directamente proporcional al tamaño de nuestro sueño. Nada es gratuito. Se suele decir por ejemplo que se volvió rico de la noche a la mañana; lo que nadie sabe es cuantos años pudo durar una noche llena de angustias, de sobresaltos, de insomnios, de haber tenido que sufrir no solo las inclemencias del tiempo sino las dificultades de tener que lidiar con el escepticismo y las criticas de amigos y familiares; siendo estos últimos los que, por lo general, más nos desaniman con sus irónicos comentarios. Siempre con el deseo de decirnos la frasecita aquella expresada con cierta satisfacción, malicia y en forma burlona cuando nos ven a punto de tirar lo toalla: “se lo dije, yo sabía que eso no iba a funcionar”. 

El precio muchas veces incluye tener que renunciar a todo lo que nos gusta, comodidades, familia, país, oportunidades, a vivir situaciones que difícilmente tendríamos que vivir si hiciéramos lo común de la gente o sea sobrevivir. 

Se dice que lo barato sale caro y es que lo más barato, lo más fácil, es renunciar a nuestros sueños, permitir que alguien los robe, que nos resignemos a sobrevivir y no luchar por hacer realidad nuestros sueños. Solamente lo barato se compra con dinero. Y es que todo lo que tiene valor no tiene precio. 

Para hacer realidad nuestros sueños necesariamente nos encontraremos con muchas dificultades, las cuales serán proporcionales al tamaño de nuestros sueños. Aclarando que los únicos que no tienen problemas son los que han abandonado este plano de la existencia. Todo ser humano tiene dificultades en mayor o menor grado y para cada uno de nosotros nuestra dificultad es la más grande, así otras personas nos digan que nuestro problema es nada en comparación con el de ellos. Vale la pena recordar que todo aquello que nos hace llorar no es una tontería, puesto que nos hace llorar.

Lo que en verdad vale la pena requiere esfuerzo. Una forma de locura es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes. No importa la edad que tengamos ahora, no importan las situaciones que hayamos vivido o los fracasos que hayamos tenido. Lo importante ahora es creer en nuestros sueños. Para crear, primero hay que creer. Si realmente queremos hacer realidad nuestros sueños, necesariamente debemos dar un giro de 180º a las estrategias que hemos utilizado hasta ahora y que no han dado resultado. 

Los sueños producen visión, la visión esperanza y la esperanza FE y fe es creer en lo que aun no vemos o tenemos. Se dice por ejemplo que la felicidad no es completa. Y es que si desglosamos la palaba felicidad veremos que felicidad comienza con la silaba fe por lo tanto si no tenemos fe, la palabra queda incompleta, de ahí la frase anterior. 

La Fe es un concepto judío que se deriva de la palabra hebrea emuná que significa tres cosas: firmeza, seguridad y fidelidad. Para el pensamiento judío, una fe que no incluya seguridad o fidelidad, es lo mismo que separar el espíritu del cuerpo, es decir: es una fe muerta (Stg 2:26).

Ésta es la definición de la fe dada en la carta a los hebreos: "la Fe es la certeza de lo que se espera y la evidencia de lo que no se ve" (Heb 11:1).

Más importante que tener fe en nuestros sueños es tenernos fe a nosotros mismos. En la medida que creamos en nosotros mismos y en que somos hijos de Dios en esa misma medida nuestra fe aumentara. Hay que creer para poder ver realizados nuestros sueños pues, cuando hay fe en el futuro hay fuerza en el presente.

El novelista ruso León Tolstoi decía que “La fe es la fuerza de la vida, no se puede vivir sin fe” y yo me atrevería a complementar esa hermosa frase diciendo que no se puede vivir sin sueños.

lunes, 24 de agosto de 2015

No todo lo que brilla, es oro

Antes que nada permítanme agradecer la gran cantidad de comentarios que recibí de mi blog “Los Pobres Vergonzantes” una situación que hemos vivido millones de personas en el mundo. Ha sido uno de los blogs más leídos y compartidos por mis seguidores. Un abrazo de agradecimiento para todos ustedes.


Hoy escribiré sobre una situación similar y es la de las personas que insisten en aparentar lo que no son y como dice el refrán, “las apariencias engañan y no todo lo que brilla es oro”. Son personas que, al igual que los políticos, prometen cualquier cantidad de cosas con el fin de capturar la atención y el voto de sus seguidores pero que cuando son elegidos, se olvidan de sus promesas o simplemente se encuentran con situaciones que les hace muy difícil cumplir lo prometido. 

También hay personas que se acostumbran tanto a prometer o a aparentar lo que no son, que para ellas lo más normal es prometer cosas que difícilmente cumplirán, aparentan lo que no son y viven en un mundo de fantasía. Aunque soy un fiel defensor de los sueños, siempre he pensado que es importante tener la cabeza en alto pero los pies muy firmes en el piso. El problema con estas personas es que tienen un discurso tan creíble que ellos mismos terminan por creerse sus mentiras y cuando por algún motivo son descubiertos, hacen como la tortuga y se esconden en su propio caparazón. 

Claro que hoy en día hay un sistema mejor para esconderse y es no contestar las llamadas que no son identificadas en los teléfonos móviles y aun siendo identificadas existen otras formas de evitar hablar con la persona que insiste en hablar con nosotros y es enviándole un mensaje de texto diciéndole que no pudo contestarle porque estaba en una junta o hablando con el presidente de la república. Y ahora con lo del tal whatsapp es mucho más fácil evadir responsabilidades. 

Y hablando del guasapen ese. ¿Se ha dado cuenta que se ha convertido en una verdadera epidemia? El característico sonido o vibración del teléfono celular cuando ingresa un mensaje es el sistema de alarma más sofisticado que he conocido ya que pone en máxima alerta al dueño del equipo, el cual detiene o desvía la atención sobre lo que está haciendo no importando lo que sea y cuando digo lo que sea es lo que sea, incluso lo que usted está pensando, para esa persona es mucho más importante saber quién y qué le están escribiendo o cual es el último chisme del día, que concentrarse en lo que está haciendo. La pregunta es ¿Como fuimos capaces de sobrevivir por tantos años sin tanta tecnología sin la cual aparentemente ahora no podemos vivir? 

Pero ese será otro interesante tema que abordare algún día. Por el momento sigamos con el tema de hoy. Otro refrán dice que “Es mejor ponerse colorado por un momento que no descolorido por toda la vida” dicho de otra forma, es mejor decir que no se puede o no se quiere hacer tal cosa que crear falsas expectativas. Es muy desagradable cuando nos damos cuenta que, como decía el célebre comediante mexicano Roberto Gómez Bolaños en su personaje el chapulín colorado “se aprovecharon de nuestra nobleza”. 

Afortunadamente también existen personas como mi actual socio del cual algún día escribiré ya que es un modelo a seguir, que sin necesidad de tanto protagonismo, realizan sus labores y cumplen con su misión de ayudar a los demás sin necesidad de aparecer en las portadas de las revistas del Jet Set. Son ese tipo de personas que brillan con luz propia, para las cuales los hechos dicen más que las palabras, que cumplir la palabra es cuestión de honor, de respeto. Estas personas existen para tratar de equilibrar la balanza y demostrar que existen seres humanos que aún creen en principios y en valores, algo que está en franca decadencia. 

Lo invito amable lector a que reflexionemos sobre el tema y analicemos a cuantos estamos o hemos engañando con nuestro modus operandi de aparentar lo que no somos, de crear falsas expectativas o de prometer lo que difícilmente cumpliremos. Como decía el gran maestro, “el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”, ya que alguna vez prometimos cosas que nunca cumplimos. Existen otras personas que brillan de tal forma que encandilan, que su brillo semeja al del oro pero que resulta ser una aleación indefinida de metales que de preciosos no tenían nada.

lunes, 29 de junio de 2015

Once Lecciones que nunca aprenderás en la universidad.

Columnista invitado: Jurgen Klaric  

11 LECCIONES DE LAS STARTUP QUE NUNCA APRENDERÍAS EN LA UNIVERSIDAD.

Mientras muchas personas insisten en adquirir más grados académicos, muchos emprendedores se benefician directamente del entrenamiento en el mundo de los negocios. Sin embargo, existen ciertas cosas que aún en los programas académicos no enseñarían (o enseñarían bien) y que son críticos para el master que llevarías. Pon atención a estas 11 habilidades que no aprenderías en una universidad y sí en una Start up.

1. Liderazgo estilo startup

Pequeños equipos son mucho más funcionales que las grandes compañías. En el caso de las Startup, tienes a una sola persona cumpliendo múltiples roles y gente que usualmente tienen que preparase por sí mismos. Los empleados en las startups necesitan estar mucho más empoderados y tener un pensamiento más visionario que las compañías tradicionales. Esto es algo que no es enseñado en la universidad.

2. El poder de las redes de contacto

Una buena parte del éxito de un negocio viene de la gente que tú conoces y el poder de tu red de contacto. Ni los colegios ni las universidades hablan sobre lo importante que es cultivar y hacer crecer tu red de contactos o ya sea las facetas del Networking (activamente o pasivamente), sin embargo todos tenemos una red de contacto y debemos inculcar a los estudiantes como deben aprender a maximizarlas.

3. Forjar carácter ante el fracaso

Tú no puedes aprender a forjar carácter dentro de un salón. Ser un emprendedor implica tener la suficiente fuerza de voluntad para crear algo de la nada. Puedes aprender teorías y las mejores prácticas en un salón de clases, pero no puedes aprender a forjar carácter y la dedicación que toma ver como tu visión se hace realidad. Gran parte del éxito está en la disposición de invertir el 100 por ciento de tu energía en el rostro de una gran incertidumbre y despertar el siguiente día listo para hacerlo de nuevo. El camino nunca es llano y usualmente tomará muchas subidas y bajadas. Forjar carácter se trata de caer y levantarse una y otra vez y eso no puedes aprender en un salón.

4. La soledad de ser el único fundador

No es el sonido de la melancolía. Pero ser el único fundador es solitario porque todos los errores caen en ti. No hay de quien quejarse y tu trabajo es crear soluciones y que tu discurso sea constantemente positivo. "Nunca hay un mal día en una startup", es lo que se suele decir. Eso crea una barrera entre el fundador y el resto del mundo que lo rodea. Es un reto interesante y encontrar el apoyo de un grupo de mentores es crucial.

5. Es una maratón, no una carrera corta



La costumbre en las escuelas es que los trabajadores ambiciosos son quienes corren hasta la meta y tratan de contestar todas las preguntas correctamente antes que todos, sin embargo esta no es el mejor enfoque en el mundo real. En el mundo real habrá lecciones que solo aprenderás mirando atrás, y habrá sequías largas de decepción. A pesar de ello, debes aprender a tranquilizarte para trabajar en ese objetivo de largo plazo, porque como sabrás tú estás allí para dar el salto grande y eso se valora más que cualquier victoria de corto plazo.

6. Cómo (y cuándo) escalar

Ninguna universidad puede enseñarte cuando es el momento correcto para expandir tu negocio, hacer nuevos contratos y tomar más responsabilidades. Generalmente todo esto viene de un presentimiento y las relaciones estratégicas que tú construyas. Ningún libro de universidad te enseñará esa habilidad.

7. Un proceso efectivo de venta

Para todo lo que has aprendido sobre marketing, en la universidad te apuesto que nunca te enseñaron sobre ventas efectivas. Nadie te enseña el proceso de un prospecto hasta un cliente potencial o para liderar la comunicación y aprender a cerrar una venta, nadie.

8. Ajetreo

Puedes aprenderlo, pero no en la escuela.

9. Diseño y creación del producto

Podrás aprender teorías del marketing y estrategias de negocio en la universidad, pero la escuela no te enseña qué vender. Necesitas entender cómo identificar el mercado y cómo crear un producto que tu mercado consuma. Esto es muy difícil de enseñar y usualmente funciona por casualidades de la vida o porque estuviste en el lugar y momento correcto.

10. Adaptabilidad

La universidad por naturaleza es bien estática, con un camino diseñado para graduarte. Sin embargo la universidad no te enseña cómo ubicarte en el mapa de los negocios y cambiar tu destino como sucede usualmente en el emprendimiento. Aprender a cómo adaptarte es esencial para tener chance de éxito como emprendedor.

11. Aprender a vivir bajo presión

En la universidad, los sentimientos y emociones que acompañan al estrés vienen y dependen de los exámenes, trabajos y una que otra actividad. Sin embargo emprender es vivir con el hecho de que no hay señal de alivio. Es por eso que uno aprende a vivir con estrés, tú lo reconoces y aprendes a sobrellevarlo día a día. Aprender a vivir con el estrés y la presión es algo que nadie puede enseñarte pero un reto que debes enfrentar y superar dentro de ti mismo.

jueves, 9 de abril de 2015

Iniciativa


Hoy quiero compartir con ustedes una pequeña historia muy conocida de porque algunas personas escalan altas posiciones en las empresas sin que para ello haya sido determinante la capacitación o la experiencia.  

"El anciano presidente de una gran multinacional quiso jubilarse y disfrutar de un merecido retiro después de haberle dado a la empresa que había fundado muchos años de su vida. La noticia corrió por toda la organización. El puesto de presidente estaba vacante. El hombre que ocupaba la vicepresidencia estaba seguro que el cargo se lo darían a él y así se lo comunicaba con mucho entusiasmo y algo de arrogancia a sus amigos, familiares, compañeros de trabajo y allegados. Sabía que ese puesto le correspondía por derecho propio. Cuál sería su sorpresa cuando un día al llegar a la oficina se dio cuenta que ya el propietario de la compañía había nombrado su reemplazo.

Furioso y envalentonado se dirigió hacia la oficina de presidencia para reclamarle a su jefe por qué había designado a otra persona distinta para el cargo de presidente. El anciano escucho por largo rato y con mucha paciencia todas las cosas que el hombre le decía en voz alta reprochándole el hecho de no haberlo tenido en cuenta a él para reemplazarlo y solo falto que lo agrediera para demostrar su indignación. En ese preciso momento se escuchó en la calle un gran alboroto. El anciano le dijo al hombre que por favor fuera a ver qué estaba pasando. Malhumorado el hombre se acercó a los amplios ventanales de la oficina y miró hacia afuera. Momentos después regreso ante el anciano que lo esperaba con una enigmática sonrisa. Se trata de un convoy de camiones que están pasando por el frente de la empresa, manifestó. Acto seguido el anciano mandó llamar al joven al cual había nombrado como presidente de su empresa y le pidió el mismo favor de que le dijera a que se debía el ruido que provenía de la calle.

El joven sin decir nada salió presurosamente de la lujosa oficina y minutos después ingresó de nuevo con una libreta en la mano la cual comenzó a leer: Se trata de un convoy de camiones cargados con mil toneladas de azúcar que acaba de llegar del puerto. Es de anotar que con este embarque la empresa podrá solucionar las dificultades de producción. La semana próxima llegará otro cargamento igual a este. Como usted fue un hombre previsivo el día que hizo el pedido se ha logrado un jugoso descuento que hará que los costos de producción bajen considerablemente, costos que estaremos trasladando a todos nuestros clientes con el fin de incrementar sustancialmente las ventas. Debo felicitarlo señor por haber utilizado la mejor calidad de azúcar sin refinar ya que esto permitirá que nuestros productos sean más saludables. ¿Se le ofrece algo más señor?

El anciano miró sonriendo al joven ejecutivo y con un movimiento de su mano le dijo que podía marcharse. Luego miró al hombre que por muchos años ocupaba la vicepresidencia, el cual comprendió el mensaje y salió en silencio de la oficina"

¿Sabe usted que es la iniciativa? Es hacer lo que haya que hacer, bien hecho y sin que nadie lo ordene. Sin temor a equivocarme pienso que es una de las actitudes que más hace falta en las empresas. La mayoría de los empleados se dedican a hacer la labor para la cual fueron contratados y cuando por algún motivo les toca hacer una diferente, protestan y hasta llegan a renunciar, que es lo mejor que pueden hacer.

En Antioquia, Colombia, hay un dicho que dice "El acomedido, come de lo que esta escondido". Infortunadamente a los "acomedidos" muchas veces los tildan de "lambones o regalados". ¡Cuanta falta hacen en las empresas este tipo de personas!. Personas ordinarias que al hacer algo extra o que no les corresponde, se convierten en personas extraordinarias.  

lunes, 16 de marzo de 2015

¿Que hacer?


En mi hermoso país, Colombia, hay una respuesta muy popular cuando se le pregunta a alguien ¿Qué hacer? Por lo general responde: “Empanadas que es lo que más se vende”.

Es posible que muchos de los lectores no sepan que es una empanada. Por lo tanto continuemos utilizando la Internet, sin la cual aparentemente no podríamos vivir pues, aun no me explico cómo logramos sobrevivir sin ella durante tantos años, y veamos que dice con respecto a este manjar de los dioses.

La mejor respuesta la encontré en Wikipedia donde dice que “…la empanada es un alimento preparado, compuesto por una fina masa de pan y levadura. Masa quebrada o de hojaldre, rellena de cualquier alimento salado o dulce. Puede ser carne o fruta. Generalmente se hacen con trigo, pero pueden estar hechas con maíz y otros cereales, y a veces con la adición de alguna grasa, como el aceite o la manteca. Es un alimento elaborado por la mayoría de las culturas gastronómicas de los países hispánicos…”

La idea aquí no es hacer un tratado de empanadalogia ni mucho menos. Ni hablar de donde son originarias pues cada país se atribuye su autoría. Me atrevería a afirmar que son tan antiguas como la humanidad misma, solo que se conocían con otro nombre. Tampoco hablare de la cantidad de formas, tamaños, diseños, sabores, colores y nombres que se le dan en las diferentes regiones del planeta. 

Tampoco vamos a hablar de las diferentes recetas de nuestras abuelas, cual de todas más deliciosa. De igual forma no pretendo dar cátedra sobre este suculento alimento. Pues con solo entrar en cualquiera de los muchos buscadores que hay en la Internet se encontrara cualquier cantidad de información sobre el tema. En Google por ejemplo se encontraron más de doce millones de páginas que hablan sobre el tema. En Yahoo, casi cuatro millones. En Bing, un poco más de un millón seiscientas mil páginas. Lo que nos demuestra que el producto es bien importante en la gastronomía mundial. 

Son millones las familias, iglesias y demás proyectos que se han financiado en parte con la venta de empanadas, pues decir que se construyeron cien por ciento gracias a este apetitoso alimento, es bien difícil, más no imposible. Son varios los monumentos que se han hecho en honor a tan interesante exquisitez, aunque el mejor reconocimiento es que no falte en nuestra mesa. 

Lo invito pues para que, acompañado de un buen plato de empanadas, inicie la lectura de este libro y nos adentremos en el apasionante mundo de los negocios.

domingo, 8 de marzo de 2015

Haz realidad tus sueños


Para finalizar, no sin antes dar nuevamente las gracias a usted amigo lector por haber realizado en su grata compañía este corto viaje por el mundo de los sueños. Permítame compartir con usted un hermoso texto del maestro Miguel Angel Cornejo.

HAZ REALIDAD TUS SUEÑOS

“La magia de alcanzar una estrella es nuestra próxima conquista, solamente cuanto logramos imaginar que lo imposible se puede convertir en realidad, cuando logramos sentir la estrella en nuestras manos sabemos que la podemos alcanzar, cuando nos convencemos que si se puede, la estrella se convierte en la luz que ilumina nuestra vida. El futuro depende de la belleza de nuestros sueños. Cuando en verdad queremos vivir con intensidad tenemos que encontrar una razón por la cual luchar, un sueño por realizar, una estrella alta y noble que nos haga vibrar.
Cuando descubrimos cual es nuestro sueño, descubrimos nuestra propia estrella y la vida se nos ilumina, es la estrella que Dios nos pedirá al final de nuestra existencia, es la estrella de nuestra vida, la pasión, ese arrebato que nos hace hacer lo impensable, intentar lo imposible, desafiar la realidad. Vivir la locura diaria, nos hace vivir la trascendencia que da sentido a nuestra existencia.
Encontrar la estrella de nuestra vida es descubrir en nosotros mismos la pasión que nos impulsa a vivir intensamente la maravillosa aventura de existir. El sueño es la estrella que llevamos en el corazón. Solamente cuando imaginamos que lo imposible se puede convertir en realidad, cuando logramos sentir la estrella en nuestras manos sabemos que podemos hacer realidad nuestros sueños, que si se puede.
La estrella se convierte en la luz que ilumina nuestra vida. El futuro depende de la belleza de nuestros sueños. Ve, lanza el corazón, el mundo necesita de tu magia para alcanzar lo imposible; la única frontera está en nuestra imaginación; tus sueños expresan los deseos de tu corazón, despierta, sueña, sueña con los ojos abiertos. Para crear hay que creer. Dios nos dio el talento de la creatividad. Creando confirmamos nuestra naturaleza. Creando estamos con Dios”

¡DESPIERTA Y HAZ REALIDAD TUS SUEÑOS!

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sábado, 7 de marzo de 2015

Perseverar


PERSEVERAR
"Es intentando lo imposible como se realiza lo posible."
Henry Barbusse

Es la clave para triunfar. Dice el refrán que el que persevera, alcanza. Insistir, persistir y nunca desistir debe ser la consigna de todo soñador. Así como cuando estábamos en plan de conquistar a aquella persona que atraía poderosamente nuestra atención, que le insistíamos una y otra vez a pesar de sus constantes negativas. Así mismo es necesario redoblar esfuerzos en hacer realidad nuestros sueños. Desistir es la alternativa de los débiles, insistir es la alternativa de los valientes. Recordemos el refrán que dice “hombre cobarde no goza de mujer bonita”. Perseverábamos, porque teníamos fe en lograr nuestro objetivo de lograr la conquista. Vencíamos nuestros propios límites, nuestras propias barreras, nuestras propias murallas.
Nadie sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta. Es indispensable intentarlo una y otra y otra vez hasta lograrlo, así sea que lo logremos al final de nuestra vida. Lo importante es luchar hasta el final por hacer realidad nuestro sueño. Repetir, repetir y repetir una acción (neurociencia) que nos lleve a crear la costumbre de hacer realidad nuestros sueños.

Y cuando repetimos una y otra vez una acción, se nos convierte en el hábito de triunfar y ya no nos parecerá tan difícil; lo disfrutaremos, pues todo se hace más fácil con la práctica.  Muy por el contrario, cuando obramos con precipitación u “obligados”, no disfrutamos lo que hacemos y terminamos haciendo las cosas maquinalmente. En este sentido debemos hacer como los niños que disfrutan de todo lo que hacen sin importar como lo hacen o que piensan los observadores. Es entonces cuando entra en juego la palabra sacrificio y nada más aburridor o que cause más estrés que hacer algo obligado o por sacrificio. 

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viernes, 6 de marzo de 2015

Reviva sus sueños


REVIVA SUS SUEÑOS
“Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar,
y lo mejor de todo despertar”
Antonio Machado

Muchos hemos tenido que sufrir derrotas o nos hemos desanimado con la lucha por realizar nuestros sueños. Sin embargo es sorprendente la rapidez con que podemos redescubrirlos y volver a luchar por convertirlos en realidad. Cuando niños soñábamos con ser el héroe del comic de la época, policía, médico, sacerdote, enfermera, arquitecto, bombero, astronauta, etc. A medida que fuimos creciendo, se fueron olvidando todos esos sueños. En mi caso por ejemplo comencé a escribir cuando apenas era un niño, ese fue siempre mi gran sueño. Pero era necesario ayudar a mis padres con el sustento diario, era necesario estudiar algo y luego trabajar; hacer algo provechoso como decían mis padres en vez de estar perdiendo el tiempo escribiendo cuentos e historias fantásticas de seres fantásticos, de romances fantásticos, de héroes fantásticos.
Los tengo que se apoderaron de mi vida aun siendo muy joven y lentamente fui apagando mi sueño de escribir, dejar el mundo de la imaginación por un mundo real. Debía poner los pies en el piso y dejar de soñar con tantas estupideces. Fue ese mundo real el que me llevo a estar con seres reales que me decían constantemente que no servía para nada, que de nada me servían tantos estudios y tanta lectura si no ganaba lo suficiente para vivir dignamente. Fueron esas personas reales las que durante muchos años me tuvieron anclado al piso sin permitir que mi imaginación volara hacia otros mundos menos reales, menos crueles.
Todo giraba en torno al dinero y hasta llegue a estar de acuerdo que con el dinero se podía lograr la felicidad, diciendo que la felicidad no se hacía, se compraba hecha. ¿Soñar? ¿Imaginar? Eso era para tontos románticos. Estábamos en un mundo tridimensional donde todo es medible y cuantificable. Lo curioso es que entre más dinero ganaba más infeliz era. Había algo que el dinero que ganaba no podía comprar, mi sueño de ser escritor. Eso lo representaba todo para mí; el dinero si bien es cierto era importante y lo tenía. Lo hubiera cambiado todo por poder sentarme a escribir.  Pero debía ser realista. Debía cumplir con el precepto heredado de generaciones anteriores. Usted es el hombre de la casa. El hogar depende de usted. Los hombres no lloran. Las mujeres en la casa y los hombres en el trabajo y usted es un hombre. Así es que a trabajar. Nada de andar por ahí pensando bobadas. Desde muy niño había escuchado esas palabras y cuando hombre las seguí escuchando por varios años al lado de un ser maravilloso que siempre me tubo encerrado en una jaula de oro. Pero eso es parte de otra historia, de otro libro, el cómo escape de esa hermosa jaula y pude al fin hacer realidad mi sueño de escribir.
Todo lo que he escrito en este libro es fruto de la experiencia, nada de aquí fue inventado, lo he vivido. De ahí que puedo decir sin temor a equivocarme lo que se siente hacer realidad un sueño. Todo ser humano en mayor o menor grado ha hecho realidad sus sueños, solo que la mayoría de las veces no nos damos cuenta de cuantos hemos realizado porque no los hemos disfrutado. Se han vuelto parte de nuestra vida diaria. Sin embargo, si nos ponemos a pensar un poco sobre todas las cosas que hemos logrado en nuestras vidas; nos daremos cuenta que han sido demasiadas, lo cual nos confirma que si es posible hacer realidad nuestros sueños. Solo que nos hemos olvidado de lo importante que es hacer realidad nuestros sueños por dedicarnos a hacer lo urgente.
Si hemos logrado sobrevivir hasta ahora, es porque de una u otra forma nos la hemos ingeniado para hacerlo, bien o mal, eso poco importa pues lo realmente importante es lo que hagamos a partir de hoy, debemos aprender del pasado pero no vivir en él, el pasado ya paso y el futuro depende de lo que hagamos hoy, en ese regalo, en ese presente que papá Dios nos da todos los días. Si estamos leyendo este libro, es porque aprendimos a leer y muy probablemente a escribir. Posiblemente asistimos a una escuela, a un colegio y quizás hayamos hecho una carrera profesional. También puede ser que nos hayamos casado (que susto), tenido hijos y, los que ya pasamos de cierta edad, nietos.
Algunos por ejemplo habrán podido generar grandes fortunas, administrar grandes empresas o simplemente haber sido miembros de una comunidad como la mayoría de los mortales. Independientemente de lo que haya pasado en nuestras vidas, son innumerables las cosas que hemos hecho en el transcurso de ella. Sin embargo tal vez no les hemos dado la importancia que merecían por considerarlas “normales”.
Detengámonos por un momento a analizar lo que para una persona es normal y para otra es un verdadero milagro.  Son millones los casos que podríamos analizar y que nos podrían dar verdaderas lecciones de vida. Tomemos uno en particular. La del pastor y motivador cristiano Australiano Nicholas James Vujicic. Para los que contamos con todas nuestras extremidades, lo que hace Nick al no contar con ninguna es un verdadero milagro, en cambio para Nick, llegar a contar con brazos y piernas sería un verdadero milagro. Para los que no cuentan con alguno de los sentidos es un milagro que otros vean, oigan, huelan o saboreen. Algo que ellos no pueden hacer dependiendo del sentido que les falte.
Decir que soñar es perder el tiempo porque ninguno de ellos se realiza es tanto como desconocer que estamos vivos, pues la vida misma es un sueño hecho realidad, es un verdadero milagro.
Cuando perseguimos un sueño, el universo abre puertas donde solo hay muros. Esta permitido caerse, lo que no está permitido es continuar en el piso. El que nunca ha fracasado persiguiendo un sueño es porque nunca ha intentado hacer nada por alcanzarlo. Fracasado es aquel que le da miedo hacer algo por miedo a fracasar. El que fracasa y aprende de esa experiencia y continúa intentándolo hasta lograrlo, nunca será un fracasado pues los triunfadores no huyen de los retos y hacen de las perdidas grandes desafíos. El fracaso es el camino para triunfar.

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jueves, 5 de marzo de 2015

Póngase en acción


PÓNGASE EN ACCIÓN
"Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar."
Sófocles

Tenemos que estar dispuestos a escuchar cien veces la palabra NO antes de escuchar el SI que nos ayudara hacer realidad nuestros sueños. Tenemos que ser tenaces y actuar con determinación. La inactividad y el no hacer nada es la mejor forma para no hacer realidad nuestros sueños.
De igual forma, es de vital importancia tener iniciativa, hacer lo que haya que hacer, bien hecho y sin que nadie lo ordene. Llevar bien la carta a García. Dar el primer paso, atreverse. Para cambiar las circunstancias primero debemos cambiar de ideas. Cuando tengamos una idea inspiradora debemos confiar y actuar de acuerdo a ella. Nadie puede hacer realidad nuestros sueños tal y como nosotros los soñamos. Somos nosotros los creadores o destructores de nuestros sueños. A nadie podemos echarle la culpa de no haberlos hecho realidad, solo nosotros somos responsables de lo que pase con nuestros sueños. 

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miércoles, 4 de marzo de 2015

Pensar en grande


SEA AUDAS, PIENSE EN GRANDE
Sea lo que sea que puedas o sueñes que puedas, comiénzalo.
Atrevimiento posee genio, poder y magia. Comiénzalo ahora.
 Goethe

Si de todas formas debemos pensar, hagámoslo en grande. La audacia es la marca de los triunfadores. El presidente de la Ford Motor Company, Lee Iacocca decía que “Tengo que correr riesgos todos los días, preferiría no hacerlo, pero la vida no me da otra opción”. Y es que jugar a lo seguro es lo más inseguro pues, en la vida lo único seguro es que no hay nada seguro. El arriesgarse a tomar una decisión, por difícil que esta sea, es mejor que quedarse en la parálisis del análisis; hay que hacer muchas cosas en la vida, aunque algunas nos salgan bien.
No debemos olvidar la ley de los promedios, es mejor intentar una y otra vez hacer realidad nuestros sueños que simplemente sentarnos a esperar o darnos por vencidos fácilmente. Arriesgarnos es el único camino para triunfar y hacer realidad nuestros sueños, pues si tenemos el 1% de posibilidades de ganar, es mejor apostar que preguntarnos al final de nuestras vidas que hubiera pasado si lo hubiéramos intentado.
Henry Ford, el magnate de los automóviles de principios del siglo XX, afirmaba que “si crees que puedes o no puedes, estas en lo correcto” Dicho de otra forma somos lo que pensamos. 
Así como la vida requiere de un proceso nacer, crecer, reproducirse, morir y a lo largo de generaciones, evolucionar. De igual forma nuestros sueños requieren de un proceso similar.  Desafortunadamente se suele tener mentalidad de comida rápida; querer que todo lo que soñamos se realice de un día para otro. Que las ganancias de ese negocio en el que incursionamos se generen a corto plazo.  Queremos gratificación, reconocimiento, ganancias y resultados inmediatos. Todo proyecto de vida debe necesariamente que ser a largo plazo. Difícilmente algo que realmente valga la pena se logra a corto plazo.
Si queremos que nuestra vida y todo lo que hagamos en ella trascienda, que deje huella, debemos pensar en grande. Excepto en contadas ocasiones ya sea por haberse ganado una lotería o una herencia, nadie se hace rico de la noche a la mañana.

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lunes, 2 de marzo de 2015

Pasión por su sueño


APACIONESE POR SU SUEÑO
“El ser humano es verdaderamente grande
sólo cuando obra a impulso de las pasiones”
Benjamin Disraeli

Permítanse amable lector transcribir de la página  www.colombiaespasión.com   lo que es para nosotros los colombianos la pasión:

 “¿Por qué Colombia es Pasión? Colombia es Pasión porque luego de un proceso de búsqueda de la esencia colombiana centrado en descubrir cuál era ese factor ventajoso que permitiera revestir de competitividad y diferenciara al país, se encontró que el común denominador de los colombianos era su inagotable Pasión. Se llegó a la conclusión que  la pasión es la fuerza que nos mueve día a día, es la fuente de donde surge nuestra extraordinaria tenacidad e intensidad por todo lo que hacemos.  Sin duda alguna, la pasión es la mejor materia prima de nuestros ciudadanos. La percepción positiva sobre Colombia comienza por la actitud que adoptemos los que nacimos en esta tierra. Desde cada uno de nosotros empieza la proyección de la imagen que deseamos para nuestro país. Por eso Colombia es Pasión, trabaja para que cada uno de los colombianos seamos fieles representantes de la identidad nacional; identificándonos  con ese  corazón noble, contándole al mundo las cosas buenas que hacemos con Pasión. Entonces, más que una marca, Colombia es Pasión,  se ha convertido en un sentimiento que identifica a todos los colombianos como un grupo social y cultural único. Además de ser el motor que nos impulsa a dar lo mejor de nosotros mismos por el bien del país. Por otro lado, también, se está transformando en un símbolo cuyo impacto maximiza el reconocimiento de la calidad de  la identidad colombiana a nivel internacional”

No es posible lograr nada sin pasión. La pasión es el norte de nuestras vidas. Los invito a que nos detengamos a pensar sobre el tema y a hacer una pequeña analogía con la relación de pareja. Cuando nos enamoramos, y espero que todos lo hayamos hecho alguna vez, ¿nuestras decisiones con respecto al ser que amábamos las tomábamos con la razón o con el corazón? Pienso que si las hubiéramos tomado con cabeza fría o sea analizándolas detenidamente, difícilmente nos habríamos casado pues, por donde quiera que se mire la relación de pareja es quizás la empresa más difícil de administrar, no solo por los grandes capitales que se requieren para que funcione, sino por la gran cantidad de profesionales en todas las áreas del conocimiento que se requieren: Médicos, ginecólogos, urólogos, pediatras, psicólogos, maestros, sacerdotes, banqueros, electricistas, plomeros, carpinteros, esteticistas, etc. La lista es bien larga y cuál de todos cobra más por sus servicios.
Obviamente la mayoría de nuestras decisiones están basadas en la pasión, en el enamoramiento, en ese deseo incontrolable que nos lleva a cometer las más grandes locuras (como el matrimonio por ejemplo). A dejarlo todo por amor. Familias, reinos, fortunas y hasta la vida misma; lo dejamos todo por ir tras el sueño de compartir con alguien ya sea por toda la vida o tal vez por unos momentos.
Y es que cuando hacemos lo que nos gusta, aquello por lo cual estamos apasionados, el tiempo y las barreras no existen.  Mi padre por ejemplo, debía caminar más de ocho horas por caminos inhóspitos, atravesando ríos, montañas, montes y valles para ir a visitar a mi madre; solo para verla, compartir unos momentos con ella y luego retomar el camino de regreso. No había un beso, no había un abrazo, no había ningún contacto físico pues en esos tiempos, en familias tradicionales como la nuestra, cualquier muestra de afecto más allá de las palabras era mal vista y si el galán se propasaba con la dama en cuestión, perdía chicha, calabaza y miel. Para los lectores que no son colombianos y que no comprenderían el anterior refrán. Lo perdían todo. 
Eso si era amor. Vaya ahora en nuestros tiempos que se dé algo así. Cuando en la primera cita física. Pues ahora con esto de la tecnología y de la Internet hay que hacer la aclaración porque también existen citas virtuales. Si la dama o el caballero no dan algo de sí y ya saben los lectores a que me refiero; pues simplemente están aut (traducción: fuera de la moda) y es muy probable que no haya una nueva cita o encuentro, así sea virtual.
Como este no es un libro para tratar temas tan escabrosos como la relación de pareja. Continuemos entonces con la idea de cómo hacer realidad nuestros sueños. Es necesario entonces que nos dediquemos a hacer aquello que nos apasiona. Recordemos que el 95% de lo que hacemos lo hacemos por emoción, la razón pocas veces entra en juego. Algunos dirán que por eso estamos como estamos. Por no pensar y actuar de forma responsable. Respeto esa apreciación más no la comparto pues; como lo dije antes, si nos pusiéramos a pensar con cabeza fría o razonando todo lo que hacemos, la raza humana habría desaparecido o el planeta tierra estaría casi deshabitado de seres humanos. 
¿Se imagina usted que antes de tener una relación sexual nos pusiéramos a pensar detenidamente sobre las consecuencias, y no me refiero precisamente a las enfermedades de trasmisión sexual por no tener las debidas precauciones o a los embarazos no deseados; sino más bien al hecho de la posibilidad de fecundar un ser que necesitara nos solo de nuestro apoyo moral sino también de grandes inversiones de capital, del acompañamiento de diversos profesionales en todas las áreas del conocimiento, del riesgo que no sea un ser saludable o que con el correr de los años se convierta en una verdadera amenaza para el resto de la humanidad?.
Lo que se ha llamado como el factor Wallenda “Estar en la cuerda floja es vivir, lo demás es esperar”. Es lanzar el corazón en todo aquello que hacemos, lo demás vendrá por añadidura. Una cosa es sobrevivir lo cual hacen el 95% de los seres humanos que se dedican a hacer lo urgente y otra muy diferente vivir que es lo que hace el 5% restante.
Para nosotros los católicos, en la vida de nuestro guía espiritual Jesús, los momentos que más trascendieron en su historia fueron precisamente los de la pasión y si valió la pena la pasión, valieron la pena los clavos. Si lo que se hace con pasión nos causa sufrimiento, disfrutaremos aún más la recompensa.  Ahora bien. Nadie nos puede decir que es lo que nos apasiona. Eso es algo que llevamos dentro, solo nosotros sabemos a ciencia cierta qué es lo que nos apasiona hacer. No se puede estimular la pasión, cada quien tiene la suya.

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domingo, 1 de marzo de 2015

Enfoque


ENFOQUE

Si quieres triunfar, duplica tu porcentaje de fracasos.
 (Tom Watson)

 Al igual que concentrando un rayo de luz ya sea por medio de una lupa o de un laser se pueden lograr efectos bien interesantes. De igual forma concentrando todas las energías en nuestras fortalezas y no en nuestras debilidades literalmente podremos hacer maravillas. Pues ¿cuántos hay que no siendo aptos para una determinada labor o profesión se empecinan en aprenderla? ¿El resultado? Una vida desperdiciada

Los que hayan leído el libro de Pablo Cohelo, El Alquimista. Se darán cuenta que el tesoro esta precisamente donde estamos. Es como los que se pasan la vida buscando a Dios cuando nuestro padre siempre está con nosotros. Curioso pero así es. Debemos renunciar a algo bueno para obtener algo importante. Dicho de otra forma dejar de hacer lo urgente para dedicarnos a lo importante. Es necesario decir no a aparentes oportunidades que hacen que nos desviemos del camino de hacer realidad nuestros sueños.

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sábado, 28 de febrero de 2015

Potencial


DESCUBRA SU POTENCIAL
“Bienaventurado el que tiene talento y dinero,
 porque empleará bien este último”

Anteriormente se decía que todo niño al nacer traía un pan bajo el brazo. El pan es una metáfora que representa los medios de subsistencia asegurados tanto para sí mismo como para los suyos.
El origen de esta locución procede del ámbito rural y está relacionado con la fortuna que, en los tiempos de escasez, advenía a una familia con el nacimiento de un hijo varón. Este nuevo miembro de la familia significaba un par de brazos más para trabajar y, por ende, una nueva fuente de ingresos y la posibilidad de prosperar.
Actualmente se utiliza la expresión para dar a entender la felicidad y la buena fortuna que supone la venida de un niño al mundo, independientemente de la situación económica de los padres.
También existe la parábola de los talentos. (Mateo, 14-30) “Porque el reino de los cielos será semejante a un hombre que al emprender un largo viaje, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, a otro dos, y a otro, uno. A cada uno dio conforme a su capacidad y se fue lejos. Inmediatamente, el que había recibido cinco talentos se fue, negoció con ellos y ganó otros cinco talentos. De la misma manera, el que había recibido dos ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. Después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos. Cuando se presentó el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos y dijo: “Señor, me entregaste cinco talentos; he aquí he ganado otros cinco talentos.” Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.” Y cuando se presentó el que había recibido dos talentos, dijo: “Señor, me entregaste dos talentos; he aquí he ganado otros dos talentos.” Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.” Pero cuando se presentó el que había recibido un talento, dijo: “Señor, yo te conozco que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Y como tuve miedo, fui y escondí tu talento en la tierra. Aquí tienes lo que es tuyo.” Su señor respondió y le dijo: “¡Siervo malo y perezoso! ¿Sabías que cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí? Por lo tanto, debías haber entregado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, habría recibido lo que es mío con los intereses. Por tanto, quitadle el talento y dadlo al que tiene diez talentos. Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Al siervo inútil echadlo en las tinieblas de afuera. Allí habrá llanto y crujir de dientes”
Aunque la parábola anterior se refería a los talentos como la moneda griega comúnmente utilizada. Debemos recordar también que talento es el potencial que puede tener una persona en el desarrollo de un conjunto de habilidades y/o competencias. El talento es una manifestación de la inteligencia emocional y es una aptitud o conjunto de aptitudes o destrezas sobresalientes respecto de un grupo para realizar una tarea determinada en forma exitosa. El talento puede ser heredado o adquirido mediante el aprendizaje. Por ejemplo, una persona que tenga el talento de ser buen dibujante muy probablemente legará esta aptitud a sus hijos o a alguno de sus descendientes. Asimismo una persona que no es y desee ser dibujante deberá, mediante el aprendizaje continuo y esforzado la destreza internalizar en su cerebro la condición que le permita desarrollar la aptitud.
La pregunta es ¿Cómo descubrir nuestro talento y/o potencial? La respuesta es bien sencilla y tal vez por eso no le prestamos mucha atención o credibilidad: Nuestro pan, nuestro potencial o nuestro talento es aquella labor o profesión que haríamos así no nos pagaran. Increíble pero cierto. Cuando logremos descubrir que es lo que haríamos gratis esa es la misión para la cual vinimos a este plano de la existencia. Como quien dice; para eso fue que Dios nos envió a este mundo.
En nuestros días es muy común ver a niños que apenas si saben hablar, sometidos a largas jornadas de estudio. Ya en su adolescencia, son manipulados para que estudien una carrera que, según sus padres, es la que está de acuerdo con su nivel social, porque es la profesión mejor paga, porque es la profesión de moda o bien porque es la profesión que han ejercido muchos miembros de la familia. No importa si al joven le gusta estudiar eso o no. Lo importante es la rentabilidad de la profesión. De ahí que haya tantos profesionales frustrados, estresados, cansados, hartos de lo que hacen. Profesionales que no ejercen su profesión con profesionalismo y que solo están allí porque su profesión es una verdadera mina de oro. Personas que no disfrutaron de su niñez, de su adolescencia y mucho menos de su juventud pues siempre estuvieron literalmente hablando, nadando en un mar de libros.  Seres humanos aparentemente exitosos, con un gran cumulo de conocimientos, con grandes triunfos académicos y profesionales pero insensibles y solitarios.
El resultado salta a la vista. La sociedad del consumismo. Del cuanto tienes cuanto vales. De familias destrozadas. De hijos que crecen solos porque sus padres son “todos unos profesionales” y para ellos lo más importante es su profesión o mejor dicho, el dinero que ganan, que sus propios hijos.
Volviendo a la parábola de los talentos. Todo ser humano invariablemente tiene un talento y como dice la parábola “… Porque a todo el que tiene le será dado, y tendrá en abundancia…” de tal forma que el que utilice bien su talento y lo practique con entusiasmo cada día será mejor en él.
Al descubrir que es lo que nos apasiona hacer, debemos ir donde el mejor en ese arte, oficio o profesión, aprender de él, imitarlo y superarlo. Está comprobado que el que ejerce una profesión u oficio con profesionalismo es un triunfador en todos los aspectos y lo que es más importante, será una persona muy feliz, verdadero objetivo de la vida.  Muy por el contrario, el que ejerce una profesión solo por el solo hecho de ganar dinero. Puede que llegue a ser una persona tan pobre pero tan pobre que lo único que tenga es dinero.  Son de las personas que piensan que el fin justifica los medios y que todo lo pueden comprar con dinero.
Para hacer realidad nuestros sueños debemos tener la humildad para aprender de los que ya lograron realizar el sueño que tenemos y rodearnos de  soñadores mejores que nosotros.
Cuenta la historia, que en uno de los muchos templos budistas del oriente existía lo que se creía un enorme buda de barro, sin embargo en alguna ocasión tratando de moverlo se comenzó a descascarar y se descubrió que la enorme figura era de oro macizo recubierto por una gruesa capa de barro. Moraleja: Cuando descubramos nuestro buda de oro, encontraremos nuestro verdadero potencial o tesoro el cual ha estado oculto por el barro de nuestros paradigmas.
Ahora bien. El que seamos buenos haciendo algo no quiere decir que debamos ser buenos en todo. Nuestra fortaleza, nuestro don, nuestro potencial esta precisamente solo en aquello que nos gusta hacer y qué haríamos así no obtuviéramos ninguna retribución. Dejemos de hacer lo urgente y dediquémonos a hacer lo importante o sea lo que nos gusta hacer.  Recordemos que el que más trabaja no siempre es el que más gana. La diferencia entre los que han triunfado y los que no lo han hecho son sus hábitos o sus costumbres; en como utilizan su tiempo, el cual es el mismo para unos y para otros.

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