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viernes, 25 de febrero de 2022

Cita Médica.

 

Por los altavoces de la sala de espera de la clínica, alguien dijo…

-              El señor Onofre Restrepo favor pasar al consultorio 18.

Me dirigí al consultorio y al ingresar salude…

-              Doctora buena tarde.

Sin ni siquiera mirarme por estar pendiente de la pantalla del computador, la joven médico dijo…

-              Cuénteme señor Restrepo a que se debe su consulta.

La joven no apartaba la mirada de la pantalla.

-              Doctora, vine para que por favor me lea unos los exámenes y a consultarle algo.

La joven continuaba mirando la pantalla de su computador, mientras digitaba algo en el teclado. Como sabía que solo disponía de 20 minutos comencé a cronometrar el tiempo.

-              Todos sus exámenes están relativamente buenos para su edad señor Restrepo – dijo la joven aun sin mirarme – venga le tomo la presión. Siéntese en esa camilla y súbase la manga de la camisa.

Seguí las instrucciones.

-              Su presión arterial está un poco alta – dijo la joven mientras tomaba asiento nuevamente frente a su computador.

-              Doctora, últimamente me está molestando un poco la espalda.

-              En la escala de 1 a 10 cómo calificaría el dolor – dijo sin mirarme.

-              En cinco doctora.

-              Eso debe ser un lumbago, le mandaré unas capsulas de ibuprofeno para cuando tenga mucho dolor.

Era obvio que para la doctora que me estaba atendiendo yo era uno de esos viejos hipertensos y prostáticos que solo le estaba quitando su valioso tiempo, además que no le permitía responder los mensajes que le llegaban constantemente a su celular.  La pregunta es ¿la doctora se daría cuenta que ante ella había un anciano que merecía su atención? No, por supuesto que no y ni culparla porque ella disponía de escasos veinte minutos para atender a cada paciente.

-              ¿Algo más señor Restrepo? – pregunto la doctora mientras continuaba concentrada en lo que estaba haciendo en el computador.

-              No doctora. Gracias.

-              Por favor cierre la puerta al salir y no olvide reclamar los medicamentos que le acabo de prescribir en la farmacia.

Y eso fue todo.

Tiempo total de la consulta, 11 minutos.

Es un hecho que el sistema de salud de mi amado país Colombia está colapsado, no solo por efectos de la pandemia, sino por la falta de personal médico, por lo tanto no podemos exigir a los profesionales de la salud que nos brinden un poco de atención cuando vamos a consulta.

Ahora bien, uno podría decir que eso solo se ve en los estratos bajos, pero tal cosa no es del todo cierta, la verdad es que es una situación a nivel general.

Sin embargo, toda regla tiene su excepción. Hace algún tiempo estuve en consulta médica y todo aparentemente estaba bien con mi salud ya que solo se trataba de chequeos de rutina. Al llegar a casa recibí una llamada que me dejo sorprendido y a la vez preocupado. Se estaban comunicando conmigo del consultorio del médico donde me acababan de atender para averiguar cómo me sentía, ni siquiera era para hacerme algún tipo de encuesta sobre la atención que había recibido. Solo querían saber cómo me sentía.

Fue tal mi sorpresa por esa llamada que le pregunte a la mujer que si podía hablar con el médico que me había atendido pues quería saber que era lo que realmente pasaba, ya que no era usual que me llamaran solo para saber cómo estaba.  Afortunadamente el médico me aclaro que era algo que él siempre hacia con sus pacientes. Desde ese día me convertí en uno de los pacientes más fieles de ese médico.

¿Sabía usted amable lector que muchas veces los pacientes van donde el medico solo para ser escuchados? Lo digo porque cuando mi madre aún estaba en este plano de la existencia, ya muy anciana, así no le aquejaran mucho sus normales achaques, iba donde un médico que la había atendido por muchos años y que obviamente sabía que mi madre era hipocondriaca.

Varias veces acompañe a mi madre donde ese médico, el cual siempre la recibía con una sonrisa y un suave apretón de manos. Curiosamente era poco lo que mi madre hablaban del motivo de la consulta pero si mucho de toda la cantidad de enfermedades y operaciones quirúrgicas que había tenido. Como siempre, el médico la escuchaba con mucha calma para finalmente decirle que no dejara de tomarse los medicamentos y  que no comiera mucho dulce, algo a lo que mi madre era adicta.

Es un hecho que los seres humanos somos sociales por naturaleza y que nos gusta sentirnos importantes, valorados y lo que es más importante, amados. Infortunadamente con esto de la tecnología, la mayoría de nuestros seres queridos prefieren dedicarle tiempo a sus juguetes electrónicos como el celular, la televisión, etc., que a las personas que decimos amar. ¿El resultado? Una sociedad cada vez más independiente, más solitaria, más abandonada a su suerte.

Millones de personas en el mundo están solas rodeadas de mucha gente, sobre todo de los “seres queridos”, aquellos que dicen ser nuestros familiares y amigos pero que a la hora de la verdad suelen ser más extraños que los extraños.

El activo más valioso que tenemos se llama tiempo y sin temor a equivocarme, pienso que es uno de los regalos más importantes que se pueden dar.

Y usted amable lector ¿Cuánto tiempo comparte con sus “seres queridos”?     

https://universovirtualcomunicaciones.com/

viernes, 24 de septiembre de 2021

Cuanto tienes, cuanto vales.



En mi país, Colombia, es una frase muy popular; con la cual se quiere expresar que valemos por las cosas materiales o el dinero que tenemos, de tal forma que si no poseemos nada pues simplemente no valemos nada, no somos nada, no representamos nada y los que si tienen algo miran por encima del hombro a los pobres “desventurados”.

Sin embargo amigo lector, permítame analizar desde la óptica del sentido común (haciendo un paréntesis les recomiendo mi libro Educar, con Sentido Común – Algo que comúnmente no hacemos padres de familia y maestros) este dicho o refrán popular.

Hoy en día todo es asegurable, cuantificable, medible y por supuesto valorizable y a lo que no se le pueda hacer este proceso, al parecer no existe. 

En este orden de ideas, analicemos entonces la veracidad de esa frase. ¿Cuanto valemos? Si tal y como papá Dios nos trajo al mundo nos miramos en un espejo veremos nuestra figura reflejada en el. Ahora bien, la idea no es comenzar a criticar la figura que vemos, lo obesos, lo flacos, lo desnutridos, lo negro, lo blanco, el lunar peludo que tenemos a un lado de la nariz, la celulitis, lo calvos que somos, esos gorditos que salen aquí y allá o cualquiera de las “deformidades” que físicamente tenemos.

Entre otras cosas, las sagradas escrituras dicen que, fuimos creados a imagen y semejanza de Dios (génesis 1:26) por lo tanto, cualesquiera sea nuestra figura, quiere decir que papá Dios también tiene gran cantidad de presentaciones, tamaños y diseños y si somos como somos, es porque Él, como energía creadora y conservadora del universo, quería que fuéramos como una de sus innumerables manifestaciones.

Así es amigo lector, que es el momento entonces de aceptarnos tal y como somos y dejar de criticarnos y tratarnos tan duramente. Pues, como lo dije antes, sea cual sea nuestra forma física, es una de las tantas manifestaciones de esa energía que es Dios o cualquiera sea el nombre que le quieras dar; yo por ejemplo siempre me refiero a Él como papá Dios. Bueno, pero como este libro no se trata de hablar de temas tan espinosos como los religiosos continuemos entonces analizando el tema de este capítulo. 

Las aseguradoras por ejemplo le tienen un valor a cada parte de nuestro cuerpo. De hecho hay personas que aseguran por mayor valor la parte del cuerpo que más utilizan. Tal y como lo afirma la columnista Gracia Terrón “…Al igual que existen seguros para proteger el coche, la casa, el yate o la mascota; en el mercado existen pólizas de seguros que ponen precio a las partes del cuerpo más valiosas para una persona. Los cantantes, los conferenciantes, los profesores y en general todas las personas que económicamente dependen de su voz, la aseguran; los escultores, aseguran sus manos, los deportistas, aseguran sus piernas. El futbolista David Beckham por ejemplo tiene aseguradas sus piernas en 40 millones de dólares y todo su cuerpo por 150 millones de dólares. El cantante Luis Miguel también tiene asegurada su voz y su cuerpo por 7,5 millones de dólares y Jennifer López sus piernas, en seis millones de euros. El objetivo de estas pólizas es proteger económicamente a sus titulares ante una posible pérdida de facultades físicas, a las que deben su fama y sus ingresos.

Las aseguradoras tienen unas tablas con distintas valoraciones en función de la parte del cuerpo de que se trate. Las manos, el cerebro, los ojos y las piernas suelen ser más valoradas que los dedos, las orejas, oídos y la nariz, por lo general. No obstante, existen casos específicos, en función de la profesión del asegurado, en los que la indemnización puede ser mayor. Por ejemplo, las pólizas firmadas por un músico, que necesita los oídos para desarrollar plenamente su profesión, o un enólogo, recibirían mayores indemnizaciones en caso de tener problemas con sus oídos o su nariz que un profesional de otra categoría…”

Estoy seguro que si nos ponemos a hacer cuentas sobre cada uno de los órganos y partes del cuerpo humano, todos ellos valdrían una verdadera fortuna. Un riñón por ejemplo en el mercado negro tiene un costo superior a los ¡diez mil dólares norteamericanos! Increíble pero cierto. 

En este orden de ideas queda desvirtuada entonces la frase “cuanto tienes, cuanto vales” porque desde que fuimos fecundados y aun antes, porque también se venden óvulos y esperma humano, somos multimillonarios, solo que como se dice en las finanzas, el 95% de los seres humanos estamos ilíquidos, pues literalmente nuestro cuerpo vale una fortuna, (sin contar las propiedades intelectuales que pueden valer mucho más que las físicas; algo así como las marcas, que pueden valer más que las plantas físicas de las empresas).

Llegara el día en que el mercado de órganos humanos deje de ser ilícito y se pueda vender o comprar cualquier órgano o parte del cuerpo ya sean originales, clonados o creados en laboratorios. Tal como hacen los bancos de semen actualmente.

Es un hecho que la trata de blancas o el comercio de seres humanos como exclavos a través de la historia, ha sido una constante y difícilmente terminara. Más aun cuando los valores y principios están en franca decadencia. 

Tal y como lo acabamos de ver, una cosa es que tengamos un valor y otra muy diferente que nos valoremos, que nos apreciemos y que como tal nos cuidemos dado nuestro incalculable valor. Curiosamente cuidamos más el carro que tenemos que el vehículo que es nuestro cuerpo.


viernes, 27 de febrero de 2015

Visualiza tus sueños.


VISUALIZA TUS SUEÑOS
“Visión es el arte de ver las cosas invisibles”
Jonathan Swift

¿Recuerdas cuáles son tus sueños?, pues bien ahora visualízalos, tócalos, siéntelos, huélelos, saboréalos, imprímeles la mayor cantidad de detalles. Solo así podrás reconocer que es posible hacerlos realidad, que existen. Al igual que cuando estamos planeando un largo viaje compramos un mapa, de igual forma elabora un mapa de sueños. Recorta todo aquello con que sueñas y colócalo donde diariamente puedas verlo.  Así tu mente consciente te diga que tal cosa no es posible, tu mente subconsciente ira grabando las imágenes pues recordemos que ella no razona, para ella todo es posible. Así tu mente consciente se burle de ti, tu mente subconsciente, la fuerza más poderosa que tienes, fijara la ruta a seguir y tarde que temprano materializara lo que haya visto. Pues cuando visualizamos materializamos.
Ahora bien. Si queremos hacer realidad nuestros sueños, una de las mejores maneras de hacerlo es seguir los pasos de los que ya lo hayan logrado pues alguna persona en el transcurso de la historia habrá hecho realidad el sueño que tenemos o al menos se le haya acercado. Puede suceder que la persona no haya logrado plenamente a ver realizado su sueño, sin embargo uno de sus herederos o del equipo de trabajo completó la obra.
Es necesario entonces tener un modelo a seguir y de ser posible, estudiar paso a paso lo que la persona hizo o dejo de hacer para hacer realidad un sueño muy similar al nuestro. Es importante recordar que no existe fuerza más poderosa que la imaginación del ser humano. Es importante entonces que visualicemos constantemente nuestros sueños y como decía el maestro de los sueños Walter Elías Disney, si lo puedes soñar, lo puedes lograr. Visualiza tus sueños y entra en ellos. Recuerda que ¿si otros lo han logrado, porque nosotros no?
Soy un fiel seguidor de la saga de viaje a las estrellas y constantemente me hago la misma pregunta ¿Sera eso ciencia ficción o simplemente es el anticipo de lo que la humanidad vivirá? Al igual que paso con Julio Verne y todos los grandes visionarios de la historia, pienso que lo que ahora llamamos ciencia ficción es simplemente el adelanto de lo que ocurrirá en el futuro.
Gene Roddenberry, creador de la serie Viaje a las Estrellas, es uno de los grandes visionarios del siglo XX. Así es que “nada de nervios”. Simplemente sus películas nos están preparando para lo que será una realidad en el futuro, pues cuando visualizamos lo imposible, lo posible se hace fácil.
¿Qué pasaría por ejemplo si un niño viera ahora descender una nave extraterrestre? Pienso que lo primero que haría es correr hacia ella para ver quién viene allí. En Cambio muchos de los que pasamos de cierta edad, por no decir viejos, nos atemorizaríamos un poco y hasta saldríamos corriendo cuando viéramos bajar de ellas seres bastante extraños. Obviamente es muy probable que esa situación no la vivamos nosotros pero que les va a tocar vivirla a futuras generaciones, es un hecho. 
Al respecto Albert Einstein afirmaba que “La imaginación lo es todo, es una visión preliminar de lo que sucederá en tu vida”. Es un hecho que donde viajamos con la mente, algún día viajaremos con nuestro cuerpo. Pues la imaginación es el arte de ver lo invisible.
Los grandes héroes de la historia han sido grandes visionarios. Personas que antes de hacer realidad sus sueños los visualizaron detalladamente hasta hacerlos realidad. El filosofo romano Seneca, afirmaba que “Un individuo se mide por sus visiones más distantes”. Si eso lo decía un hombre que no contaba con la tecnología que ahora tenemos. Imaginemos lo que podemos visualizar ahora.
Otra de las cosas que debemos tener en cuenta es que posiblemente, nuestra vida no nos alcance para ver realizados nuestros sueños. Sin embargo otros podrán ser los que cosechen lo que nosotros hayamos sembrado.
Víctor Frankl, decía que “No te quedes como eres, camina hacia aquello que desees y puedes llegar”. Y el sí sabía lo que era visualizar un sueño, pues mientras estuvo en uno de los campos de concentración nazi, lo único que lo mantuvo vivo fueron sus sueños de ser libre algún día. En su libro “El Hombre en Busca de Sentido” el doctor Frankl afirma que “incluso en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento, el hombre puede encontrar una razón para vivir”

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jueves, 26 de febrero de 2015

Agradecer


SEAMOS AGRADECIDOS
“Puede enseñarse a decir gracias, pero no a estar agradecido”
Anónimo.

Nada hay más desagradable que un ser humano desagradecido, personas prepotentes que se creen superiores a los demás. Que humillan y ultrajan. Que esclavizan e imponen sus ideas utilizando casi siempre la fuerza. Seres humanos que por ningún motivo reconocen que somos lo que somos gracias a Dios, cualquiera sea la idea que tengamos de él, a nuestros padres, que buenos o malos nos dieron la vida, a nuestros familiares a los cuales no escogimos pero que son parte nuestra, a nuestros maestros, verdaderos artífices de lo que somos, a nuestros amigos, ángeles que nos acompañan por la vida.
Para triunfar en la vida necesariamente debemos dar gracias por lo que tenemos para poder apreciar lo que aun no tenemos. Ser felices no por lo que tenemos sino por lo que nos hace falta. Dar siempre gracias por todo y a todos. Agradecer es dar reconocimiento, es recordar que no somos autosuficientes, que necesitaremos siempre de alguien para lograr nuestros propósitos. Que aunque seamos dioses en estado de crisálida, siempre habrá un ser superior al cual debemos dar las gracias y mantenernos en paz con él pues nada es imposible para Dios. No importa si creemos o no en Dios, él si cree en nosotros.

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miércoles, 25 de febrero de 2015

La magia del perdón


LA MAGIA DEL PERDÓN
“No escatimes el perdón:
 es imposible caminar con tantas heriditas abiertas”
Argamasilla

Los sentimientos que más desgastan a los seres humanos son el odio, el rencor y la envidia. Cuantas personas al cabo de muchos años continúan resentidos con otras por una situación en la que se vieron comprometidos. Lo más curioso, es que existen rencores ancestrales donde ni siquiera ellas fueron protagonistas. Odios que se han heredado de generación en generación y muchas veces tan antiguos que ya ni se sabe la verdadera causa. Simplemente se odian porque ha sido la tradición familiar. Increíble pero cierto.
Teniendo en cuenta que esos sentimientos son como un lastre que nos impide ascender, que nos imposibilita progresar, que no nos permiten triunfar. ¿Como entonces hacer realidad nuestros sueños con ese tipo de emociones? Mientras no perdonemos y lo que es más importante, nos perdonemos a nosotros mismos, difícilmente podremos alcanzar nuestras metas pues siempre estaremos atados, anclados a un mundo lleno de oscuridad y resentimiento.
Se dice que olvidar es de sabios y perdonar es la más grande muestra de humildad. El odio es como una herida abierta que solo cicatriza con el perdón. Y difícilmente se puede andar por la vida con una herida abierta. Perdonar es el primer paso hacia la sanación, es el primer paso para lograr la paz. El dicho aquel de que se puede perdonar pero no olvidar es muy cierto pues nuestra mente es una potente grabadora. Lo que hay que evitar es estar repitiendo la grabación con el fin de recordar constantemente el mal que nos hicieron.
La pregunta es ¿Quién gana más, el que perdona o quien recibe el perdón? Yo me atrevería a decir que ambos ganan, sin dejar que reconocer que gana más el que perdona pues literalmente ha cerrado la herida y puede continuar por la vida sin tener que estar pendiente de lo que haga o deje de hacer la persona que le hizo daño. Miles son los ejemplos de grandes seres humanos que gracias a que han perdonado han trascendido en la historia, convirtiéndose en referentes para las civilizaciones futuras. Los católicos tenemos a Jesucristo quien perdono todos nuestros pecados. En la historia moderna tenemos el caso del papa Juan Pablo II quien perdono al hombre que atentó contra su vida. Nelson Mandela perdona a los que lo tuvieron retenido en prisión por tantos años. Y así por el estilo han existido en la historia de la humanidad personas y pueblos enteros que han practicado la magia del perdón.
Si realmente queremos hacer realidad nuestros sueños debemos perdonar y enseñar a perdonar es enseñar a ser libres. Libres para hacer volar nuestra imaginación, la fuerza más poderosa que tiene el ser humano.

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martes, 24 de febrero de 2015

Sentido de pertenencia


SENTIDO DE PERTENENCIA
“Cuanto más posee el ser humano,
 menos se posee a sí mismo”

Sentirnos orgullosos de pertenecer a la familia de la cual somos parte, a la empresa en la cual trabajamos, a la sociedad que nos rodea y al país donde vivimos; es tener sentido de pertenencia. Sin embargo más importante que lo anterior es ser dueños de nosotros mismos, de nuestras ideas y de nuestros sueños. Cuando estamos rodeados de personas que no son los nuestros, nos sentimos desplazados, nos sentimos solos rodeados de millones de personas y por mucho que convivamos con ellas nunca haremos parte de ellas.
Siempre se ha dicho que nadie es profeta en su tierra lo cual no es del todo cierto pues se puede hacer fortuna y ser feliz en nuestra propia tierra. Otros logran triunfar fuera de su tierra natal. Sin embargo también es cierto que ese triunfo es relativo pues siempre quieren o añoran volver a la tierra que los vio nacer.
Los que por una u otra razón deben emigrar de su país natal, suelen encontrarse con idiomas y costumbres muy diferentes y por lo general son tratados de una forma bien desagradable. Realizando labores para las cuales no son aptas o lo que es más triste, humillándose a tal extremo de muchas veces trabajar por la comida. Cuando en su país de origen sobrevivían trabajando ocho o diez horas; a millones de emigrantes les toca doblar y casi triplicar turno para vivir en albergues, porque donde quiera que se esté, se gasta la moneda propia del país y si quieren enviar algo de dinero para sus familias que quedaron abandonadas en su tierra natal; hay que hacer grandes sacrificios.
Recuerdo la historia de alguien muy cercano a mí que emigro a Norteamérica en la década de los 80 en busca del sueño americano. Durante más de veinte años trabajo arduamente 16 o más horas diarias para poder enviarle algún dinero a sus pequeños hijos y a su joven esposa. Cuando logro la jubilación por parte del gobierno Norteamericano regreso al país. Ya sus hijos estaban grandes y uno de ellos casado. Disfrutaban de un nivel de vida relativamente cómoda gracias a lo que su padre y esposo había enviado durante tantos años. A los pocos días de que le anciano hombre había llegado a disfrutar de su jubilación y de la fortuna que había amasado durante todo ese tiempo. Un día su elegante esposa le dijo que le agradecía todo lo que había hecho por ellos y por el dinero que les había enviado, gracias al cual sus hijos habían estudiado en las mejores universidades y disfrutaban de una vida llena de comodidades, pero que ella más que dinero había necesitado de alguien a su lado y que desde hacía años lo tenía.
Para no hacer más larga la historia o volvernos melancólicos recordando historias similares. Les diré que el anciano hombre opto por regresar a Norteamérica donde no tenía hogar ni hijos pero si algunos amigos. Poco tiempo después de su partida se supo la noticia de su fallecimiento; según dijeron, debido a la tristeza que le había generado la situación encontrada en su país, el cual nunca debió haber abandonado.
Se dice que la ambición rompe el saco. Como lo dije anteriormente, es muy probable que la mayoría de los humanos ambicionen tener mucho dinero. Para otros como yo, mi sueño es compartir mis ideas por medio de mis libros. Que gracias a que ustedes los compran disfruto de ciertas comodidades. Bueno, que le vamos hacer. Solo palabras de agradecimiento a todos mis lectores y a papá Dios por permitirme disfrutar de mi sueño.  Los invito a hacer lo mismo. Quien quita que dentro de todos mis lectores haya un premio nobel de literatura.
Por otro lado, no debemos confundir el sentido de pertenencia con los celos pues, si bien es cierto una de las palabras más importantes y por la cual se han librado cruentas batallas hasta dar la vida es la palabra MI. Mi familia, mi esposa, mi idea, mi religión, mi partido político, mi hogar, mi país, etc., etc., etc. Una palabra tan pequeña pero con un significado que difícilmente logramos dimensionar.  Es ese sentido de pertenencia a ultranza que defendemos a toda costa el que nos lleva a cometer cualquier cantidad de desaciertos y muchas veces a renunciar a nuestros sueños.
De ahí la importancia de ser coherentes y consecuentes con nuestros sueños. Debemos evitar el trato desigual, las amplias y marcadas diferencias y estimular, modelar y valorar la participación constante entre todos. Dar justo valor al esfuerzo. Solo así realmente haremos realidad nuestros sueños.

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lunes, 23 de febrero de 2015

Actitud


ACTITUD
Un optimista ve una oportunidad en cada dificultad;
un pesimista ve una dificultad en cada oportunidad.
W. Churchill

El multimillonario del siglo XIX Andrew Carnegie afirmaba que “El secreto para triunfar es tener un 95% de actitud y un 5% de aptitud”. Dicho de otra forma  según sea nuestra disposición anímica, nuestra forma de actuar o de comportarnos así serán los resultados que obtendremos. Como dice el célebre motivador Jorge Duque Linares “actitud no es la carita que usted tiene, es la carita que usted hace”.
¿Cuál es realmente nuestra actitud ante la vida? Si todo lo vemos negro, si todo nos parece malo, si pensamos que los malos son más que los buenos, que no hay esperanza, que el futuro que espera a las próximas generaciones es aterrador, etc. Entonces nuestra actitud ante la vida es bien desalentador por lo tanto no esperemos obtener lo mejor de ella pues la vida simplemente nos dará lo que le pidamos y reflejara lo que vemos en ella.
Si permitimos que nuestro presente sea afectado por el futuro que esperamos y ese futuro lo vemos esperanzador y lleno de grandes oportunidades. Nuestro presente también lo será. Todo depende de nuestra actitud. Si queremos que nos traten de una forma diferente debemos actuar de una forma diferente. Siempre se ha dicho que el habito no hace al monje, pero si lo identifica. Una forma de mejorar nuestra actitud es vestir bien. Como solía decir mi madre. Remendadito pero limpio. Una cosa es ser económicamente pobre y otra muy diferente generar lastima. Claro que si se quiere vivir de la muy rentable profesión de la mendicidad, entre más lastima se genere, mas ingresos se obtendrán. Obviamente este no es nuestro caso. Pues la idea aquí es triunfar sin aprovecharnos de nadie. Determinar cuánto valemos ahora y cuando queremos llegar a valer pues si cambiamos de actitud cambiara nuestra vida.
Frases tales como “dime con quién andas y te diré quién eres” ó “el que ama el peligro, en el perece” son el reflejo de la sabiduría popular y no inventos de madres regañonas. Falsos valores como los expresados anteriormente como, cuanto tienes, cuanto vales; son paradigmas que necesariamente debemos erradicar si queremos hacer realidad nuestros sueños pues nuestras acciones reflejan nuestras creencias.
Ahora bien. Es importante identificar en que somos buenos, que es lo que más nos gusta hacer y qué es lo que sabemos hacer. Cuáles son nuestras fortalezas y nuestras debilidades. Para que somos aptos. Una de las mayores causas del fracaso es dedicarnos a hacer lo que no nos gusta hacer o invertir en algo que no conocemos. Si la actitud es lo más importante para hacer realidad nuestros sueños. El conocimiento es el complemento.

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domingo, 22 de febrero de 2015

Autoestima


AUTOESTIMA
"El triunfo más grande es la aceptación de uno mismo"
 Ben Sweet

No se sabe que es más importante, si que los demás nos quieran o querernos  nosotros mismos. Es bueno sentirnos amados, respetados y tenidos en cuenta; sin embargo es más importante aun amarnos y respetarnos a nosotros mismos.  Es cierto que muchas veces amanecemos con la feura alborotada y nos vemos más viejos, más flacos, más gordos o estamos con los ánimos por el suelo. Eso es normal pues estar siempre al ciento por ciento es bien difícil, más aun cuando el medio que nos rodea es hostil y por lo general está siempre bombardeándonos con  información negativa. La radio, la prensa y la televisión nos invaden con noticias que nos hacen pensar que el fin del mundo está cerca, que no hay nada por hacer, la depresión se apodera de nosotros y cuantos han vendido o dejado todo porque el mundo se iba a acabar. Más aun, cientos de personas se les han acabado el mundo antes de tiempo porque se han suicidado de miedo porque se va a acabar el mundo. ¡Qué susto!
Sigo pensando que estamos vivos de milagro. Y es que con todas las cosas que ocurren a nuestro alrededor, de las nefastas noticias que nos llegan, de las profecías que se han cumplido o que están por cumplirse, de los hechizos o brujerías que nos han hecho, los que estamos casados que dormimos con el enemigo, los desastres naturales, de las guerras que buscan la paz (algo bien contradictorio), los extraterrestres que nos invadieron o que nos van a invadir, de los asteroides que van impactar a nuestro planeta, de la contaminación, del señor que saca por la ventana un tubo negro y no sabemos si es un telescopio o un cañón, etc. Etc.  En fin la lista sería interminable. Definitivamente, estamos vivos de milagro.
Es ahí donde nuestra estima baja a niveles preocupantes, nos sentimos incapaces de hacerle frente al mundo y es cuando recordamos aquellas palabras que por tanto tiempo nos dijeron y que tanto nos hicieron sufrir. El mundo se nos vuelve un pañuelo y simplemente caemos en la depresión, en el abatimiento y la nostalgia.
Cuando somos valorados no por lo que somos sino por lo que tenemos, como quien dice, cuanto tienes, cuanto vales. Cuando se mide el grado de éxito que ha tenido un ser humano de acuerdo a la marca del vestido que usa, al carro que conduce o la casa donde vive; el 95% de los seres humanos no pasamos la prueba. Podría decirse, de acuerdo a esos parámetros, que los que hacemos parte de ese porcentaje somos unos fracasados.
Es entonces cuando hay que recurrir a la autoestima. A valorarnos no por lo que tenemos sino por lo que no tenemos, amarnos no por lo que somos sino a pesar de lo que somos, aumentando nuestro amor propio, aceptándonos tal y como somos. Así digan que todo ser humano tiene un precio, o sino que lo digan las aseguradoras las cuales le ponen precio hasta la uña del dedo pequeño del pie izquierdo. Es importante darnos cuenta que no todo se mide en términos económicos o financieros. Lo importante es saber quién soy, no que soy. En la medida que nos amemos podremos brindar amor. En la medida que nos respetemos, respetaremos. En la medida que nos valoremos, apreciaremos todo lo que nos rodea. Pues nadie puede dar lo que no tiene.
El origen de toda maldad es el vacio interior, el vacío existencial del cual hablaba el Dr. Víctor Frankl, ese no saber de dónde venimos ni para donde vamos. El no encontrarle sentido a la vida es lo que lleva a muchos seres humanos a tomar la más drástica de las decisiones como es el suicidio. Porque dicho sea de paso, existen personas que son tan pobres que lo único que tienen es dinero. Ahora bien, muchos dirán que es mejor llorar conduciendo un Rolls-Royce Phantom o un Ferrari Enzo.
Es necesario entonces recordar cuál es nuestro sueño, cuáles son nuestros principios y valores. Que es lo que nos mueve a hacer lo que hacemos y el por qué lo hacemos. La autoestima es entonces un ingrediente fundamental para la realización de nuestros sueños. La autoestima es quererse a uno mismo y querer a los demás, significa que somos valiosos, dignos, que valemos la pena y que somos capaces. Implica respetarnos a nosotros mismos y enseñar a los demás a hacerlo.
Como lo decía la Dra. Eleanor Roosvelt “nadie puede hacernos mal ni hacernos sentir inferiores sin nuestro consentimiento”. Y es que cuando permitimos que trapeen el piso con nosotros la primera vez, lo más seguro es que lo quieran seguir haciendo. Cuando permitimos que apaguen nuestras ideas o nuestros sueños; es muy probable que lo continúen haciendo mientras lo permitamos.
La autoestima es el requisito indispensable para las relaciones interpersonales sanas. El amarse así mismo permite que puedas amar y respetar a los demás. Es necesario conocer cómo funcionamos, es decir, cuáles son nuestras fortalezas y aspectos positivos y cuáles son nuestras limitaciones. A partir de esta valoración, decidiremos qué aspectos deseamos mejorar y cuáles reforzaremos. 

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sábado, 21 de febrero de 2015

Autoimagen


AUTOIMAGEN

“No hay espejo que mejor refleje la imagen del ser humano que sus palabras”. (Juan Luis Vives)

 Al igual que cuando estamos enfocando algo con una cámara fotográfica o de video con el fin de darle nitidez a la imagen. De igual forma muchas veces la imagen que tenemos de nosotros mismos esta distorsionada, opaca o nublada. Es entonces cuando debemos analizar detenidamente cual es la imagen que deseamos proyectar, cual es la imagen que deseamos que los demás vean para lo cual necesitamos hacer una serie de cambios. De ahí que muchas celebridades o personas que pueden darse ciertos lujos, contraten a asesores de imagen, para mejorar su look. Personas que son especializadas en mejorar la imagen de sus clientes o de las empresas.  Expertos en moda, maquillaje, peinado, diseño, neurolingüística, estética, lenguaje corporal, protocolo, etc.
Verdaderas fortunas se invierten diariamente en mejorar la imagen personal o corporativa de una empresa o institución. Lo curioso de todo es que muchas veces se invierte más en aspectos externos que internos. Se invierte más en maquillaje que en capacitación, se invierta más en infraestructura que en motivación. Cuando debe ser todo lo contrario. La mejor forma de proyectar una buena imagen es de adentro hacia fuera como lo veremos más adelante cuando hablemos de Autoestima.
Lo más importante es la imagen que nuestro subconsciente tiene de nosotros mismos. Esa imagen manipula nuestra personalidad, comportamiento y es responsable de todo lo que somos.
Si tenemos en cuenta que nuestra mente es más de un 90% subconsciente, el cual es programado de acuerdo a la información que le llega de las experiencias buenas o malas. Suena paradójico entonces que estemos gobernados por algo que no diferencia  entre la realidad y la fantasía, sea el mensaje positivo o negativo, lo ejecuta igual.
Es importante entonces que si queremos hacer realidad nuestros sueños debemos necesariamente cambiar nuestra autoimagen la cual es el factor fundamental para que una persona triunfe o fracase, porque somos el resultado de nuestra imaginación y de nuestra mente subconsciente. Es imposible ir más lejos de la imagen que tenemos de nosotros mismos. Estamos donde estamos porque esa es la imagen que tenemos de nosotros mismos.
La buena noticia es que podemos hacer realidad nuestros sueños, que tenemos el poder de cambiar nuestra auto-imagen y de esta manera cambiar nuestro modo de vida y lograr lo que nos propongamos. Auto-sugestionarnos  pensando solo en cosas positivas, viendo cosas positivas, olvidándonos de esa guerra mediática entre los noticieros que lo único que hacen es hacernos caer en el abatimiento, la tristeza y la incertidumbre. Pensar mejor en todas las razones por las que tenemos que estar agradecidos y por todo lo que papá Dios nos ha dado, cualquiera sea la idea que tengamos de él.
Se dice que la hábito no hace al monje pero si lo identifica. Si actuamos como, nos trataran como. Para causar una buena impresión no hay segunda oportunidad. De ahí la importancia de mantenernos bien presentados en todo momento pues nadie sabe en qué momento se presentará la oportunidad que estábamos buscando. Un ejemplo: Estamos sin trabajo y nos encontramos con un amigo que nos dice que debemos ir a presentar una entrevista, pero que no tenemos tiempo de ir a cambiarnos a nuestra casa ¿nos atreveríamos a ir a esa entrevista tal y como estamos vestidos? Una imagen vale más que mil palabras.

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viernes, 20 de febrero de 2015

Sonreír: Un buen negocio


SONREÍR: UN BUEN NEGOCIO.
“Piensa que la vida es un espejo, sonríele y te sonreirá”
Anónimo

Existe un poema cuyo autor desconozco, por lo cual ofrezco disculpas, que refleja lo importante que es sonreír y dice así: “Una sonrisa no cuesta nada, pero vale mucho. Enriquece a aquellos que la reciben, sin restar a aquellos que la dan. Se produce como un relámpago, pero su recuerdo a veces dura toda la vida. No hay nadie tan rico que no la necesite, ni tan pobre que no la pueda dar. Genera felicidad en el hogar, promueve los negocios y fortalece la amistad. Es aliento para los cansados, luz para los desilusionados y sol para la oscuridad. Pero no se puede comprar, ni prestar ni robar. Es algo que no vale nada… hasta que la regalas. No sonrió porque soy feliz, sonrió para ser feliz”.
A las damas les voy a dar el secreto para verse siempre hermosas ¡Sonrían siempre! De nada vale aplicarse los más costosos maquillajes si su rostro refleja como si estuvieran chupándose un limón y pelando otro. Nada más agradable que dialogar con una persona que sabe sonreír. Un antiguo proverbio chino afirma que “El que no sabe sonreír que no habrá tienda”.  Los chinos en su sabiduría milenaria han interpretado muy bien lo que debería ser una cultura o una costumbre en todos los seres humanos, independientemente de la labor u oficio a la que se dediquen.
Las personas que nos dedicamos al hermoso oficio de vendedores o servicio al cliente, que entre otras cosas vendedores y clientes somos todos pues todos, de una u otra forma debemos interactuar con alguien, deberíamos siempre poner en práctica la cultura Disney, la cual no es otra que la de sonreír siempre.

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jueves, 19 de febrero de 2015

Cuales son nuestros sueños?


¿CUÁLES SON NUESTROS SUEÑOS?
“Todos tus sueños pueden hacerse realidad
 si tienes el coraje de perseguirlos”
Walt Disney 

Y para saberlo vamos a ilustrarlo de la forma más fácil con la anécdota del taxi: Si abordamos un taxi ¿Qué es lo que primero nos pregunta el conductor? Hacia donde nos dirigimos ¿verdad? Y si le decimos que no sabemos ¿Qué nos dirá el conductor? Pues que nos bajemos porque la idea no es estar dando vueltas sin rumbo fijo.
Curiosamente es lo que la mayoría de nosotros hacemos. Nos pasamos la vida dando vueltas sin rumbo fijo ¿el resultado? Es donde estamos ahora, como la serie de televisión; “perdidos en el espacio”. Preguntándonos porque estamos como estamos, porque nos ha sucedido lo que nos ha sucedido o porque no hemos podido triunfar o tener lo que otros tienen.
La respuesta es muy simple y tal vez por lo simple no la aceptamos. Nunca hemos tenido un rumbo fijo, una meta o un objetivo claro. El conductor de nuestra vida (nosotros) no tiene una dirección especifica a donde ir. Hemos estado a la deriva en un océano de insatisfacciones, de contradicciones, de excusas, de lamentaciones y de acusaciones contra otros conductores que están tan perdidos como nosotros.  
Mientras no fijemos un norte a nuestra vida, mientras no tengamos un proyecto de vida por realizar, difícilmente lograremos nuestros objetivos, difícilmente triunfaremos o haremos realidad nuestros sueños.
Si actualmente el promedio de vida de los seres humanos es de 80 años. La pregunta que debemos hacernos es ¿Qué vamos hacer durante los años que nos restan por vivir, independientemente cuantos sean? Cualquiera sea la cantidad de minutos, horas, días, meses o años que nos queden por vivir es necesario fijar un rumbo fijo, un lugar al cual llegar, una meta por alcanzar, un sueño por realizar. 
El ser humano más pobre es aquel que no tiene sueños. Si de todas formas tenemos que pensar, debemos comenzar a pensar en grande, si de todas formas debemos continuar viviendo, debemos vivir y deja de sobrevivir, si vamos a soñar, soñemos en grande. Es indispensable entonces fijarnos metas altas y alcanzables. Recordemos lo que decía el maestro Walt Disney “si lo podemos soñar, lo podemos lograr”. Papá Dios no nos habría dado la capacidad de soñar si no nos hubiera brindado las herramientas para hacerlos realidad.
La mente tiene la capacidad de transformar cualquier sueño en realidad y así lo han demostrado por generaciones los seres humanos que han triunfado y hecho realidad sus sueños. El dramaturgo y poeta inglés, William Shakespeare decía que “Estamos hechos de la materia de nuestros sueños”.
En las próximas entregas veremos algunos de los muchos "secretos" que hay para hacer realidad nuestros sueños.

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miércoles, 18 de febrero de 2015

Proyecto de vida: Como hacer realidad nuestros sueños.


PROYECTO DE VIDA: COMO HACER REALIDAD NUESTROS SUEÑOS

“Si quieres tener algo que nunca has tenido.
Tendrás que hacer algo que nunca has hecho”

Ya vimos algunas de las dificultades que hemos tenido, todo lo que nos han dicho, todo lo que hemos hecho, las excusas que durante toda la vida hemos tenido para postergar la realización de nuestros sueños.
Y es que si queremos que las cosas cambien, necesariamente debemos cambiar nuestra forma de actuar, de pensar, de hablar y sobre todo, de actitud. Si los resultados que hemos obtenido hasta la fecha no son los que queremos es porque siempre nos hemos dedicado a hacer lo urgente y no lo importante que es hacer realidad nuestros sueños. Los únicos responsables de nuestra situación actual, cualesquiera esta sea, somos nosotros mismos. A nada ni a nadie podemos culpar pues, personas que han nacido o que han vivido en situaciones extremas han salido adelante superando todas sus dificultades por grandes que estas hayan sido.
Es muy probable que, gracias a esas dificultades sea por lo que triunfaron.  Curiosamente muchas veces el haber nacido en cuna de oro no siempre es garantía de triunfo. Herederos de personas que lucharon toda su vida para hacer realidad sus sueños y que ahora gozan de grandes fortunas, muchas veces las dilapidan haciendo realidad el dicho aquel de que “lo que nada nos cuesta lo volvemos fiesta”.
Ahora bien. Hablemos por un momento de una de las situaciones más difíciles que se pueda vivir y que en cierta forma nos ha impedido hacer realidad nuestros sueños como es la del secuestro en cualquiera de sus formas, una de los actos más aberrantes utilizadas por el ser humano. Personas que han sido privadas de su libertad con el objetivo de obtener un rescate, crédito político o mediático.
Sin embargo ¿Donde está la mayoría de los secuestrados? Curiosamente no están en las selvas como mis hermanos colombianos, ni metidos en cualquier guarida o socavón. Están precisamente al lado nuestro. Y es que si analizamos el medio en que vive una persona secuestrada, por lo general no tiene voz ni voto, está limitada a lo que hagan sus captores con ella, como quien dice, es un cero a la izquierda, vale solamente lo que representa para su captor.
Igualmente muchos de nosotros nos convertimos en parte del mobiliario de la casa, de la empresa o del sitio que frecuentamos. Se acostumbran tanto a vernos que pocas veces nos detectan o nadie se da cuenta de nuestra presencia. Rato después, cuando literalmente tropiezan con el mueble en que nos hemos convertido nos preguntan ¿y es que usted estaba por aquí?
Para hacer realidad nuestros sueños necesariamente debemos estar visibles, tenidos en cuenta, saber que estamos vivos, que somos importantes para alguien pues, difícilmente el ser humano puede hacer realidad sus sueños solo. Nadie que haya triunfado en la vida lo ha hecho solo o sin ayuda. 
Mucho se ha escrito y dicho sobre la ley de la atracción, por lo tanto no es mi idea profundizar mucho en el tema. Basta recordar que todo aquello en lo que pensamos (bueno o malo), lo atraemos. Un antiguo refrán dice que “Dios los cría y ellos se juntan”. Lo cual es cierto. Los buenos se asocian con los buenos y los malos con los malos. ¿Y saben ustedes porque los malos son tan malos? Por el silencio de los buenos y porque los malos se organizan en bandas, combos o en estructuras delincuenciales que llegan a tener un poder económico y social muy grande.
Por poderosas que esas organizaciones delincuenciales hayan sido o sean, sin excepción, son “gigantes con pies de barro” ó ya desaparecieron o tarde que temprano lo harán dejando a su paso un rastro de dolor y muerte. ¿Hasta cuándo? Hasta que los buenos nos organicemos mejor que los malos aplicando el principio de la no violencia, tal y como lo enseño Mohandas Karamchand Gandhi (Mahatma Gandhi). Pues no podríamos emplear las mismas tácticas utilizadas por los malos pues nos volveríamos como ellos.
Es muy probable que existan más personas buenas que malas; lo que pasa es que los buenos asumimos que todos somos buenos y no tenemos porque escondernos de nadie o utilizar el elemento sorpresa (terrorismo) para causar el mayor daño posible.
Como la idea entonces es cambiar nuestra forma de pensar y de actuar para obtener los resultados que deseamos, entonces debemos tener en cuenta que para triunfar en la vida, como decía el filosofo griego Aristóteles “debemos tener un cierto grado de locura” pues, muchas veces tendremos que nadar contra la corriente evitando los “consejos” de personas “bienintencionadas” que siempre nos dirán que estamos en el lugar equivocado.
Ahora veamos y recordemos lo que todos aquellos que han logrado triunfar en la vida han hecho para hacer realidad sus sueños. Obviamente debemos comenzar por preguntarnos...

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martes, 17 de febrero de 2015

Sueñe, que eso relaja.


SUEÑE, QUE ESO RELAJA

¿Sería mejor no convertir en realidad un sueño para evitar una desilusión,
 o tener un sueño, luchar por convertirlo en realidad,
y finalmente lograrlo?

A las personas que irónicamente nos dicen “sueñe, que eso relaja” debemos darles las gracias por recordarnos que soñar relaja. Porque por esos segundos que soñamos con aquello que queremos lograr, los problemas no existen, la realidad, por difícil que sea, no existe, solo existe nuestro sueño, esa especie de espejismo en el desierto de nuestras dificultades.
Nada más agradable que ir a un centro comercial y mirar en las vitrinas esas cosas que quisiéramos tener y que al verlas nos damos cuenta de que existen, que no son fantasías, que podemos tocarlas y olerlas. Nos damos cuenta que no son invenciones de nuestra mente torturada por la cruda realidad que vivimos. Que si nos esforzamos y trabajamos con esmero, tarde que temprano podemos adquirirlas.
Muchos de nosotros si hoy llegamos a nuestra casa y le decimos a nuestra familia que vamos a comprar un carro último modelo. Es muy probable que nos pregunten si estamos ebrios, si hemos fumado alguna porquería o cojan este libro y nos señalen el titulo con cierta sonrisa burlona.
En cambio si nos vestimos bien elegantes y vamos a una agencia de carros. ¿Qué será los que nos pregunta el vendedor? ¿Sera que nos mira de arriba abajo y con escepticismo nos pregunta que necesitamos? No. Estoy seguro que se acercará a nosotros con una sonrisa de satisfacción y nos mostrara los vehículos que están en exhibición pues, él sabe que donde menos se espera salta la liebre y que no puede prejuzgar a ningún cliente.
Los “Castillos en el aire” existieron antes que pudiéramos entrar en ellos y vaya si son hermosos. Majestuosas edificaciones que han perdurado por siglos como muestra inequívoca que por grandes que sean nuestros sueños es posible hacerlos realidad.
Disney World, el mágico mundo de los sueños se creó gracias al sueño de Walter Elías Disney, un sueño que genera actualmente millones de empleos y millones de dólares en ingresos de los millones de personas que visitan sus parques temáticos. Una muestra fehaciente de que soñar es un buen negocio.
Al respecto, la canción de Gloria Estafan dice que: soñar con lo que más queremos/ aquello difícil de lograr/ es ofrecer, llevar la meta a su fin/ y creer que la veremos cumplir/ arriesgar de un vez/ lo que soy por lo que puedo ser/ puedes llegar lejos/ a las estrellas alcanzar/ hacer tus sueños realidad/ puedes llegar alto/ sobre las alas de la fe/ sin más temores por vencer/ puedes llegar/ los días que pasan a la historia/ son días difíciles de olvidar/ yo seguiré con toda mi voluntad/ y por siempre mis huellas dejar.

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lunes, 16 de febrero de 2015

Hay que ser humildes y hacer lo que nos toca, no lo que nos gusta.


HAY QUE SER HUMILDES Y HACER LO QUE NOS TOCA, NO LO QUE NOS GUSTA.

"Cuando somos grandes en humildad,
estamos más cerca de lo grande."
 Tagore

Es necesario aclarar que la humildad no es sinónimo de pobreza, apocamiento, esclavitud o dejar que hagan con nosotros lo que quieran. Como lo afirma el maestro Miguel Ángel Cornejo “Vivir con humildad, es aprender de todos y de todo, pues siempre habrá una mejor forma de hacer las cosas”. Muy por el contrario, humildad es respetarse uno mismo y respetar a los demás. Es ser fiel a nuestras ideas y a nuestros sueños. Es ser conscientes de nuestras limitaciones pero también de nuestras fortalezas sin caer en la arrogancia. Es actuar de acuerdo a nuestra conciencia. Es no presumir de los logros pero si reconocer las derrotas y también los triunfos.
Nada más desagradable que levantarnos en la mañana pensando en que debemos ir a realizar una labor que estamos lejos de querer hacer. Pasar un largo día (y parte de la noche) desempeñando funciones y trabajos que distan mucho de ser satisfactorios.
Pero, qué vamos a hacer si hay que pagar la hipoteca de nuestra casa, y que de nuestra no tiene nada porque por muchos años será literalmente del banco. Pagar arrendamiento, servicios públicos, alimentos, costosas joyas y vestidos, la universidad de nuestros hijos, la cuota y el seguro del carro último modelo que compramos para aparentar lo que no somos, las tarjetas de crédito porque ¿Cómo vivir sin ellas?, las cuotas del crédito de las vacaciones que tuvimos hace tres años a uno de los lugares más exóticos del planeta, porque ¿como íbamos a ir un lugar cerca cuando los vecinos siempre viajan al extranjero?
Trabajamos doce, catorce, dieciséis horas o más porque necesitamos ganar mucho dinero para darnos la gran vida; cuando lo único que hacemos es acabar la nuestra y la de nuestra familia; los cuales tienen que soportar el mal genio y el estrés que produce el agotamiento de interminables horas de trabajo.
Hijos a los cuales vemos crecer en forma horizontal pues cuando salimos en la mañana a trabajar están dormidos y cuando regresamos en la noche, están dormidos. Hijos que disfrutan de juguetes de última generación, de las comodidades que el dinero puede dar pero que pocas veces ven a sus padres porque estos se mantienen demasiado ocupados.
Al salir del colegio o antes, se inicia la carrera por conseguir trabajo y como trabajo no hay, o no en lo que quisiéramos trabajar, pues entonces nuestros “seres queridos”, alias familiares y amigos, nos “sugieren” trabajar o hacer cualquier cosa pues hay que conseguir dinero al precio que sea. De ahí la frase de este capítulo. Se inicia entonces el círculo vicioso de hacer lo que nos toca, no lo que nos gusta.
Y así digan que se debe amar lo que se hace, independientemente si nos gusta o no y darle gracias a Dios por tener un trabajo cuando hay millones que no lo tienen; llegara el día en que ese amor se acaba y queramos divorciarnos para hacer lo que realmente Dios nos mando a hacer y que disfrutamos haciendo así no nos paguen; aunque curiosamente, cuando comenzamos a hacer lo que nos gusta hacer ganamos mucho más de lo que ganábamos cuando hacíamos lo que no nos gustaba.
Recuerdo la historia de una gran amiga que cambiaba constantemente de empleo y siempre se mantenía malgeniada y con cara de pocos amigos. Alguna vez le pregunte que si el dinero no fuera una dificultad para ella, que si económicamente tuviera su vida solucionada, a que se dedicaría. Sin titubear por un segundo me respondió que se dedicaría a cocinar. Durante un largo rato me hablo de lo mucho que disfrutaba preparar los más variados platos, los cuales describía con lujo de detalles, hasta el punto de antojarme de solo pensar en ellos. Se reflejaba en ella el entusiasmo que le producía hablar del arte de cocinar.
Le pregunte porque no colocaba un restaurante y casi me pega cuando me dijo en tono de burla el titulo de este libro.

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