miércoles, 21 de agosto de 2024

Maestro o instructor.



Fueron varios los comentarios sobre mi blog sobre el “Oscurantismo Tecnológico”, quisiera compartirlos todos con ustedes, la gran mayoría muy positivos y que están de acuerdo con el artículo.

Sin embargo, quiero trascribir el comentario del profesor Jorge Rivas, docente de la ciudad de Bogotá, Colombia, quien manifiesta lo siguiente “Muy interesante su blog sobre tecnología señor Restrepo, pero quisiera verlo a usted frente a un grupo de 42 adolescentes y varios de ellos chateando mientras yo trato de dictarles una clase de matemáticas. Con todo respeto, señor Restrepo, pero pienso que escribir es muy fácil, otra cosa es lidiar con los jóvenes de ahora que piensan que saben más que sus profesores”

No debe ser fácil profesor Jorge “lidiar” con jóvenes adolescentes y más con grupos antipedagógicos de 42 estudiantes. Si difícilmente se puede atender a uno ¿Qué diremos de tratar de controlar a 42? Pero bueno, esa es la situación de nuestro amado país Colombia, donde el modelo educativo deja mucho que desear y me atrevería a decir que de la mayoría de los países del mundo, de ahí que los resultados saltan a la vista. Cárceles atiborradas de delincuentes, la mayoría de los cuales mínimo saben leer y escribir y muchos de ellos hasta han salido de las más prestigiosas universidades.

Una frase atribuida al científico Albert Einstein dice que “es de tontos esperar resultados diferentes y continuar haciendo lo mismo”. Es un hecho que los sistemas educativos de la mayoría de los países del mundo están desactualizados por no decir qué obsoletos. Pero bueno, mientras la capacitación sea un excelente negocio, difícilmente van a cambiar porque prima el bien particular que el bien común.

Ahora si permítame profesor Jorge responder a su comentario y con él, varios otros que me hicieron, palabras más, palabras menos expresando inconformidad con mi artículo, los cuales agradezco.

También yo fui docente por varios años cuando era un poco más joven. Claro que en ese tiempo no teníamos las dificultades que tienen ustedes los docentes actuales con la tecnología y particularmente con los teléfonos celulares. Sin embargo, los muchachos siempre han sido inquietos y han tenido cualquier cantidad de pretextos o distractores para no atender a clase. Así es profe, que nada de nervios y por favor continúe en su loable labor de tratar que sus estudiantes aprendan algo de lo que usted enseña.

Una cosa es ser maestro y otra muy diferente ser instructor, maestro es aquel que llueva, truene o relampaguee, está compartiendo con sus estudiantes lo poco o lo mucho que sabe y los ve a ellos como si fueran sus hijos, dos películas que especialmente recomiendo a los docentes cuando les dicto mis conferencias son, el profe, de Mario Moreno Cantinflas y la película india Taare Zameen Par. En ellas se puede apreciar lo que es un verdadero maestro.

Instructor, en cambio, es aquel que llego a la docencia por carambola, porque no encontró más que hacer o porque no encontró trabajo haciendo otra cosa y ve a sus estudiantes como una carga, como un karma, como personas que representan para ellos una fuente de ingresos y el día que no les llega el pago a tiempo simplemente suspenden labores y que cada cual se defienda como pueda. Infortunadamente, las instituciones educativas de todos los niveles están llenas de instructores y de muy pocos maestros.

Tal y como lo exprese en mi artículo anterior, en vez de los docentes estar peleando con los muchachos para que no utilicen los celulares, enséñenles a utilizarlos adecuadamente y en cuanto a que los muchachos se creen saber más que los profesores, es lo más probable porque los jóvenes actualmente cuentan con la información en tiempo real, más se demora un científico en patentar un invento que los muchachos saber de qué se trata, como funciona y como mejorarlo.

Cada día algunos títulos académicos como son los que tienen que ver con las TIC son menos importantes, como lo expresaba en un artículo anterior, hay niños y adolescentes que le dan cátedra de tecnología a adultos que salen de las más prestigiosas universidades a buscar empleo cuando estos muchachos, en vez de buscar empleo, lo están generando. De ahí que las grandes multinacionales ya no les interesa tanto contratar a profesionales con cualquier cantidad de títulos universitarios. Esas empresas están contratando personal que demuestre lo que saben hacer con lo que saben hacer.

Así es profesor Jorge y todos los demás docentes que me escribieron, que les sugiero que, en vez de seguir dictando clase como se hacía hace doscientos o trescientos años, se conviertan en acompañantes, en coordinadores, en facilitadores, permitiendo que sus estudiantes utilicen al máximo esos bichos llamados celulares o computadores para investigar y estudiar en tiempo real lo que ellos van a necesitar en el futuro inmediato o en las profesiones u oficios que quieren desempeñar. Recuerden lo que decía el humanista neerlandés Erasmo de Rotterdam “Es de tontos aprender, lo que luego hay que olvidar”.


  

domingo, 30 de junio de 2024

Dar sin que nos pidan.


"Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores" (Khalil Gibran) 

Siempre se ha dicho que para un buen entendedor con pocas palabras basta.   

Hace poco me encontré con un “amigo” al cual hacía algún no veía y quien aparentemente se alegró al verme. La verdad es que no pudo evitar el encuentro ya que estaba sentado en su flamante vehículo, al parecer esperando a alguien. En pocos minutos me contó de las empresas que tenía, de los estudios que había realizado y de los que estaba realizando. Yo simplemente lo deje que hablara, en ningún momento me pregunto algo sobre mi o sobre mi familia, siempre hablaba de él y de lo exitoso que era. Me dijo que se había enterado de mi revés económico y lo mucho que lo lamentaba. Sin embargo no dijo nada sobre querer ayudarme pese a que acababa de contarme de las empresas que tenía y de lo bien económicamente que estaba. 

Cuando se marchó, no sin antes despedirse de mí con una enigmática sonrisa, me quede pensando lo que hace el dinero en las personas, a muchas de las cuales vuelve insensibles, indiferentes, distantes y son de las que lo miran a uno por encima del hombro o a veces ni eso. Sabía que mi “amigo” hubiera podido hacer mucho por mí pues conocía su gran poder económico. ¿Qué habría pasado si le hubiera pedido ayuda? Posiblemente me hubiera ayudado, sin embargo, la pregunta es ¿A qué buen amigo es necesario pedirle ayuda sabiendo nuestras dificultades? 

A usted que está leyendo este articulo quiero hacerle una pregunta ¿A quién ha ayudado hoy sin que esa persona se lo haya solicitado? Dirá usted que no tiene económicamente nada para dar, lo cual puede ser cierto. Pero, ¿Qué tal si comienza a dar de lo que usted tiene en abundancia? ¿Sabía usted que el mejor regalo es aquel que no pueda comprar con dinero? ¿Qué tal si hoy, sin decir absolutamente nada, le da un abrazo sincero a esa persona con la cual usted convive, labora o permanece la mayor parte del tiempo? Le anticipo que debe estar preparado(a) para una reacción no siempre muy agradable, porque es muy probable le pregunten que le está pasando, si está consumiendo alguna droga de esas raras, si tiene fiebre o si piensa que se va a morir y ya se está despidiendo, ya que por lo general, no estamos acostumbrados a ese tipo de manifestaciones. 

Recuerde que hay personas tan pobres tan pobres que lo único que tienen es dinero. Dar sin necesidad de que nos pidan es quizás la mayor obra de misericordia. Le sugiero volver a leer un artículo que publique recientemente (http://onofrerestrepo.blogspot.com.co/2015/08/los-pobres-vergonzantes.html) en el cual escribo al respecto.

Siempre se ha dicho que el dinero no hace la felicidad, idea que respeto pero no comparto, ya que podemos hacer felices a muchas personas con dinero o sino que lo digan las personas que en un momento dado son favorecidas con una ayuda económica que no esperaban. Pienso que los que dicen que el dinero no es importante es porque nunca lo han tenido o no lo han sabido utilizar. Por supuesto que el dinero es importante, otra cosa es que nos fanaticemos y estemos dispuestos a hacer cualquier cosa por conseguirlo. Recordemos la frase de Voltaire cuando decía “Quien cree que el dinero lo hace todo, acaba haciendo de todo por dinero”

La Madre Teresa de Calcuta afirmaba que: "quien no vive para servir, no sirve para vivir". Reflexione sobre lo mucho que puede hacer en pro de sus semejantes. Claro que si usted es de los que interpretan mal el más grande mandamiento de "Amarás al señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu" y ese dios es el dinero, ahí si no hay nada que hacer porque no podrás practicar el segundo mandamiento de "y al prójimo como a ti mismo"

martes, 23 de abril de 2024

La venganza del Cliente.


Existen tres variables fundamentales para competir en un mercado cada vez más globalizado y tecnificado: La calidad, el precio y el servicio. Sin embargo, me atrevería a asegurar que, de las tres variables, la más importante es el servicio al cliente porque se supone que nadie va a sacar al mercado un producto o servicio de mala calidad y con un precio que no sea el justo, claro que casos se ven, donde existen productos y servicios de dudosa procedencia y calidad y con precios que no son los adecuados.

Pero bueno, supongamos que tenemos productos y servicios de buena calidad y a precios justos; nos queda entonces el servicio al cliente, el cual es la llave maestra para triunfar a nivel personal, social, profesional y empresarial. Curiosamente, aunque se sabe que esta es la principal herramienta para competir en un mercado cada vez más exigente, no siempre se aplica porque se continúa tratando al cliente como alguien que importuna con su presencia o en el peor de los casos, se califica a los clientes como clientes de primera o de segunda categoría o se prejuzgan ya sea por su apariencia, vestimenta, etc.

¿Sabía usted amable lector que cada vez son menos los clientes que se quejan? Ello se debe a que ahora lo que hacen los clientes es utilizar la poderosa herramienta de la Internet. Cuando el cliente no es bien atendido o el producto o servicio no cubre sus expectativas, de inmediato lo comenta con los contactos que tiene en WhatsApp o en las redes sociales y a su vez estos hacen lo mismo, de tal forma que el mensaje se viraliza y en pocos minutos miles de personas están enteradas de tal situación, es literalmente, la venganza del cliente.

Ahora no hay una segunda oportunidad de brindar un servicio de excelencia y mucho menos de tratar de enmendar el error porque todo se hace en tiempo real. En el mismo instante que el cliente está siendo mal atendido puede estar comentando con sus contactos lo que le está sucediendo y por lo general es lo negativo porque pocas veces se viraliza lo positivo.

La pregunta es, si los empresarios saben esto, ¿Por qué es tan común continuar viendo personas para las cuales es más importante lo que están haciendo en el celular o en el computador que prestarle toda la atención al cliente?

Afortunadamente, se está tomando conciencia de esto y en algunos lugares, más que todo en restaurantes, se instalan inhibidores que bloquean la señal para que tanto los empleados como los clientes no puedan utilizar el teléfono celular y en vez de prestarle atención a sus celulares, dialoguen. Siendo el celular el que, en cierta forma, se ha convertido en una verdadera amenaza para el correcto funcionamiento de las empresas, causándole cuantiosas pérdidas económicas.

¿Cómo contrarrestar la adicción a los computadores y celulares? Solo hay una forma, con capacitación constante. Infortunadamente, como todo tratamiento de adicciones, el proceso es lento y los resultados son a mediano y largo plazo. Algo que no se debe hacer es prohibir el uso de la tecnología, ya que todo lo prohibido es apetecido y como lo escribí en un blog anterior, evitar el uso de celulares o computadores a nivel general, es querer tapar el sol con un dedo.

Cualquiera sea su actividad o profesión, le sugiero encarecidamente que le preste la mayor atención al servicio al cliente porque este es el que paga TODOS sus gastos e inversiones. Evalúe entonces quién es su cliente, comenzando por usted mismo y responda la pregunta del millón ¿Se está y está prestando un servicio de excelencia? De su respuesta depende su triunfo o su fracaso.



sábado, 13 de enero de 2024

La diosa oportunidad



Cuenta la historia, que una de las diosas de los antiguos griegos era la diosa oportunidad, a la cual pintaban y esculpían casi calva, a excepción de un mechón de pelo que le cubría la cara. La idea era que cuando alguien viera venir a la diosa oportunidad y la lograra coger del mechón de pelo, ella le hacía realidad todos sus sueños, pero si se dejaba pasar, ya no se podía coger del pelo. 

¿Cuántos de nosotros hemos visto llegar a la diosa oportunidad y, sin embargo, la dejamos pasar? Sin temor a equivocarme, pienso que a la mayoría de los seres humanos. Se suele decir que hay tres cosas en la vida que no tienen regreso, la palabra dicha, la flecha lanzada y la oportunidad pérdida. Lo cual no es del todo cierto porque oportunidades siempre se presentarán en la vida. Solo que la mayoría de las veces las desaprovechamos o las dejamos pasar esperando una mejor. La pregunta es ¿Cuál es la mejor? Al igual que esperar encontrar al hombre o a la mujer perfecta, es muy difícil. 

Pienso que la mayoría de las oportunidades se pierden por miedo a aprovecharlas o porque simplemente no las vemos, pues, como dice el refrán, “no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír”. Resulta paradójico el hecho que siempre estamos pidiendo una primera, segunda o tercera oportunidad y cuando esta se presenta, no la aprovechamos. Hay veces que ni haciéndonos un dibujo con plastilina la vemos o ¿será que solo vemos lo que queremos ver? Eso también puede ser cierto. Que las oportunidades se pierden no es del todo cierto, por lo general las aprovechan otros y los que las dejaron pasar se consuelan diciendo que, “lo que no es para uno no es para uno”, o ,“al que le van a dar le guardan”. 

Otra historia es la del hombre que todos los días sin falta le oraba a Dios. En cierta ocasión hubo una inundación en el pueblo y las aguas comenzaron a subir rápidamente. A la casa del hombre llegaron unos amigos en un bote y le dijeron que subiera a él porque de lo contrario se iba a ahogar, a lo cual el piadoso hombre replico que no era necesario porque Dios lo iba a salvar. Minutos más tarde el hombre se subió al techo de la casa y en esas pasó un helicóptero del cual le arrojaron una escalera de cuerdas para que subiera y él nuevamente se negó diciendo que Dios lo salvaría. El caso fue que el hombre al fin se ahogó y cuando llego al cielo increpo a Dios diciéndole por qué no lo había salvado de aquella inundación, siendo que él era un hombre tan piadoso. Después que el hombre se hubo desahogado con Dios, este tranquilamente le dijo que le había mandado un bote y luego un helicóptero para que se salvara y que no había querido aceptarlos, por lo tanto, la culpa que hubiera fallecido en esa inundación no era de Él. Es un hecho que papá Dios siempre nos está enviando salvavidas y nos presenta oportunidades, sin embargo, pocas veces las vemos o las aprovechamos.

Lo invito, pues, amable lector a reflexionar sobre cuál ha sido la última oportunidad que usted ha desaprovechado, a la cual ha procrastinado o dejado para otro día. Lo más probable es que hayan sido varias y le haya pesado no haberlas aprovechado. Claro que también debo solidarizarme con usted manifestando que a veces hay que decirle no a algunas “oportunidades”, ya que pueden resultar siendo un distractor para llevar a cabo nuestro proyecto de vida.

martes, 26 de diciembre de 2023

Año nuevo, vida nueva



Siempre he sugerido durante estas festividades de fin y principio de año que antes de quemar el dinero en pólvora y globos pensaran en invertir ese dinero en ayudar a alguien.

Infortunadamente, la historia se repite una y otra vez; en Colombia cientos de personas recordarán por el resto de sus vidas las navidades porque sufrieron quemaduras con pólvora y millones de pesos y muchos empleos perdidos debido a los incendios producidos por los globos.

Esto comprueba una vez más lo que digo en mi libro “Estamos bien capacitados, pero mal educados”. Es un hecho que la experiencia es como el estiércol, nadie lo coge. Pero bueno, nada de nervios, mientras haya quien compre, habrá quien venda.

Termina el año gregoriano 2023 y se inicia el 2024, cuyos dígitos suman 8 o sea que es un año 8, el cual se considera un símbolo de abundancia, éxito y prosperidad. Desde la antigüedad, el número 8 ha sido asociado con el infinito, debido a su forma que parece no tener fin. Esto representa la idea de que las posibilidades y oportunidades son ilimitadas. En el ámbito espiritual, el número 8 también está relacionado con la energía universal y la conexión con planos superiores de conciencia. El 2024 además es un año bisiesto en los cuales suelen suceder cosas fuera de lo común.

Independientemente de su significado esotérico, un nuevo año genera muchas expectativas y las consabidas promesas que siempre nos hacemos y que pocas veces cumplimos, porque, como cortoplacistas que somos, acostumbrados a las comidas rápidas, queremos resultados igualmente rápidos a cualquier proyecto que iniciemos, por lo tanto, pasados pocos días, preferimos continuar en nuestra zona de confort que correr el riesgo y pagar el precio de hacer realidad nuestros sueños.

Algo si debe quedar muy claro, en el 2024 cosecharemos lo que hayamos sembrado en el 2023 y en años anteriores. La pregunta es ¿Qué hemos sembrado? Muchos continuarán sembrando odios, rencores, resentimientos, deseos de venganza, envidias, promesas, angustias, enemistades, infidelidades, celos, chismes, indiferencias o están pensando en cómo causar el mayor daño posible; otros tantos perdonaron de corazón, se alegraron de sus propios triunfos y el de los demás y están pensando en cómo ayudar a sus semejantes a hacer realidad sus sueños para poder hacer realidad los propios, porque para recibir (cosechar), primero hay que dar (sembrar).

Unos y otros justifican plenamente su pensar y accionar, sin embargo, los resultados hablarán por sí solos. La cosecha es directamente proporcional a la siembra que hayamos realizado y a la variedad de cultivo (proyecto de vida), el cual puede tardar días, meses o años, como es el caso del cultivo de la planta de los emprendedores, o sea, el bambú japonés (7 años).

Algo que debemos tener muy en cuenta es la frase del científico Albert Einstein cuando manifestaba que "Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados". Ahora bien, ¿Cuál es nuestro sueño? O mejor aún, ¿Cuál es nuestra pesadilla?, ¿Qué es aquello que no nos deja dormir en paz? Recordemos que para hacer que un sueño se convierta en realidad, primero hay que tener un gran sueño, luego hay que convertirlo en una pesadilla que no nos deje dormir hasta hacerlo realidad, es necesario despertar y ponernos en acción.

¿Recordemos también la parábola del sembrador? (Mt.13: 1 -8). "Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno".

Si lo que sembramos se lo comieron las aves, o sea, aquellas personas que solo te critican y te juzgan o te diste cuenta de que lo que sembraste cayó en pedregales y "fracasaste" o que cayó entre espinos y te diste cuenta de que tu actividad no te hace feliz, entonces es el momento de iniciar una nueva siembra porque hay que insistir, persistir, resistir y NUNCA desistir hasta hacer realidad nuestros sueños.

Infortunadamente, también nos encontramos con personas que quieren cosechar sin haber sembrado, sin haber invertido, sin haber pagado el precio justo por aquello que desean. Dios permita entonces que lo que hayamos sembrado haya caído en tierra fértil y que en el nuevo año recojamos una abundante cosecha.

Finalmente, te invito amable lector a que en el nuevo año practiquemos la regla de oro de hacer lo que quisiéramos que nos hicieran, a respetarnos y respetar a todo y a todos, a ser coherentes y consecuentes con nuestro discurso, a cumplir las promesas y la palabra dada porque, como decía nuestro gran amigo el fabulista de la antigua Grecia, Esopo, "las palabras que no van seguidas de los hechos, no valen nada"

Un abrazo y ¡Feliz año para todos!

Canción, año nuevo, vida nueva: https://www.youtube.com/watch?v=D1BPox9Ibbk


https://universovirtualcomunicaciones.com/

sábado, 2 de diciembre de 2023

Es navidad


Para unos, época de alegría, de diversión, de viajes, de regalos, de compartir con la familia y con los amigos; para otros, un dolor de cabeza ya sea porque no sepan que regalar o simplemente porque no tengan con que dar un regalo a sus seres queridos. Para unos y otros es una época bien interesante ya sea por su alegría o por su tristeza, sin embargo, es navidad; los primeros no sabrán que regalarles a personas que tienen todo lo que el dinero puede dar, a ellos les recuerdo que el mejor regalo que se puede dar es aquel que no se puede comprar con dinero. Esas personas que aparentemente lo tienen todo, muchas veces son las que carecen de todo, ya que son tan pobres que lo único que tienen es dinero, y suele suceder que están tan solas que deben "comprar amigos y amores" con costosos regalos. 

Para los que piensan que el dinero no es la felicidad, con todo respeto quiero decirles que el dinero si hace parte de la felicidad, más aún cuando hacemos parte de una sociedad de consumo donde el triunfo o el fracaso se miden por la cantidad de cosas materiales que poseemos. Por lo tanto, podemos ser y hacer personas muy felices si utilizamos bien nuestro dinero. Ahora bien, antes de dar un regalo que realmente sea valorado y apreciado, no dude en preguntarle a esa persona que necesita, ya que muchas veces regalamos cosas que si bien es cierto son interesantes, no son importantes y terminan en el cuarto de san alejo o en el peor de los casos son obsequiados a otras personas. 

Ahora bien, ¿Qué tal si junto con el regalo, usted con esa persona o ser querido comparte también un poco de su tiempo? A veces, más importante que el regalo, es departir con la persona que lo obsequió pues a veces pasa que damos un regalo por cumplir, “obligados” por la sociedad de consumo porque ¿Cómo no le voy a dar un detalle a pepita que ha sido tan especial con nosotros? O muchas veces el regalo se da por aparentar algo que no somos. Caso concreto, cuando se da un regalo de gran valor económico, muchas veces financiado, esperando de esta forma obtener reconocimiento o hacernos “visibles” ante alguien, la mayoría de las veces por un interés particular.

Para los que no tienen dinero para obsequiar regalos en esta navidad, quiero decirles que en cierta forma es algo más positivo que negativo. Obviamente quisieran comprar regalos y con ellos “amistades y amores” ¿entonces que les queda? Aceptar esa realidad y regalar aquello que el dinero no puede comprar, como por ejemplo una amistad sincera, amor verdadero, un abrazo, una sonrisa, una palabra de aliento, un poco de tiempo de su profesión, actividad u oficio ayudando a aquellos que no tienen como pagar lo que hacemos.

¿Y qué tal si en esta navidad los que no tienen dinero (y también los que lo tienen) para comprar un regalo, dan vida? Los invito a que en esta navidad donemos sangre y con eso matamos dos pájaros de un solo tiro. Damos vida y mejoramos nuestra salud física y mental.

Pensemos en esta navidad en darle también un regalo al escaso medio ambiente que nos queda, a nuestra casa el planeta tierra, recordemos siempre el efecto mariposa, ese pequeño cambio que cada uno de nosotros podemos dar y que puede generar grandes cambios, comenzando por no quemar su dinero en pólvora y globos. Cada año millones de dólares literalmente se queman en el mundo entero generando contaminación, destrucción y muerte. Miles de personas se quedan sin trabajo y ven truncados sus sueños debido a los incendios que ocasionan los globos. Cientos de niños y adultos recordaran por el resto de sus vidas la triste navidad que pasaron en un hospital debido a sus quemaduras con pólvora y otros tantos que simplemente ya no están en este plano de la existencia.

Antes de gastar dinero comprando pólvora, globos o licor, piense en un familiar, en un amigo o en un vecino que tal vez este soportando grandes necesidades las cuales usted puede suplir con ese dinero que piensa quemar. 

Para los que la diosa fortuna les sonríe, los insto a dar regalos que realmente se necesiten, no que se quieran, ya que una cosa es querer algo y otra necesitarlo. Para los que por alguna razón no tienen lo que el dinero puede comprar, analicen que pueden regalar, se darán cuenta que si tienen mucho para dar. 

A todos mis lectores, gracias, muchas gracias por permitirme continuar con ustedes; para cada uno, un abrazo y mis deseos que ésta sea realmente una feliz navidad y que el niño Dios renazca en vuestros corazones.

jueves, 2 de noviembre de 2023

Los seres queridos

Nadie puede negar la importancia de la familia, de los amigos, de los socios y de todas aquellas personas que son cercanas a nuestros afectos, son nuestros seres queridos. Personas que de una u otra forma influyen en nuestra vida, en nuestra formación personal y profesional, en nuestros sueños. Son parte integral de nuestro entorno, de nuestra manada, de nuestra vida. Seres por los cuales estamos dispuestos a realizar grandes sacrificios e incluso a dar nuestra vida.

Infortunadamente, también se da el caso, con más frecuencia de lo que pensamos, que se convierten en verdaderos lastres que no nos permiten avanzar e incluso, en muchas oportunidades, no solo no nos permiten avanzar, sino que nos hacen retroceder, convirtiéndose en nuestros peores verdugos. Sin embargo, no podemos concentrarnos en los pocos que nos hacen daño, sino en la multitud de personas que están dispuestas a ayudarnos, a alentarnos, a hacer realidad nuestros sueños. Curiosamente, la mayoría de las veces son personas que no son de nuestra familia y a veces ni siquiera nos conocen. Aunque, son las que más creen en nosotros.

Lo invito amable lector a hacer el siguiente ejercicio: Supongamos que usted es de una familia de clase trabajadora y que al igual que sus demás familiares vive de un modesto sueldo. Dígale a la persona con la cual usted convive y que, por lo tanto, conoce sus fortalezas y debilidades que mañana se va a comprar un vehículo de alta gama. Lo más probable es que esa persona le va a preguntar si tiene fiebre, si está consumiendo alguna droga alucinógena o en el peor de los casos si se está volviendo loco. Le va a recordar que hay necesidades apremiantes en el hogar y que, por lo tanto, no entiende cómo es que usted se va a comprar un vehículo que está más allá de sus capacidades económicas. Ese “ser querido” sabe exactamente cuáles son sus limitaciones y lo conoce muy bien. 

Sin embargo, mañana, colóquese el mejor traje y vaya a visitar un concesionario donde venden vehículos de gama alta. ¿Qué es lo primero que le pregunta el vendedor? Esa persona no lo conoce a usted, por lo tanto, no sabe que probablemente usted no tiene ni donde caerse muerto y que difícilmente podrá comprar uno de los lujosos vehículos que allí se exhiben. Ese vendedor sabe que donde menos se piensa salta la liebre y que no puede prejuzgar al cliente por su apariencia y qué casos se han visto de personas que no aparentaban mayor cosa y salieron comprando el vehículo más costoso.  De igual forma, esas personas que en un momento dado nos quieren ayudar no lo hacen por lo que aparentamos sino por lo que somos.

Lo invito amable lector a reflexionar y analizar detenidamente a las personas con las cuales usted convive, que lo rodean. Un antiguo refrán dice “dime con quién andas y te diré quién eres” el cual se complementa con otro que dice que "el que entre la miel anda, algo se le pega". A nuestro alrededor debemos tener personas que nos edifiquen, que nos animen, que a pesar de las circunstancias, por difíciles que estas sean, nos digan que podemos salir adelante. Si por algún motivo se da cuenta de que los “seres queridos” que lo rodean solo quieren verlo a usted cada vez más mal de lo que está, lo mejor es que comience a colocar distancia de por medio, por mucho que los ame. Usted es una persona que merece triunfar, que merece lo mejor de lo mejor, que nació para ser feliz.


Recuerde que todo en la vida parte de una decisión llevada a la acción, si usted sigue haciendo lo mismo no va a obtener resultados diferentes. Es necesario que si no está logrando sus objetivos cambie su modus operandi, que pase de ser una persona ordinaria y se convierta en alguien extraordinario y la mejor forma es dar lo mejor de usted, de hacer un esfuerzo extra, de luchar por sus sueños, llueva, truene o relampaguee. De insistir, persistir, resistir y nuca desistir. Nuestros “seres queridos” nunca dejarán de serlo, aunque, es su decisión si continúa haciéndoles caso a todo lo que le dicen, a frase tales como: Usted no es capaz, usted no puede hacer eso, usted no sirve para nada o que le dicen “sueñe, que eso relaja” y lo más desagradable de estas y otras frases no es la frase en sí, sino el tono burlesco con que las dicen.

jueves, 21 de septiembre de 2023

Doctoritis aguda


LA DOCTORITIS AGUDA

Es una enfermedad que por lo general padecen los profesionales, los personajes de la farándula, de la política, de las religiones y por aquellos que tienen algún tipo de poder respaldado por las armas o el dinero. Se manifiesta por brotes de arrogancia, egoísmo, narcisismo, vanidad, egocentrismo, soberbia, altanería, orgullo exagerado y una autoimagen inflada. Su prepotencia les impide aceptar tratamientos a base de altas dosis de humildad, modestia y sencillez. 


Dirá usted amable lector que estoy exagerando, pero es la verdad. Más que una enfermedad se ha convertido en una epidemia en mi hermoso país Colombia. La verdad no sé si en otras partes del planeta también se presente, espero que no porque en realidad las personas que sufren de este padecimiento son insoportables.

Existen personas que cuando ostentan algún poder económico, político, religioso o han tenido la oportunidad de cursar estudios en alguna academia, llámese escuela, colegio, universidad, etc. y más si ésta es privada, se creen más que sus congéneres. Lo curioso de todo esto es que esas personas, para ellos “analfabetas”, tienen a su servicio una gran cantidad de profesionales, porque, es un hecho que la academia no garantiza que una persona pueda triunfar. Ejemplos los que quiera. Personas que no terminaron sus estudios y sin embargo son dueños de grandes fortunas como es el caso de los señores Bill Gates de Microsoft, Amancio Ortega de Almacenes Zara, Mark Zuckerberg de Facebook, Richard Branson de Virgin y así por el estilo muchos que prefirieron "desertar de las academias" y luchar por sus sueños hasta hacerlos realidad. 

Los académicos, entonces, con su gran cumulo de conocimientos y de ego murales que literalmente tapizan las paredes de sus oficinas con cualquier cantidad de diplomas, certificados, menciones de honor, trofeos, etc., de los cuales se sienten muy orgullosos, porque, no desaprovechan la oportunidad para mostrarlos narrando como los consiguieron, por lo general sufren de esa terrible enfermedad llamada “doctoritis aguda”. Dirá usted que soy un resentido o envidioso porque quizás no he podido lograr todo lo que ellos lograron y lo más probable es que sea verdad, pues a quien no le gustaría poseer todos esos títulos y distinciones. Aunque, lo que en este artículo quiero resaltar es el curioso comportamiento de algunos (no todos afortunadamente), profesionales que distan mucho de practicar su profesión con profesionalismo.

Lo más triste de todo es que, he comprobado que algunos profesionales no son coherentes ni consecuentes con los doctorados que han realizado, porque, si bien es cierto han triunfado en su vida profesional y laboral, luego de esclavizar a muchas personas, su vida personal y familiar es un verdadero desastre.

Hace poco fui invitado por una prestigiosa universidad de mi ciudad Medellín, Colombia, a dictar un conversatorio basado en uno de mis libros. Allí, tuve la oportunidad de conocer a un prestigioso psicólogo. Después de la reunión me invitaron a almorzar. Para no hacer más larga la historia, durante el almuerzo el famoso doctor nos aburrió con toda una cátedra sobre las últimas investigaciones en las que él participaba, las cuales iban a tener una gran trascendencia a nivel nacional e internacional. Fue todo un tratado de psicología del más alto nivel, tan alto que algunos de los que participábamos del almuerzo poco entendimos debido al vocabulario tan rebuscado y técnico que utilizo el famoso médico.

Días después, me entere que aquel famoso psicólogo había estado internado en varias ocasiones en algunos sanatorios debido a las depresiones que le habían causado sus cuatro divorcios, fuera de las rehabilitaciones por alcoholismo y drogadicción. Obviamente, no quiero juzgar o criticar al doctor, porque, cualquiera puede caer en el devastador mundo de los vicios y las adicciones, el cual no respeta profesión, raza, credo, color o nivel social. Sin embargo, me pregunto, ¿Cómo es posible que una persona con tantos estudios haya hecho de su vida un verdadero infierno? 

Tal y como lo manifiesto en mi libro “Estamos bien capacitados, pero mal educados”, porque, una cosa es la educación basada en principios y valores, la cual se adquiere en el hogar y otra la capacitación en diferentes áreas de conocimiento, la cual se adquiere en la academia. Esas personas, que por tener mucho dinero o capacitación se creen más que los demás y que maltratan física o verbalmente a las personas menos afortunadas, son las que propician que muchos seres humanos se mantengan al borde de un ataque de nervios. 

Lo(a) invito pues a examinarse detenidamente para evaluar si usted sufre de la terrible enfermedad de la “doctoritis aguda”, de ser así, le sugiero que busque ayuda profesional o mejor aún, comience por tomarse diariamente una cucharadita de humildad en la mañana, otra de modestia al medio día y otra de sencillez en la noche. Vera como su vida y la de las personas que lo(a) rodean cambiara sustancialmente y serán más felices.

domingo, 16 de julio de 2023

El Elegido, entre la ficción y la realidad.

 


“Si fuéramos los únicos en el universo, sería un gran desperdicio de espacio” Carl Sagan (1934-1996) Científico estadounidense.

¿Qué pasaría si los seres humanos comprobáramos que los verdaderos extraterrestres somos nosotros? ¿Qué somos una colonia de humanos que llegaron a este planeta hace millones de años? La evidencia es tan contundente que es imposible ignorarla. Todos los libros sagrados, todas las culturas, todas las civilizaciones han dejado dibujos, escritos y edificaciones que así lo confirman. Sin embargo, por alguna razón, seguimos negando tales pruebas. Es como los que niegan esa energía creadora y conservadora del universo a la que denominamos Dios. Miles de libros se han escrito, cientos de películas se han filmado, todos sus autores, de alguna forma, han reconocido que no estamos solos en el universo. Cantidad de investigaciones se han hecho y ni que hablar sobre las inversiones que se hacen buscando establecer contacto con seres de otros planetas, de otros mundos.

De la ficción a la realidad, hay solo un paso, y los que nos atrevemos a darlo nos llaman locos, soñadores, encantadores de serpientes o en el peor de los casos, somos aislados o vistos como seres extraños de los cuales hay que poner distancia de por medio. Siempre se ha dicho que no hay peor sordo que el que no quiere oír ni peor ciego que el que no quiere ver. Pienso que los verdaderos extraterrestres somos los que habitamos este hermoso planeta llamado tierra.

Tal y como lo afirmara el físico alemán Albert Einstein “hay dos cosas infinitas en el universo: El universo y la estupidez humana y del universo no estoy seguro”. ¡Cuánta razón tenía el científico! Es estúpido pensar que estamos solos en el universo y que nos debería dar pena de nuestros hermanos, los primates, ¡qué pena de ellos!, ya que, hasta el momento, no se sabe que ellos hayan hecho las barbaridades que nosotros los humanos hacemos. Eso que somos una raza superior u Homo sapiens (humano sabio), no lo creemos ni nosotros mismos. Con el respeto que merecen mis semejantes, pienso que somos la plaga más mortífera que habita el planeta tierra. Para la muestra un botón. Si los humanos desapareciéramos de la tierra, esta rápidamente restauraría su equilibrio. Y si fueran los insectos, como por ejemplo las abejas, las que desaparecieran, consideradas menos inteligentes que nosotros, el planeta se vería en serias dificultades.

Los mensajes que nuestros hermanos del espacio exterior nos han dejado, nos dejan y nos dejarán de su existencia, han sido tan contundentes, que debido a que lo son, nos negamos a aceptarlos, ya que eso equivaldría a reconocer que no somos la forma de vida más “inteligente” que existe. Afortunadamente, para nosotros, los humanos terrícolas, tenemos esperanza que algún día salgamos de la oscuridad de nuestra ignorancia y comencemos a ver la luz de la sabiduría. Tenemos a nuestro favor la energía creadora y conservadora del universo a la cual denominamos Dios, al que le hemos dado cualquier cantidad de nombres, la cual, lo más probable es que siga confiando en que algún día los humanos terrícolas reaccionemos y al igual que en la parábola del hijo pródigo, dejemos de comer con los cerdos y vayamos a disfrutar con ella de su sabiduría y de su inmenso amor.

Obviamente, como en todo, todo parte de una decisión llevada a la acción. La pregunta es ¿Cuándo nos vamos a dar cuenta de que continuar matándonos entre nosotros y destruyendo el cuarto de ambiente que nos queda, es una pésima costumbre?

Esta es una aventura donde la ficción y la realidad se mezclan para dar origen a una aventura que nos llevará a interactuar con seres y sitios imaginarios, producto de la mente de un idealista que piensa que, en toda fantasía, se esconde una gran realidad, una gran verdad. Una aventura para la cual usted y yo fuimos elegidos para comenzar a realizar los cambios necesarios para generar un movimiento que trascienda las fronteras de lo posible y juntos logremos realizar lo que para muchos es imposible.

Así es que ¡nada de nervios! Un libro más que se escriba sobre el tema no va a cambiar la historia de la humanidad, aunque sí cambiará en algo la percepción que tenemos de nosotros mismos, ya que, cuando uno lee un libro no vuelve a ser el mismo.

Saber qué somos y quiénes somos, hace que nos demos cuenta que todos los humanos, sin excepción, somos seres especiales, como lo es todo lo que existe en el universo o mejor, en los universos. Cada uno de nosotros tiene una misión que cumplir, la cual no siempre trasciende o la consideramos importante, sin embargo, todo lo que existe en el universo es una pieza fundamental de su gigantesco e intrincado engranaje. Cada ser humano, cada cosa, cada especie que existe en el infinito universo es importante y todo lo que altere su correcto funcionamiento, alterará el equilibrio en algún lado, ocasionando serias dificultades.

Nuestra casa, el planeta tierra, aun siendo una microscópica partícula de polvo en comparación con la grandeza del universo, es importante, es la casa de una gran cantidad de especies, de seres vivos, y de otros que consideramos inertes, pero que posiblemente son los más vivos de todos, solo que vibran y se mueven con una intensidad y velocidad diferente a la nuestra y no percibimos a simple vista sus movimientos, los cuales pueden tardar millones de años en darse. Todo lo que existe en el universo tiene vida propia, infinitas formas de vida, muchas de las cuales están en dimensiones diferentes, y no porque no podamos verlas o percibirlas con nuestros sentidos físicos, podemos afirmar que no existen, lo más probable es que nosotros, seres tridimensionales, tampoco existamos para seres que están en otras dimensiones.

El universo es un enigma que difícilmente los humanos llegaremos a descifrar, dimensionar y mucho menos conocer. Algo similar pasa con nuestra mente, la cual se asimila al infinito universo, un universo en constante expansión dada su plasticidad y, por ende, cada vez más grande, más difícil de conocer, de comprender, de aprovechar todo su potencial, ya que, entre más la estudiemos, más grande será, dándonos cuenta de que, como decía el filósofo Sócrates “solo sabemos que nada sabemos”.

El estudio de la mente humana es comparado con el estudio del universo, entre más se profundiza en su conocimiento, más grande e indescifrable es. Alguna vez alguien dijo que “quien domina la mente lo domina todo”, la pregunta es ¿llegará el día en que el ser humano domine su mente? Me atrevería a decir que no. Que siempre habrá algo por estudiar, por aprender, por descifrar, por analizar. Una investigación que no tiene fin como infinito es el universo.

Haber tenido la oportunidad de hacer un viaje imaginario para conocer otros mundos, otras civilizaciones supremamente avanzadas y de conocer a nuestros hermanos mayores, a nuestros antepasados, a esos seres que durante miles de años los terrícolas hemos considerado dioses, me ha permitido tener una mayor conciencia de lo que soy, y así haya sido catalogado por mis hermanos extraterrestres como El Elegido, seguiré siendo un terrícola común y silvestre, uno más de los millones de humanos que habitamos el hermoso planeta tierra. Un planeta como los muchos que existen en el universo, pero que se diferencia de todos los demás no solo por ser mi casa, mi hogar, el lugar al que pertenezco, sino que, comparado con los muchos que conoceremos durante esta fantástica aventura, no lo cambiaría por ninguno de ellos pese a sus grandes dificultades ocasionadas por todas las civilizaciones que por él han pasado y que de una u otra forma han dejado huella.

Y es que siempre hemos imaginado a nuestros hermanos extraterrestres como seres monstruosos que vienen a atacarnos o a destruirnos en sus poderosas naves, tal y como los recrean los cineastas en sus películas, con las cuales los que más se divierten son los mismos extraterrestres. Como dice el refrán, “el ladrón juzga por su condición”. Es muy probable que siendo los terrícolas seres belicosos, pensemos que nuestros hermanos extraterrestres también lo son. Durante esta aventura que usted amable lector y yo iniciaremos, comprobaremos que eso dista mucho de la realidad, ya que, a medida que vayamos interactuando con ellos, nos daremos cuenta de que son al extremo pacíficos y que lo que siempre han querido es ayudarnos a superar nuestras dificultades.

La verdad de nuestra existencia siempre ha estado ahí, frente a nosotros, puesto que, nuestros hermanos mayores, han dejado vestigios de que han estado con nosotros desde siempre. El problema consiste en que aun muchos piensan que somos los únicos seres “inteligentes” en el universo y ahí si es muy difícil, porque como dice el refrán, “no hay peor ciego que el que no quiere ver ni peor sordo que el que no quiere oír”.

Por mucho que las pruebas nos demuestren que no estamos solos en el universo, si no se quiere aceptar esa realidad, continuaremos pensando que somos la especie más evolucionada. Por lo que a mí respecta, quiero invitarlo amable lector a vivir una aventura que sabemos dónde y cómo comienza, pero lo que no sabemos es cual será nuestra forma de pensar y de actuar cuando la terminemos, si es que la terminamos. Además, como decía el escritor romano Petronio, “El mundo quiere ser engañado, entonces engañémoslo”. Una obra más sobre ficción en nada cambiará la historia de los humanos terrícolas.

Le recuerdo amable lector que esta es una aventura imaginaria donde se dice una verdad que ha sido catalogada como una gran mentira, lo curioso es que, a veces, no hay mejor mentira que decir la verdad.

Una novela para leer con la imaginación y no con la razón.

Primera Parte: El encuentro.

De venta solo en la Editorial Autores Editores, y en formato impreso en el siguiente enlace: 

https://www.autoreseditores.com/libro/23894/onofre-restrepo/el-elegido.html

Segunda Parte: Las lágrimas de Dios.

Tercera Parte: El libro de los libros.

Cuarta Parte: La Gran Pirámide.

Quinta Parte: El despertar.

Sexta Parte: La madre tierra.

Séptima Parte: A imagen y semejanza.

Octava Parte: No estamos solos.

Otros libros escritos por el autor:

https://universovirtualcomunicaciones.com/libros/

domingo, 25 de junio de 2023

Las palabras que no van seguidas de los hechos no valen para nada.


Al igual que esta frase atribuida al político ateniense Demóstenes (382-322 a.C) podríamos encontrar muchas otras como aquella que dice que “los hechos dicen más que las palabras” cuyo autor desconozco y por eso no le doy el crédito que merece. 

Y es que hay personas que hablan más de la cuenta, que prometen el oro y el moro, que no saben hacer dos cosas al mismo tiempo, prometer y cumplir.  Personas a las cuales se les hace muy fácil mentir o montar unas películas cuyos guiones quisieran los mejores directores de cine. Son los llamados terroristas de la palabra, los cuales utilizan esta poderosa herramienta para cautivar incautos, para manipular pueblos enteros. Ejemplos los que usted quiera. Durante la historia de la humanidad han existido personajes que con el poder de la palabra han dominado naciones y también las han llevado a la guerra y a la destrucción. Sin embargo hoy no me quiero referir a este tipo de seres humanos. Hoy quiero referirme a las personas que dicen una cosa y hacen otra, que no son coherentes ni consecuentes con su discurso. Son las personas que hablan de felicidad, pero son las más infelices. Hablan de libertad financiera, pero no tienen dinero. Hablan de amor, pero en todos sus actos se ve el odio y el rencor. Que hablan de paz, pero que con sus acciones causan el mayor daño. Hablan de grandes negocios y empresas y nunca han tenido una. Que hablan de triunfar en la vida cuando nunca han fracasado porque nunca han intentado hacer nada. Que hablan de moralidad, de principios y de valores, pero que son los más corruptos. 

Son personas que como dice el adagio popular, son “luz de la calle y oscuridad de la casa” y cuando me refiero a la casa no solo me refiero al espacio físico en sí, sino a la principal casa de todas, a nuestro cuerpo, a ese templo en el cual mora esa energía creadora y conservadora del universo que es nuestro padre Dios. Son personas que fingen lo que no son, dicen lo que no sienten y por supuesto viven en un mundo de apariencias. Son personas que están solas rodeadas de muchas otras. No es de extrañar entonces que algunas lleguen a cometer uno de los actos más difíciles de explicar cómo es el suicidio, ya que, entrar a criticar los que toman tan fatal decisión sería temerario pues nadie sabe a ciencia cierta que puede pasar por la mente de un ser humano cuando decide acabar con su vida. 

Es entonces cuando debemos preguntarnos quienes somos y no que somos. Cuando se le pregunta a alguien quien es, por lo general trae a colación sus estudios, su profesión, el arte o el oficio que desempeña, sin embargo eso es que es, no quién es. En mi hermoso país Colombia, buena parte de la población sufre de “doctoritis aguda”. En un blog anterior hablaba de los académicos que poseen cualquier cantidad de títulos universitarios, pero que se comportan peor que cavernícolas. Son personas muy bien capacitadas, pero mal educadas. Como decía el filósofo y escritor británico James Allen (1864-1912) “El hombre es lo que piensa” y yo le añadiría, que el hombre es lo que piensa y lo que hace. De tal forma que si se habla más de la cuenta y no se hace lo que se dice, simplemente esa persona es una embustera.

A veces se encuentra uno con “sabios” que dicen saber hacer muchas cosas, pero que a la hora de la verdad, como decimos aquí en Colombia son “mucho tilín tilín y nada de paletas”, frase que hace referencia a las personas que venden helados por las calles y que se anuncian mediante unas campanitas las cuales hacen sonar pero cuando uno va a comprarles algo, no tienen helados. Un ejemplo de esto son los políticos, que prometen cosas que difícilmente pueden cumplir solo para hacerse elegir o cuando se quiere conquistar a alguien que se dicen y se hacen cosas solo con el fin de lograr el objetivo. Infortunadamente después que logran sus objetivos, sale a flote la verdadera persona y los resultados son catastróficos. 

Qué bueno sería que nos respetáramos y respetáramos a los demás, solo así dejaríamos de hablar tonterías. Un proverbio Alemán dice que “guarda silencio o di algo mejor que el silencio”. Si no tenemos algo bueno que decir de algo o de alguien, mejor quedémonos callados, hacemos más y herimos menos. 

Como dice el escritor colombiano Alfredo Sterling, “Una bala hiere el cuerpo, una palabra hiere el alma”. Una herida física cicatriza en cambio difícilmente podemos olvidar una palabra que nos hirió el alma. Recordemos que cuando hablamos mal de los demás, lo estamos haciendo de nosotros mismos ya que somos fiel reflejo de lo que decimos y hacemos.

Somos lo que hacemos no lo que decimos ser. Es muy probable que hayamos tenido la oportunidad de asistir a prestigiosas academias y haber cursado estudios universitarios, posgrados, doctorados, etc. Pero por aquellos azares del destino terminamos haciendo cosas muy diferentes a las que estudiamos. En mi país Colombia por ejemplo encontramos personas que tienen títulos universitarios pero que desempeñan labores como la de taxista, y no con esto estoy desmeritando tan importante labor pues yo mismo la ejercí por varios años cuando era joven; a lo que me refiero es que así el conductor de ese vehículo sea una persona académicamente muy preparada, la verdad es que es un taxista ya que no somos lo que decimos ser sino lo que hacemos.

En mi caso por ejemplo, en los últimos años me he dedicado a escribir, por lo tanto, independientemente de los estudios que haya realizado, actualmente soy escritor y yo diría que siempre lo he sido porque mis primeros escritos los realice en mi adolescencia.

Lo invito pues amigo lector a reflexionar un poco sobre lo que dice y hace, a no generar falsas expectativas, a no hacer promesas que no pueda cumplir, a hablar menos y hacer más. El mundo necesita más hacedores y menos predicadores que predican pero no aplican.


lunes, 10 de abril de 2023

La capacitación, un gasto o una inversión





Como consultor organizacional a veces me he encontrado con empresarios para los cuales la capacitación del personal es un gasto inoficioso. Por lo general son empresarios que, como decimos en Colombia, son “chapados a la antigua”, que no han evolucionado, muchos se han estancado y otros tantos han involucionado teniendo que cerrar sus empresas.

Y es que cuando la capacitación es considerada un gasto, necesariamente debemos analizar cuál es el perfil de la persona que está al frente de la empresa. Normalmente se encuentra uno con personas que acostumbran decirle a sus empleados o "esclavos" cosas tales como: “aquí siempre se han hecho las cosas así, por lo tanto no vemos la necesidad de cambiar” o “si no le gusta así, esa puerta es muy grande para salir y afuera están haciendo fila muchas personas para entrar a trabajar a esta empresa” y la verdad es que es así debido al desempleo que hay en el mundo. Son los tradicionales jefes que de liderazgo no saben nada. 

El futuro de las empresas administradas por este tipo de personas es incierto y cuando se ven obligados a cerrar justifican el hecho manifestando que la situación está muy difícil, que la competencia es extremadamente dura, que no hay con quien trabajar, que el gobierno no colabora, etc. etc. Excusas muy válidas pues nadie puede negar que hay situaciones que conllevan a tomar decisiones radicales, sin embargo, la gran mayoría de las empresas se hubieran podido salvar y con ellas miles de empleos, si los directivos no hubieran cogido el camino más difícil que es cerrar una empresa o el más fácil de haber agotado todas las posibilidades que por lo general siempre las hay. Es entonces cuando surgen los caza oportunidades, personas que adquieren las empresas en quiebra, les hacen una reestructuración a todo nivel y las sacan a flote con excelentes resultados. Demostrando con esto que “no hay malas empresas, lo que hay es malos empresarios”.

Quiero decirles que después de analizar detenidamente la quiebra de muchas empresas, he llegado a la conclusión que la mayoría de las veces, los únicos responsables de tales desastres financieros han sido los directivos, los administradores, los empresarios. Razones las que usted quiera, desde el despilfarro, la malversación de fondos, la corrupción, la burocracia, etc. hasta el egocentrismo de sus dirigentes empresariales y sindicales que por no dar el brazo a torcer prefirieron cerrar la empresa antes que negociar una salida “digna”, dejando sin empleo a miles de personas.

En cambio, encontramos afortunadamente empresarios que se mantienen actualizados y para los cuales la palabra capacitación literalmente significa capacitarse para la acción, por lo tanto, para ellos capacitar a sus colaboradores es una verdadera inversión ya que el retorno de lo invertido se les multiplicara por N veces. Dicho de otra forma, capacitar a su personal es un excelente negocio. ¿Ejemplos? Los que usted quiera, es sino que analice las actuales empresas más innovadoras a nivel mundial tales como Microsoft, Sony, Canon, Samsung, IBM, Google, etc. y podrá verificar que todas ellas, sin excepción, asignan presupuestos para la capacitación continua de su personal y algunas incluso tienen escuelas para mantenerlo actualizado.

Dirá usted que se trata de multinacionales que tienen mucho dinero para invertir en su personal, la pregunta es ¿Será que nacieron siendo grandes? No, ¿verdad? Son cada vez más grandes debido a que el personal que labora en ellas esta muy bien capacitado y orientado. Lo mejor de todo de estas empresas es que por lo general las personas que laboran en ellas son felices, independientemente de la labor que realizan en ellas, ya que la capacitación que reciben no solo les beneficia a nivel personal, profesional y laboral, sino a nivel familiar y social pues se convierten en personas de excelencia.

La capacitación del personal es una de las principales herramientas para que las empresas progresen. Como decía el magnate estadounidense del acero Andrew Carnegie (1835-1919) “El secreto de mi éxito fue rodearme de personas mejores que yo”. En la medida que el personal de la empresa esté capacitado y entrenado para realizar las labores que realizan, en esa misma medida darán el rendimiento que se espera de ellos, y si además de entrenarlos se mantienen motivados y se les tiene en cuenta como seres humanos que son importantes para la empresa, mucho mejor.


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domingo, 12 de febrero de 2023

Un mal profesor puede arruinar tu vida

Columnista invitada: Begoña Ibarrola

Psicóloga, musicoterapeuta, investigadora, Begoña Ibarrola lleva impartiendo cursos de formación en inteligencia y educación emocional desde hace casi 30 años al profesorado y las familias. En esta entrevista con eldiarionorte.es, Ibarrola presenta su visión sobre la educación emocional, un área que "si el ser humano no desarrolla no está completo”. Este tipo de inteligencia influye en todas las áreas del currículum educativo ya que "es una dimensión susceptible de mejora y potenciación mediante acciones educativas". Según Ibarrola, en un futuro muy cercano el profesor ya no va a impartir conocimientos, va a ser una especie de entrenador del alumno que le ayude a desarrollar sus potenciales y dar lo mejor de sí para mejorar el mundo. “Las competencias más importantes serán las interpersonales e intrapersonales.

Educación emocional. Un concepto que parece nuevo, pero que no lo es tanto. ¿Qué es realmente?

El concepto es antiguo, pero ya Plantón decía que la disposición emocional del alumno determinaba su capacidad para aprender. Hay muchas definiciones, pero a mí me gusta mucho la de Rafael Bisquerra, que dice que es un proceso continuo y permanente, que lo que pretende es desarrollar la dimensión emocional en armonía con la dimensión cognitiva. No se trata de sustituir una cosa por otra, si no que la educación tenga en cuenta la educación de las emociones. Venimos con unas emociones al nacer, pero hay que educar en su expresión, en su regulación..... La finalidad de la educación emocional es brindar a los alumnos unas herramientas que les ayuden a hacer frente a los retos que la vida les depare. Para las cosas buenas no nos tenemos que preparar, pero para los retos y las dificultades sí. A través de la educación emocional se desarrollan una serie de competencias- emociones que son las que les van a servir al alumno durante toda su vida.

Sobre todo la autoestima

Básica, básica.

¿Es fundamental para que pueda ese alumno sacar lo mejor de si mismo y en relación con su entorno?

Es la tierra con nutrientes donde cualquier cosa que siembres va a prosperar. Si no hay autoestima ya empezamos con problemas.

Si ese tema no se trabaja desde pequeños en la adolescencia es más complicado de tratar.

Yo he sido terapeuta infantil 15 años. He trabajado con niños y adolescentes y casi todos sufrían de falta de autoestima. Si eres adolescente se puede reconstruir, pero es cierto que a medida que vamos creciendo es más difícil. Por otro lado, lo que sí que es importante entender es que de los cero a seis años la autoestima no es tal, ya que el niño va creciendo y desarrollando una idea de si mismo en función de lo que le reflejan los adultos. Como tal, la autoestima comienza a los seis-siete años, una vez que el niño ha recogido todo lo que han volcado los adultos sobre él. Y empieza ya a comparar con lo que le dicen los amigos, con lo que él siente de si mismo. Si los padres y los alumnos que le rodean tienen una buena base y le reflejan cosas positivas de él, no limitando las cosas que se le dan mal , pero ofreciendo una imagen realista está más preparado para no hundirse ante una dificultad. Sabe que no se le da bien todo y que no es maravilloso en todo y que no puede triunfar en todo…..

Eso es por parte de los padres, pero ¿cómo pueden fomentar los profesores esa autoestima?

Hay profesores que sí saben hacerlo y otros que no. Unos profesores dicen ‘yo voy a dar mi clase, mis contenidos y el alumno como persona no me importa’, pero afortunadamente cada vez son más los profesores a los que sí les importan los alumnos como personas, no como depositarios de conceptos, ideas y contenidos. Hoy en día, con la teoría de inteligencia múltiples cualquier profesor que utiliza esta metodología sabe que todos los alumnos son inteligentes, pero que tienen distintos tipos de inteligencia. Ese método ayuda al docente a garantizar de alguna manera la autoestima de los alumnos porque no les comparan unos con otros, saben que cada uno tiene talento y es un ser maravilloso y único. Ese profesor es como un geólogo que va buscando debajo de la tierra a ver qué tesores hay, van buscando lo que ese niño tiene. El uso de esa metodología garantiza la autoestima.

“Ser profesor no es una profesión sin más”

Existen profesores mucho más sensibles a estos temas que otros ¿no?

Yo me he encontrado con profesores que en el fondo son personas que ejercen una profesión nada más. Si esa persona tiene dañada su propia autoestima quiere imponer por el respeto, por el miedo, por la autoridad, por ‘esto lo hacéis’ porque lo mando yo. Afortunadamente cada vez hay menos, pero realmente para entrar en la función docente se necesita una oposición, no un examen de personalidades. Si tú eres una persona equilibrada, afectiva, empática, con autoestima buena pues imagínate…En cambio, si esa persona que hace la carrera de Magisterio tiene una baja autoestima ya a terminar por reflejar sobre los alumnos sus problemas. Un mal profesor sin educación emocional puede arruinarte la vida y, en cambio, un buen profesor con sensibilidad te la puede cambiar.

Estamos hablando de problemas, pero los profesores se enfrentan al sistema. Ell sistema les exige los conocimientos y hasta ahora la clave del éxito escolar radica no en sacar niños felices, sino con conocimientos.

Hay tantos sistemas educativos….La ley es el marco legal, pero ese cuadro tiene un marco. Y en ese marco tú puedes enmarcar todo tipo de cuadros. La ley dice que no te puedes salir, pero puedes pintar lo que te dé la gana. Por eso, con distintas leyes he visto proyectos maravillosos, aulas maravillosas, niños super felices. Y he visto profesores superdesgraciados, y aulas desgraciadas con la misma ley. Puede que haya una ley buenísima para abordar la enseñanza de de valores, actitudes....pero como la variable es el profesor si no asume eso porque no está maduro pues no lo trabaja. Hay docentes que me dicen ‘trabajar en valores, que tontería que la ley nos diga a nosotros ahora eso. Es cosa de la familia. A mí no me han preparado para eso’. Ah vale, entonces vamos a la raíz. Si a ellos no les preparan en su formación ni para abordar la educación en valores ni para abordar la educación emocional ¿cómo la van a implantar? Algunos docentes muy concienciados y responsables se preparan por su cuenta.

Ahora mismo, ¿las escuelas de magisterio oficiales preparan en educación emocional?

No.

Es decir, que cuando termina su formación ¿dejan al docente frente al aula sin una mínima preparación en este terreno?

Sí y ahí que se las apañe. Puede que en la facultad les enseñen mucha metodología y didáctica, pero nadie prepara todavía en ninguna facultad sobre educación emocional. Exceptuando, por ejemplo, algunas comunidades autónomas como la canaria que ya han incorporado en el curriculum de primaria la educación emocinal como asignatura. Entonces sí preparan a los profesores para que impartan esa asignatura como les preparan para otras. En Castilla La Mancha también se evalúa la competencia emocional.

“Las emociones son el factor que más influye en el aprendizaje”

El error es comparar a los alumnos y meterlos todos en el mismo saco.

A todos no les puedes evaluar de la misma manera; tendrás que exigirles unos conocimientos mínimos, unas bases, pero luego la forma de plantearles la evaluación o la forma de pedirles lo que saben tiene que ser diferente. Si el profesor está preparado ya tenemos un plus.

Desde el mundo oficial no se está preparando a los docentes en educación emocional, pero los colegios son conscientes de eso.

Llevo muchos años dando formación en educación emocional. Precisamente pedí la excedencia en la comunidad de Madrid como psicóloga para dedicarme a la formación porque veía la laguna que había y la demanda que había. Si no llega a haber demanda yo me vuelvo al puesto de psicóloga. Pero no he vuelto ni voy a volver porque hay muchísima demanda y afortunadamente se han creado masters de educación emocional. Las investigaciones de la neurociencia están diciendo a los docentes que las emociones son el factor que más influye en el aprendizaje. Las investigaciones dicen cómo afecta la ansiedad al bloqueo del pensamiento. Un alumno puede ser brillante, pero si no sabe controlar sus nervios se queda en blanco. El desarrollo de las competencias emocionales es un factor de prevención de las adicciones, mejora la salud mental, como no hay acoso escolar…..Es una cuestión personal, aunque los equipos directivos de los centros es básico porque marca unas pautas en el colegio.

¿La educación emocional sirve para atajar los casos de acoso escolar?

En los temas de agresividad hay que tener en cuenta una cosa: la formación en valores es como una herramienta básica que los padres deben dar a los hijos desde que son pequeños. Hay una evidencia: los niños tienen a ser crueles con los niños más débiles. Un profesor que ve eso debe trabajar con los dos grupos: al que sufre deben enseñarle a defenderse y a los agresores cortar su comportamiento. No solo se trata de castigar a los violentos. Al que va de débil y sumiso hay que decir que de eso nada, que se defienda y lo comunique a un adulto. Y con los ‘observadores’ también hay que trabajar, con los que ven el acoso y callan.

¿Pero si ese niño víctima del acoso carece de esa educación emocional?

Por eso hay que reforzar a la parte sumisa para que los actos contra él no se repitan.

¿Y cómo se pueden escapar los casos de acoso escolar a los docentes?

En una formación de educación emocional se dan estrategias a los profesores para que no miren hacia otro lado. Le voy a poner un ejemplo: Un alumno se suicidó porque no soportaba los malos tratos. Poco tiempo después fue su tutor quien se quitó la vida porque no soportaba la sensación de culpabilidad. Él había sido testigo del acoso y no había hecho nada para impedirlo. A veces ni siquiera saben cómo enfrentarse a los padres del agresor. No es mala voluntad, ni mala fe, sino que el docente no sabe cómo afrontar la situación. Ahora se están dando protocolos de actuación. Casi todos los centros tienen uno, pero es algo que se tenía que hacer hecho hace 20 años.